abril 10, 2026

Carta del Presidente de la Convención Bautista de Cuba Occidental [ACBCOcc.] al Pastor bautista exiliado, Mario Félix Lleonart.

Introducción

Presentamos la respuesta del Pbro. Dr. Bárbaro Abel Marrero Castellanos, presidente de la Convención Bautista de Cuba Occidental (ACBCOcc), dirigida al pastor exiliado Mario Félix Lleonart. El texto, aunque redactado como una comunicación personal y sin el membrete oficial de la organización, adquiere un carácter público y trascendental al responder a las recientes intervenciones de Lleonart en medios de Estados Unidos. Este intercambio sitúa la Fe bautista en el epicentro de una porfía discursiva que toca las fibras más sensibles de la realidad sociopolítica cubana.

La misiva deja al descubierto visiones opuestas sobre el papel que debe asumir la iglesia frente al poder y la crisis social en la isla. Mientras el debate oscila entre la postura institucional y el activismo cívico-profético, publicamos este documento de manera íntegra para ofrecer a nuestros lectores los elementos necesarios para un análisis crítico. El espacio queda abierto a las opiniones de la comunidad de Religión en Revolución sobre los retos de la libertad religiosa y el compromiso social en la Cuba actual. Debajo la carta: 👇

Barbaro A Marrero / Mario F Lleonart

Hermano Mario Félix:

Saludos en el Nombre del Señor.

He podido ver con tristeza las dos entrevistas recientes en las que hablas de la Convención Bautista de Cuba Occidental, una con Martí Noticias (en la que también aludes a mi persona) y otra con Mario Pentón.

Es verdaderamente decepcionante escuchar a alguien que creció en nuestra asociación, y fue miembro y pastor de una de nuestras iglesias, desprestigiando una obra que ha costado tanto esfuerzo y sufrimiento construir. No sé si eres consciente, pero te has unido a las voces de aquellos que dices combatir y que por años han persistido en hacer lo mismo que tú haces ahora.

No, las iglesias evangélicas conservadoras cubanas no están plegadas al gobierno, ni reciben órdenes del gobierno. Esa es una calumnia que no podemos admitir. Te jactas de conocer bien la Convención Bautista de Cuba Occidental y utilizas ese supuesto conocimiento para acusarnos de algo que es totalmente falaz.

No sé quiénes son tus fuentes informativas a las que te remites para afirmar que Caridad Diego se reúne con los pastores evangélicos y les dicta lo que deben decir en las redes sociales. Por mis años en el pastorado, así como en la junta directiva de la Convención y ahora en la presidencia, he participado en reuniones con Caridad Diego en decenas de oportunidades y jamás he visto que haga una cosa como esa, ni creo que los pastores se lo permitan, ni mucho menos que lo ejecuten. Pero lamentablemente, tu narrativa, a partir de tus fuentes supuestamente fidedignas, lo único que hace es confirmar la retórica de los gobernantes comunistas, los enemigos de la iglesia y el mundo en general, al aseverar que los pastores son unos oportunistas que solo están en el ministerio por conveniencia. Esa es la imagen que has dejado de la iglesia evangélica conservadora en Cuba. Eso, además de deshonesto, no es justo.

Por cierto, es muy fácil demostrar lo contrario. Si los líderes evangélicos fuéramos personas indignas, que solo tenemos intereses personales, no estaríamos en Cuba, máxime cuando desde hace muchos años tenemos visa, no nos han faltado invitaciones a servir en los Estados Unidos, y tenemos la más alta titulación acreditada de ese país. Hemos visitado los Estados Unidos y sabemos muy bien cómo se vive allá y cómo se vive aquí. Si nuestra motivación fuera la conveniencia personal, no estaríamos buscando nada en Cuba, sobre todo en estos momentos.

Insinuaste en tu entrevista a Martí Noticias que conocías mis motivaciones y que el comunicado que escribí obedecía a un mandato del gobierno, particularmente de Caridad Diego. Me recordó cuando Díaz Canel insinuó en televisión nacional que mis declaraciones acerca del nuevo Código de las Familias eran motivadas por pagos desde el extranjero. Te confieso que en ambos casos recordé las palabras de nuestro Señor cuando dijo que somos bienaventurados cuando digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

Las personas a las que sirvo en Cuba me conocen y, más importante aún, el Señor me conoce. Así que, no me preocupa mucho lo que piense o diga de mí Díaz Canel, ni tampoco lo que tú pienses o digas, aunque siempre duele más cuando viene de alguien que se llama tu hermano y que supuestamente te conoce. A Díaz Canel no tengo ninguna obligación de responderle, pero a ti tengo que decirte que te equivocaste y necesitas arrepentirte, sobre todo delante del Señor.

Yo no soy de los que más ha sufrido por el evangelio en Cuba. Otros líderes fieles, de otras denominaciones, a los que también implicaste con tus denuncias, han padecido mucho más. Por amor y respeto a ellos, deberías humillarte en polvo y ceniza.

Mi consejo para ti es que si en el futuro vuelves a una entrevista, invitado como un héroe, perseguido religioso y experto en el cristianismo cubano, por favor, no pierdas la oportunidad de reconocer a tantos cristianos evangélicos que están sirviendo al Señor sacrificialmente en Cuba. No olvides reconocer a la iglesia que sigue siendo sal y luz y predicando con fidelidad el evangelio; la iglesia que por años han querido silenciar y que sigue proclamando que Cristo, solo Cristo, es el Señor. Eso no te va a quitar mérito o fama, al contrario, te va a honrar más, porque honrar, honra.

Es mi deseo y oración que el Señor ponga convicción de pecado en tu corazón, no para que te sientas mal, sino para que experimentes el perdón que necesitas y en el futuro lo puedas hacer mejor. Un consejo de hermano.

En el amor de Cristo,

Bárbaro Abel Marrero Castellanos

Nota: Leído el 9 de abril de 2026

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