En Cuba y en Revolución; una aproximación para comprender de una forma lo más integral posible: el cristianismo, la religiosidad y la espiritualidad del cubano bajo una dictadura prolongada.
Inside Cuba and inside the Revolution: the closest possible approximation to understanding integrally the following: Christianity, the religious life, and spirituality of the Cuban people under a prolonged dictatorship.
E-mail: cubareligion@yahoo.com
Únete a vecinos y amigos de todos los estados
de la Unión para dar gracias y alabanza a Dios por 250 años de Su Providencia
para los Estados Unidos, en orar que Dios bendiga y proteja a América durante
los próximos 250 años, y en volver solemnemente a dedicar nuestro país como una
sola nación bajo Dios. En discursos, canciones y narraciones, daremos
testimonio de la extraordinaria historia de cómo Dios ha moldeado poderosa y
maravillosamente los Estados Unidos de América — recordando a las personas, sacrificios
y momentos definitorios en los que Dios se ha manifestado poderosamente en
nuestra historia.
"Esto
es más que un evento — es un momento nacional único en la vida."
·"Los milagros que nos hicieron: Una reflexión sobre
la providencia de Dios a lo largo de 250 años, honrando la fe que inspiró a los
fundadores de América y que nos ha llevado adelante en cada generación desde
entonces."
·"Los milagros que aún están entre nosotros:
testimonios personales de la sanación de Dios en nuestras vidas y en nuestra
tierra."
·"Un nuevo nacimiento de fe y libertad: Una expresión
colectiva de gratitud por 250 años de libertad — y un momento unificado de
rededicación pidiendo la bendición, guía y gracia de Dios para los próximos
250."
La
retransmisión en directo estará disponible únicamente a través de
"iglesias asociadas, ministerios y organizaciones." El programa se
emitirá de 10:30 a.m. a 6 p.m. — ocho horas y media.
El
Blog Religión en Revolución
apoya esta iniciativa de los cristianos estadounidenses, que creen en la
grandeza de los Estados Unidos de America y considera que la celebración del
250 Aniversario de la gran nación norteamericana es un hito en el reconocimiento
de la grandeza y los valores de America. En medio de un mundo que muchas veces
ignora o quiere borrar el papel de Dios en la historia de América, este jubileo
es una respuesta valiente y necesaria.
Es
hora de recordar quiénes somos, de dónde venimos y a Quién pertenecemos.
Si
estás leyendo esto, comparte esta información. Envíala a tus contactos,
publícala en tus redes, invítalos a unirse desde sus hogares o iglesias. Que
esta voz de gratitud y fe se multiplique por todo el país.
Agradezcamos
a Dios el privilegio de vivir en esta nación de Fe, libertad y prosperidad. Que
este 250 aniversario no sea solo una fecha en el calendario, sino un verdadero
avivamiento de nuestro compromiso con Él.
¡Que
Dios bendiga abundantemente a los Estados Unidos de América!
Comparte,
ora y participa. Este es nuestro momento.
Rededicar
250 – Un Jubileo Nacional- Una sola nación bajo Dios.
A las puertas de celebrar su 250º aniversario, Estados
Unidos se encuentra inmerso en una intensa batalla cultural y política sobre su
identidad: ¿Es realmente una nación cristiana? Aunque la mayoría de los
historiadores coinciden en que el país nunca ha tenido una religión oficial, el
peso del cristianismo en su cultura, leyes y vida pública es innegable. Hoy,
este dilema histórico vuelve a estar en el centro del debate público.
El detonante político actual
El debate
ha cobrado una nueva fuerza en la era Trump. Coincidiendo con el hito de los
250 años del país, la administración actual ha organizado el evento
"Rededica 250" (Rededice 250) en el National Mall, con el objetivo
explícito de "rededicar a Estados Unidos como una sola nación bajo
Dios". Este movimiento está impulsado en gran medida por sectores
evangélicos y nacionalistas cristianos que sostienen que el país siempre fue, y
debe seguir siendo, un estado cristiano.
“The Prayer at Valley Forge” engraving
from an original painting by Henry Brueckner. (Image courtesy of Library of
Congress/Creative Commons)
Tres perspectivas clave en la
disputa
Para
entender la complejidad de esta discusión, los expertos analizan el tema desde
diferentes ángulos:
·La postura del nacionalismo cristiano: Defensores
conservadores argumentan que la Primera Enmienda de la Constitución se diseñó
para proteger a la religión de la intervención del gobierno, no al revés. No
obstante, las corrientes más radicales sugieren que solo los cristianos
deberían gozar de plena libertad religiosa o derecho a gobernar, relegando a
otras fes a una especie de ciudadanía de segunda clase.
·La separación Iglesia-Estado (El caso Everson): Expertos
legales y progresistas se apoyan en una histórica sentencia del Tribunal
Supremo de 1947 (Everson contra Junta de Educación), la cual estableció
formalmente un "muro de separación inexpugnable" entre la iglesia y
el estado. Esta interpretación jurídica ha servido para eliminar las oraciones
oficiales y lecturas bíblicas en las escuelas públicas.
·La desmontada de mitos históricos: Historiadores como
Warren Throckmorton señalan que muchos de los argumentos conservadores se basan
en mitos. Por ejemplo, se suele difundir la historia de que los padres
fundadores redactaron la Constitución tras arrodillarse a rezar a petición de
Ben Franklin; sin embargo, los registros históricos demuestran que la
convención decidió no hacerlo.
Un pasado con múltiples
lecturas cristianas
El
artículo destaca que, incluso entre los propios cristianos, nunca ha existido
un consenso sobre cómo debe gobernarse el país:
Dos
formas opuestas de entender el mandato cristiano: Mientras que a finales del
siglo XIX el movimiento del Evangelio Social utilizaba la fe para exigir
viviendas dignas para los pobres, salarios justos y la bienvenida a los
inmigrantes; los sectores conservadores actuales enfocan la influencia
cristiana en la obtención de poder político y la oposición al aborto y al
matrimonio igualitario.
Por otro
lado, figuras históricas como Martin Luther King Jr. también recurrieron a los
valores "judeocristianos", pero lo hicieron para defender los
derechos civiles y demostrar que la lucha por la igualdad racial formaba parte
del "sueño americano" y de los principios más sagrados de la
fundación.
Conclusión: El reto del
pluralismo moderno
El
verdadero desafío de Estados Unidos al cumplir su cuarto de siglo no es
reescribir la historia para encajar una agenda política, sino descubrir cómo
hacer convivir los ideales fundacionales de libertad e igualdad en una sociedad
moderna que es cada vez más plural, diversa y multi-religiosa. Los fundadores
de la nación sabían que el país cambiaría, y dejaron claro que la libertad
religiosa debía amparar a todos, sin distinción.
Recopilación y resumen del editor del Blog Religión en Revolución
a partir del articulo: A Christian nación? At 250, America
is still fighting over what that means. By Bob Smietana
Es
una plataforma que integra tres líneas de trabajo independientes —Medicina Cubana, Religión en Revolución y BuenavistaVCuba— con el
propósito de ofrecer un archivo amplio, organizado y accesible sobre
dimensiones esenciales de la sociedad cubana. Cada proyecto conserva su
identidad temática y metodológica, pero su presentación conjunta permite una
visión más completa de los procesos históricos, sociales y culturales que
configuran la vida en la isla.
El
sitio reúne investigaciones sobre salud pública e instituciones médicas,
análisis del fenómeno religioso en contextos sociales y políticos específicos,
y documentación de la vida cotidiana en una comunidad cubana. A través de
textos, fotografías, documentos, entrevistas y testimonios, se construye un
repositorio que combina experiencia profesional, observación directa y trabajo
de archivo.
Este
proyecto se orienta a investigadores, estudiantes, periodistas, miembros de la
diáspora y lectores interesados en comprender la complejidad de la Cuba
contemporánea. Su objetivo es preservar, contextualizar y difundir materiales
que contribuyan al estudio crítico de la isla, evitando simplificaciones y
ofreciendo una mirada basada en evidencia, memoria y experiencia.
Cuba: Salud, Fe y Comunidad constituye así un espacio de
referencia para quienes buscan aproximarse a la realidad cubana desde
perspectivas complementarias, con rigor académico, sensibilidad narrativa y
compromiso documental.
Esta es una página de Facebook vinculada a mi cuenta
personal en esta plataforma. Por lo tanto, me reservo el derecho de aceptar o
no las personas que quieran seguir en esta página en particular.
La fragilidad del altar frente al espejo de la pantalla
La narrativa de la caída espiritual no es nueva, pero pocas veces se nos
presenta con una crudeza tan incómoda como en el film “Honk For Jesus. Save
Your Soul”. Lo que comienza como una sátira mordaz, termina convirtiéndose
en un espejo de una realidad que golpea las puertas de nuestras congregaciones:
la manipulación de la fe y la alarmante perversión de las estructuras de
autoridad eclesiástica.
Como creyentes, estamos llamados a la redención, pero la película nos
obliga a preguntarnos: ¿Dónde termina la gracia y dónde comienza la impunidad?
La trama nos presenta a Lee-Curtis Childs y su esposa Trinitie, líderes de una mega
iglesia que, tras un escándalo de conducta sexual inapropiada, intentan un "regreso
triunfal". Sin embargo, lo que vemos no es un camino de
arrepentimiento, sino una maquinaria de relaciones públicas diseñada para
salvar un estilo de vida, no un alma.
El Peligro del "Perdón Barato" y la
Victimización del Rebaño
Uno de los puntos más agudos del texto es la exposición de los mecanismos
del "perdón barato". En ciertos círculos, se ha viciado la doctrina
bíblica para nivelar el terreno a favor del victimario, especialmente cuando
este ostenta el título de pastor. Se desbroza el camino, se eliminan los
obstáculos y se exige un olvido rápido de los daños ocasionados.
Esta estructura no busca la restauración del pecador, sino la protección de
la institución y el flujo de recursos. La tragedia no reside solo en el pecado
del líder, sino en la rapidez con la que se espera que las víctimas y sus
familiares guarden silencio en nombre de una "unidad" mal entendida.
Cuando el evangelio de la prosperidad se mezcla con el culto a la personalidad,
el discernimiento se nubla y el altar se convierte en un escenario de mercado.
Trinitie Childs: El peso del silencio y la lealtad mal
entendida
El personaje de Trinitie ejemplifica una presión silenciosa pero
devastadora en nuestras iglesias: el rol de la esposa del líder. Se le exige
ser inquebrantable, leal y, sobre todo, muda ante las grietas morales de su
marido. Su lucha por preservar la imagen de la iglesia —y por ende, su propio
estatus— pone de manifiesto cómo el orgullo puede disfrazarse de fidelidad
espiritual.
Es doloroso observar cómo la búsqueda de sentido y conexión de los fieles
es utilizada como combustible para una farsa. Aquellos que levantan los brazos
y proclaman «¡Alabado sea Jesús!» lo hacen con una sinceridad legítima,
buscando renovación en una comunidad. Es precisamente esa vulnerabilidad la que
hace que el engaño del líder sea tan vil. En el caso de figuras como las que
inspiraron este film, el abuso no solo es financiero; es un acceso depredador a
la confianza de los más jóvenes y vulnerables.
De lo Divino a lo Político: Una Alianza Impía
La película no se queda en las cuatro paredes del templo. Sugiere que esta
capacidad de contarnos historias reconfortantes para anular nuestros filtros
morales se ha trasladado con facilidad al ámbito político. Hemos construido una
alianza donde el dinero habla y el alma vaga, condenada a una soledad profunda
porque su historia compartida está manchada de negación y codicia.
Cuando la religión se sirve de un mercado donde la imagen vale más que la
integridad, terminamos con una fe de cartón piedra. La verdadera espiritualidad
no teme a la verdad ni necesita de "operativos de retorno"
calculados. El arrepentimiento bíblico requiere saco y ceniza, no una campaña
de marketing en el Domingo de Pascua.
Preguntas para la Reflexión:
·¿Cómo podemos distinguir, en nuestras comunidades, entre
una restauración bíblica genuina y una limpieza de imagen institucional?
·¿Estamos exigiendo a las víctimas un perdón que el
victimario no ha honrado con un arrepentimiento real?
·¿De qué manera el "culto a la personalidad" del
líder ha sustituido nuestra devoción personal a Cristo?
·¿Cuál es nuestra responsabilidad como congregación al
detectar señales de manipulación espiritual o financiera?
Nota del
editor del Blog Religión en Revolución, quien ha hecho la revisión y recopilación:
Este texto busca no
solo reseñar una obra cinematográfica, sino invitar a la iglesia a un examen de
conciencia sobre cómo protegemos la santidad del ministerio y la integridad de
los más pequeños en nuestra fe.
Considerada "el alma de la
apologética", la Carta a Diogneto es un puente entre dos mundos. A través
de sus páginas, un autor anónimo le explica a la élite pagana de la época por
qué los cristianos no temen a la muerte y cómo su estilo de vida está
transformando la sociedad desde adentro.
Es un documento real, breve y poderoso que
describe la identidad cristiana con una claridad que sigue sorprendiendo a
historiadores y creyentes hoy en día. Es, sin duda, una lectura esencial para
entender las raíces de la fe y el valor de los primeros discípulos.
Cristianos en las catacumbas del artista polaco Henryk
Siemiradzki (1843–1902)
Carta a un pagano llamado Diogneto
"Los cristianos no se
distinguen de los demás hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su
lenguaje, ni por sus costumbres. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias,
ni utilizan un hablar insólito, ni llevan un género de vida distinto. Su sistema
doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulación de hombres
estudiosos, ni profesan, como otros, una enseñanza basada en autoridad de
hombres.
Viven en ciudades griegas y
bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del
país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan
muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. Habitan
en su propia patria, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos,
pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extraña es patria para
ellos, pero están en toda patria como en tierra extraña. Igual que todos, se
casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben. Tienen
la mesa en común, pero no el lecho.
Viven en la carne, pero no
según la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadanía está en el cielo.
Obedecen las leyes establecidas, y con su modo de vivir superan estas leyes.
Aman a todos, y todos los persiguen. Se los condena sin conocerlos. Se les da
muerte, y con ello reciben la vida. Son pobres, y enriquecen a muchos; carecen
de todo, y abundan en todo. Sufren la deshonra, y ello les sirve de gloria;
sufren detrimento en su fama, y ello atestigua su justicia. Son maldecidos, y
bendicen; son tratados con ignominia, y ellos, a cambio, devuelven honor. Hacen
el bien, y son castigados como malhechores; y, al ser castigados a muerte, se
alegran como si se les diera la vida.
Los judíos los combaten como
a extraños y los gentiles los persiguen, y, sin embargo, los mismos que los
aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad.
Para decirlo en pocas
palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo. El
alma, en efecto, se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo; así
también los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del
mundo. El alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; los cristianos
viven en el mundo, pero no son del mundo. El alma invisible está encerrada en
la cárcel del cuerpo visible; los cristianos viven visiblemente en el mundo,
pero su religión es invisible. La carne aborrece y combate al alma, sin haber
recibido de ella agravio alguno, sólo porque le impide disfrutar de los
placeres; también el mundo aborrece a los cristianos, sin haber recibido
agravio de ellos, porque se oponen a sus placeres.
El alma ama al cuerpo y a
sus miembros, a pesar de que éste la aborrece; también los cristianos aman a
los que los odian. El alma está encerrada en el cuerpo, pero es ella la que
mantiene unido el cuerpo; también los cristianos se hallan retenidos en el mundo
como en una cárcel, pero ellos son los que mantienen la trabazón del mundo. El
alma inmortal habita en una tienda mortal; también los cristianos viven como
peregrinos en moradas corruptibles mientras esperan la incorrupción celestial.
El alma se perfecciona con la mortificación en el comer y beber; también los
cristianos, constantemente mortificados, se multiplican más y más. Tan
importante es el puesto que Dios les ha asignado, del que no les es lícito
desertar".
Conclusión:
Este escrito nos recuerda que el cristianismo no nació
como una religión de templos, sino como una forma de vida radical. Si un
"Diogneto" de nuestra época te observara hoy, ¿encontraría en tu vida
algo tan distinto y fascinante que le obligara a preguntarse en qué crees?
La historia de Israel está marcada por el exilio, pero
también por la promesa inquebrantable del retorno. Hoy, somos testigos de un
evento que desafía la lógica del tiempo: los Bnei Menashe, descendientes
directos de la tribu de Manasés (hijo de José), están regresando a su tierra
ancestral desde el noreste de la India.
Un viaje que comenzó en el 722 a.C.
Tras la conquista del Reino de Israel por los asirios,
las diez tribus del norte fueron desplazadas de la Tierra Prometida. Lo que
para muchos fue una "pérdida" definitiva, para los Bnei Menashe fue
el inicio de una odisea de milenios. Su camino los llevó desde Mesopotamia
hacia Asia Oriental, cruzando China hasta establecerse en los estados indios de
Mizoram y Manipur.
Preservar la identidad en el exilio
A pesar de siglos de presiones geopolíticas y militares,
esta comunidad mantuvo vivas tradiciones que reflejan su identidad hebrea.
Desde el siglo XVIII fueron vistos como refugiados en la India, pero ellos
siempre se supieron hijos de una tierra lejana.
El milagro de Israel
Desde los años 80, este flujo migratorio se ha convertido
en una realidad tangible. El regreso de los descendientes de José no es solo un
movimiento demográfico; es el cumplimiento de una memoria histórica que
sobrevivió al olvido. Hoy, las comunidades de Bnei Menashe en Israel son el
testimonio vivo de que ninguna distancia es lo suficientemente larga cuando el
destino es el hogar.
Mira el reportaje sobre este reencuentro histórico aquí:👇
En la más reciente edición de la prestigiosa revista Christianity Today, la periodista Hannah Herrera firma un reportaje que es, a la vez, una crónica de valentía y un análisis sociopolítico necesario: “Facing Arrest, Cuban Christian Influencers Continue Call for Freedom”.
El artículo pone nombre y rostro a una generación que ha decidido que el espacio digital es su nuevo púlpito, pero también su trinchera. Herrera destaca la figura de Ernesto Ricardo Medina, cuya influencia ha crecido exponencialmente, desafiando la narrativa oficial del régimen cubano desde una perspectiva profundamente cristiana.
Los puntos medulares del análisis de Herrera:
La ruptura del silencio institucional: El reporte subraya cómo estos jóvenes han ido más allá de las estructuras eclesiásticas tradicionales, que a menudo se ven limitadas por la presión estatal. Para estos influencers, la fe no se vive solo entre cuatro paredes, sino que exige una postura pública ante la injusticia.
La tecnología como catalizador: Herrera explica que, a pesar de las limitaciones de conectividad y el costo del internet en la Isla, el uso de plataformas como YouTube, TikTok e Instagram ha permitido que el mensaje de "Libertad en Cristo" se traduzca en una demanda de libertades civiles tangibles.
La respuesta del Estado: El artículo documenta con crudeza cómo el régimen ha identificado a estos creadores de contenido como objetivos de alta prioridad. Las citaciones policiales, los cortes de internet selectivos y la amenaza real de prisión son el "pan de cada día" para quienes, como Medina, proclaman que su única lealtad absoluta es hacia Dios.
El trabajo de Hannah Herrera no solo informa sobre la persecución, sino que valida el papel de la fe como un motor de cambio democrático en Cuba. Desde Religión en Revolución, agradecemos esta visibilidad internacional a una lucha que muchas veces ocurre en el anonimato de un "cuartico" con un teléfono móvil y mucha fe.
Corría
el año 1824 cuando, desde el exilio en Filadelfia, el Padre Félix Varela lanzó
al mundo su periódico El Habanero. No era solo papel y tinta; era el grito de
un hombre que entendía que la libertad de Cuba pasaba, inevitablemente, por la
integridad moral de sus hijos.
Al
inaugurar este espacio, Religión
en Revolución, no pudimos elegir mejor cimiento que sus palabras en el
artículo "Bombas
Habaneras". Varela, con una lucidez que atraviesa los siglos, nos
advertía sobre "las armas de la calumnia", ese recurso
desesperado del despotismo cuando carece de razón y justicia.
"Estas
armas que envilecen al que las usa y honran al que recibe sus golpes... jamás
impedirán que yo proceda según creo que conviene a la felicidad de mi
patria".
Desde
mayo de 2005, este Blog ha mantenido esa misma antorcha encendida. En un
contexto donde la fe ha sido perseguida, manipulada o silenciada por la
dictadura, nuestra misión sigue siendo el análisis crítico y la denuncia de la
represión contra la libertad de conciencia. Como bien señaló la escritora
Belkis Cuza-Malé al nacer este proyecto, el tema de la religión en Cuba bajo la
tiranía merece toda nuestra atención.
Varela
nos enseñó que no es tiempo de lamentos inútiles, sino de "operar con
energía para ser libres". A más de dos décadas de nuestra fundación,
renovamos ese compromiso. "No es tiempo de lamentos inútiles, sino de
operar con energía para ser libres". [Publicado originalmente en: El
Habanero, papel político, científico y literario. Filadelfia, 1824].
Estas
palabras del Padre Félix Varela, escritas en 1824, fueron las que inauguraron
nuestro primer artículo en el Blog Religión en Revolución. Hoy, a más de 20
años de haber iniciado este camino digital en mayo de 2005, su eco resuena con
más fuerza que nunca en la realidad cubana. 🇨🇺
Varela,
el hombre que nos enseñó a pensar, escribió en su célebre artículo "Bombas
Habaneras" sobre la calumnia: esa arma que usan los que no tienen
justicia. Él nos recordó que la causa de la libertad es sagrada y que ninguna
amenaza debe detener a quien busca la felicidad de su patria.
¿Por
qué este blog?
Nacimos
cuando la blogosfera cubana apenas despertaba, con el propósito de analizar la
espiritualidad y la religión bajo el peso de una dictadura que ha intentado,
por décadas, quebrar la conciencia del pueblo. Como dijo la intelectual Belkis
Cuza-Malé: "El tema de la religión en Cuba merece toda nuestra atención
como cubanos y cristianos".
📸 En la
imagen: Retrato del Venerable Padre Félix Varela, el sacerdote que nos enseñó
que no puede haber patria sin virtud, ni libertad sin valor. Su legado en El
Habanero sigue siendo la brújula de nuestra plataforma.
Invitamos
a todos nuestros seguidores a revisitar nuestras raíces y a seguir denunciando
las injusticias contra la Fe en nuestra isla. La verdad no se rinde ante la
calumnia.
Estimados lectores y seguidores del Blog Religión en
Revolución:
Tal como prometimos,
procedemos a publicar de forma íntegra la respuesta enviada por el Pastor Mario
Félix Lleonart Barroso, coordinador del Instituto Patmos, al presidente de la
CBCOcc, Bárbaro Abel Marrero Castellanos.
Este texto surge como una
réplica necesaria tras la carta enviada por el líder de la Convención y las
recientes alusiones a la situación de la libertad religiosa en la isla. El
documento no solo aborda cuestiones institucionales, sino que coincide simbólicamente
con el aniversario 20 de la ordenación al ministerio del Pastor Lleonart y
fechas de profunda relevancia histórica para el pueblo bautista cubano.
Los invitamos a leer con
detenimiento esta exposición y a compartir este post en sus redes. Nuestro
objetivo es abrir un espacio de reflexión: los exhortamos a participar en el
diálogo o la polémica de forma constructiva, aportando sus puntos de vista desde
el respeto y el compromiso con la verdad. Aquí la carta:
7 de abril de 2026 Año del Señor y aniversario 20 de mi ordenación al
Ministerio
Hermano Bárbaro Abel Marrero Castellanos:
Saludos en el Nombre del Señor.
Recibí tu carta con atención y la respondo, en la
misma fecha en que la recibí, 7 de abril de 2026, coincidentemente con el 20
aniversario de mi ordenación al ministerio, que ocurrió en 2006 en Cuba. Ese
día hice un compromiso solemne delante de Dios y de la iglesia: predicar la
verdad, defender la libertad del evangelio y no callar ante lo que considero
injusto, aunque eso pueda generar dolor o incomprensión, incluso entre
hermanos.
Nunca olvidaré que entre todas las bendiciones de mi
ministerio desde entonces, estuvo el poder estar, en 2011, al lado de uno de
tus hermanos de sangre en sus últimas horas de vida, enfermo de cáncer en el
Hospital Oncológico de Santa Clara, escuchar de sus labios la oración de fe y
elevar mi propia oración por él a Dios. Ese momento quedó grabado en mi corazón
como un recuerdo sagrado.
Además, por estos días precisamente se cumple también
el aniversario de la Primavera Negra Bautista de 1965 —el 9 de abril, hace 61
años, cuando se anunció públicamente la represión contra pastores— y el de la
ejecución en Alemania del mártir Dietrich Bonhoeffer, el 9 de abril de 1945.
Estos recordatorios nos llaman a la fidelidad en medio de la adversidad.
Sorprendentemente, tu respuesta llega antes de una
declaración formal mía al comunicado que enviaste a todas las iglesias de la
Convención Bautista de Cuba Occidental con fecha 23 de marzo. Tu carta responde
a alusiones que se hicieron a dicho comunicado en dos entrevistas públicas que
no estuvieron dedicadas por completo a este tema (una con Yaima Pardo, y otra
con Mario Pentón, ambas para Martí Noticias). Hasta ahora, por cierto, en
ninguna entrevista había mencionado tu nombre. Y tampoco había realizado una
respuesta formal desde mi canal personal. Solo, como en los dos casos que
mencionas, en entrevistas a terceros, y en las que siempre, de manera muy
suave, había aludido a la situación general de la Convención. Sin embargo, tu
carta, recibida en medio de los aniversarios tan especiales que te menciono, ha
hecho que este asunto salga a la palestra.
Entiendo el tono de decepción y dolor en tus palabras.
No es fácil escuchar críticas sobre una obra en la que se ha invertido tanto
esfuerzo y sufrimiento (yo incluido por cierto). Sin embargo, no puedo aceptar
que señalar las presiones del gobierno sobre la iglesia sea equivalente a
desprestigiarla o unirse a sus enemigos. Mi preocupación nunca ha sido contra
la fe de los hermanos que sirven fielmente en Cuba bajo circunstancias muy
difíciles, sino contra el control sistemático que la Oficina de Atención a los
Asuntos Religiosos, dirigida por Caridad Diego, ejerce sobre las
denominaciones, las reuniones, los mensajes y las actividades públicas.
Fue la misma Caridad Diego por cierto quien tenía
prohibido conceder permiso de reconstrucción al techo de la iglesia que yo
pastoreaba en Taguayabón, y que también negaba servicios básicos como la
instalación de un teléfono. Luego de mi salida de Cuba —por sus presiones y por
los “consejos” de muchos líderes convencionales—, no solo concedió todos los
permisos, sino que se priorizó el proceso y se alardeó en las redes del nuevo
edificio y de las visitas de delegaciones extranjeras que ahora van al santuario
que se pudo construir “ahora que ya no está el pastor Mario Félix”.
Por supuesto, no revelaré las fuentes que me aseguran
lo que Caridad Diego ha pedido en sus reuniones, pero confío 100% en ellas, no
solo porque los conozco personalmente, sino porque son precisamente hermanos
que lo están dando todo y arriesgando todo dentro de Cuba, aunque ni siquiera
hayan tenido el privilegio de una visa, ni de salir jamás de la isla cárcel, y
algunos ni siquiera un pasaporte.
Las violaciones a la libertad religiosa en Cuba no se
limitan al territorio nacional; incluyen formas de represión transnacional.
Hasta en Estados Unidos he sufrido las consecuencias de esa mano larga. Como
parte de ello, y cumpliendo una amenaza que Caridad Diego había hecho en su
momento, aún no he podido terminar mi Doctorado en el Midwestern Baptist
Theological Seminary (MBTS), a diferencia de ti, que desde Cuba sí lo
conseguiste. Este es solo un ejemplo de un detalle que actualmente se encuentra
en proceso de investigación porque de probarse lo que ya he averiguado, nos
encontramos ante interferencias desde un Partido Comunista extranjero en una
institución académica norteamericana, y esto por supuesto es algo muy serio, y
que no solo me concierne a mí, sino también a otros aspirantes a quienes, con
un perfil parecido al mío, también se les ha excluido, como es al caso de
alguien a quien también conoces, a nuestro consiervo Raudel García Bringas, a
quien ni siquiera se aceptó para iniciar estudios en ese Seminario en el que
muy bien aludes en tu carta, cuando me echas en cara que posees la más alta titulación acreditada de este país.
He visto con mis propios ojos, y muchos otros también
lo han documentado, cómo la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos
condiciona permisos, visas, registra iglesias, vigila pastores y, en no pocos
casos, influye en decisiones internas de las convenciones. Esto no es una
calumnia, sino un hecho constatado por informes internacionales de libertad
religiosa: USCIRF, CSW, Open Doors y el propio Departamento de Estado de EE.
UU. Señalarlo no busca dañar a la iglesia, sino alertar sobre su vulnerabilidad
ante el control estatal.
Tu carta me recordó, inevitablemente, la amenaza que
recibí antes de la presentación de mi moción en la 102 Asamblea Anual de la
Convención Bautista de Cuba Occidental en 2011, de parte de tu predecesor, el
Dr. Víctor Manuel González Grillo. En la noche del martes 22 de marzo, después
de presentadas ese día las mociones para asuntos varios que se discutirían el
viernes 25 de marzo, al terminar la celebración en la iglesia bautista El
Calvario, en medio de la multitud que se saludaba, durante el apretón de manos
me dijo: “Si presentas esa moción el viernes, te voy a destruir”. Si estabas
allí tal vez recuerdes que era una moción en la que proponía que nuestra
Convención escribiese precisamente una carta pública donde mostrásemos como
bautistas nuestra preocupación respecto a hechos que no contribuían a la paz de
la nación; tal y como se había insistido en otras misivas anteriores, y en
otras después, respecto a nuestras posiciones como bautistas ante otros
asuntos.
Respecto a ti personalmente: no insinué que tus
motivaciones fueran por conveniencia material ni que actúes únicamente por
órdenes directas. Lo que sí he cuestionado y cuestiono es la postura pública de
la Convención cuando parece priorizar la “unidad” y la permanencia en Cuba a
costa de no denunciar con claridad las violaciones sistemáticas a la libertad
religiosa y a los derechos humanos en general. Eso no es juzgar tu corazón
—solo Dios lo conoce—, sino evaluar el impacto público de ciertas declaraciones
y silencios.
No me considero un héroe ni busco fama. Soy un pastor
exiliado que bien hubiese preferido no haber tenido que salir nunca de mi país,
como salí, y como salieron tantos otros, incluidos muchos de los que
sobrevivieron a aquella primavera de 1965, y otros hermanos como Raudel García
Bringas, a quien muy bien conoces, que seguimos sufriendo las consecuencias de
haber hablado con claridad dentro de Cuba. Mi compromiso sigue siendo el mismo
de 2006 cuando fui ordenado al Ministerio: ser sal y luz, aunque eso signifique
ser incómodo en ocasiones.
En polvo y ceniza, oro como me pides, por mí, pero
también por ti, por la Convención Bautista de Cuba Occidental, y por todos los
pastores y creyentes que sirven fielmente en medio de la adversidad. Que el
Señor nos conceda a todos sabiduría, valor y discernimiento para distinguir
entre lealtad a Cristo y lealtad a sistemas humanos.
En el amor y la verdad de Cristo,
Mario
Félix Lleonart Barroso
Pastor y Coordinador del Instituto Patmos
Preguntas para el
diálogo del editor del Blog :
·¿Cómo debe equilibrar la iglesia su labor pastoral con
el deber ético de denunciar las presiones y el control de los sistemas
políticos?
·Ante la historia de la "Primavera Negra
Bautista" y los testimonios actuales, ¿considera usted que el silencio
institucional es una estrategia de supervivencia o una concesión frente al
poder?
·¿De qué manera la represión transnacional y las
limitaciones académicas mencionadas afectan el futuro del liderazgo ministerial
cubano dentro y fuera de la isla?
·¿Es posible lograr una verdadera unidad eclesiástica
cuando existen visiones tan distintas sobre la transparencia y la relación con
la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos?
Partiendo de textos bíblicos como Jeremías 6:14 y
23:16-17, el tema de lo que la Biblia denomina «falsos profetas» se aplica hoy
al contexto cubano. Analizamos cómo líderes religiosos y fraternales responden
al llamado de la Sra. Caridad Diego Bello, jefa de la Oficina de Atención a los
Asuntos Religiosos del Comité Central del PCC, para controlar sus discursos y
silenciar la verdad.
El Pastor Mario Félix Lleonart Barroso, coordinador del
Instituto Patmos, denuncia la coacción para promover un relato “positivo” o
neutral que no “desestabilice”, ocultando la represión, la miseria, los
apagones y el hambre.
Caridad Diego fue quien prohibió en su momento la
reconstrucción del techo de la iglesia que pastoreaba Lleonart y negó servicios
básicos como el teléfono. Tras su salida de Cuba por presiones, la misma
oficina concedió los permisos y hoy alardea del edificio ante delegaciones
extranjeras, diciendo que se pudo construir “ahora que ya no está el pastor
Mario Félix”.
Esta información proviene de hermanos dentro de la Isla
que lo están arriesgando todo, incluso sin tener pasaporte ni haber salido
jamás de la "isla cárcel".
La mano larga de la dictadura llega hasta Estados Unidos.
Cumpliendo una amenaza directa de Caridad Diego, el Pastor aún no ha podido
terminar su Doctorado en el Midwestern Baptist
Theological Seminary (MBTS).
Como preámbulo a esta disputa, invitamos a los seguidores
del Blog Religión en Revolución a consultar próximamente la respuesta enviada
por el Pastor Lleonart al presidente de la CBCOcc, Bárbaro Abel Marrero
Castellanos.
⚠️ Estos temas invitan a opinar con responsabilidad, no a
agredir ni calumniar al Pastor Mario Félix Lleonart. Les sugerimos
encarecidamente que lean y revisen las fotos de esta publicación anterior antes
de seguir comentando de forma apresurada. Tanto los que ya lo hicieron como los
que están por hacerlo en los espacios de Facebook: la verdad requiere pausa y
análisis.
Si usted quiere expresar sus puntos de vista puede
compartirlos en las secciones de comentarios o enviarlas a la dirección electrónica:
cubareligion@yahoo.com
Presentamos la respuesta del Pbro. Dr. Bárbaro Abel
Marrero Castellanos, presidente de la Convención Bautista de Cuba Occidental
(ACBCOcc), dirigida al pastor exiliado Mario Félix Lleonart. El texto, aunque
redactado como una comunicación personal y sin el membrete oficial de la
organización, adquiere un carácter público y trascendental al responder a las
recientes intervenciones de Lleonart en medios de Estados Unidos. Este
intercambio sitúa la Fe bautista en el epicentro de una porfía discursiva que
toca las fibras más sensibles de la realidad sociopolítica cubana.
La misiva deja al descubierto visiones opuestas
sobre el papel que debe asumir la iglesia frente al poder y la crisis social en
la isla. Mientras el debate oscila entre la postura institucional y el
activismo cívico-profético, publicamos este documento de manera íntegra para
ofrecer a nuestros lectores los elementos necesarios para un análisis crítico.
El espacio queda abierto a las opiniones de la comunidad de Religión en Revolución sobre los retos de la libertad religiosa y el compromiso social en
la Cuba actual. Debajo la carta: 👇
Barbaro A Marrero / Mario F Lleonart
Hermano Mario Félix:
Saludos en el Nombre del Señor.
He podido ver con tristeza las dos entrevistas
recientes en las que hablas de la Convención Bautista de Cuba Occidental, una
con Martí Noticias (en la que también aludes a mi persona) y otra con Mario
Pentón.
Es verdaderamente decepcionante escuchar a alguien
que creció en nuestra asociación, y fue miembro y pastor de una de nuestras
iglesias, desprestigiando una obra que ha costado tanto esfuerzo y sufrimiento
construir. No sé si eres consciente, pero te has unido a las voces de aquellos
que dices combatir y que por años han persistido en hacer lo mismo que tú haces
ahora.
No, las iglesias evangélicas conservadoras cubanas
no están plegadas al gobierno, ni reciben órdenes del gobierno. Esa es una
calumnia que no podemos admitir. Te jactas de conocer bien la Convención
Bautista de Cuba Occidental y utilizas ese supuesto conocimiento para acusarnos
de algo que es totalmente falaz.
No sé quiénes son tus fuentes informativas a las que
te remites para afirmar que Caridad Diego se reúne con los pastores evangélicos
y les dicta lo que deben decir en las redes sociales. Por mis años en el
pastorado, así como en la junta directiva de la Convención y ahora en la
presidencia, he participado en reuniones con Caridad Diego en decenas de
oportunidades y jamás he visto que haga una cosa como esa, ni creo que los
pastores se lo permitan, ni mucho menos que lo ejecuten. Pero lamentablemente,
tu narrativa, a partir de tus fuentes supuestamente fidedignas, lo único que
hace es confirmar la retórica de los gobernantes comunistas, los enemigos de la
iglesia y el mundo en general, al aseverar que los pastores son unos
oportunistas que solo están en el ministerio por conveniencia. Esa es la imagen
que has dejado de la iglesia evangélica conservadora en Cuba. Eso, además de
deshonesto, no es justo.
Por cierto, es muy fácil demostrar lo contrario. Si
los líderes evangélicos fuéramos personas indignas, que solo tenemos intereses
personales, no estaríamos en Cuba, máxime cuando desde hace muchos años tenemos
visa, no nos han faltado invitaciones a servir en los Estados Unidos, y tenemos
la más alta titulación acreditada de ese país. Hemos visitado los Estados
Unidos y sabemos muy bien cómo se vive allá y cómo se vive aquí. Si nuestra
motivación fuera la conveniencia personal, no estaríamos buscando nada en Cuba,
sobre todo en estos momentos.
Insinuaste en tu entrevista a Martí Noticias que
conocías mis motivaciones y que el comunicado que escribí obedecía a un mandato
del gobierno, particularmente de Caridad Diego. Me recordó cuando Díaz Canel insinuó
en televisión nacional que mis declaraciones acerca del nuevo Código de las
Familias eran motivadas por pagos desde el extranjero. Te confieso que en ambos
casos recordé las palabras de nuestro Señor cuando dijo que somos
bienaventurados cuando digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
Las personas a las que sirvo en Cuba me conocen y,
más importante aún, el Señor me conoce. Así que, no me preocupa mucho lo que
piense o diga de mí Díaz Canel, ni tampoco lo que tú pienses o digas, aunque
siempre duele más cuando viene de alguien que se llama tu hermano y que
supuestamente te conoce. A Díaz Canel no tengo ninguna obligación de
responderle, pero a ti tengo que decirte que te equivocaste y necesitas
arrepentirte, sobre todo delante del Señor.
Yo no soy de los que más ha sufrido por el evangelio
en Cuba. Otros líderes fieles, de otras denominaciones, a los que también
implicaste con tus denuncias, han padecido mucho más. Por amor y respeto a
ellos, deberías humillarte en polvo y ceniza.
Mi consejo para ti es que si en el futuro vuelves a
una entrevista, invitado como un héroe, perseguido religioso y experto en el
cristianismo cubano, por favor, no pierdas la oportunidad de reconocer a tantos
cristianos evangélicos que están sirviendo al Señor sacrificialmente en Cuba.
No olvides reconocer a la iglesia que sigue siendo sal y luz y predicando con
fidelidad el evangelio; la iglesia que por años han querido silenciar y que
sigue proclamando que Cristo, solo Cristo, es el Señor. Eso no te va a quitar
mérito o fama, al contrario, te va a honrar más, porque honrar, honra.
Es mi deseo y oración que el Señor ponga convicción
de pecado en tu corazón, no para que te sientas mal, sino para que experimentes
el perdón que necesitas y en el futuro lo puedas hacer mejor. Un consejo de
hermano.