julio 17, 2019

Análisis del anteproyecto pro Ley de Cultos del Vicario de la Iglesia Católica Ortodoxa de Cuba.


Es muy peligroso jugar a “ciudadanos” y “Parlamento” en un  país en que no hay ciudadanos ni parlamento, sino tiranía y “súbditos” esclavizados.
Sopesen los peligros de provocar a esta dictadura tan amante de normarnos todo “a la brava”, a “regalarnos” una ley que norme los cultos y norme la libertad religiosa; y  si les parece, opónganse a esta aventura.
Por Jaime Leygonier.
La Habana, 16  de julio, 2019./ Recibí de su autor, vicario de la Iglesia Católica Ortodoxa de Cuba, Pr. Félix Ramos Castilla su “Anteproyecto para la Elaboración de una Ley cubana para la Libertad Religiosa, del Culto y para el Establecimiento de Entidades Religiosas. CONVOCATORIA CIUDADANA (Paso I de V)”.
Argumenté contra esa idea en: “¿Por qué una ley de cultos sería inútil y perjudicial en Cuba”, expongo ahora mi análisis sobre ese documento de convocatoria.
Su inicio: “Los firmantes declaran que, a nuestro juicio, la Constitución cubana de 2019:
a. Es apresurada, incompleta y torcida; siempre buscando favorecer a un sector de la población, incluso en detrimento de otros. - ¡Bravo!¡Muy bien dicho!- No obstante, b. Nuestra clara opinión acerca de la Constitución actual de la República no desconoce, el haber sido refrendada por una mayoría de los cubanos, su valor jurídico con carácter vinculante para todos los ciudadanos del País; por tanto, nosotros, no pensando sólo en nuestro bienestar sino en el de todos los cubanos, debemos acatarla hasta que podamos darnos una Asamblea Constituyente adecuada y por esto nuestro trabajo la toma como marco inicial de toda nuestra propuesta”.
Reconocimiento de la Constitución “torcida”, como que es “derecha” y jurídicamente “vinculante para todos”, por lo cual y por el bienestar de todos “debemos acatarla”, por  refrendada por una mayoría” de votantes.
Ahora quienes gritan “¡Bravo!” son los jerarcas, comisarios políticos y represores.
¡Vivimos en democracia y no lo sabíamos!; la nueva Constitución, aunque no nos agrade, fue democráticamente “legitimada por la voluntad de la mayoría”, sin coacción, sin irregularidades, le consta al Mons. Ramos Castilla y así lo testimonia, que hubo un conteo de votos verídico…(él afirma que “no desconoce”)
Muchos, si no todos los opositores, han trabajado desde hace años en exigirle a la Dictadura que cumpla sus propias constitución y leyes, aunque sean deficientes. Porque usamos la contradicción de la Dictadura, que, sin intención de cumplirlas, promulga leyes con fines propagandísticos, letra muerta que con nuestras peticiones le exigimos cumplir para obtener algo de ella o evidenciar su hipocresía.
Como hicieron el “Proyecto Varela”, las convocatorias del Dr. Darsi Ferret, a manifestar en el Parque de Víctor Hugo, y muchas otras iniciativas. Y apolíticamente, la logia masónica “Unión Latina”, en 1999 rescató la tradición, prohibida a los masones desde 1961, de ofrendar flores en el natalicio de José Martí, ante su estatua en el Parque Central.
Machacando a las autoridades con que puesto que era una asociación legalmente reconocida, no tenían que prohibirle lo que sin necesidad de autorización hacían todas las asociaciones y centros escolares y laborales de La Habana.
Pero para valernos de la Constitución no hace falta proclamar “nuestro” deber de “acatarla” por reconocerle legitimidad democrática, jurídica (y cristiana: puesto que lo declara un cabeza de iglesia como el deber “de todos”, predicándonos obedecer, por el bienestar “de todos”, artículos constitucionales contrarios a los Derechos Humanos, a la Ley de Dios y, por tanto, al “bienestar de todos”)-
Podemos pedir según la Constitución; mas es imposible reconocerla y acatarla, dado que contiene como “deber constitucional” la dictadura del Partido sobre los organismos y cargos pretendidamente electivos y sobre toda la Sociedad (la Iglesia es parte de la Sociedad).
El deber de todos de “defender la Revolución” por todos los medios, “con las armas” inclusive: validación constitucional del acoso, expulsión de empleo y agresiones a Damas de Blanco, opositores, disidentes y religiosos.
El deber de los padres, incluidos los cristianos, de educar a sus hijos en “los principios del socialismo”, que son anticristianos. Menudencias que aprobaron con sus firmas los fieles de unas diez iglesias evangélicas, que jugaron torpemente a “petición ciudadana” por fingir que hacían algo contra la legalización del “matrimonio homosexual”.
Después de estas falacias, el vicario Pr. Félix Ramos Castilla, bajo el título “¿Por qué?” enumera los artículos que sirven de base legal para presentar un proyecto de Ley al Estado. Toma el camino que abrió el “Proyecto Varela”.
Luego, el título   “¿Cómo?” explica aspectos de la creación de una “Comisión Consultiva Pro-Libertad Religiosa”, sus funciones de chequear la validez de las firmas y las modificaciones del anteproyecto, su entrega oficial, etc. Prevé que puede ocurrir lo mismo que con el “Proyecto Varela”; que el Gobierno lo boicotee aprobando a su conveniencia una contrapropuesta perjudicial a los creyentes:    En el caso de que con las prisas acostumbradas se promulgue, por parte del Gobierno, una Ley de Cultos que no tenga en cuenta los intereses de los creyentes cubanos, ni tenga a la LIBERTAD RELIGIOSA como paradigma, ni haya tenido como referencia al Anteproyecto propuesto en esta iniciativa, entonces, los promotores de esta iniciativa- a través del Comité- enmendarán la Ley emitida en el Parlamento y la presentarán en una audiencia ciudadana ante la ANPP-Asamblea Nacional del Poder Popular”.
¡Por supuesto que si obtuviera las 9,999 firmas para poder presentar su proyecto de ley, el Gobierno aprobará antes el suyo propio, la contrapropuesta de los “verdaderos representantes de los intereses de los creyentes y de la libertad religiosa”: la comparsa pro-dictadura del Consejo de Iglesias de Cuba y hasta de “iglesias serias”!
Es exactamente lo que está provocando esta petición de una Ley de Cultos. El mismo proponente lo reconoce, lo ve venir por la experiencia del “Proyecto Varela” y amenaza con… presentar ¡una enmienda! al inexistente “Parlamento” y a “una audiencia ciudadana de la decorativa Asamblea Nacional del Poder Popular”.
¿A que está jugando el proponente? Sabe que esos funcionarios ante los cuales discutirá conceptos tan subjetivos como “intereses de los creyentes”, “paradigma” y tan innegociables como “libertad” (afirman que “la revolución nos garantiza la libertad plena”) jamás fallarán a su favor.
La mujer amenaza al marido: “Si me pegas…me quejaré a ti mismo y te conmoverán mis lágrimas”.
¡Ya garantizó que le aprueben su Ley de cultos! ¡No dormirán de noche, temblarán de miedo los tiranos! (perdón, quise decir “los gobernantes legitimados por la voluntad de la mayoría y que debemos acatar por el bienestar de todos los cubanos”).
El mismo Gobierno no podía haber ideado mejor como aherrojar más a las iglesias que este “virus de computadora” para oprimirlas por petición de ellas mismas. ¿O es que no importa el daño, sino que vale la pena; porque el proponente no espera conseguir ley alguna, sino afamarse como el “Payá Sardiñas” eclesiástico?
En un artículo, usa como símil las películas del Oeste para afirmar que el sacerdote no puede ser el justiciero que desenfunda rápido la pistola, ¡pase!; pero, ¡Monseñor!, tampoco como el funerario que se frota las manos.
Si este es el “I paso” (dio un “mal paso”) no voy a seguirlo hasta “el V” que ofrece. Con lo argumentado en “¿Por qué una ley de cultos seria...?” (argumentos a los que Ramos Castilla no opone sus argumentos) más este análisis,  creo innecesario retomar más el tema.
Invito a los lectores a que lean el anteproyecto para que noten su vacío de razonamientos y su pomposa altisonancia, visible hasta en “el tren” de mayúsculas del título: falta ortográfica muy usada por los rotulistas.
Sopesen los peligros de provocar a esta dictadura tan amante de normarnos todo “a la brava”, a “regalarnos” una ley que norme los cultos y norme la libertad religiosa; y, si les parece, opónganse a esta aventura escribiendo a sus hermanos y pastores de Cuba, del exilio y al inventor de esta “Caja de Pandora legalista”.
Iglesias y fieles no necesitan leyes específicas para tener derechos, sino el Estado de Derecho: que existan y funcionen leyes justas comunes para todos. En Cuba las iglesias prosperaron sin Ley de Cultos; su regulación empezó en 1959 con el totalitarismo y como controlarlo todo es la esencia del totalitarismo, no cesará por recolección de firmas.
Es muy peligroso jugar a “ciudadanos” y “Parlamento” en país en que no hay ciudadanos ni parlamento, sino tiranía y “súbditos” esclavizados. 
Este “ponerle el cascabel al gato”, es más un imaginar en las nubes un cascabel que el mismísimo gato tendría que fabricarse y ponerse voluntariamente; de materializarse (en los concordatos y acuerdos entre el Estado y cada iglesia, según quiere el proponente) es el gato quien atará cascabeles a cada ratón.

julio 16, 2019

Ataque irascible contra la Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba; promoviendo el odio y descalificándola como fascista, supremacista y exponentes de la extrema derecha fundamentalista en el país.



Aquí tienen un ataque frontal de la líder de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana, que promueve el odio contra los evangélicos cubanos. En el artículo que mostramos, la pastora Saralegui Carballo, califica a los evangélicos miembros de las denominaciones que forman la Alianza de: supremacistas cristianos, fundamentalistas religiosos que buscan la concentración de propiedades y el acceso de los medios de comunicación. Tratan, dice, de impulsar políticas públicas. Califica todo esto de anexionismo monroista que niega la independencia de Cuba y el patriotismo. Buscan validar posiciones políticas y acciones de sistemas violentos. Admiran a Israel y el sionismo, enaltecen a Bolsonaro y a Trump; y sin duda se erigirán como exponentes de la extrema derecha, que serán piedra de tropiezo para la sociedad cubana en su conjunto.
La afiebrada pastora no dejo nada para la imaginación; sus argumentos son de un peligro tal que merecen ser expuestos como hacemos a continuación:
Rev.Elaine Sarallegui
Por Elaine Saralegui Caraballo.*
La noticia de la creación, el 11 de junio de 2019, de la Alianza de Iglesias Evangélicas Cubanas, “enfocadas en la unidad y la defensa de la doctrina y los principios bíblicos comunes”, conmocionó a muchas personas que han seguido la proyección de algunas iglesias fundamentalistas en contra de la ampliación de los derechos de las personas LGTBIQ+ en Cuba.
Sospecho que ha existido un desencuentro político/teológico entre el Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) y las iglesias que componen la reciente Alianza de Iglesias Evangélicas Cubanas. Estas denominaciones encontraron en la actual coyuntura un caldo de cultivo propicio para la fundación de una asociación con objetivos en común que promueve la supremacía cristiana en nuestro país, como ha sucedido en países de América Latina de la mano de la extrema derecha de los Estados Unidos.
No todas las iglesias evangélicas en Cuba pertenecen al CIC, una institución con una visión ecuménica que propicia espacios de encuentro, formación, celebración y confraternización; sin embargo la mayoría de las que hoy conforman la Alianza han salido de su membrecía en diferentes momentos de sus 78 años de existencia.
La creación, el 11 de junio de 2019, de la Alianza de Iglesias Evangélicas Cubanas, conmocionó a muchas personas que han seguido la proyección de algunas iglesias fundamentalistas en contra de la ampliación de los derechos de las personas LGTBIQ+ en Cuba.
La génesis de esta Alianza se ubica en el proceso de reforma de la Constitución de la República de Cuba que se desarrolló entre agosto de 2018 y febrero de 2019. En ese contexto algunas iglesias fundamentalistas embistieron en contra de lo que consideraron una propagación de la “ideología de género” por parte del gobierno, que mediante los artículos 68 y 40 en el Proyecto de Constitución, actuales 82 y 42, se propuso ampliar los derechos a las personas LGBTIQ+.
La primera acción conjunta de las iglesias evangélicas permeadas por el fundamentalismo religioso fue la declaración el 28 de junio de 2018, en la que se unieron la Liga Evangélica de Cuba, la Convención Bautista Occidental, la Convención Bautista Oriental, la Iglesia Metodista en Cuba y la Iglesia Evangélica Pentecostal Asamblea de Dios, todas pertenecientes ahora a la recién creada Alianza.
El 21 de septiembre de 2018, veintiuna iglesias evangélicas, algunas de ellas miembros del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), se unieron para redactar otro documento en contra de las propuestas de cambios constitucionales en materia de derechos de la comunidad LGBTIQ+ y a favor del derecho de las iglesias a tener voz pública.
El 1 de octubre de 2018 publicaron otra declaración dirigida a representantes del gobierno, el Partido y el pueblo de Cuba, donde proponen modificar algunos artículos del Proyecto de Constitución y que fue firmado por 44 líderes y presidentes de obras. En el nuevo texto no solo planteaban su rotundo desacuerdo hacia los temas de derechos de las personas LGBTIQ+ y las mujeres, sino que dejan más claras las intenciones político-religiosas y de supremacía cristiana de esa voz pública, y establecen varios presupuestos de lo que sería la futura Alianza.
Las denominaciones que componen la recién creada Alianza, promueven la supremacía cristiana en nuestro país, como ha sucedido en países de América Latina de la mano de la extrema derecha de los Estados Unidos.
Reclaman la concentración de propiedades, el acceso a los medios de comunicación y la posibilidad de utilizar los principios religiosos para impulsar políticas públicas. Con la excusa de protegerse de la “ideología de género”, pretenden sacar la educación de los hijos de manos del Estado, un propósito que recuerda la campaña “Con mis hijos no te metas”, desplegada en países de Latinoamérica.
Para respaldar esa demanda, las iglesias distribuyeron en calles y templos un díptico titulado “Entérate de lo que el estado cubano quiere hacer con nuestros niños en las escuelas desde el 2018 en adelante”, donde arremeten abiertamente contra la educación estatal, tergiversando el propósito de los programas de educación integral de la sexualidad con el objetivo de aterrorizar a la población.
En ese contexto de protesta fundamentalista, el Consejo de Iglesias de Cuba no tomó ninguna postura, de hecho hizo silencio, a pesar de realizarse algunos reclamos por parte de personas LGTBIQ+. Tampoco se pronunció ninguna de las iglesias más progresistas pertenecientes al CIC.
¿Por qué la razón que se esgrime para la creación de dicha Alianza, es que “las denominaciones que la integran no se sienten representadas delante de las autoridades y del pueblo cubano por el Consejo de Iglesias de Cuba y se sienten motivadas para trabajar unidas en la defensa de los valores bíblicos”?
En el libro La ideología de género y su impacto. Una respuesta bíblica desde la teología Wesleyana, del Rector del Seminario Evangélico Metodista en Cuba, el Rev. Enoel Gutiérrez, publicado por la editorial de esa propia institución, obtenemos de primera mano la recopilación del pensamiento de una iglesia que ha estado liderando esta cruzada fundamentalista.
Según el autor, aunque el CIC no emitió oficialmente ninguna declaración a favor de los matrimonios homosexuales, “todos conocemos el alto nivel de compromiso que tiene esta institución con los intereses políticos del gobierno, aun por encima de los intereses de la iglesia y su rol como voz profética, lo cual les hace obedecer a los hombres antes que a Dios”.
Denuncia que el CIC emplea lenguaje inclusivo y usa el calificativo de fundamentalistas para las iglesias que no están de acuerdo con esta ideología. Menciona además la realización de un evento del Consejo sobre fundamentalismo religioso y su impacto en Cuba donde se consolidó la postura divergente de esta organización ecuménica respecto a las posiciones de las iglesias que se han declarado abiertamente en contra de la “ideología de género”.
El libro “La ideología de género y su impacto. Una respuesta bíblica desde la teología Wesleyana”, del Rector del Seminario Evangélico Metodista en Cuba, el Rev. Enoel Gutiérrez, recopila el pensamiento de una iglesia que ha liderado la cruzada fundamentalista en Cuba.
El libro hace referencia a las declaraciones del 29 de mayo de 2019 del Rev. Pablo Odén Marichal, ex presidente del CIC, en ocasión del aniversario 78 del Consejo, donde alerta sobre “cierta gestación por parte de corrientes pretendidamente evangélicas, pero en realidad fundamentalistas y supremacistas que representan la más vetusta doctrina del anexionismo monroista que niega la independencia de Cuba, el patriotismo y por lo tanto niega nuestras raíces ecuménicas, protestantes y evangélicas, nuestras raíces honestas, independentistas y patrióticas, que dicen pretender organizarse en cierto movimiento paralelo al ecumenismo, lo que sería un falso ecumenismo por monroista y por anexionista así no más”.
Este libro arroja luces para entender que el punto de ruptura entre las iglesias de la Alianza y el CIC estuvo en los encuentros políticos entre el Consejo y el Estado cubano, su afinidad con el sistema socialista, la utilización del lenguaje inclusivo, la comunión con algunos temas de género –sobre todo en materia de equidad entre mujeres y hombres–, y su desacuerdo con las doctrinas fundamentalistas de supremacía cristiana que encuentran sus mayores exponentes en iglesias pertenecientes a la mencionada Alianza.
Según plantea la organización Soulforce en su página web, la supremacía cristiana manipula el lenguaje del Cristianismo para validar las posiciones políticas y las acciones de los sistemas violentos. Sostiene y refuerza las desigualdades históricas creadas por las naciones cristianas europeas durante la conquista y colonización. Su objetivo no es crear una fe auténtica o una conexión personal y comunitaria con Dios, sino consolidar el poder en beneficio del poder. Busca que la violencia hacia ciertas personas sea normalizada y moralmente aceptable, creando mitos sobre lo que está bien y lo que no. Es una forma de violencia espiritual causada por ideologías religiosas que niegan el valor sagrado de las personas.
Las denominaciones que componen la recién creada Alianza, promueven la supremacía cristiana en nuestro país, como ha sucedido en países de América Latina de la mano de la extrema derecha de los Estados Unidos. / Ilustración: Jorge Sánchez Armas

En sus perfiles de Facebook, estas iglesias y sus líderes manifiestan su empatía hacia el Estado de Israel y el sionismo cristiano, enaltecen a figuras fascistas como Jair Bolsonaro, Donald Trump y promueven las noticias sobre los lugares del mundo donde se ha derrotado la “ideología de género”.
El paso del espacio religioso/privado al público/laico es alarmante cuando se encuentra permeado por agendas imperiales de dominación y por ideas religiosas que pueden impactar en las políticas públicas, incluso en Cuba, donde a pesar de las diferencias de contexto con los países del sur global, existen condiciones coyunturales que han propiciado la cohesión de estas ideas, contrarias a nuestros principios socialistas.
Al mismo tiempo se acerca un nuevo reto con el cambio del Código de Familia, donde debe concretarse los principios de igualdad expresados en la nueva Carta Magna y que será llevado a votación popular. La creación de esta Alianza propicia un espacio de unidad, desde donde se desplegará toda la fuerza económica, espiritual, ritual, religiosa y política de las iglesias fundamentalistas cristianas en la realización de una campaña para frenar los cambios que amplíen y garanticen los derechos de la comunidad LGBTIQ+ en Cuba.
Sin embargo, el reto que nos plantea la agenda de estas ideologías fundamentalistas y supremacistas, trasciende a los colectivos LGBTIQ+, abarca a otros grupos vulnerables y a la Cuba inclusiva y justa que estamos construyendo.
Creo que hay que seguir de cerca el desarrollo de esta Alianza, evaluar sus contrapartes, sus hermanamientos, los socios con los que intercambien, la recepción de fondos y la asimilación de otras agendas, para conocer sus pretensiones en el contexto cubano.
Podemos desde ahora especular que se erigirán como exponentes de la extrema derecha, del fundamentalismo y la supremacía cristiana, que serán piedra de tropiezo para la creación de una sociedad más equitativa. El cómo ya lo veremos, pero nuestro Dios es amante de la justicia.
*Teóloga y Pastora de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana en Cuba (ICM).

julio 13, 2019

El sitio del régimen Castro comunista, Cuba Sí, arremete contra el Pastor bautista, Carlos Sebastián Hernández y los califica de Contrarrevolucionario al servicio de los EEUU.


En vísperas de las elecciones para un referendo constitucional en Cuba, existía un enconado empeño por parte del régimen en pasar las modificaciones a la Constitución a como diera lugar. Ellos deciden y cuentan los votos.  No obstante cerca de 2,5 millones de cubanos de alguna forma; no asistiendo, votando en blanco, anulando las boletas y votando No; se opusieron a los planteamientos sobre las modificaciones constitucionales. Si hubieran votado en libertad y bajo las premisas de una Ley Electoral democrática y un Consejo Electoral independiente, sin duda hubiera  ganado el NO.
Aquí, a continuación, un claro ejemplo de ataques y manipulación de la información. Un  pastor bautista, Carlos Sebastián Hernández de Armas, actual Secretario General e Historiador  de la Convención Bautista de Cuba Occidental., fue atacado por funcionarios del régimen Castro comunista. El Blog Religion en Revolución ha mencionado en su momento la controversia sobre la Iglesia Bautista de Yaguajay y la ocupación violenta de las oficinas de la Junta de Misiones en La Habana. Ahora le toca a la prensa que controla la dictadura, que arremete contra el Pastor Hernández de Armas.  Lean el artículo que aparece en el sitio web Cuba Sí firmado por  Rigoberto Fundora, de quien no tenemos dato alguno para completar la información.
Escrito por  Rigoberto Fundora.
Sábado, 23 Febrero 2019 14:17
El Pastor de la Iglesia Bautista "Ebenezer" del Cotorro, en La Habana, Carlos Sebastián Hernández Armas, Secretario General e Historiador en Convención Bautista de Cuba Occidental, esconde sus verdaderas intenciones cuando afirma que votará NO el próximo domingo en el referendo Constitucional de Cuba.
Hernández Armas pone sus oficios como contrarrevolucionario por encima de los derechos del prójimo consagrados en la nueva Carta Magna de la Isla y que van desde la libertad de pensamiento y práctica religiosa, hasta la educación gratis, la cobertura universal de salud, la calidad en los servicios, o las garantías a la vida, entre otros muchos.
Solo basta una mirada a la nueva Constitución para percatarse de su carácter inclusivo y progresista, construido con los criterios de la sabiduría popular y que beneficia a todos los sectores de la vida del país, incluida la feligresía bautista: el Estado reconoce, respeta y garantiza la libertad religiosa.
Pero no se trata solamente de libertad religiosa que se consagra en el artículo 15, donde se reitera que “las instituciones religiosas y asociaciones fraternales están separadas del Estado y todas tienen los mismos derechos y deberes. Las distintas creencias y religiones gozan de igual consideración”.
El artículo 42 subraya que “todas las personas son iguales ante la ley, reciben la misma protección y trato de las autoridades y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna discriminación por razones de sexo, género, orientación sexual, identidad de género, edad, origen étnico, color de la piel, creencia religiosa, discapacidad, origen nacional o territorial, o cualquier otra condición o circunstancia personal que implique distinción lesiva a la dignidad humana”.
Entonces, ¿por qué se ufana en votar NO si en la Constitución están recogidos sus derechos?
A todas luces, sin esconderse, Hernández Armas recibe indicaciones y financiamiento de la contrarrevolución en Estados Unidos que busca un cambio de régimen en Cuba, de allí su juramento a la bandera de las estrellas y las barras y no al prójimo, al que debiera su servicio incondicional, ética y transparencia como Pastor.
Conocimos que trabaja con un personaje de la calaña de Teo Babún quien recibe dinero del gobierno de EE.UU para dinamitar la unidad entre las religiones cubanas.
Según publicó el periódico Granma recientemente, ¿con quién cuenta la administración Trump para sembrar la discordia y revitalizar los propósitos del llamado Plan Bush, del 2004, el cual aseguraba que “las iglesias y otras instituciones religiosas tienen un importante papel en la construcción de una Cuba libre”, o sea, una Cuba plegada a sus designios?
Foto que acompaña al artículo.
Entregan premio al contrarrevolucionario
Óscar Elías Biscet González
Y responde el rotativo que para estas tareas sucias Estados Unidos cuenta con el mercenario Teo Babún, y con su organización: Asociación Alcance Humanitario Evangélico (Evangelical Chiristian Humanitarian Outreach for Cuba), ECHO Cuba.
Según documentos del Departamento de Estado Norteamericano, “ECHO Cuba tiene sustancial experiencia en programas de la USAID y combatiendo el totalitario régimen de Fidel Castro”.
Iroel Sánchez argumenta, además, cómo Babún recibió de la USAID, en el 2009, “una asignación de 1 033 582 dólares y en el 2010 firmó un contrato por otros 320 000, según revelaciones del sitio Cubamoneyproject. El mismo espacio publicó que ECHO Cuba, en marzo de 2010, anunció que estaba ofreciendo concesiones por 75 000 dólares para promover la libertad religiosa en Cuba”.
Ya más cercano a nuestros días, en 2017, en su artículo Los dineros del Tío Obama, Néstor García Iturbe denunció cómo la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés) financia a Babún mediante los proyectos Acercamiento Humanitario Evangélico Cristiano a Cuba y Abogando por la libertad de religión en Cuba, con montos de 60 074 dólares, en 2014; 70 000 dólares, en 2015, y 100 000 dólares, en 2016.
Tales programas sustentan la acción subversiva con la promoción de eventos y materiales sobre la “libertad de religión” y “la democracia”. En medio de todo ello encontramos a Carlos Sebastián Hernández Armas, quien ha alabado reiteradamente a connotados contrarrevolucionarios, algunos de ellos personas violentas que han estado en la cárcel por cometer delitos comunes como Óscar Elías Biscet González, a quién le entregara hasta un premio, el Patmos y a Guillermo Fariñas.
Con el prójimo en segundo plano, está claro entonces para quien trabaja el Pastor Hernández Armas cuando busca que sus feligreses voten No ante la nueva constitución.
Y además, no le gusta que le llamen contrarrevolucionario, ¿entonces qué es? respóndase Ud.
Información relacionada:

julio 10, 2019

Una dilatada alineación de las denominaciones evangélicas en Cuba. (III)


Tal vez el intento mejor concebido para organizar a un grupo de líderes de iglesias evangélicas, fue la creación de la Confraternidad Interdenominacional de Ministros y Pastores Evangélicos de Cuba (CIMPEC) en el año de 1962; reconocida por el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio de Justicia de  Cuba. Es única en su tipo ya que agrupa a pastores y ministros del país de las diferentes confesiones evangélicas. Esta organización no era del agrado del régimen y por lo tanto tampoco del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) del cual formaba parte desde su fundación.


Delegados cubanos al CLADE IV. 
A la derecha el Lic. Roberto Rodríguez Rodríguez,
 Presidente del CIMPEC

En carta circulada y fechada el 5 septiembre 2008, redactada por la dirección nacional del CIMPEC y su presidente electo el Licenciado Roberto Rodríguez; se muestran una serie de arbitrariedades del Ministerio de Justicia y los directivos del Consejo de Iglesias de Cuba. En la carta se expresa lo siguiente: “Por todas las arbitrariedades e irregularidades ya expresadas y sobre todo, por la propia supervivencia de la CIMPEC como institución independiente, la CIMPEC decidió retirar su membrecía del Consejo de Iglesias, ya que esta es opcional y voluntaria.”
La carta agrega que, el Registro Nacional de Asociaciones (R. N. A) le negaba a la CIMPEC reunirse en Asamblea y realizar elecciones. También la nota manifiesta que:  en una reunión con directivos de la CIMPEC el 30 de mayo 2008 en el Ministerio de Justicia con el Registro Nacional de Asociaciones y la Oficina de Asuntos Religiosos (OAR); fue invitado también el presidente  del CIC, quien mostró hostilidad manifiesta ,tratando de forma irrespetuosa al hermano Roberto Rodríguez  presidente de la CIMPEC”. --“Que durante la reunión, el presidente del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) estuvo tratando de probar que el CIC tiene derechos sobre la CIMPEC”.
Por otra parte el Registro Nacional de Asociaciones se a negó legitimar a los nuevos directivos interinos  nombrados por la dirección nacional de la CIMPEC aunque ésta tenía  respaldo reglamentario. Después de este debate en el Ministerio de Justicia, Roberto Rodríguez fue llevado a los tribunales  por “un vecino” que lo acusaba de amenazarlo.[1]
Seminario Evangelico Teologico (SET)
En los tempranos años de los setentas no era posible conciliar las iglesias evangélicas cubanas. Si bien existía el CIC no todos las iglesias estaban representas en esa organización ecuménica. La actitud obcecada de liderazgo del CIC, haciendo causa común con el régimen Castro comunista, alejaba a buena parte de la comunidad de cristianos evangélicos. No era para menos, ya no habían depuraciones y la UMAP había sido desmontada (1965-1968); pero si había  un discurso obstinado de enfrentamiento del régimen. La sociedad estaba permeada de una ideología excluyente y opresiva que afectaba a todos los que compartían una fe común, la de los cristianos. En los pasillos de las iglesias, que era donde se establecían los criterios, había un neto distingo entre fundamentalistas y ecuménicos; unos y otros se apropiaban de estos términos para calificarse o descalificarse. Detrás de todo esto estaba la mano negra del régimen reordenando la fe de muchos a su antojo.
Otros de las indicaciones de que algo se movía o se mueve en Cuba fue el diferendo de la Iglesia Metodista con la dirección del Seminario Teológico de Matanzas (SET), del que fueron parte fundacional. Un diferendo del que no conocemos todos los detalles, pero que produjo el despojo de los bienes que le eran parte a la Iglesia Metodista y la salida del seminario de los estudiantes. Ahora esta denominación forma parte de la recién fundada Alianza de Iglesias Evangélicas.[2]
La aparición de nuevas iglesias evangélicas de confesión apostólica y la clara disposición de estas a enfrentar por igual, aunque esta no son solo sus dedicaciones, al Consejo de Iglesias de Cuba y al régimen; demuestra que ya muchos asumen que deben decir lo que entienden que son sus opiniones sin reservas. Si es necesario, alinearse.
Intentos de agruparse de los evangélicos, al menos sus pastores, fueron la creación de organizaciones como: Pastores por la Dignidad (en el exilio) y Pastores por el Cambio (en Cuba); en contraposición al mediático proyecto conocido como Pastores por la Paz. El primero intrascendente en sí mismo, el segundo desaparecido y carente de propósitos bien definidos.
Otros acontecimientos se han venido sucediendo. Cuando  la ideología de género aparece en el escenario nacional de manos del CENESEX liderado por Mariela Castro; la intención de admitir la igualdad de género y sobre todo el matrimonio igualitario, e incluir este en las modificaciones a la constitución (art. 68), hizo que algunas denominaciones evangélicas se organizaran en una respuesta inusual e inesperada; promoviendo una suerte de movimiento alrededor de lo que se hace llamar: el diseño original de Dios.
Cristianos metodistas marchan
en Guantanamo,Cuba
Mucho antes de introducirse en Cuba el proyecto de revisión constitucional la Confraternidad Interdenominacional de Ministros y Pastores Evangélicos de Cuba (CIMPEC) se pronunció sobre la homosexualidad en una declaración con fecha del 30 de julio de 2008. No fue hasta el año 2018 que la  polémica alcanzo indicios de franco enfrentamiento, cuando un grupo de iglesias evangélicas hacen una pronunciamiento sobre la ideología de género y las modificaciones constitucionales, señalando en su último punto que: la iglesia cubana como parte integral de la sociedad, se preocupa y por lo tanto tiene derecho a tener una voz publica en pro del bien común.[3]
A todo esto siguieron manifestaciones de protestas de grupos de feligreses, dentro y fuera de los templos, provocando sin lugar a dudas preocupación en las filas del régimen que no esperaban respuestas de este tipo. En tanto que el CIC mantenía un silencio que permitió no mostrar las incisiones dentro de su membresía sobre el asunto.
Pero la declaración que define las polémicas y posiblemente crea las bases para la constitución de la Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba, fue la que hicieron unas 45 denominaciones evangélicas cubanas. En esta declaración  hacen una serie de propuestas de modificaciones al Proyecto de Constitución que se había estado proponiendo y sometiendo a discusión en Cuba. Las propuestas contenidas en una carta fueron discutidas el 1ro de octubre del 2018 por  un numeroso grupo de líderes de iglesias evangélicas cubanas y remitidas a las organizaciones del régimen Castro comunista. Las propuestas estaban dirigidas a modificar algunos artículos del Proyecto de Constitución  y buscaban que se tuviera en cuenta las propuestas de las iglesias cubanas para que se incluyera una  Ley de Cultos” que aún  no se avizora  en Cuba. [4]
Fue entonces que en el presente año aparece está casi disimulada reunión en el centro el país, donde se establecen las bases fundacionales de la Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba. ¿Qué viene después? El documento lo dice sin equívocos: dejar a un lado el tutelaje comprometedor del CIC y crear comisiones de trabajo para redactar el documento final que posteriormente será aprobado por el Consejo de la Alianza; después será elegida la directiva de esta organización.
Esperemos el desempeño del Consejo de la Alianza y la elección del liderazgo de esta organización, después vendrá, sin lugar a dudas el inevitable contencioso. Ya veremos.
♦♦♦
Nota del autor: Terminado el artículo e incluso enviado para su publicación, en una búsqueda encuentro esta información relacionada con la creación de la Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba. Se trata de un artículo escrito por el periodista oficialista cubano M.H.Lagarde en su blog, Cambios en Cuba: “La Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba: ¿Qué Trump los proteja?” Este será objeto de atención en artículo futuro.


[1]  Pérez, J C. (2019). Herodianos en la Cuba de hoy: 60 años de represión religiosa (1st ed.). Miami: Independently published (25 de junio de 2019).
[2] González, E. (2006). El Ministerio de Justicia del régimen castro comunista falló en contra de los Metodistas cubanos en su diferendo con el SET. Retrieved from https://religionrevolucion.blogspot.com/2006/09/el-ministerio-de-justicia-del-rgimen.html
[3] Declaración oficial de Iglesias evangélicas sobre ideología de género y cambios constitucionales en Cuba. (2019). Retrieved from http://religionrevolucion.blogspot.com/2018/09/declaracion-oficial-de-iglesias.html
[4] Unas 45 denominaciones evangélicas cubanas hacen una serie de propuestas de modificaciones al Proyecto de Constitución que se ha sometido a discusión. (2018). Retrieved from http://religionrevolucion.blogspot.com/2018/10/unas-45-denominaciones-evangelicas.html

julio 07, 2019

¿Por qué una “Ley de cultos” sería inútil y perjudicial en Cuba? (II).


Sin la libertad de todos no obtendrán la libertad religiosa. Pero, hipotéticamente, si les concediera la Dictadura la libertad que desean para los fieles/… Continuación…, y final.
Por: Jaime Leygonier.*
Comprendan los religiosos que no lograrán acabar con su discriminación sin un cambio social y que, lejos de influir la Iglesia a la sociedad, está influida por ella en la mentalidad del miedo y de contemporizar en forma oportunista con las autoridades “para no buscarme problemas”.
La Iglesia Católica, sin ninguna ley, sino en resistencia cívica, bajo presiones y serio costo personal; ganó espacios para las revistas: Vitral y Palabra Nueva. Se impartieron cursos desde mediados de la década de los ochenta  hasta el 1997, año de la visita del papa Juan Pablo II, a partir de la cual ocurrió el retroceso en su postura cívica  ,- la de la Iglesia Católica-,  hasta claudicar.
Y a pesar de ello sus declaraciones sobre el bodrio “constitucional” superaron con mucho a las de las denominaciones evangélicas.
Otras denominaciones obtuvieron avances semejantes por esa brecha que abrió la Iglesia católica en la muralla.
Dejen de predicar sumisión a las autoridades injustas, para lo cual manipulan la Palabra de Dios, usando a Tito 3:1 y a Romanos 13:1-2: “Sométase toda persona a las autoridades que les son superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. / De modo que quien se opone a la autoridad a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten acarrean condenación para sí mismos. ”
De suerte que, según la Palabra de Dios, ¿los opositores seremos condenados por resistir a Dios, quien puso a los Castro como autoridades y aquellos que resistieron a Hitler están hoy en el Infierno?
Ocultan los siguientes versículos del 3 al 7, que explican el sentido verdadero de ese sometimiento: “Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer a la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; / porque es servidor de Dios para tu bien/…/vengador para castigar al que hace lo malo./Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia/…”
Conozco de esta predica frecuente por bautistas y pentecostales, felices de que no son responsables por su libertad y su Patria, “es cosa de Dios”.
Debe ser directiva común; pues afirman que lo predican en todas las Iglesias, una de ellas la Iglesia Bautista M N McCall (pero como tiene que haber dignas excepciones ruego a los pastores que no lo hagan que envíen su comentario).
Con semejante predica, el pueblo de Israel jamás hubiera salido de Egipto: “Nos quedaremos; porque es la voluntad de Dios que obedezcamos a Faraón”. Y los primitivos cristianos legionarios no se hubieran negado a combatir contra otros cristianos, prefiriendo el martirio.
Oran frecuentemente por las autoridades, es correcto. Háganlo también por los perseguidos por las autoridades, sus presos y torturados. De lo contrario, ¿qué respeto les tendrán cuando les mendiguen leyes si interpretarán como debilidad esas oraciones no dirigidas a Dios, sino a congraciarse con el poder por intermedio de los chivatos de iglesia?
Con el castrismo no se consigue nada sombrero en mano: “pidamos poquito a ver si nos lo dan”. “No pedimos que los padres sean los que decidan la educación de sus hijos porque sabemos que nos lo negarán” (eso me dijo un pastor pentecostal). No, funciona.
Preparen a los fieles en la práctica de la democracia, con practicarla en el seno de sus comunidades; en vez de halagar su oportunismo de  “doble moral” de esclavos felices y hacer prevalecer dentro de la Iglesia los métodos dictatoriales.
Si no cumplen con educar así moralmente a su rebaño, tanto las autoridades como los pastores, tendrán  la certeza de que, en cuanto un pastor denuncie los males nacionales, sus ovejas, -al ver la primera nubecita de persecución a la Iglesia-, huirán en estampida de la comunidad o enfrentarán al pastor.
Las autoridades religiosas del extranjero, no propicien los viajes de pastores cubanos a sus países, pues, práctica normal para cualquier extranjero.  Aquí los convierten en privilegiados por encima del nivel de vida de su rebaño; y da a la Dictadura un mecanismo para corromperlos con regatearles las visas, cuyas “bendiciones” materialistas anhelan.
Es mucho pedir, pero es la única forma: “El camino de la Cruz” que nadie quiere.
Las dificultades antes dichas y la desunión en la Babel cristiana, también valen como obstáculos para la creación de asociaciones de iglesias que “contrarresten” al pro-dictatorial  Consejo de Iglesias de Cuba (CIC).
Imposible ser libre en Cuba un grupo social si el resto no lo es. Sin la libertad de todos no obtendrán la libertad religiosa. Pero, hipotéticamente, si les concediera la dictadura la libertad  que desean para los fieles o para su casta brahmánica: que les inscriban nuevos cultos, que no los hostiguen y fiscalicen y dificulten visas y todo…Entonces:
¿Moisés pasará su vida feliz en el palacio de la princesa sin ocuparse de la esclavitud de Israel?
*Jaime Leygonier. Periodista independiente cubano. Ha colaborado con la agencia de prensa independiente Hablemos Press y sus notas aparecen en distintos sitios de internet sobre temas cubano. E-mail: jaimeleygonier@gmail.com