En Cuba y en Revolución; una aproximación para comprender de una forma lo más integral posible: el cristianismo, la religiosidad y la espiritualidad del cubano bajo una dictadura prolongada.
Inside Cuba and inside the Revolution: the closest possible approximation to understanding integrally the following: Christianity, the religious life, and spirituality of the Cuban people under a prolonged dictatorship.
E-mail: cubareligion@yahoo.com
Detonó el conflicto, como todo lo que se ventilaen las redes sociales hace apenasunos días, y no es para menos. El rapero y
diseñador estadounidense Ye, antes conocido como Kanye West , respondió a la
polémica que generó este lunes en su evento Yeezy Season 9 de la Semana de la
Moda de París, donde lució una camiseta negra con la inscripción 'White Lives
Matter' (Las vidas blancas importan) grabada con letras blancas en la espalda. Además,
en la parte frontal de dicha camiseta el rapero ha plasmado una imagen del Papa
Juan Pablo II con la frase “Seguiremos Tu Ejemplo”. Para remachar el
famoso artista y figura controversial; ‘afrodescendiente” por demás, ante el desbordamiento de críticas que recibió
declaró: "Todos saben que 'Black Lives Matter' fue una estafa".
La presentación la hizo acompañado de Candace
Owens famosa vloguera que, siendo también afrodescendiente, critica el
movimiento Black Lives Matter [BLM] y asume posiciones conservadoras . Es una conocida
intelectual que asume puntos de vistas desafiantes.
Este dúo fantástico, solo por así decirlo, se mostró en un evento en
ocasión de la Yeezy Season 9 de la Semana de la Moda de París donde, como era
de esperar, fue muy concurrido y estaba presente la Prensa. Ha sido tendencia en apenas dos días en las redes sociales : #KanyeWest,
#CandaceOwens,#WhiteLivesMatter,#BLM.., y todo lo relacionado con el tema.
De nuevose ventila el tema del
racismo en los EE. UU., el traído y llevado tema del “supremacismo blanco”
, las acusaciones de corrupción dentro del movimiento #BLM , la libertad de
expresión y los temas relacionados a una figura tan controversial y conocida como lo es Kenye West, ahora simplemente , Ye.
Volviendo a Candace Owens @RealCandaceO, quien también fue acusada de “supremacista
blanca” aun cuando es “afrodescendiente” ; figura controversial a la
cual no dejo de admirar. Después de su presentación en Paris junto a Ye, y
cuando frecuentaba un Bar fue atacada por las Brigadas de Respuesta Rápida y le
hicieron un Acto de Repudio como pueden ustedes ver en el Twitter
que comparto.
Al igual que Kayne West ahora, Candace Owens @RealCandaceO también fue acusada de ser "supremacista blanca" aunque es negra, y le hicieron un escrache en un bar justamente por eso: pic.twitter.com/85uSIBa2DB
Vamos que, en los Estados Unidos de América , se supera las
consagraciones de los regímenes totalitarios, se hace caso omiso de la libertad de expresión,
hay organizaciones e ideologías que no asumen la crítica y el riguroso análisis
de intelectuales y periodistas ; y terminan por atacar deliberadamente y con
apego a su vocación totalitaria a los que no comparten sus ideas.
Pero lo peor , no es laprimera
vez que una persona en un sitio publico aquí en los Estados Unidos de América ;
puede ser objeto de un Acto de Repudio y esto a nadie le importa.
Las personas que venimos de un régimen totalitario y que fuimos objeto
de Actos
de Repudio [en Cuba], no podemos sustraernos a la idea de que prácticas tan
viles se presentanen este país que se
justiprecia de sus valores democráticos.
En
la mañana de este domingo 30 de enero la Iglesia de Los Pasionistas ubicada
cerca de la calzada de 10 de octubre, en Calle Buenaventura entre San Mariano y
Vista Alegre en La Habana, fue sorprendida por un grupo de personas en guaguas
y carros estatales que arribaron alrededor de la 8:30 am y esperaban la misa de
la 10 de la mañana.
Uno
de ellos se acercó a uno de los religiosos y le dijo que venían a realizar un
acto de repudio. Alrededor de 10 de estas personas entraron al templo ocupando
bancos y otros 15 aproximadamente se quedaron fuera. La misa transcurrió como
de costumbre, y al terminar la celebración el grupo se retiró sin realizar el
anunciado acto.
Sin
dudas un acto de intimidación promovido por un gobierno que pone sus vehículos
a disposición de los tan mal vistos e inhumanos actos de repudio contra quienes
piensan diferente a las posturas oficiales.
A
este templo el pasado domingo asistieron un grupo de familiares de presos
políticos quienes al finalizar la eucaristía pidieron libertad en una directa
vía Facebook para sus seres queridos.
*Trabaja en
Iglesia Católica y Pastoral Juvenil de La Habana. Estudió Diplomado en Medios
de Comunicación Social en Universidad Pontificia Comillas
Amo
a Santa Clara, mi ciudad natal, la ciudad de Marta. Tal vez por eso me afectó
tanto ser testigo virtual de los repugnantes eventos que mancharon sus calles
este 15 de noviembre. La ignominia se hizo presente disfrazada de un traje
horroroso: los tristemente célebres actos de repudio.
Se
acercó, cargada de odio, a una casa de familia, profiriendo improperios. Su
magra creatividad solo alcanzaba para repetir una y otra vez frases
revolucionarias antológicas tales como “Pim pom fuera, abajo la gusanera”.
Puro lirismo. ¿Quiénes eran los “gusanos” que pretendían exterminar? Una
familia lacerada por la injusta prisión de un hijo (y un hermano), solo por el
“delito” de manifestarse pacíficamente el 11 de julio. Ese joven de 23 años fue
arrestado violentamente, golpeado con brutalidad y encarcelado desde entonces
arbitrariamente. Para los repudiadores profesionales de turno todo este dolor
no era suficiente, sino que se empeñaron en aumentar el sufrimiento, ofendidos
por un cartel en el balcón familiar, de solo tres palabras: Libertad para Andy.
La jauría enfurecida, bien organizada, con sus carteles preelaborados, vestía
predominantemente de rojo, como si quisieran despejar cualquier duda acerca de
qué ideología estimula tanta maldad y rencor irracional. Me impresionó cómo
esta familia respondió con música, con argumentos, por momentos hasta con una
sonrisa; mientras que sus acosadores solo recurrían a alaridos y consignas
trilladas.
La
segunda familia que visitó la ignominia, también con el ropaje despreciable del
repudio, fue la de una madre y su hija. Allí también se dispuso a amedrentar,
ofender, calumniar, amenazar y denigrar con furia inquisidora. ¿Quién sería la
víctima en este caso? Una joven culta, graduada del IPVCE de la ciudad y de la
Universidad Central de Las Villas. Desde antes del amanecer y hasta la noche,
una turba enardecida se mantuvo acosando a estas dos mujeres (¡pero qué
mujeres!). Los represores eran fundamentalmente féminas con sobrepeso, que
reflejaban un odio visceral en la mirada, sedientas de violencia. Casualmente,
repetían las mismas consignas. ¿Qué era lo que estaban repudiando en este caso?
Una intelectual que se atrevió a pensar diferente y a expresar lo que cree. Una
inteligencia que deseó proponer un camino diferente para la tierra que la vio
nacer. Una joven que anhelaba salir de su casa y caminar por las calles de su
ciudad vestida de blanco, con una rosa en la mano. Quien observe las
expresiones a ambos lados de la cerca puede sacar sus propias conclusiones.
Saily respondió con una ecuanimidad admirable. Sin dudas, la cumbre más alta
desde la que brilló su sol moral fue el momento en el que recitó los versos de
la rosa blanca de nuestro Martí y se los dedicó a aquellas criminales del odio.
Martí lo aprendió de Cristo, quien nos enseñó a amar aun a nuestros enemigos y
a bendecir a quienes nos maldicen. Qué bueno si todos los cubanos siguiéramos
estos referentes. Esa es nuestra única esperanza para vivir en paz; más aún,
Cristo es nuestra única esperanza de salvación.
Mi
oración a Dios es que episodios vergonzosos de esta índole no se repitan en
nuestra patria. Independientemente de la posición política que la persona
abrace (y no estoy abogando aquí por ninguna), nadie debería ser sometido a
semejante maltrato y abuso psicológico. También intercedo por los infelices que
se han degradado a semejante vileza, para que puedan arrepentirse sinceramente,
por su propio bien. Finalmente, clamo por las familias que han sido laceradas
por abyectas saetas de odio, que sus heridas sean sanadas y que su causa sea
vindicada; que no sean vencidas de lo malo, como enseña el apóstol Pablo, sino
que venzan con el bien el mal. Padre, ten misericordia de Cuba.
*Rector del Seminario Teológico
Bautista de la Habana. Ministerio Pastoral y Teología en Seminario Teológico
Bautista de la Habana "Rafael Alberto Ocaña". Ph.D. in World Christian
Studies in Southwestern Baptist Theological Seminary, Fort Worth, Texas
Estoy sorprendido por los numerosos actos de repudio
que se están sucediendo una y otra vez en Cuba hoy #15NCuba. Hay una peligrosa invitación
a la canallada reunida, la perversidad y
el ridículo por parte de las personas que se prestan para estos desmanes.
Pero considero que no es nada nuevo, al menos para mí.
Fui objeto tanto yo como mi familia, de
todo tipo de actos de marcada hostilidad y menosprecio en Cuba. Sin embargo,
ahora el despropósito es tal, la malignidad es tan teatral y el ridículo genera
una peligrosa hilaridad en muchos. No es de risa, es para preocuparse.
Regreso a la respuesta a la pregunta de ¿Por qué estamos
aquí? Que se planteó Marti para dar respuesta así:
¡Pues
por eso estamos aquí: porque la prudencia puede, refrenar, pero el fuego no
sabe morir; porque el amor a nuestro país se nos-fortalece con los desengaños,
y es superior a todos ellos; porque el pesar de vernos ofendidos por los que no
saben imitar nuestra virtud es menos poderoso que este impulso de los que
morimos en silencio fuera del suelo natal, para prolongar siquiera la vida recordándolo;
porque tal vez divisamos el peligro, ¡y nos aparejamos a ser dignos de él! Jose Marti
El problema es que hace mucho tiempo en Cuba la virtud
ha sido desechada; ya no hay una identidad nacional que permita la virtud y menos una moral colectiva que la
sustente.
A los violentos como una frase premonitoria les
decimos: el fuego no sabe morir.
Hace varios años escribí un articulo con el
título de: ¿Qué es un
Acto de Repudio? Estaba dirigido a las personas que no son cubanos y
trataba de explicarles el significado de tan aberrado proceder. Fue publicado
en un periódico local donde resido (EE. UU.) y más tarde en varios sitios de temas
cubanos. Es algo que no pierde vigencia como no pierde vigencia la dedicación a
tanta impiedad de buena parte de la sociedad cubana. Ahora, muy actual, este
articulo del padre Alberto Reyes; cuando soplan vientos en Cuba de confrontaciones,
violencia y odios exacerbados. Recomiendo la lectura de ambos artículos.
Brigadas de Violencia Rápida.
Por: Padre, Alberto Reyes. *
Desde que tengo
uso de razón he escuchado que vivo en un sistema social diseñado no sólo para
servir al pueblo sino para darle a ese pueblo el mejor de los presentes y el
mejor de los futuros. Durante años nos lo creímos, o fingimos creerlo, mientras
veíamos cómo el presente de muchos pueblos, vecinos y no vecinos mejoraba, y
nosotros parecíamos retroceder en el tiempo, a la par que comprendíamos que “el
pueblo” no se refería a toda la población sino a aquella parte que seguía
aplaudiendo y aguantando. La otra parte, la que protestaba, la que se quejaba,
la que emigraba…, fue siempre sistemáticamente ignorada, desprestigiada,
excluida, reprimida.
Fue en esa
vasta metodología orientada a despojar a muchos de su membresía de “pueblo”,
donde surgió la idea diabólica de las llamadas “Brigadas de Respuesta Rápida”.
Presentadas con la mítica y falsa propaganda del “pueblo enardecido que
defiende su Revolución”, se cruzó un límite que nunca debió ser cruzado y
que no debe ser cruzado por ninguna sociedad: enfrentar a hermanos contra
hermanos, atacar a tus vecinos, a los tuyos, a tu propio pueblo.
Hoy, cuando
mucha gente nacida en esta tierra y parte de este pueblo alza la voz para pedir
cambios a través del diálogo y del entendimiento pacífico, se vuelve a acudir a
lo peor del ser humano: la violencia contra su propio hermano.
Pero ¿quién
convoca a la violencia? Rostros conocidos pero anónimos, personas que nunca
saldrán en una pantalla diciendo ni siquiera frases tan ambiguas como: “¡Defiendan
a la Revolución!”. Cuando términos como golpear, agredir, reprimir se
sobreentienden, podemos recurrir a los eufemismos del lenguaje. Pero nada de
eso será dicho por los que tienen autoridad para decirlo, porque eso se llama “trabajo
sucio”, y el poder real se cuida muy bien de no dejar huellas acusatorias.
¿Quiénes están
haciendo el “trabajo sucio”? Los mandos intermedios, personas encargadas
de prepararlo todo pero que tal vez tampoco entrarán en acción: convocarán,
mandarán a otros, empujarán, vigilarán desde las esquinas, pero tal vez se
cuidarán muy bien de no salir nunca en una foto golpeando a otro junto a un
cartel que diga: “¡Represor!”.
Al final,
¿quién tomará el bate y expondrá su rostro?, ¿quién levantará el puño contra el
hermano?, ¿quién venderá su alma al diablo hundiéndose en el mal irreflexivo?,
¿quién saldrá en una foto en Facebook con una nota que diga nombre, dirección y
el calificativo de “represor”? Los de abajo, la masa desechable, los
tontos útiles, los prescindibles, aquellos por los cuales, si se vira la
tortilla, nadie moverá un dedo para defenderlos. O tal vez, personas que no
quieren hacerlo, pero que sienten un miedo atroz a plantarse y a decir: “¡no
lo voy a hacer!”, o personas que de tan comprometidas con el “sistema” se
debaten en lo que la psicología llama “conflicto de lealtades”.
Yo entiendo,
entiendo los miedos, entiendo los conflictos de lealtades, entiendo la fuerza
de la presión ejercida desde posiciones de poder, pero creo firmemente en la
libertad intrínseca del ser humano, creo en la capacidad humana de elegir la
luz, creo en la fuerza del bien en la conciencia que permite tirar el bate a
tierra y decir: “¡no lo voy a hacer!”.
Y el momento
para tomar esa decisión es ahora, no delante de un pueblo gritando “¡libertad!”.
Porque cuando se está delante de un pueblo que se ha levantado para reclamar
sus derechos, los miedos se despiertan, y las alarmas se disparan, alimentadas
por el instinto innato de la propia supervivencia. Y cuando esto llega, el alma
viene absorbida por el túnel oscuro de la violencia.
Todo en la vida
tiene un precio. Ser libre, tiene un precio, y ser esclavo también. Servir al
poder y hacer el “trabajo sucio” tiene un precio, como lo tiene plantarse y no
dejar a otros que te usen para agredir. Salir a golpear a tus hermanos, tiene
un precio; decir “no” o, al menos, quedarte en casa, también lo tiene.
Todos tendremos que pagar por lo que elijamos, pero eso ni se piensa ni se
decide en medio de una multitud. Este es el momento, el hoy, el ahora, el
presente todavía sereno es el momento de reconocer que tu opción política, sea
la que sea, es válida y tienes derecho a defenderla, pero lo que no es válido,
lo que es inadmisible, lo que no es un derecho, es que para defender tus
opciones elijas la violencia y levantes el puño armado contra tu hermano.
*Padre Alberto
Reyes Pías nació en Florida, Camagüey. Estudió Psicología Pura en España, antes
de entrar al Seminario estudió 3 años de Medicina (en Cuba), lo dejó para
entrar en el Seminario. Párroco en Esmeralda, Camagüey.
Carta abierta a los miembros del gobierno de Cuba, a
las autoridades religiosas y a los miembros del Movimiento San Isidro y
activistas que están en huelga de hambre:
Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea
el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre. José Martí.
Nosotros, cristianos, para ser coherentes con las
exigencias del Evangelio de Jesucristo que proclama la dignidad de todo ser
humano como un valor absoluto, y enraizados en los más profundos sentimientos
de cubanía, expresamos nuestro deseo de que los sucesos que acontecen en la
sede del Movimiento San Isidro en La Habana no acaben en un desenlace fatal.
Algunos tenemos posiciones políticas semejantes a las
de los miembros del movimiento, otros estamos en desacuerdo total o
parcialmente con sus ideas o con sus modos de expresarlas; pero todos estamos
convencidos de que el hostigamiento, sea coordinado o permitido por los agentes
del orden, no es solución.
Todos deseamos una Patria en la que se pueda pensar
diferente y manifestarlo. Rechazamos las respuestas de descrédito o
ridiculización. Nos duele que los mítines de repudio (tanto en vivo como a
través de las redes sociales) parecen incrementar su presencia e intensidad,
cuando deberían sepultarse para siempre en la historia Patria.
A nuestros pastores y autoridades religiosas pedimos
su ayuda como mediadores, hasta donde les sea posible, y les aseguramos nuestro
apoyo y sustento en la oración.
A los miembros del gobierno recordamos su deber de
representar al pueblo, teniendo en cuenta el deseo de muchos de que se atienda
y responda pacíficamente la huelga de hambre que algunos activistas realizan
desde hace ya varios días. Rogamos al Espíritu Santo por ustedes, que tienen el
poder real para iniciar procesos que conduzcan al entendimiento, que tienen el
deber moral y gubernamental de no dejarlos morir.
A los miembros del Movimiento San Isidro y a los que participan
en la huelga les aseguramos nuestra oración, para que Dios, nuestro Padre
misericordioso, haga brillar siempre la Verdad y la Justicia, sobre ustedes y
sobre Cuba.
En estos momentos salieron
huyendo de su casa; por el techo de una vivienda y pidieron el derecho de santuario
en la Iglesia Católica en Holguín que no le fue concedido.
Hace unas semanas los cubanos tanto en Cuba como en el
Exilio pasaron por alto la dramática situación de un preso en huelga de hambre,
este murió prácticamente en el anonimato y el silencio de tantos. Para hoy se había
pedido una acción de solidaridad en Twitter para con el doctor Pupo Casas de Holguín
que fue represaliado. ¡Pero esto es una situación muy trágica!
La familia Miranda Leyva de Holguín en Cuba, una
familia pobre y desprotegida con la cual la tiranía se ha ensañado. Hoy en la mañana
fue objeto de un ataque o acto de repudio violento. Como pueden ver en los
videos filmados en el momento de los hechos su casa fue apedreada, quemada la
cocina y vandalizada la casa.
Ellos se protegieron en el techo de una casa vecina mientras los violentosrepresores castristas ingieren bebidas
alcohólicas armados con hierros y machetes.
Junto a los cuatro adultos se encuentran los dos niños
y María Casado Ureña, anciana amiga de la familia.
La familia Miranda Leyva por fin pudieron salir, quien
sabe cómo, hasta llegar a los predios del Arzobispado de Holguín en esa ciudad.
Allí el Obispo Emilio Aranguren les negó
el derecho de refugio (derecho de santuario o “acogerse a sagrado”) El Obispo
llamo a la policía, la misma que había amenazado de muerte a la familia Miranda
Leyva. Este es un mensaje desde el portal del Arzobispado de la Familia Miranda
Leyva. Este es su clamor:
¡URGENTE! Estas son unas de las tantas injusticias que
pasan en Cuba a diario, hasta cuando pueblo, hasta donde vamos a llegar,
Calzada Vieja en el Reparto Regla Cuidad Habana. ¡GENTE! Nos encontramos en el
portal del Obispado de Holguín; solicitando Refugio Humanitario. Pero el
monseñor obispo Emilio Aranguren nos lo negó. Dijo que llamó a la policía para
que nos lleve a nuestra casa; dónde nos esperan para matarnos los comunistas.
URGENTE: La Iglesia Católica de Holguín está siendo cómplice de este Crimen de
Lesa Humanidad; nos está negando el Refugio. No tenemos casa ni familia a dónde
ir.
Cubanos, cuando ocurren estos hechos puede que usted,
hoy domingo, este instalado cómodamente en su casa, compartiendo en familia.
Tal vez hasta fue a la iglesia y hablo del amor al prójimo y de la dedicación a
hacer el bien. También, puede que departió con amigos, vecinos y familiares.
Esta pasando un día de domingo. Mientras la Familia Miranda Leyva, hoy muy
temprano, fue atacada y su cas vandalizada. Pudieron escapar por el techo de la
cada de una vecina y llegar a la Iglesia Católica de Holguín, donde radica el
Arzobispado de esa Provincia. El obispo les negó el derecho de acogerse a
sagrado. Ahora están en el portal de ese recinto en tanto que la policía y las turbas
procastristas irán a por ellos.
Cubanos que leen esto: ¿No pueden tomarse un momento
de sus vidas para solidarizarse ahora con la familia Miranda Leyva?. Si no tienen
tiempo para la solidaridad, como sea les deseo que continúen pasando un feliz
domingo.
Si va a participar en este acto solidario, use las
cuentas de Twitter, Facebook u otras cuentas en redes sociales. etc. Envíen si
es posible mensajes de textos, etc.. Comparta la información con amigos y
familiares. Finalmente, si es creyente pida a Dios que proteja a esta familia y
que proporcione la conmiseración necesaria a las autoridades eclesiásticas de
la iglesia católica en Holguín, a hombres y mujeres de buena voluntad y a los represores,
por qué no, tal vez los más necesitados de misericordia.
Eloy A Gonzalez
Información completa en desarrollo en este enlace AQUÍ.
¿Hasta cuándo se van a auto engañar con que la dictadura
de Cuba “cambia”? ¿Cuántas décadas
más de haitianización y mentiras
necesitan para no hacerle el juego?
Alguien
apela a los cristianos enviándoles por correo electrónico una propuesta de usar
las asambleas de análisis del proyecto de lanueva Constitución de la Dictadura, para proponer la modificación del
artículo referente al matrimonio homosexual, dejarlo como antes yde pasoaclarar que los cristianos no son homofóbicos.
Quiero
creer que quien promueve la propuesta obra de corazón y no que intenta
confundir para que los cristianos acudan a votar a favor del Comunismo.
Proporcionándoles
la coartada de la modificación para que cometan esa inmoralidad en nombre del
amor al término medio de “una vela a Dios
y otra al Diablo”.
Mi
duda la autoriza su entusiástico afirmar que en Cuba hay cambios positivos y
otras falsedades en las que es bochornoso y peligroso creer a estas alturas.
Ingenuo
cantarle a los Castro saurios aquel bolero que dice: “miénteme más que me hace tu maldad feliz”; yamnesia con los mentidos cambios anunciados
desde 1990 y 2007 (por no arrancar desde los cíclicos ofrecimientos de mejoras
y cambios desde 1959).
Muy
bueno apelar a los cristianos para que se opongan a leyes contrarias a la Ley
de Dios.
¿Pero
acaso “el matrimonio entre dos personas”
es lo único contrario a la Ley de Dios en esa “Constitución” que valida “legalmente”
el “partido único, fuerza rectora de la
sociedad” (que nadie eligió ni elige y que queda “constitucionalmente” por encima de “la Constitución”)?
¿Y
“la propiedad del pueblo” y “la planificación estatal de la economía”?
¿Es decir, propiedad del Estado y planificación por el Estado, que ya demostró
de sobra ser pésimo administrador y al que “el
pueblo” no controla en nada, propiedad y planificación que destruyeron la
economía?
¿La
educación monopolizada por el Estado que inculca el Comunismo y el culto a
Fidel Castro y “educación sexual”
pro-homosexualidad; hace repetir a los niñitos: “Seremos como el Che”?
¿Y
los cristianos pueden moralmente votar a favor de todo eso y de “el deber de defender a la Revolución con las
armas si fuera necesario”?. Plataforma legal para la eventual movilización
militar de sus hijos para mandarlos a morir y matar a tiros por la Dictadura.
¿Plataforma
de los fascistas “mítines de repudio”,
donde para “defensa de la Revolución”,
una pandilla movilizada por la Policía insulta y pega a las Damas de Blanco y a
opositores?
¿Con
solamente modificar el artículo del matrimonio los cristianos no pecarán al
votar a favor de las otras monstruosidades de la “Constitución”?
¿Y
estamos en Suecia o en Estados Unidos? ¿Cumplió alguna vez la Dictadura su
Constitución de 1976, que Fidel Castro inventó, como sus herederos inventan
esta, para propaganda de que se democratizaba y cambiaba el régimen?
¿Cumple
la Policía o algún funcionario su deber o las leyes, tan siquiera la Ley de
Procedimiento y el Código del tránsito y las normas de prevención de incendios;
ordenar a alguien que baje el volumen de su equipo de música? ¿Por qué creer
que estos arbitrarios empezarán a cumplir sus leyes?
¿Alguien
cree que en Cuba y hoy son algo más que un paripé el referéndum y “las consultas populares” y el voto “del pueblo”?
Quien
quiera proponer desde el punto de vista cristiano las modificaciones que
quiera, que lo haga, lo aplaudo, aunque se trague la lengua por miedo respecto
a las inmoralidades que no tocan a la homosexualidad pero nos esclavizan a
todos y destruyen igualmente a la niñez y a la familia.
Pero
ningún cristiano necesita una voz del cielo que le profetice que:
1) Si les va de capricho a los
opresores imponer su “matrimonio”
homosexual, no les importará que millones de cubanos les pidan que no.
2) Para votar a favor de la
modificación de ese artículo, lo modifiquen o no, tendrán que votar los
cristianos a favor de la “Constitución”
anticristiana, dictatorial.
La trampa está en que tenemos que votar por un todo y
que votarlo es inmoral.
*Periodista independiente cubano. Ha colaborado con la agencia de prensa
independiente Hablemos Press y sus notas aparecen en distintos sitios de
internet sobre temas cubano. Reside en la Ciudad de la Habana.
En la pasada Cumbre de las Americas en Panamá un grupo de alabarderos
del régimen castro comunista fueron despachados a Ciudad de Panamá como tropa
de choque. Se trató de la primera experiencia en la exportación de las Brigadas
de Repuesta Rápida y su intención era o fue escenificar actos de repudio.
En estos grupos de facinerosos no faltan, para asombro de todos la presencia
de algunos miembros de denominaciones cristianas de Cuba ; que dicen formar
parte de la sociedad civil en Cuba proclives al régimen dictatorial. En esa
oportunidad estuvieron presentes: el reverendo Pablo Odén Marichal, del Consejo
de Iglesias de Cuba (evangélicos), el pastor bautista Raúl Suarez Ramos,
director del Centro Memorial Martin Luther King Jr. ysu hijo Joel Suarez, coordinador de dicha
institución.
A la derecha, Sarahi García y a la izquierda Dianet Martínez
ambas del Movimiento Estudiantil
Cristiano de Cuba
enviadas a la Cumbre de las Américas con la Brigada de
Respuesta Rápida.
En esta ocasión y en vísperas de la celebración de la Cumbre de las Américas
en Lima, Perú; un grupo numerosos de facineros@s enviados por Cuba al cónclave
ya llegó a Lima; entre estos asaltantes a la libertad de expresión se encuentra
como representantes de las organizaciones
religiosas: Dianet de la CaridadMartínez Valdezdel Movimiento
Estudiantil Cristiano, una oscura y controversial organización que conozco
desde los años setenta. También estará Sarahí García, presidenta de la
Federación Universal del Movimiento Estudiantil Cristiano para América Latina y
el Caribe.
El reverendo bautista Raúl Suárez, director del Centro
Memorial Dr. Martin Luther King Jr., dijo que sintió la "presencia de Dios" en Panamá al
participar en los violentos actos de repudio contra los grupos de la sociedad
civil independiente que participaron en la Cumbre de las Américas. “Yo sentía esa presencia de Dios en Panamá,
cuando me opuse en lucha justa contra quienes querían convertir la 'casa de
oraciones en una cueva de ladrones', contra quienes quieren sesgar el derecho
de los cubanos de elegir su propio sistema". (http://religionrevolucion.blogspot.com/2015/04/participacion-de-cristianos-cubanos-en.html)
No sabemos si estas dos representantes serán las únicas que participaran
en Lima, Perú. No sabemos si otras organizaciones, como el Consejo de Iglesias
de Cuba u otras instituciones cristianas cubanas, estarán representadas en esta
Brigada de Repuesta Rápida y si participaran, como hicieron en Panamá, en
los actos de repudio. Por lo pronto son las piadosas, Dianet y Sarahi
quienes ya están en Lima, de manera que prepárense si estas misericordiosas cristianas
sienten la presencia de Dios allí y se dediquen a
lo único que saben hacer…, a la violencia verbal.
No puedo
decirte quien eres ni quien deberías ser. J L Borges
En tiempos de absorbente comunicación y desinterés, sorprendido por un
tiempo que se acaba, asombrado por el quebranto y dispuesto de nuevo al
apremio; me encuentro, como he dicho, en este prolongado ocaso viendo cómo se
van propios y extraños; y es que hace
algunos días conocía de la muerte de mi buen amigo Rafael Zaldívar Valdovinos,
esto el día 7 de julio del presente año en la ciudad de Camagüey.
Muy enfermo, escamoteándonos la enfermedad y con la certeza de la
proximidad de la muerte, había llamado a su familia más cercana para que lo
llevaran hasta la ciudad de Camagüey donde aún reside parte de su familia, para
allá morir. Dejaba brevemente y para siempre la ciudad donde vivió gran parte
de sus 76 años, La Habana, ciudad que siempre le sedujo y busco contento en ella como pocos.
Conocí a Rafael Zaldívar en las reuniones semanales de la Unión Bautista de
Estudiantes Universitarios (UBEU) a finales de los 60’s. La UBEU era una
organización que fundada el 23 de agosto de 1949 que inauguró una moderna sede en los
50’s en la calle J # 555 muy cerca de la Universidad de la Habana y también
cerca del Centro Cristiano Universitario (metodista). Allí ya estaba
establecida la Iglesia Bautista W Carey que pastoreaba el Rev. Juan Francisco
Naranjo y su esposa Estela Hernández. Esta organización se reunía todos los
sábados en animadas y bien organizadas reuniones que se complementaba, por así
decirlo, porque también allí ese mismo día y una hora antes se reunía los
estudiantes de la Unión Bautista de Estudiantes Secundarios (UBESE). Deben de
imaginar el alcance de dos organizaciones de estudiantes reunidas en un lugar
céntrico de la capital en los espacios de una iglesia y donde asistía un
numeroso grupo de estudiantes no solo de las iglesias de la capital sino otros
tantos estudiantes de confesión bautista que estudiaban como becarios en La Habana.
Rafael Zaldivar Valdovinos
Señalo todo lo anterior porque entre los años 60-70, en aquellos tiempos de
tormentas y temores, los jóvenes cristianos de confesión bautista y además
estudiantes universitarios tenían un espacio de encuentro, regocijo juvenil y
compañerismo poco usual para esos tiempos; y también…., porque se ha dicho que fue el escenario
propicio de encendidas confrontaciones lo cual es una exageración en sí.
Aquellas dos organizaciones, sobre todo la que agrupaba a los estudiantes
universitarios, establecían un programa que era muy actual y abordaba temas que
no se tocaban en las iglesias de dónde venían los jóvenes; asistí cada sábado
en la noche a programas de avanzadas consideraciones que promovían el diálogo y
el libre juego de la ideas en un país donde se establecía un régimen
totalitario. Fue en una de esas breves pero intensas conversaciones allí en la
UBEU donde conocí a Rafael Zaldívar.
Rafael era un joven alto, de expresión apacible y sincera; su mirada
reflejaba bondad y su frente amplia
inteligencia y capacidad. Era de esas personas que establecen una comunicación
inmediata y amable no excepta de comentarios directos y controversiales, y eso
me agrado. Por aquellos tiempos cursaba el segundo año de la carrera de
Medicina, en tanto que Rafael ya estaba por terminar la carrera de Licenciatura
en Lengua Francesa. Era usual entre los jóvenes universitarios en la UBEU que
le gastaran bromas a Rafael porque en realidad era su edad mayor que la media
de los que allí asistíamos, sobre todo porque el asistía incluso a los
programas de la UBESE.
Lo cierto es que desde aquel día comencé a visitarlo en su casa en lo que
era aquel pequeño apartamento de la calle Suárez 106. En aquel apartamento se
mostraba la estrechez y la acogida, para todos; pero sobre todo era el lugar frecuentado
para la conversación desenfadada e intensa. Allí fui las primeras veces a
conversar y acabe quedándome siempre que podía para comer y establecer mi
residencia aun cuando muy pocas veces dormía allí porque el espacio era sin
duda limitado; pero me consta que más de una persona en necesidad allí pernocto
más de una vez. Aquel era el lugar donde llegar, la referencia de un espacio de
plática ágil y sin fingimientos; no había allí frases altisonantes, palabras
soeces y carestías de conmiseración en lo que se trataba. Por allí pasaban
religiosos de todos los credos, intelectuales encumbrados y pobres diablos que
solo alcanzaban el anonimato, artistas, poetas malditos y otros menos malditos;
revolucionarios, disidentes, neutrales y no pocos menos neutrales. Exitosos
personajes y otros caídos en desgracias por múltiples causas; chivatos y
extranjeros, liberales, conservadores, moralistas y algunos no tan moralistas…,
en fin el muestrario de una sociedad cerrada en un espacio pequeño pero gentil.
En el año 1971 cuando Rafael ya había terminado sus estudios universitarios
y se desempeñaba como profesor de
Francés en el Instituto Pre Universitario de Guiñes y yo estaba pasando un periodo de trabajo
asistencial en Camagüey, fue que comenzó el Primer Congreso Nacional de Educación y Cultura. Con
las primeras informaciones que aparecieron en la prensa sobre este
acontecimiento, escribí a Rafael sobre alguna de mis opiniones y este en
respuesta me recriminó por escribir sobre estos asuntos por correo; de regreso en La Habana un mes después me encontré la
triste realidad de que Rafael había sido expulsado como profesor de Francés,
según me dijo, acusado de “proselitismo
religioso”, me dijo que le había
hablado a dos alumnos de religión.
Es de imaginar lo que representó esto para Nancy Valdovinos, su madre,
quien toda la vida se había identificado con las causas revolucionarias y había
trabajado arduamente en el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) o Partido Ortodoxo y vio llegar, como muchos cubanos llena de esperanzas,
la tan ansiada Revolución Cubana. Ella
como Rafael más que simpatizar eran, en el sentido exacto de la palabra y en
ese momento, revolucionarios. Entonces veían que aquella Revolución en la que
creían, independiente de su probada Fe cristiana; quien sabe bajo que oscuros
mecanismos ideológicos se hacía excluyente para ellos, echaba por tierra toda
una carrera universitaria y cercenaba la vida laboral y profesional recién
comenzada de Rafael . Nadie puede considerar hasta qué punto aquello les arruinó
y fui testigo y partícipe de tales
desdichas y tristezas, como nadie. No vi ni una sola muestra de compasión y
solidaridad para con ellos; ni en esta
ocasión ni en situaciones sucesivas futuras mostraron una lógica actitud de víctimas…, y
sí que lo eran. En tanto que Rafael buscaba algún trabajo para poder suplir a
la familia que incluía a un tío con serios problemas de salud y tratando de
esconder sus pesares, Nancy buscaba en sus recuerdos y escribía, como tantos
cubanos privados de algo a Celia Sánchez; también confió en Conchita Fernández, una mujer vinculada con el poder en Cuba y con quien trabajo
directamente cuando esta fue secretaria de Eduardo Chibás. Nunca obtuvo
respuesta alguna.
Coro Shalom en su última presentación después de participar en el Festival de la Diversidad en Minnesota (2012).
Rafael Zaldívar tercero de izquierda a derecha.
Nunca, en aquellos días azarosos y difíciles tanto para Rafael como para
Nancy, les vi apesadumbrado. Si bien la angustia no se les escapaba de sus
rostros, no escuche ni una sola queja ni
nada dicho con resentimiento o mostrando
aborrecimiento para con aquellos que
habían actuado de manera tan injusta. Terminado el servicio religioso de
domingo en la iglesia a la que asistía me acerqué al Pastor para decirle lo que
le había ocurrido a mi amigo Rafael…, "eso
le pasa por ser revolucionario” me dijo.
Poco tiempo después, Rafael logra un trabajo en una carpintería como
ayudante y se empleó en esto sabiendo que era la única forma de lograr alguna
solución para la situación insegura por la que pasaban. De ningún modo dejaba a
un lado tantas actividades a las que le dedicaba no poco de su tiempo y
entusiasmo; recuerdo un amigo común que le dijo a Rafael que lo único que le faltaba era anotarse en un curso de bandurria.
La iglesia era para él importante y se iba hasta el Reparto de los Pinos donde
asistía a la Iglesia Bautista Nueva Jerusalén, la misma que le conocía de su consagración
desde niño. Nadie como Rafael para conocer y disfrutar del ambiente cultural de
La Habana en cualquier tiempo; prefiriendo por sobre todo las actividades
teatrales a las que frecuentaba sin demora;
conservó por mucho tiempo todos y cada uno de los programas de las obras
de teatro a las que acudía con anotaciones incluidas. Su dedicación mayor era
al canto coral dentro y fuera de la iglesia lo que fue su principal actividad
hasta su muerte. Aun cuando había terminado los estudios de Lengua y Literatura
Francesa y conocía y gustaba de la enseñanza, no dejo en ningún momento de
aprender y sumar uno y otro idioma a su creciente acervo en conocimientos de
lingüística; todo esto a pesar de que las circunstancias lo habían llevado a
ser un simple peón de carpintería; nunca lo escuché quejarse de su torcida
situación.
Nunca se limitó a relacionarse con extranjeros, a pesar de que esto no era
bien visto por el régimen por aquellos tiempos; su natural tendencia a la
conversación amable y su conocimientos del idioma francés y del inglés le
permitían establecer una comunicación de inmediato con los extranjeros que, aunque escasos, se veían deambular por
La Habana. Tenía una pequeña libreta donde anotaba nombres, direcciones y
teléfonos incluyendo extranjeros radicados
en La Habana. La libretica alguien la
revisó en el taller de carpintería donde trabajaba y a los pocos días fue
expulsado con la misma inquina con que fue obligado a dejar su trabajo de
profesor de francés por parte de las autoridades del Ministerio de Educación.
Pero faltaba lo peor…….,
En el año 1959 la sociedad cubana no solo fue sorprendida por un cambio de
gobierno producto de una revolución armada sino por todo un cambio que movió y distorsionó
todos los cimientos de la nación. A pocos días de la victoria y defenestrada la
dictadura, el pueblo se vio sumido en un entusiasmo que lo llevó a apoyar una
naciente revolución que se estableció mediante una lucha armada, no tan cruenta
como no la muestran, pero violenta en sí. Pronto el miedo y el poder se
consolidaron sobre un montón de cadáveres y una ideología totalitaria y una
práctica del poder basada en la represión y el miedo se apodero de las
conciencias, creando una estructura tal que nos acercó a una tiranía de la cual
fuimos colaboradores y víctimas propiciatorias. La Iglesia como tal no estuvo
ajena; pero la certeza de que vivíamos
en una dictadura y que esta no nos era ajena no fue del todo considerada;
preferimos las ideas de que había un lugar y un margen de sobrevivencia y
testimonio de lo cristiano en el escenario que predeterminaba la revolución…,
avasalladora y triunfante.
Creímos, que solo era posible una lectura de compromiso social del cristiano
y de lo cristiano para ser parte de una revolución que tenía ya a sus enemigos
pero que estos no tenían por qué estar dentro dela Iglesia; a pesar de las persecuciones contra la iglesia, las depuraciones (en la universidad), la UMAP, y el estalinismo tropical de la vida cultural y
educativa de la nación. A los cristianos nos tocaba ser parte de un sistema que
podía asfixiarnos en un abrazo desesperado por transitar el compromiso político
atemperado a los principios sociales de las prédicas y prácticas bíblicas,
sobre todo neo testamentarias.
En este contexto la iglesia cristiana y la iglesia bautista se movía en un
estado de crispación, con eventos que suponían enfrentamientos e intolerancias.
Un grupo de jóvenes preocupados por lo que debía ser el testimonio en tales
circunstancias y apremiados por el contexto casi obligado de militancia
política que nos absorbía, consideraron que una lectura sobre la
responsabilidad social del cristiano podía explicar y mostrar lo que de justo
tenia también los principios sociales de los evangelios.
Rafael formaba parte de este grupo dentro de la iglesia Bautista, pero
también se hacía evidentes estas inquietudes dentro del movimiento ecuménico y
de algunos grupos que formaban parte de la iglesia católica cubana. Fue dentro
de la Iglesia Bautista que se organizó y se llevaron a término el Primer Campamento sobre la Responsabilidad
Social del Cristiano y un año después tuvo su segunda edición. Al termino del
primero, un encuentro en una Iglesia Bautista de La Habana fue un evento que
resultó interesante y comprometedor; la asistencia fue tan variada que mostró
la posibilidad de que un diálogo dentro de la iglesia bautista era posible. A
todo esto siguió, declaraciones, publicaciones y eventos compartidos con otras
organizaciones e iglesias.
Entonces sucedió lo inesperado. Rafael Zaldívar nunca abandonó su consagrada
entrega a su iglesia de la cual era
miembro, la Iglesia Bautista Nueva Jerusalén en el barrio de Los Pinos; y fue
allí, por iniciativa de su pastor el Rev. Antonio Pérez Ravelo, que fue
expulsado sin mediar una decisión congregacional y argumentándose de manera
festinada que se hacía por su condición de “revolucionario”.
Esto ocurrió por el año 1974, y constituyó para Rafael, su madre también
miembro de aquella iglesia y sus amigos y hermanos en la Fe una noticia
dolorosa. Si las anteriores expulsiones fueron lamentables y les ocasionó muchos
desgarros, esta última, la expulsión de la Iglesia fue una tragedia de la cual
nunca se recuperaron.
Revertir la decisión del Pastor era imposible; pero que los miembros
pidieran una revisión de tal decisión si era posible y esto buscamos. Con premura
redactamos una carta en términos sencillos y fraternales en el mejor espíritu
cristiano y nos fuimos para Los Pinos con una buena cantidad de esas cartas y
la intención de hablar con algunos de los miembros de la Iglesia. Solo
visitamos dos familias a los que les explicamos y le dejamos la carta; no
intercambiaron palabras algunas, otras dos familias o no estaban o no abrieron
sus puertas…, para terminar nuestra gestión, desanimados, fuimos a la iglesia y
dejamos allí el resto de las cartas. Nunca hubo una repuesta. La expulsión de
Rafael Zaldívar de la Iglesia era un hecho consumado. Esta vez no había sido
porque era “religioso” o “se relacionaba con extranjeros” sino por
ser “revolucionario”. Alguien en tono
de broma le dijo a Rafael, para quitarle tensión al momento, que no se preocupara que cada vez menos
personas querían estar en la Iglesia. Por aquel tiempo Rafael era uno de
los 6 754 miembros de las iglesias bautistas de la región occidental del país y
lo echaron de una de ellas; pero era allí donde él quería estar, su fidelidad a
su iglesia era algo incuestionable. Rafael tenía un cabello negro y ondulado,
después de estos años liosos entre el 1971 y 1975 su cabello se hizo gris,
encaneció en un tiempo corto; porque eso hace los sufrimientos, envejecer.
Era apremiante que Rafael tuviera una iglesia donde congregarse y todo
indicaba que otras iglesias bautistas no iban a contrariar la decisión del
Pastor Pérez Ravelo; fue ahí donde una discreta indagación condujo a la
posibilidad de que la membresía de Rafael Zaldívar para la Iglesia Bautista
Bethel en Miramar, fuera aceptada. Rafael fue miembro activo de esa Iglesia
desde los años 70’s hasta su muerte.
Por estos tiempos viajó a Europa en una jornada que siempre recordó, sería
su primer viaje al exterior y conoció a España, Francia y Suiza; fue como un
bálsamo refrescante después de tantos tropiezos y canalladas.
Un día se encontró, caminando por La
Habana como solía hacer, a un ex condiscípulo de la Universidad que le hablo de
un proyecto para poner a funcionar una
Escuela de Idiomas adjunta al Ministerio
de Salud Pública (MINSAP); sin mayores problemas acepto incorporarse al claustro
de profesores de esta institución recién creada donde trabajo hasta su retiro.
Solo que…, los canallas y miserables no tenían tiempo para el sosiego, faltaba
algo peor.
El 1 de abril del 1980 comienza la crisis o el éxodo del Mariel, su antecedente fue
irrupción de miles de cubanos en la Embajada del Perú en La Habana. El éxodo
ocurrió entre abril y octubre del 1980 y llevo a los Estados Unidos más de 125
mil cubanos. Pero todo no fue tan simple, una oleada de represión, acoso e
intimidación sacudió toda la isla; miles de cubanos, familias enteras fueron
víctimas de los ruines actos de repudio que mostraban al desnudo cuanto de vil y miserable puede
ser el comportamiento de las así llamadas masas
enardecidas que atacaban a los que buscaban abandonar el país. El asunto se
reducía a atacar, en todos los sentidos, a aquellos que entraron a la Embajada
del Perú, esperaban por los familiares que venían a buscarlos de los EEUU o
mostraban una clara disposición a salir del país en aquel puente del Mariel.
Los enemigos eran sin dudas los que querían abandonar el país y con ello
menguar el elevado proyecto revolucionario.
En pleno apogeo de esta crisis, Rafael Zaldívar recibió la visita de uno de
sus compañeros de trabajo, profesor como el de la Escuela de Idiomas; este le
hablo directamente y le pidió de forma encarecida que no fuera al día siguiente
a su centro de trabajo; como es lógico Rafael le preguntó la razón y este no
quiso darle más datos pidiéndole una y otra vez que no fuera. Rafael hizo caso
omiso de aquello y al día siguiente se presentó a trabajar como venía haciendo
siempre y como era habitual en un buen trabajador que disfrutaba de su trabajo;
allí le esperaba un acto de repudio que no supe nunca en qué medida se produjo,
pero el resultado inmediato fue la separación de su centro de trabajo. Esta vez fue una
injusticia que no tenía explicación alguna, porque él seguía siendo el mismo
que simpatizaba con la revolución y nunca había pasado por su mente salir del
país. Esta vez, catalogado cómo “escoria”,
veía de nuevo esfumarse su vida laboral y su
probada dedicación profesional. Como mantenía siempre una actitud digna
guardo silencio, lo que no hicieron muchos que conociéndole no podían admitir
tal canallada.
Meses después, cuando las aguas volvieron a su nivel, fue incorporado a su
mismo puesto de trabajo. Por ese entonces yo vivía con mi familia en Holguín,
pero en uno de mis viajes a La Habana pude conversar con él sobre tan
embarazoso asunto. Nada me dijo de cómo fue su inesperada separación y si fue
un acto de repudio como se venían ejecutando. Ante mi insistencia me aseguró
que todo se debía a algunas personas
envidiosas y mal intencionadas que
no entendían por qué le llamaban constantemente de la oficina del Ministro
(MINSAP) para servir de intérprete cuando venían delegaciones de alto nivel de
países francófonos. Seguí sin entender. Finalmente me dijo que la decisión de
reintegrarlo al trabajo vino por una visita formal de Sergio Arce Martínez a las Oficinas de José Felipe Carneado, donde le fue planteado a este funcionario la situación
e injusta separación de que había sido víctima. Años después el Rev. Raúl Suarez me aseguró, que
uno de sus mayores logros en materia de Derechos Humanos había sido el lograr
la reincorporación de Rafael a su trabajo.
Antes de continuar quiero referirme a dos anécdotas que Rafael me contó en
uno de mis viajes a La Habana a finales de los 80’s. Nancy tenía un viejo radio
que había comprado a comienzo de los 60’s y no funcionaba; un día se empeña en
arreglarlo y un compañero de trabajo de Rafael se brinda para traer un técnico de radio y así lo hizo. El
radio comenzó a funcionar bien pero unos días después tenía ruidos muy extraño.
Esta vez Rafael buscó la ayuda de un ingeniero electrónico de confianza que trabajaba de manera
ocasional en una iglesia bautista cerca de su casa. Este comenzó a revisar el
radio y en un momento le pidió a Rafael y a Nancy que no hablaran, siguió su
trabajo, lo detuvo y le pidió a Rafael que salieran al pasillo exterior. Para
asombro de Rafael este le dijo que el
radio tenía instalado un micrófono de escucha que iba a retirarlo de inmediato y destruirlo.
Unos días después el compañero de trabajo de Rafael y el “técnico” de radio llegaron para
“revisar” de nuevo el equipo
pero él no lo permitió; meses después se encontró al “técnico” y este le evadió. Esto sucedió según me dijo Rafael a
finales del 1977. No sé cuánto hay de cierto o fabulación en esto; pero de lo
que si estoy seguro es que si algún lugar en La Habana era conveniente para los
oscuros propósitos… de instalar un mecanismo de escucha era en aquel
apartamento.
También me conto Rafael que un día vinieron a su trabajo unos funcionarios
y le dijeron que debía comenzar a enseñar idioma Francés a una persona en
particular para lo cual debía de establecer un horario diario de una o dos
horas , las clases serian personales y con absoluta privacidad. En la primera
clase fue que conoció quien era el alumno, se trataba de Carlos Lage Dávila,
quien fuera Vice Presidente del Consejo de Estado. Le enseñó por casi un año…
¿aprendió? le pregunte y me contesto: muy bien.
En los años siguientes Rafael
Zaldívar desempeño su trabajo como bien hacía, siempre dedico tiempo a su
Iglesia y participo durante años en el Coro Shalom. Esto último lo llevo a múltiples viajes al exterior.
Nunca dejo de ser el amigo sincero de buenas intenciones que mostraba un respeto y aprecio sin
reservas.
De regreso a La Habana, retomamos una relación afectada por las distancias.
Cuando en el año 1992 fui detenido y en múltiples ocasiones citado por la
policía política, fui de inmediato a su casa y le explique la situación a fin
de no comprometerlo con mi amistad. Me dijo sin equívocos: siempre has venido a esta casa y siempre has sido un amigo leal, quiero
que sigas viniendo a conversar porque nada puede suprimir esta amistad de
tantos años. Todos los domingos después del servicio de la Iglesia
almorzábamos juntos y dedicábamos buen tiempo a las conversaciones que tanto
disfrutaba. Nunca supo que la policía política me había amenazado con que
harían un registro a su apartamento, “el
de la viejita que usted visita” me dijeron.
Pude saber en la forma discreta pero directa con que decía las cosas, como impidió
que alguien, manipulado por la policía política, progresara en su intento de
intimidarme en tanto que a otro miserable lo detuvo sin más cuando intentó
atacarme con infames calumnias.
Cuando un amigo se va se detienen los caminos, en realidad los caminos se hicieron estrechos cuando deje la Habana y fui
a trabajar al oriente del país; fue entonces que no hubo más conversaciones.
Cuando fue posible nos escuchamos y compartimos, cuando nos necesitamos nos
encontramos. Compartimos sobresaltos y tristezas, algunas alegrías y la
necesaria paz que da una Fe compartida y unas ideas marcadas por la virtud y el
enojo.
Siempre entendí que realmente éramos amigos. He hice lo que todo amigo
hace, agradecer a Dios por una amistad tan prolongada como intensa. Gracias por
haber sido mi amigo.
En soledad e insania pasó sus últimos tiempos sin que pudiéramos
comprenderlo todo; ya no lo vamos a hacer. Ni preferimos solo recordarle;
cuando llegó el momento de dejarnos sé que falto una mano que estrechara su
despedida, fue la mía…., lo siento. El amigo estaba distante y cansado, el
amigo es el vencido.
Hace algún tiempo escribí un artículo sobre la amistad y entre otras cosas dije:
Cuando todos se han ido… ¿por qué pensar que el amigo
llega? Es así de cierto. ¿Será que han llegado las horas de conjurar esas
amistades equívocas que vienen en horas de la noche a turbar el sueño del
vencido?..................., En cuanto a dar la bienvenida a los nuevos amigos
o amigas. Ya se hace tarde; se ha acortado demasiado el tiempo. Al vencido le
faltan los amigos, si estos vienen, solo les digo que no se demoren; porque los
amigos verdaderos suelen llegar tarde.
Tú en cambio fuiste el amigo bueno y
espléndido que nunca llego tarde.