En Cuba y en Revolución; una aproximación para comprender de una forma lo más integral posible: el cristianismo, la religiosidad y la espiritualidad del cubano bajo una dictadura prolongada.
Inside Cuba and inside the Revolution: the closest possible approximation to understanding integrally the following: Christianity, the religious life, and spirituality of the Cuban people under a prolonged dictatorship.
E-mail: cubareligion@yahoo.com
Corría
el año 1824 cuando, desde el exilio en Filadelfia, el Padre Félix Varela lanzó
al mundo su periódico El Habanero. No era solo papel y tinta; era el grito de
un hombre que entendía que la libertad de Cuba pasaba, inevitablemente, por la
integridad moral de sus hijos.
Al
inaugurar este espacio, Religión
en Revolución, no pudimos elegir mejor cimiento que sus palabras en el
artículo "Bombas
Habaneras". Varela, con una lucidez que atraviesa los siglos, nos
advertía sobre "las armas de la calumnia", ese recurso
desesperado del despotismo cuando carece de razón y justicia.
"Estas
armas que envilecen al que las usa y honran al que recibe sus golpes... jamás
impedirán que yo proceda según creo que conviene a la felicidad de mi
patria".
Desde
mayo de 2005, este Blog ha mantenido esa misma antorcha encendida. En un
contexto donde la fe ha sido perseguida, manipulada o silenciada por la
dictadura, nuestra misión sigue siendo el análisis crítico y la denuncia de la
represión contra la libertad de conciencia. Como bien señaló la escritora
Belkis Cuza-Malé al nacer este proyecto, el tema de la religión en Cuba bajo la
tiranía merece toda nuestra atención.
Varela
nos enseñó que no es tiempo de lamentos inútiles, sino de "operar con
energía para ser libres". A más de dos décadas de nuestra fundación,
renovamos ese compromiso. "No es tiempo de lamentos inútiles, sino de
operar con energía para ser libres". [Publicado originalmente en: El
Habanero, papel político, científico y literario. Filadelfia, 1824].
Estas
palabras del Padre Félix Varela, escritas en 1824, fueron las que inauguraron
nuestro primer artículo en el Blog Religión en Revolución. Hoy, a más de 20
años de haber iniciado este camino digital en mayo de 2005, su eco resuena con
más fuerza que nunca en la realidad cubana. 🇨🇺
Varela,
el hombre que nos enseñó a pensar, escribió en su célebre artículo "Bombas
Habaneras" sobre la calumnia: esa arma que usan los que no tienen
justicia. Él nos recordó que la causa de la libertad es sagrada y que ninguna
amenaza debe detener a quien busca la felicidad de su patria.
¿Por
qué este blog?
Nacimos
cuando la blogosfera cubana apenas despertaba, con el propósito de analizar la
espiritualidad y la religión bajo el peso de una dictadura que ha intentado,
por décadas, quebrar la conciencia del pueblo. Como dijo la intelectual Belkis
Cuza-Malé: "El tema de la religión en Cuba merece toda nuestra atención
como cubanos y cristianos".
📸 En la
imagen: Retrato del Venerable Padre Félix Varela, el sacerdote que nos enseñó
que no puede haber patria sin virtud, ni libertad sin valor. Su legado en El
Habanero sigue siendo la brújula de nuestra plataforma.
Invitamos
a todos nuestros seguidores a revisitar nuestras raíces y a seguir denunciando
las injusticias contra la Fe en nuestra isla. La verdad no se rinde ante la
calumnia.
Estimados lectores y seguidores del Blog Religión en
Revolución:
Tal como prometimos,
procedemos a publicar de forma íntegra la respuesta enviada por el Pastor Mario
Félix Lleonart Barroso, coordinador del Instituto Patmos, al presidente de la
CBCOcc, Bárbaro Abel Marrero Castellanos.
Este texto surge como una
réplica necesaria tras la carta enviada por el líder de la Convención y las
recientes alusiones a la situación de la libertad religiosa en la isla. El
documento no solo aborda cuestiones institucionales, sino que coincide simbólicamente
con el aniversario 20 de la ordenación al ministerio del Pastor Lleonart y
fechas de profunda relevancia histórica para el pueblo bautista cubano.
Los invitamos a leer con
detenimiento esta exposición y a compartir este post en sus redes. Nuestro
objetivo es abrir un espacio de reflexión: los exhortamos a participar en el
diálogo o la polémica de forma constructiva, aportando sus puntos de vista desde
el respeto y el compromiso con la verdad. Aquí la carta:
7 de abril de 2026 Año del Señor y aniversario 20 de mi ordenación al
Ministerio
Hermano Bárbaro Abel Marrero Castellanos:
Saludos en el Nombre del Señor.
Recibí tu carta con atención y la respondo, en la
misma fecha en que la recibí, 7 de abril de 2026, coincidentemente con el 20
aniversario de mi ordenación al ministerio, que ocurrió en 2006 en Cuba. Ese
día hice un compromiso solemne delante de Dios y de la iglesia: predicar la
verdad, defender la libertad del evangelio y no callar ante lo que considero
injusto, aunque eso pueda generar dolor o incomprensión, incluso entre
hermanos.
Nunca olvidaré que entre todas las bendiciones de mi
ministerio desde entonces, estuvo el poder estar, en 2011, al lado de uno de
tus hermanos de sangre en sus últimas horas de vida, enfermo de cáncer en el
Hospital Oncológico de Santa Clara, escuchar de sus labios la oración de fe y
elevar mi propia oración por él a Dios. Ese momento quedó grabado en mi corazón
como un recuerdo sagrado.
Además, por estos días precisamente se cumple también
el aniversario de la Primavera Negra Bautista de 1965 —el 9 de abril, hace 61
años, cuando se anunció públicamente la represión contra pastores— y el de la
ejecución en Alemania del mártir Dietrich Bonhoeffer, el 9 de abril de 1945.
Estos recordatorios nos llaman a la fidelidad en medio de la adversidad.
Sorprendentemente, tu respuesta llega antes de una
declaración formal mía al comunicado que enviaste a todas las iglesias de la
Convención Bautista de Cuba Occidental con fecha 23 de marzo. Tu carta responde
a alusiones que se hicieron a dicho comunicado en dos entrevistas públicas que
no estuvieron dedicadas por completo a este tema (una con Yaima Pardo, y otra
con Mario Pentón, ambas para Martí Noticias). Hasta ahora, por cierto, en
ninguna entrevista había mencionado tu nombre. Y tampoco había realizado una
respuesta formal desde mi canal personal. Solo, como en los dos casos que
mencionas, en entrevistas a terceros, y en las que siempre, de manera muy
suave, había aludido a la situación general de la Convención. Sin embargo, tu
carta, recibida en medio de los aniversarios tan especiales que te menciono, ha
hecho que este asunto salga a la palestra.
Entiendo el tono de decepción y dolor en tus palabras.
No es fácil escuchar críticas sobre una obra en la que se ha invertido tanto
esfuerzo y sufrimiento (yo incluido por cierto). Sin embargo, no puedo aceptar
que señalar las presiones del gobierno sobre la iglesia sea equivalente a
desprestigiarla o unirse a sus enemigos. Mi preocupación nunca ha sido contra
la fe de los hermanos que sirven fielmente en Cuba bajo circunstancias muy
difíciles, sino contra el control sistemático que la Oficina de Atención a los
Asuntos Religiosos, dirigida por Caridad Diego, ejerce sobre las
denominaciones, las reuniones, los mensajes y las actividades públicas.
Fue la misma Caridad Diego por cierto quien tenía
prohibido conceder permiso de reconstrucción al techo de la iglesia que yo
pastoreaba en Taguayabón, y que también negaba servicios básicos como la
instalación de un teléfono. Luego de mi salida de Cuba —por sus presiones y por
los “consejos” de muchos líderes convencionales—, no solo concedió todos los
permisos, sino que se priorizó el proceso y se alardeó en las redes del nuevo
edificio y de las visitas de delegaciones extranjeras que ahora van al santuario
que se pudo construir “ahora que ya no está el pastor Mario Félix”.
Por supuesto, no revelaré las fuentes que me aseguran
lo que Caridad Diego ha pedido en sus reuniones, pero confío 100% en ellas, no
solo porque los conozco personalmente, sino porque son precisamente hermanos
que lo están dando todo y arriesgando todo dentro de Cuba, aunque ni siquiera
hayan tenido el privilegio de una visa, ni de salir jamás de la isla cárcel, y
algunos ni siquiera un pasaporte.
Las violaciones a la libertad religiosa en Cuba no se
limitan al territorio nacional; incluyen formas de represión transnacional.
Hasta en Estados Unidos he sufrido las consecuencias de esa mano larga. Como
parte de ello, y cumpliendo una amenaza que Caridad Diego había hecho en su
momento, aún no he podido terminar mi Doctorado en el Midwestern Baptist
Theological Seminary (MBTS), a diferencia de ti, que desde Cuba sí lo
conseguiste. Este es solo un ejemplo de un detalle que actualmente se encuentra
en proceso de investigación porque de probarse lo que ya he averiguado, nos
encontramos ante interferencias desde un Partido Comunista extranjero en una
institución académica norteamericana, y esto por supuesto es algo muy serio, y
que no solo me concierne a mí, sino también a otros aspirantes a quienes, con
un perfil parecido al mío, también se les ha excluido, como es al caso de
alguien a quien también conoces, a nuestro consiervo Raudel García Bringas, a
quien ni siquiera se aceptó para iniciar estudios en ese Seminario en el que
muy bien aludes en tu carta, cuando me echas en cara que posees la más alta titulación acreditada de este país.
He visto con mis propios ojos, y muchos otros también
lo han documentado, cómo la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos
condiciona permisos, visas, registra iglesias, vigila pastores y, en no pocos
casos, influye en decisiones internas de las convenciones. Esto no es una
calumnia, sino un hecho constatado por informes internacionales de libertad
religiosa: USCIRF, CSW, Open Doors y el propio Departamento de Estado de EE.
UU. Señalarlo no busca dañar a la iglesia, sino alertar sobre su vulnerabilidad
ante el control estatal.
Tu carta me recordó, inevitablemente, la amenaza que
recibí antes de la presentación de mi moción en la 102 Asamblea Anual de la
Convención Bautista de Cuba Occidental en 2011, de parte de tu predecesor, el
Dr. Víctor Manuel González Grillo. En la noche del martes 22 de marzo, después
de presentadas ese día las mociones para asuntos varios que se discutirían el
viernes 25 de marzo, al terminar la celebración en la iglesia bautista El
Calvario, en medio de la multitud que se saludaba, durante el apretón de manos
me dijo: “Si presentas esa moción el viernes, te voy a destruir”. Si estabas
allí tal vez recuerdes que era una moción en la que proponía que nuestra
Convención escribiese precisamente una carta pública donde mostrásemos como
bautistas nuestra preocupación respecto a hechos que no contribuían a la paz de
la nación; tal y como se había insistido en otras misivas anteriores, y en
otras después, respecto a nuestras posiciones como bautistas ante otros
asuntos.
Respecto a ti personalmente: no insinué que tus
motivaciones fueran por conveniencia material ni que actúes únicamente por
órdenes directas. Lo que sí he cuestionado y cuestiono es la postura pública de
la Convención cuando parece priorizar la “unidad” y la permanencia en Cuba a
costa de no denunciar con claridad las violaciones sistemáticas a la libertad
religiosa y a los derechos humanos en general. Eso no es juzgar tu corazón
—solo Dios lo conoce—, sino evaluar el impacto público de ciertas declaraciones
y silencios.
No me considero un héroe ni busco fama. Soy un pastor
exiliado que bien hubiese preferido no haber tenido que salir nunca de mi país,
como salí, y como salieron tantos otros, incluidos muchos de los que
sobrevivieron a aquella primavera de 1965, y otros hermanos como Raudel García
Bringas, a quien muy bien conoces, que seguimos sufriendo las consecuencias de
haber hablado con claridad dentro de Cuba. Mi compromiso sigue siendo el mismo
de 2006 cuando fui ordenado al Ministerio: ser sal y luz, aunque eso signifique
ser incómodo en ocasiones.
En polvo y ceniza, oro como me pides, por mí, pero
también por ti, por la Convención Bautista de Cuba Occidental, y por todos los
pastores y creyentes que sirven fielmente en medio de la adversidad. Que el
Señor nos conceda a todos sabiduría, valor y discernimiento para distinguir
entre lealtad a Cristo y lealtad a sistemas humanos.
En el amor y la verdad de Cristo,
Mario
Félix Lleonart Barroso
Pastor y Coordinador del Instituto Patmos
Preguntas para el
diálogo del editor del Blog :
·¿Cómo debe equilibrar la iglesia su labor pastoral con
el deber ético de denunciar las presiones y el control de los sistemas
políticos?
·Ante la historia de la "Primavera Negra
Bautista" y los testimonios actuales, ¿considera usted que el silencio
institucional es una estrategia de supervivencia o una concesión frente al
poder?
·¿De qué manera la represión transnacional y las
limitaciones académicas mencionadas afectan el futuro del liderazgo ministerial
cubano dentro y fuera de la isla?
·¿Es posible lograr una verdadera unidad eclesiástica
cuando existen visiones tan distintas sobre la transparencia y la relación con
la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos?
Partiendo de textos bíblicos como Jeremías 6:14 y
23:16-17, el tema de lo que la Biblia denomina «falsos profetas» se aplica hoy
al contexto cubano. Analizamos cómo líderes religiosos y fraternales responden
al llamado de la Sra. Caridad Diego Bello, jefa de la Oficina de Atención a los
Asuntos Religiosos del Comité Central del PCC, para controlar sus discursos y
silenciar la verdad.
El Pastor Mario Félix Lleonart Barroso, coordinador del
Instituto Patmos, denuncia la coacción para promover un relato “positivo” o
neutral que no “desestabilice”, ocultando la represión, la miseria, los
apagones y el hambre.
Caridad Diego fue quien prohibió en su momento la
reconstrucción del techo de la iglesia que pastoreaba Lleonart y negó servicios
básicos como el teléfono. Tras su salida de Cuba por presiones, la misma
oficina concedió los permisos y hoy alardea del edificio ante delegaciones
extranjeras, diciendo que se pudo construir “ahora que ya no está el pastor
Mario Félix”.
Esta información proviene de hermanos dentro de la Isla
que lo están arriesgando todo, incluso sin tener pasaporte ni haber salido
jamás de la "isla cárcel".
La mano larga de la dictadura llega hasta Estados Unidos.
Cumpliendo una amenaza directa de Caridad Diego, el Pastor aún no ha podido
terminar su Doctorado en el Midwestern Baptist
Theological Seminary (MBTS).
Como preámbulo a esta disputa, invitamos a los seguidores
del Blog Religión en Revolución a consultar próximamente la respuesta enviada
por el Pastor Lleonart al presidente de la CBCOcc, Bárbaro Abel Marrero
Castellanos.
⚠️ Estos temas invitan a opinar con responsabilidad, no a
agredir ni calumniar al Pastor Mario Félix Lleonart. Les sugerimos
encarecidamente que lean y revisen las fotos de esta publicación anterior antes
de seguir comentando de forma apresurada. Tanto los que ya lo hicieron como los
que están por hacerlo en los espacios de Facebook: la verdad requiere pausa y
análisis.
Si usted quiere expresar sus puntos de vista puede
compartirlos en las secciones de comentarios o enviarlas a la dirección electrónica:
cubareligion@yahoo.com
Presentamos la respuesta del Pbro. Dr. Bárbaro Abel
Marrero Castellanos, presidente de la Convención Bautista de Cuba Occidental
(ACBCOcc), dirigida al pastor exiliado Mario Félix Lleonart. El texto, aunque
redactado como una comunicación personal y sin el membrete oficial de la
organización, adquiere un carácter público y trascendental al responder a las
recientes intervenciones de Lleonart en medios de Estados Unidos. Este
intercambio sitúa la Fe bautista en el epicentro de una porfía discursiva que
toca las fibras más sensibles de la realidad sociopolítica cubana.
La misiva deja al descubierto visiones opuestas
sobre el papel que debe asumir la iglesia frente al poder y la crisis social en
la isla. Mientras el debate oscila entre la postura institucional y el
activismo cívico-profético, publicamos este documento de manera íntegra para
ofrecer a nuestros lectores los elementos necesarios para un análisis crítico.
El espacio queda abierto a las opiniones de la comunidad de Religión en Revolución sobre los retos de la libertad religiosa y el compromiso social en
la Cuba actual. Debajo la carta: 👇
Barbaro A Marrero / Mario F Lleonart
Hermano Mario Félix:
Saludos en el Nombre del Señor.
He podido ver con tristeza las dos entrevistas
recientes en las que hablas de la Convención Bautista de Cuba Occidental, una
con Martí Noticias (en la que también aludes a mi persona) y otra con Mario
Pentón.
Es verdaderamente decepcionante escuchar a alguien
que creció en nuestra asociación, y fue miembro y pastor de una de nuestras
iglesias, desprestigiando una obra que ha costado tanto esfuerzo y sufrimiento
construir. No sé si eres consciente, pero te has unido a las voces de aquellos
que dices combatir y que por años han persistido en hacer lo mismo que tú haces
ahora.
No, las iglesias evangélicas conservadoras cubanas
no están plegadas al gobierno, ni reciben órdenes del gobierno. Esa es una
calumnia que no podemos admitir. Te jactas de conocer bien la Convención
Bautista de Cuba Occidental y utilizas ese supuesto conocimiento para acusarnos
de algo que es totalmente falaz.
No sé quiénes son tus fuentes informativas a las que
te remites para afirmar que Caridad Diego se reúne con los pastores evangélicos
y les dicta lo que deben decir en las redes sociales. Por mis años en el
pastorado, así como en la junta directiva de la Convención y ahora en la
presidencia, he participado en reuniones con Caridad Diego en decenas de
oportunidades y jamás he visto que haga una cosa como esa, ni creo que los
pastores se lo permitan, ni mucho menos que lo ejecuten. Pero lamentablemente,
tu narrativa, a partir de tus fuentes supuestamente fidedignas, lo único que
hace es confirmar la retórica de los gobernantes comunistas, los enemigos de la
iglesia y el mundo en general, al aseverar que los pastores son unos
oportunistas que solo están en el ministerio por conveniencia. Esa es la imagen
que has dejado de la iglesia evangélica conservadora en Cuba. Eso, además de
deshonesto, no es justo.
Por cierto, es muy fácil demostrar lo contrario. Si
los líderes evangélicos fuéramos personas indignas, que solo tenemos intereses
personales, no estaríamos en Cuba, máxime cuando desde hace muchos años tenemos
visa, no nos han faltado invitaciones a servir en los Estados Unidos, y tenemos
la más alta titulación acreditada de ese país. Hemos visitado los Estados
Unidos y sabemos muy bien cómo se vive allá y cómo se vive aquí. Si nuestra
motivación fuera la conveniencia personal, no estaríamos buscando nada en Cuba,
sobre todo en estos momentos.
Insinuaste en tu entrevista a Martí Noticias que
conocías mis motivaciones y que el comunicado que escribí obedecía a un mandato
del gobierno, particularmente de Caridad Diego. Me recordó cuando Díaz Canel insinuó
en televisión nacional que mis declaraciones acerca del nuevo Código de las
Familias eran motivadas por pagos desde el extranjero. Te confieso que en ambos
casos recordé las palabras de nuestro Señor cuando dijo que somos
bienaventurados cuando digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
Las personas a las que sirvo en Cuba me conocen y,
más importante aún, el Señor me conoce. Así que, no me preocupa mucho lo que
piense o diga de mí Díaz Canel, ni tampoco lo que tú pienses o digas, aunque
siempre duele más cuando viene de alguien que se llama tu hermano y que
supuestamente te conoce. A Díaz Canel no tengo ninguna obligación de
responderle, pero a ti tengo que decirte que te equivocaste y necesitas
arrepentirte, sobre todo delante del Señor.
Yo no soy de los que más ha sufrido por el evangelio
en Cuba. Otros líderes fieles, de otras denominaciones, a los que también
implicaste con tus denuncias, han padecido mucho más. Por amor y respeto a
ellos, deberías humillarte en polvo y ceniza.
Mi consejo para ti es que si en el futuro vuelves a
una entrevista, invitado como un héroe, perseguido religioso y experto en el
cristianismo cubano, por favor, no pierdas la oportunidad de reconocer a tantos
cristianos evangélicos que están sirviendo al Señor sacrificialmente en Cuba.
No olvides reconocer a la iglesia que sigue siendo sal y luz y predicando con
fidelidad el evangelio; la iglesia que por años han querido silenciar y que
sigue proclamando que Cristo, solo Cristo, es el Señor. Eso no te va a quitar
mérito o fama, al contrario, te va a honrar más, porque honrar, honra.
Es mi deseo y oración que el Señor ponga convicción
de pecado en tu corazón, no para que te sientas mal, sino para que experimentes
el perdón que necesitas y en el futuro lo puedas hacer mejor. Un consejo de
hermano.
La Iglesia Bautista en
Cuba se encuentra en el centro de una intensa porfía que trasciende lo
eclesiástico para tocar fibras profundas de la realidad sociopolítica de la
isla. El enfrentamiento discursivo entre el conocido pastor en el exilio, Mario
Félix Lleonart, y el liderazgo de la Asociación Convención Bautista de Cuba
Occidental (ACBCOcc), ha escalado tras la publicación de comunicados que dejan
al descubierto visiones opuestas sobre el papel de la fe ante el poder.
El detonante:
¿Contemplación o activismo profético?
El reto fundamental
para las organizaciones cristianas en Cuba hoy es decidir su postura: mantener
una actitud contemplativa o transitar hacia un activismo cívico-profético. Este
último implica asumir la defensa de los derechos humanos, la libertad religiosa
y la ayuda humanitaria, superando el temor a la represión estatal.
En este escenario, la
ACBCOcc emitió un comunicado oficial firmado por su presidente, el Pbro. Dr.
Bárbaro Abel Marrero Castellanos, documento que reproducimos para el análisis
de la fe en la realidad cubana actual.
La sombra de la
Oficina de Asuntos Religiosos
Como preámbulo a esta
disputa, aparece la figura de Caridad Diego Bello, jefa de la Oficina de
Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del PCC. Su reciente gira
de "apoyo a la Revolución" es señalada por el Pastor Lleonart como un
intento de coacción para controlar el discurso eclesiástico.
Basándose en los
textos de Jeremías 6:14 y 23:16-17, Lleonart denuncia la presión para evitar
publicaciones que reflejen la miseria real, los apagones y las violaciones a
los derechos humanos, intentando imponer un relato "positivo" que no
desestabilice al sistema.
Cruce de cartas y
respuestas
La tensión detonó una
severa carta del Dr. Bárbaro Abel Marrero desde la isla contra el Pastor
Lleonart, la cual ha generado una respuesta inmediata que profundiza en este
contencioso.
Los invitamos a
mantenerse atentos, ya que todas las cartas, declaraciones y videos adicionales
serán publicados de forma inmediata. Recomendamos seguir de cerca las
actualizaciones y ver los posts detallados en nuestro espacio principal:
👉 Blog Religión en Revolución: https://religionrevolucion.blogspot.com/
Invitación al Diálogo:
Acompañamos esta nota
con un video fundamental que detalla la situación. Los instamos a participar en
un intercambio de opiniones bajo el mejor espíritu cristiano, reflexionando
sobre el testimonio de la iglesia en tiempos de crisis.
¿Alguna vez has experimentado el silencio absoluto de una
Iglesia que se apaga poco a poco? Hay una tradición milenaria en la Semana
Santa que nos sumerge en el corazón mismo del abandono y la traición: El Oficio
de Tinieblas (Tenebrae).
Celebrado tradicionalmente el Miércoles, Jueves y Viernes
Santo, este rito no es solo un rezo; es una experiencia sensorial que nos
conecta con el dolor de la Pasión.
🌑 ¿En qué consiste el rito?
Imagina un candelabro triangular con 15 velas. A medida
que avanzan los salmos y las lecturas, las velas se apagan una a una.
Representan a los apóstoles y discípulos que abandonan a Jesús en su hora más
crítica. Al final, solo queda una vela encendida —la de Cristo— que se oculta
tras el altar, simbolizando su sepultura.
🎻 El llanto de las Lamentaciones
El alma de este oficio son las Lamentaciones de Jeremías.
Cantadas originalmente sobre la destrucción de Jerusalén, la Iglesia las usa
para llorar la muerte del Señor. Lo más fascinante es el uso de las letras del
alfabeto hebreo (Aleph, Beth, Ghimel...) que abren cada estrofa como un lamento
eterno que nos grita al final:
"Jerusalén, Jerusalén, conviértete al Señor tu
Dios".
Judas mercátor péssimus ósculo pétiit Dóminum: ille ut agnus ínnocens non negávit osculum: * Pro prétio sánguinis Christi.
💔 El beso del traidor
Uno de los momentos más crudos es el canto del
responsorio:
«Judas, el malvado mercader, buscó al Señor con un beso;
él, como cordero inocente, no le negó el beso».
Es el recordatorio de que la traición no vino de un
extraño, sino de un amigo.
⚡ El "Strepitus": El gran estruendo
El oficio termina en oscuridad total, rota de repente por
un fuerte ruido seco (el Strepitus). Los asistentes golpean los bancos para
simular el terremoto que ocurrió al morir Jesús y el caos de la naturaleza ante
el sacrificio del Hijo de Dios.
En un mundo lleno de luces artificiales y ruido
constante, el Oficio de Tinieblas nos invita a abrazar la oscuridad para
encontrar, al final de ella, la luz de la Resurrección.
Eloy A Gonzalez. [Una colaboración de la redacción de
Religión en Revolución].