enero 05, 2020

Santería en Cuba asegura que hay libertad religiosa absoluta y que el estado es transparente.

Como ocurre al comienzo del año en Cuba se ha dado a conocer lo que se conoce como La Letra del Año. No pretendemos explicar y agotar el tema de esta práctica de adivinación e idolatría por parte de la Santería en Cuba[1]. Se trata de una serie de predicciones de los sacerdotes mayores de estos cultos que tratan en una suerte de oráculo escrito adivinar lo que puede ocurrir en Cuba en el año que recién comienza.
La Asociación Yoruba de Cuba dio a conocer la Letra del Año 2020. Durante años en Cuba hubo dos lecturas distintas: la de la Asociación Cultural Yoruba y la de la Comisión Miguel Febles Padrón. En 2015, ambas instituciones decidieron unirse para sacar una sola Letra y en 2016 se publicó la primera unificada. Como sea que este documento se prestó o se presta como cada año a variadas interpretaciones. Conviene señalar que este texto es de especial atención por parte del gobierno, considerando que las predicciones pueden calar en la conciencia colectiva de buena parte de la población.
Como se presentación muchas “interpretaciones” y se hacen agudos reflexiones. Los sacerdotes en reunión extraordinario han dado a conocer algunas precisiones para que no se hagan interpretaciones que conlleven un mensaje político contraproducente. Los sacerdotes dicen que La Letra ha sido manipulada  y señalan las siguientes aclaraciones:
Que las predicciones de los Sacerdotes Mayores de Ifá habían sido manipuladas por la prensa.
Que "hacia lo interno no ocurrirá nada, los problemas son en otros países".
En Cuba "la religión y el Estado protegen y educan a la población"
En Cuba, "hay libertad religiosa absoluta" y transparencia del Estado.
Que la Asociación Yoruba de Cuba, "es patriota y que con el gobierno lo quiere todo y sin este no quiere nada" y que “sus 44 mil miembros son patriotas que en caso necesario defenderán la patria".
El estado (en Cuba) “educa, no tolera la delincuencia y trabaja por eliminar la corrupción".
Como dato curioso Las predicciones de este año desaconsejan el consumo en exceso de la carne de cerdo; no comer Okra (quimbombó) para evitar la humillación y la decepción", y "no comer Akra (pastel de frijoles) para evitar la mala suerte". No usar prendas de vestir de color rojo y que tengan en ellas cualquier especie de mono.
Dejo todo esto como información, toda vez que esta organización asegura que en Cuba hay libertad religiosa absoluta y que el estado es transparente…, entre otras cosas.



[1] La Santería pretende fingir un culto sincrético con el catolicismo, pero es una forma oculta de idolatría. La Santería incluye rituales paganos como sacrificios de animales, sesiones adivinatorias, trances por posesión de espíritus malignos, etc. La palabra "santería" se deriva de "santos", pues el santero invoca a una deidad africana ("orichas") pero finge estar invocando a la Virgen o a un Santo católico.

diciembre 30, 2019

Fin de Año en La Habana.


Escrito en la Navidad del año 2013, este articulo lo encuentro perdido en un archivo. Entonces no entiendo por qué no lo incluí en el libro: “Notas sobre la religiosidad del cubano bajo una dictadura prolongada” o en el de reciente aparición: “Algunas informaciones amables y otras no tan amables”. Tampoco aparece en la red, pero si aparece en el archivo da artículos de una página web. Es de ahí que rescato las fotos que le acompañan. Habla este artículo del Fin de Año en La Habana del 2012 pero también y es lo más interesante, del fin de año del 1959, y como lo pasó la alta dirigencia de la Revolución en su primer año gobernando. Yo en cambio tuve ese diciembre unas memorables vacaciones de Navidad no menos “revolucionaria” apegado al recuerdo, incluyo el artículo en el Blog Religión en Revolución.
Fin de Año en La Habana.
Por Eloy A González.
El anuncio de una cena de fin de año en la Plaza de la Catedral de La Habana resulta sugestivo y hasta aleccionador.  Habaguanex, una empresa adscrita a la oficina del historiador de la ciudad, que maneja los caudales nada despreciables en divisas de los negocios con que cuenta esta en el área de la Habana Vieja; se ha encargado de preparar una fiesta a un precio de 150 CUC (150 dólares) por cada comensal y fiestero que allí acuda. Habrá un menú exquisito, baile y música para los que paguen, aseguran los organizadores.
Postal de Navidad, Cuba 1961
Celebraciones de fin de año y unas Navidades prohibidas, abandonadas al recuerdo y desaparecidas han tenido los cubanos desde que el régimen Castro comunista se hizo del poder. Nunca faltó el ambiente festivo en ese último mes del año y aunque la Navidad desapareció, la  gente se las arreglaba para hacer algo para el 24, día de Nochebuena. Despedir el año era otra cosa. Como el régimen llegó al poder el 1° de enero del 1959, cada año más que celebrar el Fin de Año se esperaba el Día de la Liberación; la liberación de una dictadura que nos trajo otra…, peor.
Ahora que se preparan en La Habana para que aquellos cubanos que tengan 150 dólares disponibles puedan degustar de un exquisito menú, bailar y disfrutar de un espectáculo artístico, recuerdo algunos eventos que ocurrieron en los primeros años de la Revolución.
En la Navidad del año de 1959, la mal llamada Revolución cubana había comenzado a consolidarse, quiero decir que los fusilamientos y las tropelías de los nuevos amos se hicieron evidentes ya en aquel primer año de la Revolución; la gente comenzó a hacerse los desatendidos y a olvidar casi de inmediato. Todavía estaba vivo el sentimiento de euforia colectiva y el entusiasmo inicial que despertó el triunfo de la revolución en el pueblo.   
Se orientó en aquella Navidad…,- ya habían comenzado las orientaciones- , que se adornaran los pueblos y ciudades; parecía que un nuevo sentido se daba a la Navidad. Los libertadores- salvadores  se hacían del poder para proclamar una revolución “ más verdes que las palmas” y comenzaban a mostrar un populismo pedestre que nos llevó a asumir que, aquellos “barbudos” en realidad eran una hueste de secuaces que nos garantizarían una vida plena; la felicidad estaba aprobada para los cubanos…, para todos; decían que era una revolución “con todos y para el bien de todos” Por lo tanto aquella Navidad y las que estaban por venir serian de gran gozo porque la revolución se parecía mucho al mensaje de la Navidad. Ese año hubo noticia de gran gozo, llegaron los salvadores y aunque no sabemos cuánto Dios era gloriado,- o no salía de su turbación y enojo-, parecía que a nuestra tierra vendría un periodo prolongado de paz y buena voluntad para con los hombres que allí habitaban. Nadie miraba a su alrededor como para pensar que los salvadores de la Patria ya mostraban sus excesos; y el sonido de los disparos de los pelotones de fusilamiento, eran acallados con el regocijo de la liberación, el festejo y la disipación.
Fue en aquella Navidad del 1959 que al recién estrenado dictador cubano, se le ocurre salir de La Habana con algunos de sus cortesanos de verde olivo para la Ciénaga de Zapata a pasar la nochebuena con los carboneros; se le llamó la primera nochebuena revolucionaria, porque había que dejar claro que aquella revolución era de los humildes y para los humildes.
Cena de Navidad en Soplillar, Cienaga de Zapata, Cuba
1959
A Soplillar llegó el dictador y su comitiva a cenar en un pobre bohío de la familia que allí vivía. Ya adelantan el lechón asado y completan la comida, aquella familia muy pobre con una fuente de yuca, la ensalada de lechuga y rábanos y el arroz blanco. El vino es de frutas cubanas y los turrones, comprados en la Tienda del Pueblo, han sido producidos en el país; vamos a ver que los turones no son españoles para que la cena sea completamente cubana  ¡y revolucionaria! Para amenizar un guajiro de la zona, guitarra en mano canta esta décima: Ya tenemos carretera / gracias a Dios y a Fidel / ya no se muere la mujer / de parto por dondequiera / ahora sí es verdadera / nuestra cubana nación / ya los hombres del carbón / jamás serán explotados / porque a Cuba ha llegado / esta gran Revolución (…)”.
Dice un cronista: En las fiestas de 1959, la mayoría de los cubanos celebraron la tradición y la esperanza de un futuro mejor. La Nochebuena, Fidel, la pasó con los carboneros de la Ciénaga de Zapata y en la Plaza de la Revolución hubo una cena gigante para los fidelistas que entonces eran la gran mayoría de los cubanos. Hasta donde sé, en el 1959 si hubo Nochebuena con los carboneros pero no cena gigante en algún otro lugar.
Nunca más se repitió esta cena de nochebuena revolucionaria…, al menos con los más desfavorecidos que siempre han estado presentes en Cuba, al fin que los pobres siempre están entre nosotros.
Fue unos años después, en el 1966, que se celebra una Cena gigante de Fin de Año en la Plaza de la Revolución. Esta plaza, sede de los actos políticos masivos también se convierte en área festiva, cuya trascendencia social impulsa a la integración totalizadora o totalitaria. El 31 de diciembre de ese año, más de 100 mil personas se reunieron allí en una cena gigante, para esperar el año nuevo. No hay más datos sobre esta cena, quienes participaron y cuál fue el menú. Por esos años ya se estaba extinguiendo la Navidad en familia.
El discurso y el hacer populista, se sustituyó por el más rancio socialismo real, que como alguien afirma, lo único real es el socialismo; dejamos a un lado la Navidad y sobrevino los años oscuros de privaciones y desencantos. Hasta que un día nos llegó la feliz noticia de la caída del comunismo, esto en Europa, porque el efecto dominó que todos esperaban no llegó a Cuba; lo que nos tocó fue un periodo, llamado especial y que nada tenía de especial, donde el país se hundió en el abismo.
Fue entonces que los comunistas apostaron por un capitalismo de estado, bien cauteloso para que los explotados no se soliviantaran. Es así que de a poco a los cubanos nos fue llegando un capitalismo que algunos llamaron capicastrismo, pues, a fin de cuentas hasta ahora allí  controla el poder el mismo dictador y sus acólitos; que no sueltan prenda y siguen en sus treces manteniendo un régimen dictatorial y un despotismo canallesco que ya lleva más de medio siglo….y  sigue.
Como el socialismo es el camino más largo entre el capitalismo y el capitalismo, es que ahora, con comunistas gobernando como sucede en otros países; esta dictadura se aviene a las prácticas capitalistas y las hace suyas. Hay de todo, la iglesia católica anda dando entrenamientos mediante cursitos de gestión económica, dejando a un lado la evangelización a tono con la doctrina social de la iglesia; la gente quiere ser capitalista pero el régimen los entretiene con negocios que manejan unos pocos y que nada significan en una sociedad competitiva y prospera. Así que no nos sorprendamos , en La Habana capitalista , de pacotilla y mercado negro, comunismo corrompido y represión totalitaria, bien se puede despedir el año si usted cuenta con una cantidad de dinero que puede significar el salario medio de seis meses para los trabajadores de aquella isla.
Pero espero que no se desanimen si es que algún lector de allí me lee. Si alguien logra pagar los 150 dólares podrá disfrutar de un cóctel de bienvenida, con mojito criollo; "gran plato surtido del chef" con salpicón de filete de res, masas de cerdo fritas a la camagüeyana, escabeche de tres quesos y crepes de jamón serrano; panecillos y paté de queso saborizado con albahaca y pimiento; pavo y glaseado de frutas, aceitunas verdes y negras; solomillo de ternera, salsa de ciruela, romero y vino Crianza Cabernet, y papas a la crema. Asimismo, jugo de frutas, refresco, cerveza nacional, vinos blanco, rosado, tinto y espumoso, ron añejo y whisky, además de cócteles cubanos. De postre, tarta de queso y guayaba con confitado de manzana y salsa de caramelo al café, además de surtido de turrones españoles y "uvas de la suerte". Mientras come podrá admirar un escenario como el que descubre La Habana Vieja, esto dicen los organizadores.
Siempre me recuerdo ese juego de palabras donde se afirma que en el socialismo todos somos iguales, solo que hay algunos más iguales que otros.
No sé todo lo igual que soy de los otros, vivo en una sociedad donde cada uno disfruta de estas festividades en proporción  con sus posibilidades y motivaciones. En Cuba como en el exilio más que disfrutar de un exquisito menú y el consabido festejo; estamos a la espera de un evento que aproxime a las familias cubanas  divididas, nos permita vivir en libertad, andemos el tiempo del decoro, fomentemos el derecho y nos encontremos un día en aquella tierra de donde salimos y a donde regresaremos para saludarnos y reencontramos en un abrazo; como lo hacen los sencillos y humildes de corazón. ¡A fin de cuentas nadie se regocija más  que los virtuosos!
Navidad del 2013 ©

diciembre 26, 2019

Camino a Egipto…, huyendo de Herodes.

(Foto de Internet)
Como Jesús, la Virgen María y San José disfrutamos de una inmensa alegría cuando juntos almorzamos, comemos, jugamos, paseamos y es una bella estampa antológica ver al esposo en la bicicleta con el niño pequeño en el sillín sobre el caballo, la esposa en la parrilla con otros dos hijos en ambos muslos. La Virgen dice a los matrimonios jóvenes: No hay tener miedo a tener hijos siendo jóvenes; tengan miedo a ser viejos sin hijos. (Homilía de Navidad)
Esta es una bella estampa antológica de la familia cubana con especial referencia a la Navidad y a la natalidad.
Sería bueno considerar si más que una bella estampa, no es una alegoría a la salida ilegal de Belén, para ir a  Egipto huyendo de Herodes.

diciembre 23, 2019

NUESTRA NAVIDAD

Por: Osvaldo Sánchez.  
Llevo días maquinando escribir algo para y por la Navidad.... ¡Porque no le voy a dar el gustazo a nadie de no hacerlo!... ¡Digo!, si a estas alturas pudiera haber alguien que se sintiera bien, si no se escribe sobre ella.
En primer lugar, nací en un hogar donde siempre se celebró la Navidad, la verdadera, aquella sin arbolito ni guirnaldas, pues una década de Marxismo había socavado los cimientos mismos de dicha celebración tradicional que nos había llegado en Carabelas y afianzado con los Acorazados.
De manera que cuando comencé mi contacto íntimo con el entorno, por allá por los setentas, ya en mi casa quedaban solamente un par de tarjetas navideñas de los cincuentas que aún recuerdo perfectamente y un par de bolitas de vidrio medio rotas y nada de la abundancia que caracterizaba esa época del año, según nos contaban nuestros padres, que como padres, nos lo cuentan todo.
Irónicamente (y esto no se me podía quedar), volví a ver tarjetas navideñas nada más y nada menos que traídas de la extinta Unión Soviética, porque hasta en eso le aventajamos en la ortodoxia marxista (lo que bien pudiera tacharse de fundamentalismo marxista) y supimos llevar con más austeridad la máxima de aquel joven Hegeliano de que "la religión es el Opio de los Pueblos"..... Jamás he visto tanta tontería humana concentrada, como en tal sentencia ¡Pobre Marx!
Con el paso de los años, nos acostumbramos a una frugal celebración, donde sin embargo, siempre (o casi siempre) había lugar para un pedazo de lechón asado y alguna cena más o menos especial con algunos dulces caseros como el de toronja o naranja agria, frutas casi extintas (inexplicablemente) en la actualidad. Todo acompañado de un clima generalizado de añoranza y melancolía.
Pero, en mi caso, me fui adaptando a la idea de que cuando quieres celebrar algo de un profundo significado, no importan las carencias, pues ¡lo importante es celebrarlo!
Después de los noventas, cuando el zapato apretó (un poco más), hubo un avivamiento de la "religiosidad" y la gente comenzó a desempolvar viejos arbolitos y adornos navideños. Sería un mentiroso si dijera que me atrae sobremanera todo el alboroto que rodea la celebración, pues por fuerza, me adapté a ese modo de celebración más sobria y menos bulliciosa y más identificada con el verdadero significado.
Se ha debatido mucho si es correcto celebrar la Navidad, por no ser ordenada por el mismo Jesús a sus discípulos o a veces hasta el origen pagano de dicha celebración. Pero la misma descripción bíblica del Nacimiento mienta a personas (incluso paganas) que vinieron a adorar con presentes y reverencias al Rey que había nacido.
Hoy quiero desear a tantas personas, de aquí y de allá, todos en fin de Acá, una Feliz Navidad 2019, en espera de una nueva década, que se nos presenta a los cubanos incierta, pero esperanzada, sólo porque la esperanza es lo último que se pierde.
Y a falta de algo extraordinario que añadir, terminar con un fragmento de la que considero la más bella canción navideña de todos los tiempos y que tanto he oído en un sinnúmero de versiones, comenzando por la del Gran Nat King Cole, que se titula precisamente "The Christmas Song", La Canción de la Navidad.
"AUNQUE SE HAYA DICHO MUCHAS VECES Y DE TANTAS FORMAS,... FELIZ NAVIDAD PARA TI"
Fuente: Facebook

diciembre 06, 2019

Sobrina de Fidel Castro llama a acciones contra las grandes iglesias evangélicas cubanas.


Por: Elena Oliveira Pérez
“Hay mucho dinero, sobre todo proveniente del gobierno de los Estados Unidos hacia cinco iglesias evangélicas principales, que son las que están tratando de sabotear muchas iniciativas”, dijo Mariela Castro, refiriéndose a la Liga Evangélica de Cuba, y las iglesias Bautista Oriental y Occidental, Metodista y Asambleas de Dios.
Estas denominaciones protestantes fundaron la Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba (AEIC), al margen del castrista Consejo de Iglesias de Cuba, y hasta ahora ilegal para el gobierno.
Están utilizando este término de la ideología de género, que fue creado por un obispo católico en los 60, justamente para desacreditar los avances internacionales en el campo de los derechos de las mujeres y el pensamiento de origen marxista con relación a esta temática”, contestó Castro a una entrevista del medio oficialista CubaSí.
LA REVOLUCIÓN SE DEFENDERÁ
Y nuestra Revolución, como dijo Fidel, tiene derecho a defenderse, tiene derecho a defender sus conquistas sociales, los derechos que se ha logrado refrendar en la Constitución y en todo el sistema legislativo que está siendo ya cambiado a partir del cambio constitucional”, sostuvo la directora del estatal Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) principal promotor de la agenda de género en la incidencia política nacional.
Las iglesias evangélicas dentro de Cuba reciben ayuda económica de distintas organizaciones afines con el trabajo eclesial para sostener programas de atención a personas con enfermedades terminales como el VIH y cáncer, a reclusos y sus familias, así como a jóvenes y adolescentes en riesgo de exclusión social y a parte de la creciente población de ancianos en la isla.
Sin embargo, la sobrina del dictador Fidel Castro hace referencia -sin mostrar una sola evidencia- a supuestos fondos entregados por la Casa Blanca para desestabilizar el país, una reiterada acusación para tratar de desacreditar a cualquier organización o individuo que se manifieste contrario o paralelo a su agenda.
Al tiempo, Castro es cuestionada por haber desviado, supuestamente, millones de dólares de ayuda del PNUD para campañas comunicativas y acciones de CENESEX.
UNA HISTORIA VIEJA
El gobierno cubano ha considerado desde los sesentas a los creyentes como inadaptados del nuevo modelo social comunista y a la religión como “el opio de los pueblos”, siguiendo la doctrina marxista.
Así, envió a cientos de cristianos a campos de concentración conocidos como UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción)  entre 1965 y 1968, prohibió la actividad política pública para miembros de las iglesias y vedó la entrada de religiosos a determinadas carreras universitarias.
Actualmente ha prohibido viajar a los líderes evangélicos que fundaron la AEIC, al tiempo que los ha citado para amenazarles e interrogarles en dependencias policiales.
Ante la organización de un amplio sector poblacional con una agenda diferente a la del régimen y con los evangélicos al frente dice Castro en la entrevista: “tenemos que unirnos, hacer alianzas, porque cada vez que hacemos alianzas y nos unimos, logramos efectividad, logramos realmente cambios”.
La comunidad evangélica fue el principal sector de la sociedad civil que se opuso a la recién aprobada constitución comunista donde poco más del 13 por ciento de la población dijo No o se abstuvo durante la consulta popular.
Nota: artículo recibido desde Cuba por correo electrónico.

diciembre 05, 2019

Periodismo militante: Activismo LGBT en Cuba vuelve a trocar la realidad.


Por: Iris Borrero.
Este domingo se efectuó en el Malecón habanero la tradicional lectura bíblica que organiza la Liga Evangélica de Cuba por el día mundial que celebra a ese libro.
Aun después de amenazas vía redes sociales contra la actividad independiente por parte de cierto activismo LGBT varios creyentes se reunieron en la populosa avenida con sus Biblias.
Hubo mucha menor afluencia que años pasados a causa del ambiente hostil creado por activistas como Roberto Ramos Morí o Elaine Saralegui, quienes han incitado a la violencia anteriormente, y la prensa independiente cubana cubrió el suceso.
El portal CiberCuba publicó una nota con el titular “Activistas LGTBI y evangélicos cubanos vuelven a mostrar diferencias en el malecón de La Habana”, sin embargo, no se ajusta a la realidad de los hechos.
Los evangélicos asistieron a un festejo que esperan anualmente, quienes mostraron su diferencia contra los ciudadanos que allí se reunieron fueron cuatro activistas, liderados por el exdiputado del régimen, Luis Ángel Robles. Los evangélicos no mostraron diferencias con nadie este domingo, simplemente celebraron el libro central de su fe.
Lo más importante, y que sugiere el título del texto pero sin dar mayores luces: los activistas que blandieron una bandera gay desde un auto a toda velocidad, ¿con qué mostraron su desacuerdo? ¿Contra qué cristianos lean en silencio La Biblia? ¿Contra la libertad de reunión de un grupo social? ¿Contra una actividad independiente, en un país cuyas libertades están cercenadas por una dictadura?
Sabiéndolo o sin saberlo -es todavía un misterio- activistas LGBT le hacen el juego al castrismo, ahora, como grupo de choque contra otros grupos de la sociedad civil. Esto recuerda, tristemente, los actos de repudio no tan lejanos en la memoria instigados por La Habana.
Leyendo la Biblia en el Malecon habanero
Es penoso que, desinformando, inventando la confrontación en momentos específicos donde no los hay (como durante la lectura bíblica del domingo), esté un periodismo independiente que admiro y creo necesario para el país.
El Informe Keller señaló a inicios de este año la parcialización de la prensa independiente en la controversia sobre el derrotado artículo 68 (que admitía el matrimonio gay en Cuba) y la satanización de la comunidad evangélica.
En este caso, incluso, el informe señala parte de un dossier de El Toque, que tergiversa los patrones con que mide estadísticas sobre cuántos textos (tanto en medios estatales como no estatales) se publicaron a favor y en contra de la aprobación del artículo 68 en febrero pasado.
Volviendo a la actuación de los medios independientes sobre la lectura bíblica de este domingo, la nota que más llama la atención es la de ADN titulada: “Exdiputado gay paseó la bandera LGBT+ frente a activistas religiosos en el Malecón”.
El apunte más relevante sobre esta nota es el siguiente: no había “activistas religiosos” en el Malecón. Había familias, niños, ancianos, personas con discapacidades, mujeres y hombres.
La lectura bíblica se ha hecho año tras año por casi una década, no responde al contexto de ataques de una parte del activismo LGBT contra la comunidad evangélica cubana, como ya se había explicado.
No creo que los medios independientes sean el enemigo del pueblo, ni mercenarios (como les llama el castrismo), sino que son imprescindibles para la conformación democrática del país.
Sin embargo, debemos recordar cómo se ve en verdad el periodismo militante. El que bajo la bota del Partido Comunista de Cuba difama de la oposición pacífica, el que en la Unión Soviética prohibía hablar sobre abusos del gobierno central sobre judíos y otras poblaciones minoritarias, el que en los movimientos de izquierda latinoamericanos cerraba las planas para “errores” como el asesinato del poeta Roque Dalton, etc.
El periodismo militante no existe (4), su nombre es propaganda. Y eso, siempre deja víctimas.

diciembre 01, 2019

Cárcel y quema de Iglesias: Activistas LGBT amenazan a tradicional lectura bíblica en La Habana.

Por: Elena Oliveira Pérez.
Lobistas LGBT atacaron en las redes sociales una actividad de evangélicos cubanos a efectuarse en el Malecón habanero este domingo.
Procastristas lanzan provocaciones
La activista Elaine Salaregui calificó en su cuenta personal de Facebook como "fundamentalista" a la Liga Evangélica de Cuba (LEC) institución religiosa que organizaría una lectura de La Biblia celebrando el día mundial de ese libro sagrado para la comunidad cristiana.
La radical escribió que la cristiandad "se manifestará nuevamente en el espacio público, esta vez dando visibilidad a la Biblia que usan como garrote, mostrándose como una multitud, o peor aún como La Iglesia cubana".
Salaregui dirige una Iglesia con unos 100 miembros y con presencia en algunas ciudades de la isla, y recibe apoyo operativo del régimen gracias a su cercanía con Mariela Castro, sobrina del fallecido dictador Fidel Castro.
La Iglesia de la Comunidad Metropolitana, como se llama la entidad que rectorea, no está inscrita en el Registro de Asociaciones, sin embargo no ha recibido el trato hostil que otros grupos en igual situación legal como el creciente Movimiento Apostólico, cuyos templos han sido demolidos y sus líderes detenidos arbitrariamente por años.
Al post de Salaregui se sumaron varios comentarios como el del periodista Francisco Rodríguez Cruz, quien propuso ir "ese día a leerles la Constitución", provocación que secundaron varios usuarios.
Rodríguez, quien se define en su blog como comunista, gay y "ateo convencido" ganó notoriedad meses atrás por comparar, en un post de Facebook, a los creyentes evangélicos con estafilococos.
Mila García se sumó: "Más atraso. No ponen una. Más culpa e ignorancia del puto cristianismo".
Ángel Rolando Ruiz, quien se identifica en sus redes sociales como Reverendo, incitó: "vamos a poner música ese día".
Un hito para la libertad de reunión.
El activista progubernamental Ulises Padrón Suárez preguntó: "¿Habrán pedido permiso?".
Por su parte, el escritor y poeta castrista Jesús García amenazó: "Lean su Biblia en sus lugares adecuados y pórtense bien. Luego no lloren en la cárcel por violar la ley".
El Estado cubano reprime cualquier concentración de personas en espacios públicos, sin embargo la convocatoria de los evangélicos ha sobrevivido alrededor de una década gracias a la discreción.
En este sentido, la autora matancera Alina Bárbara López valoró la iniciativa en su sentido antitotalitario: "Vean la parte positiva, si logran hacer su lectura sentarán precedentes para las muchas lecturas que necesitamos, claro que de otra naturaleza, entre ellas, como bien comentaron algunos, las de la Constitución".
"A pesar de que nos hemos reunido hasta 500 personas con las Biblias abiertas en una de las avenidas más importantes del país nunca ha habido ningún disturbio", dijo una de las participantes en ediciones anteriores.
"Pero con las amenazas desde Facebook tememos que vayan a provocarnos mientras leemos, que lleven ese mismo ambiente hostil en las redes sociales al ámbito físico; y en la actividad participan ancianos y menores de edad", comentó pidiendo anonimato pues teme represalias en su centro laboral donde coincide con varios activistas LGBT.
Los agravios contra esta tradicional lectura bíblica se enmarcan en un contexto latinoamericano de violencia y difamación desde la izquierda radical contra quienes se organicen para promover valores como la familia, el matrimonio y la no ideologización de las enseñanzas.
Teorías de la conspiración y desinformación.
Durante los ataques a la actividad en el Malecón capitalino, la invitación de la LEC fue eliminada por los organizadores para evitar mayor confrontación, acción que despertó en las radicales teorías conspirativas.
"Seguro están diseñando otra estrategia macabra en su escalada hacia el poder que anhelan", elucubró la usuaria Mercedes García.
El activista Roberto Ramos Morí, beneficiario de recientes contratos con el castrismo a través del Ministerio de Cultura y el Festival de Cine de La Habana y conocido por utilizar la etiqueta #laIglesiaQueMejorIluminaEsLaQueArde meses atrás en redes sociales, compartió el post de Saralegui.

Cristianos cubanos leyendo La Biblia en el Malecón habanero en silencio.

A continuación, el realizador de audiovisuales para la Televisión estatal, Leandro de La Rosa dijo: "¿En el Malecón? ¡Ay, mi madre!, les va a hacer falta un megáfono para leer ahí. Bella, bella va a quedar esa lectura amplificada. ¿Sera algo así como Tantrismo público? Qué tontería de idea."
"La lectura bíblica no se realiza en alta voz ni para los participantes ni para los transeúntes; nunca se ha hecho así en ninguna de las ocasiones anteriores", dijo a esta periodista otro de los participantes de la lectura por cinco años consecutivos. "Las personas están muy desinformadas, y cuando opinan en estos foros virtuales hablan sola y exclusivamente desde el prejuicio".
El bloguero castrista Ariel Montenegro, escribió: "¿Habrán pedido permiso? ¿No mandarán a nadie a detener la lectura porque ya han leído bastante? ¿Serán mercenarios que no representan los intereses de los verdaderos cristianos?"
El usuario Álvaro M Llerena escribió: "¡Yo me voy a parar ahí, y quiero me lean algo! Que les voy a mandar bien mandados"; mientras que el escritor Norge Espinosa propuso: " ¡ponernos enfrente a leer al marqués de Sade!"
En otro post de Ramos Morí sobre las iglesias evangélicas cubanas el usuario Titoe Yolexis comentó: "Para mí las iglesias son iguales a los bares (...) por mí que quemen las iglesias y hagan más bares".
Leónides Pentón, en un artículo para el sitio español REC, consideró que hoy en Cuba están presentes todos los síntomas y primeras señales para la mayor ola represiva y discriminatoria contra la comunidad cristiana desde los años 60 del pasado siglo, a inicios de la Revolución comunista.

noviembre 30, 2019

Ataques a las Iglesias de confesión cristianas-evangélicas en Cuba por parte de activistas LGBTI no aceptan el “Cuba para Cristo”.


“Cuba para Cristo” resume el objetivo del fundamentalismo cristiano en nuestro país…, subvierte, en última instancia, la máxima martiana en la que se inspira nuestra Carta Magna cuando asegura que Cuba es un estado “organizado con todos y para el bien de todos”. Dicen las  autoras del artículo.
Un artículo con el título de: “Cuba para Cristo” no es con todos ni para el bien de todos”, aparece publicado en el sitio web de temas LGBTI en Cuba y en el sitio fanático-comunista: La Joven Cuba. Ataca sin reservas a la comunidad evangélica cubana y cuestiona la frase, asumida desde hace mucho tiempo por los evangélicos en Cuba: “Cuba para Cristo”.
La expresión “Cuba para Cristo” no es nueva ni está acompañada de algún oscuro propósito, viene desde las campañas evangelísticas en los cincuentas. Acusar a la iglesia evangélica en Cuba de promover “el patriarcado colonizador, racista, capitalista, misógino y homofóbico” es una torpe ataque a una iglesia que nunca tuvo en los últimos 60 años, asidero alguno, con inclinación al derecho, como para proclamar lo que hacen las iglesias de confesión cristiana: llevar el mensaje salvífico. Esta es la dedicación desde hace siglos del Cristianismo y esto lo seguirán haciendo.
Dicen ahora que la iglesia cubana de confesión cristiano evangélica, “no empondera  las poblaciones históricas, se niegan al dialogo, al multiculturalismo” y su mensaje es “excluyente y condenatorio”… y siguen.
La iglesia que ha sufrido y aún sufre una sistemática violación del derecho, que solo conoció del cierre de templos, las Unidades Militares de Ayuda a la producción (UMAP), las depuraciones en las Universidades, la cárcel y la discriminación; ahora es atacada por que dicen que si hablan de “Cuba para Cristo” esto no incluye el “con todos y para el bien de todos” martiano. ¿Dónde estaban o están estos que hoy atacan a la iglesia cuando toda la estructura libertaria y el derecho fueron excluidos desde que se estableció la dictadura en Cuba? ¿Dónde estaban estos cuando el totalitarismo marxista leninista excluyó las poblaciones históricas, descartaron el dialogo y no admiten manifestaciones culturales que no sean apegadas a la ideología comunista? Si están tan preocupados por una Cuba “con todos y para el bien de todos”, empecemos por preocuparnos por eliminar a una dictadura totalitaria, discriminatoria, violadora del derecho, explotadora y con una sórdida dedicación a la criminalidad y la maldad. Todo esto lo hace y lo sigue haciendo la  dictadura Castrocomunista y a ésta nadie la cuestionó o la cuestiona aunque está muy lejos de estar “con todos y para el bien de todos”.
Como asumimos el derecho a la información, sin cortapisas, incluimos en este blog el artículo en cuestión de manera íntegra.
Por Susana Hernández Martín y Ángela Laksmi. *
Hace varios meses algunas iglesias fundamentalistas repiten el eslogan “Cuba para Cristo” en sus templos, en las calles y en las redes sociales. La frase define un objetivo que no es nuevo pero que ha ganado fuerza desde que el movimiento fundamentalista cristiano en el país, encabezado por varias denominaciones como la Iglesia Metodista y la Liga Evangélica, iniciara su ofensiva contra el reconocimiento de los derechos de las personas LGBTIQ+ en la nueva Constitución.

¿Cómo es ese Cristo al que quieren consagrarle este país? ¿Quiénes integran la Cuba de la que hablan? ¿Qué implicaciones tiene la frase y qué estrategias emplea el movimiento que la usa de bandera?
Para muchos de quienes seguimos el avance del fundamentalismo cristiano en nuestra isla es evidente que el Cristo que promueven encarna el patriarcado colonizador, racista, capitalista, misógino y homofóbico que rechaza cualquier política que empodere a poblaciones históricamente sometidas por los dogmas religiosos, y las convierte en el centro de sus ataques bajo la premisa de que contradicen la moral y los valores bíblicos.
El Cristo al que se refiere el eslogan rechaza el ecumenismo y se niega a dialogar, incluso a reconocer a otras religiones y espiritualidades a las que condena por herejes. Es un Cristo que cercena el multiculturalismo porque solo reconoce luz y verdad en su propia palabra y que se impone desde una hegemonía incuestionable.
En sus perfiles de Facebook e Instagram, varios representantes de estas iglesias se han pronunciado sobre el carácter “satánico” de las religiones afrocubanas e incluso han convocado a personajes populares como el humorista Limay Blanco, cuya reciente conversión al cristianismo fue explotada en redes sociales para respaldar el discurso de descrédito a la religión Yoruba.

También en redes sociales hemos visto cómo en muchos de sus cultos, que parecen más espectáculos que espacios espirituales, ocurren “sanaciones” milagrosas que confirman a quienes creen y seducen a quienes dudan de que Dios esté en ESAS iglesias, y por tanto, en la agenda que promueven.
Con el propósito de propagar el mensaje de ese Cristo excluyente y condenatorio han entregado Biblias en las calles, y han producido materiales comunicativos como video clips que incitan al odio y la discriminación, revistas, libros y canales de You Tube que colocan en el Paquete Semanal dirigidos sobre todo a un público joven.
Se han colado en espacios estatales con un mensaje explícitamente religioso, como demuestra el caso reciente de los payasos evangélicos “Los Parchís”, quienes tras la fachada de un espectáculo infantil escondían el proselitismo más fiero, en el que se construyen sistemas de valores tan cerrados como el concepto de cristianismo de quienes lo ejercen. Este caso enciende la alarma sobre situaciones similares que pueden estar ocurriendo en el país sin que lo sepamos.
En los últimos meses hemos vivido la cruzada de este movimiento contra las teorías feministas y de género, a las que denominan “ideología de género” con el propósito explícito de restarle credibilidad e impacto, y definir un “enemigo” contra el que unirse por encima de diferencias doctrinales.
Atacan a los feminismos, reforzando con toda intención el error de que estos constituyen una categoría igual de excluyente y violenta que el machismo. Desde esa perspectiva, la posibilidad de mujeres empoderadas amenaza de manera directa al estereotipo de familia que sustenta el patriarcado.
Por ejemplo, aunque creíamos que el aborto, como un derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos, era una garantía incuestionable en Cuba –anterior incluso a 1959–, hoy el fundamentalismo cristiano promueve el mismo discurso “próvida” que en otros países de la región ya ha coartado efectivamente la autonomía de las mujeres en este sentido.

Desde que inició el debate del Proyecto de Constitución, en el que se reconocían los derechos de las personas LGBTIQ+, nuestros colectivos han estado en el centro de su ofensiva. Durante este tiempo se han encargado de “demonizarnos” a través de diferentes estrategias.
Han dirigido recursos a difundir una lectura bíblica que condena las identidades y expresiones que se apartan de la cis-heteronorma, a mostrar la homosexualidad como una desviación moral y una perversión que solo produce caos en la sociedad y a ridiculizar las disímiles expresiones de la diversidad sexual y de género.
Niegan los avances científicos que muestran al género como una categoría construida socialmente y a las sexualidades e identidades diversas como expresiones válidas, y mienten sobre los propósitos de una educación integral de la sexualidad basada en el respeto a la diversidad humana.
Eso explica por qué han sido activistas por los derechos sexuales quienes han asumido con frecuencia los procesos de denuncia, sobre todo en redes sociales, a los excesos de las iglesias fundamentalistas, incluso cuando no es tan evidente la amenaza a las personas LGBTIQ+.
Este Cristo al que quieren ofrendarle Cuba no dice “cree” sino “ve”. Provee de alimentos, contribuye a edificar viviendas, hace aparecer polvo de oro en las manos de la feligresía, divierte a los niños y les da de comer, sana mágicamente a quienes sufren y promete que esa buena fortuna seguirá siempre que abracen su mandato. Utiliza el trabajo comunitario como una fachada para enmascarar –apenas– su labor proselitista, su “pesca de almas”, y no responde a un fin humanitario sino utilitario: este es un Cristo que exige una obediencia incondicional y acrítica a cambio de beneficios materiales.
Este Cristo al que quieren ofrendarle Cuba no dice “cree” sino “ve” y utiliza el trabajo comunitario como una fachada para enmascarar –apenas– su labor proselitista.
La estrategia de “pesca de almas” en las comunidades ha sido exitosa para la denominación Metodista, que cuenta con iglesias o misiones en cada municipio del país y suma una feligresía de 50.000 personas, según informan a través de su página web.
Esta cifra es solo una parte del movimiento fundamentalista cristiano, compuesto además por otras denominaciones que durante el contexto de reforma constitucional se unieron en varias declaraciones para rechazar el reconocimiento de derechos de las personas LGBTIQ+, llegando a sumar más de 20 en Cuba.
La membresía que reúnen constituye una fuerza de choque con serias capacidades para frenar cualquier avance en materia de justicia social e impulsar la agenda política de quienes lideran el frente fundamentalista, una agenda que incluye, junto a la exclusión de las personas LGBTIQ+ del proyecto de país, educación privada, acceso a los medios de comunicación y condiciones legales para su crecimiento patrimonial y económico.
Además de trabajar para crecer en número, el pasado 11 de junio dieron un paso importante para cohesionar al movimiento en Cuba y articularse con el frente regional que ya ha tenido tenido excelentes resultados en países como Brasil y Bolivia. Crearon la Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba (AIEC), conformada en el momento de su fundación por siete denominaciones: la Iglesia Metodista en Cuba, la Liga Evangélica de Cuba, las convenciones Bautista Oriental y Occidental, la Iglesia Evangélica Pentecostal Asamblea de Dios, la Iglesia Buenas Nuevas y la Iglesia Evangélica Betel.
Cuba para Cristo” resume el objetivo del fundamentalismo cristiano en nuestro país, que pretende revocar el principio constitucional de que Cuba es un estado laico, desdibujando por completo los límites entre los ámbitos religioso y secular, y subordinando toda la vida del país a los principios y la moral fundamentalista cristiana. Subvierte, en última instancia, la máxima martiana en la que se inspira nuestra Carta Magna cuando asegura que Cuba es un estado “organizado con todos y para el bien de todos”.
*Susana Hernández Martin. Directora en Q de Cuir, Periodista en Proyecto Abriendo Brechas de Colores - LGTBI. Estudió Periodismo en UCLV Marta Abreu. Reside en La Habana
*Angela Laksmi. Trabaja en Q de Cuir. Coordinadora en Proyecto Abriendo Brechas de Colores – LGTBI. Trabajó en CENESEX. Estudió Psicología en Universidad de La Habana. Reside en La Habana.