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enero 28, 2026

TESTIMONIO DESDE LA PRISIÓN: "ESTA ES MI FE"

 

TESTIMONIO DESDE LA PRISIÓN: "ESTA ES MI FE"

Compartimos las palabras íntegras de Yosvany Rosell García Caso, prisionero político del 11 de julio en Cuba. Un mensaje de resistencia, fe y sacrificio escrito de su puño y letra.

Esta es mi Fe

Soy Yosvany Rosell García Caso, manifestante del 11 de julio, y orgulloso de ser preso político por reclamar libertad y justicia social.

Aunque sé que, desde que inicié el pasado 23 de octubre mi huelga de hambre más prolongada, exigiendo ser trasladado a una celda de aislamiento, para luego dar inicio a ese aislamiento permanente a una nueva forma de protesta por el continuo encierro arbitrario de todos los presos políticos; y mi apoyo inequívoco a una máxima presión del gobierno de los Estados Unidos contra el narcoterrorista régimen cubano. Pude saber que todos los hermanos de causa que desprecian la injusticia, creen en la democracia y respetan la libertad, pudieron tener información de lo acontecido tanto en el hospital como en la prisión.

Pude saber además del infinito apoyo que tuvimos todos los hermanos que nos plantamos más de 4 años después del despertar esperanzador del 11 de julio, y a los que tengo la total certeza de que pronto nos abrazaremos en absoluta libertad; por supuesto, sin comunismo.


A todo esto me enorgullece saber que todos unidos, cada cual desde la posición que Dios nos dio, les hicimos entender a la dictadura que sí somos capaces de organizarnos; aunque creo que es mucho más importante que mostrarle a la dictadura, nos mostramos a nosotros mismos que: podemos tener diferencias de opiniones, pero también somos capaces de poner por delante nuestros principios de justicia y libertad. Que podemos incluso fallar insistiendo en ser libres, pero entendemos que solo se fracasa cuando dejamos de intentar.

Pude saber también de múltiples hermanos de causa que, prefiriendo que me conservara con vida, me enviaron mensajes explicándome de varias victorias que con la huelga ya habíamos alcanzado, que era suficiente con todo lo que habíamos logrado. Pero el aislamiento para dar continuidad a mi protesta, para mi conciencia, se volvió un compromiso que no podía ser quebrantado.

No los voy a agobiar describiéndoles lo difícil que es dejar de comer, pues todos en algún momento de nuestras vidas hemos estado al menos unas cuantas horas en ese estado. Pero lo que no puedo omitir, por lo importante que para todos nos es creer, es que cada día en los que tenía momentos difíciles por toda la presión psicológica y malestar físico general; orar a nuestro Dios Padre de Cristo Jesús, fue lo que juntamente con la fe en los hermanos que aborrecen las injusticias, me dio la total confianza en poderlo lograr. Por lo cual, resumirles de mi puño y letra las impresiones y sucesos vividos, es lo mínimo que debo hacer, por respeto a todos los que en esta victoria han estado involucrados.

Ahora bien, sé que algunos se preguntarán: ¿Qué me motivó para que decidiera seguir protestando y resistir 40 días en huelga de hambre contra los comunistas, pero también en sentido contrario, en ayuno para Dios?

Bueno, lo primero fue por amor. Por amor a lo que creo ser justo. Por amor a la dignidad. Por amor a cada niño que, al igual que mis hijos, van pasando los años sin poder a sus padres cada día abrazar. Por amor a los Derechos Humanos. Por amor a la verdad. Por amor a cada uno de esos hermanos que por amor no paran cada día de batallar. Por amor a un mundo más sano y por desprecio a la maldad. Por amor a sentir orgullo de ser esclavo al luchar por la libertad.

Creo que la mayor cantidad de fracasos que las personas experimentan en sus proyectos de vida, en su mayoría provienen mucho antes de iniciarlos, pues el temor a fracasar es lo que nos impide intentarlo. Por lo cual, la fe en poder llegar es también, junto con el amor, lo que me proporcionó la firmeza en poder lograrlo. La fe no es una palabra hueca en la que se escucha un sonido claro, pero sin ningún tipo de significado. La fe es tener certeza de que obtendrás lo que esperas, y estar convencido de que existe lo que no se ve. Fe es también entender las señales externas que te indican tu camino, y hacer de ellas el faro de tu destino.

Fe es que, aunque mi corazón todos los días se desangre extrañando a mis hijos, al no poder estar con ellos viéndolos crecer; en sus problemas urgentes no estar para poderlos proteger; o en sus decisiones más difíciles no poderles enseñar que no deben tomar la mejor opción, sino que deben tomar la opción más correcta; es estar a solo 3 meses de corresponderme el derecho a un campamento, y todos los meses en mi casa con ellos 3 días poder estar, y en forma de protesta, sin dudar jamás que Dios nunca abandona las causas justas, ese beneficio también negar.

Por la Fe inquebrantable que siempre he tenido de que luchar por la libertad de nuestro país es lo más justo que todos deberíamos hacer. Con alegría he resistido en muchas ocasiones ser golpeado, torturado, de mis seres más queridos alejado, en varias huelgas de hambre, unos 140 días plantado, y pareciéndome poco, siento que todo lo que me debería sacrificar, creo que aún no lo he aportado.

Santiago 2:17-18

"Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras."

Salmos 27:13

"Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes."

Abajo el P.C.C.!! Libertad Patria y Vida 15-1-2026

Y. García

Nota: Recopilación y notas del editor del Blog Religión en Revolución.

#PatriaYVida  #PresosPolíticosCuba #LibertadParaLosPresosPoliticos #11J #Cuba #ReligionenRevolucion

 

julio 11, 2025

¡CUBA VOLVERÁ A SONREÍR!

 [Hoy 11 de julio #11J en ocasión de un aniversario más del levantamiento popular]

Cuba volverá a sonreír y con ello, todos sin excepción seremos protagonistas y artífices de un renacer único en la historia de un país. Cuando Cuba sonría, lo haremos todos.

Puesta la esperanza en Dios, serenos los que reconstruiremos las ruinas antiguas, reforzaremos los cimientos antiguos donde descansa nuestra Nación ahora destruida, nos llamarán: “Reparadores de muros caídos”, “Reconstructores de casas en ruinas”.

Aun en medio de tanta pena, cuando el peso de los años, la enfermedad y la zozobra suelen minar los espíritus más preclaros de este exilio. Este se erige en bastión y oposición eficaz en medio de la desesperanza y el abandono. No importa cuán difícil sean los tiempos que hoy vivimos; en cada alma noble entregada a la causa de la libertad de Cuba, hay combate y consuelo. Seguimos siendo contrarios eficaces frente a una tiranía que se niega a desaparecer y que la única forma que hay para que desaparezca es recorrer los caminos de la beligerancia y el derrocamiento.

Nos negamos a morir, pero si así fuera, otros llevarán nuestros despojos a la Patria agradecida.  Habrá un regreso jubiloso con días de regocijo para todos y las sonrisas de los niños serán confundidas con el clamor tardío de los mártires.

Con la ayuda de Dios levantaremos los muros de una Nación en ruinas y también nuestros propios muros, esos que tantas décadas de ignominia han provocado el endurecimiento de nuestros corazones.

VIDEO

 

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julio 11, 2023

Dos generaciones.

 

  Por: Eloy A Gonzalez.

Hoy es 11 de Julio del 2023. Tal vez los que tienen buena memoria pueden recordar aquel 11 de Julio hace dos años cuando, las manifestaciones en Cuba nos sacaron del prolongado letargo en que nos hemos sumido; en este Exilio aterrador cuando de patriotismo se trata.

Ese mismo domingo se sucedían las llamadas de los cubanos, sobre todos los que residimos en el Metroplex (DFW), muchos llamaban con la voz quebrada de sorpresa y sentir de Patria; y más de una mirada se nos cruzaba, con los ojos llenos de lágrimas. ¡La Libertad se nos avecindaba!



Una rápida convocatoria nos llevó , cubanos todos – familia todas al Oakland Lake Park en Fort Worth. Pocos días después fuimos de nuevo convocados para la transitada intersección de la Main Street y la 183 en el norte de la ciudad. Fue allí, ente consignas y vítores por Cuba y solidarios con los que se habían manifestado en Cuba; que pude captar estas dos imágenes que aquí comparto. Una la tomé de estos niños cubanos que fotografié con la autorización de su madre, la otra la de una anciana envuelta en la bandera que estaba allí, probablemente norteamericana; como algunas que fueron a mostrar su solidaridad con los cubanos. Dos generaciones , la de dos niños cubanos y una anciana norteamericana. Estoy seguro de que esos niños algún día caminarán en una Cuba libre.



Una semana después estábamos convocando a un culto especial de oración que denominamos : “Clamor por Cuba’, que en un gesto cordial se nos permitió hacer  en la Iglesia Bautista Nuevos Horizontes. Nos esperaba, un mes después, otro acto de patriotismo cuando fuimos convocado a un encuentro y marcha en Dallas.

¿Dónde quedó nuestro patriotismo?. Después el silencio y la desidia nos consumió ese arranque de Patriotismo que nos iluminó a todos. Sin embargo, la represión, las detenciones arbitrarias , los juicios amañados y las condenas se sucedían unas tras otras en Cuba. Esta jornada de represión dejo un saldo de 1029 detenciones y encarcelamientos. Una ola de represión , acoso , hostigamiento y fugas se produjo; y sigue produciéndose desde hace dos años.

Escribo esta nota en la mañana de este 11 de julio con profunda tristeza y asomándose a mis ojos algunas lágrimas. Escribo pidiéndole perdón a los más de 1000 presos políticos cubanos que hoy penan en las cárceles cubanas, pido perdón por nuestra inacción y torpes dedicaciones donde dejamos a un lado a la Patria. Pido perdón porque, una y otra vez, los intereses más elevados de la Patria sufrida son postergados. Pido perdón porque seguimos esperando por otros lo que con resuelta valentía debemos hacer.

Pido perdón, antes o si he de morir mañana, a los que optaron por luchar y así lo hicieron.


7/11/2023 8:25:42 AM

junio 20, 2023

Desde Suecia un reclamo a favor del opositor José Daniel Ferrer, encarcelado en Cuba.

 

Aquí están mis amigos Guillermo Milán y Eva Belgrave desde Suecia haciendo causa común con los patriotas cubanos encarcelados, especial atención con el activista y líder indiscutible, José Daniel Ferrer. Los jenízaros del MININT se han ensañado con este valiente líder [UNPACU] detenido desde los acontecimientos de #J11 en #Cuba. Aquí está el reclamo en las voces de estos dedicados comunicadores que llevan por años la página digital de Cuba Democracia y Vida.

enero 18, 2023

Lorenzo Rosales Fajardo y un camino de ecos.

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Por: Yoe Suárez.

El pastor Lorenzo Rosales Fajardo sintió el brazo de un militar en el cuello, estrangulándolo firmemente, mientras era movido hasta un auto policial. Ocurrió el 11 de julio de 2022 (también conocido como 11J), en la ciudad de Palma Soriano, en la parte oriental de Cuba. En esa fecha miles de personas salieron a las calles para reclamar libertad y terminaron protagonizando las protestas más grandes contra el socialismo en 60 años. 

La manifestación en la ciudad de Rosales Fajardo fue pacífica, pero tal vez fue de las que más molestó al régimen: uno de los líderes históricos de la Revolución, Ramiro Valdés, señalado como responsable de cientos de ejecuciones y torturas, se presentó ante los manifestantes para calmarlos, pero la gente coreó en su cara “¡Asesino!”. Algo impensado en seis décadas de terror.

Rosales Fajardo fue uno de los cubanos que perdió el miedo e hizo por vez primera uso de su derecho a la manifestación pacífica en espacios públicos. Calles y plazas se llenaron de gente, primero en un pequeño poblado llamado San Antonio de los Baños, en el Occidente de la Isla, y luego en Palma Soriano, en el extremo oriental. El facilitador de estos levantamientos espontáneos fue Facebook, la red social más extendida en el país, según uno de los responsables del primer chispazo, el pastor Alexander Pérez. Un poblado vio a otro alzarse, las ciudades los fueron imitando, y así hasta que decenas de localidades gritaban contra el tirano.

Líderes evangélicos como Rosales Fajardo se unieron a las manifestaciones del 11J. Mientras, numerosos creyentes hicieron contribuciones decisivas para que el mundo conociera de las protestas, como el fotógrafo Marcos Évora, cuyas imágenes tomadas en La Habana el 11 de julio han ilustrado informes de organismos defensores de derechos humanos y noticias sobre el suceso.

De hecho, el grupo religioso con mayor cantidad de líderes reprimidos a causa de las manifestaciones fue el evangélico. Pastores de Matanzas y Las Tunas fueron detenidos por acompañar a sus comunidades y hacer uso de sus derechos civiles. Ellos marcaron un antes y un después en romper ese mantra repetido por la Revolución Socialista de que los religiosos no debían meterse en política.



Esa suerte de ley no escrita ha pasado de generación en generación en los últimos 60 años en Cuba, y su arraigo tiene dos explicaciones lógicas. Por una parte, los liderazgos cristianos encontraron en esa frase un refugio para que las instituciones sobrevivieran a los fusilamientos masivos en las primeras décadas del proceso revolucionario, a los decomisos de (muchas más) propiedades, a los cierres e ilegalizaciones de denominaciones religiosas. En un peligroso ambiente de fanatismo izquierdista, los líderes hicieron silencio para permitir que los fieles conservaran un lugar de reunión, y la institución aunque muy disminuida pudiera continuar su labor espiritual y social. La actitud de la mayoría de las iglesias no fue exclusiva, sino que se inserta en un momento de silencio de la sociedad civil en su conjunto, con honrosas excepciones.

Y, en segundo lugar, el mantenimiento de la Iglesia fuera de la política permitió al régimen neutralizar una abierta oposición, desde el pensamiento y la acción. Recordemos que en Cuba la Iglesia es la última entidad de la sociedad civil que mantiene, con muchos obstáculos, su estatus legal; además, forma su propio liderazgo, y tiene un gran prestigio por su protagonismo en la recuperación y ayuda ante desastres naturales, por ejemplo.

De otro lado, con el aumento paulatino del acceso a internet desde 2015, el régimen ha ido perdiendo control sobre la libertad de expresión. Ahora perfiles de Facebook, canales de YouTube o webs independientes o internacionales (como las del Family Research Council, Praguer U, Heritage Foundation o el Daily Wire) ayudan a toda una generación de cubanos interesados en la libertad a encontrar argumentos y reflexiones profundas sobre lo que ocurre en su realidad inmediata. Por primera vez, de modo masivo, millones de habitantes en la Isla tienen la posibilidad de escapar del adoctrinamiento Socialista.

Valga decir que Cuba es el país del hemisferio occidental donde por más tiempo ha estado prohibido educar a los hijos fuera del centralizado sistema de enseñanza estatal, donde el régimen persigue la prosperidad y donde abrir un medio independiente puede llevar a los periodistas a la cárcel.

La mayor parte de las iglesias, sin embargo, está desligada de la tiranía socialista; se rige por una cosmovisión que no solo propone una alternativa a la idea estatista, sino que se le opone abiertamente. Y ha empezado a actuar. Especialmente después de que el Estado avanzara desde 2018 en una serie de reformas del cuerpo legal nacional que afecta a instituciones preestatales como la Familia y el Matrimonio. Por ejemplo, entre 2018 y 2019 decenas de denominaciones cristianas hicieron campaña contra 21 artículos de la nueva Constitución comunista, especialmente contra aquellos que introducían elementos de la que ha sido llamada ideología de género en la Carta Magna. Tanto en escenarios virtuales (especialmente redes sociales) como “físicos”, se dieron acciones cívicas, como la recogida de casi 190 000 firmas a favor de la Familia. E hicieron historia: esta fue la mayor recogida de firmas desde la sociedad civil en más de 60 años contra una política del Estado marxista.

A contrapelo de las prohibiciones del régimen para crear asociaciones independientes, las iglesias Liga Evangélica, Bautista Oriental y Occidental, Metodista y Asambleas de Dios, las de mayor membresía en la Isla, fundaron la Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba (2019), en abierta contraposición al oficialista Consejo de Iglesias de Cuba. La legalización de esa asociación fue vetada por el régimen; los líderes religiosos resultaron reprimidos: recibieron citaciones policiales y se les prohibió salir del país.

Hoy la Alianza sigue activa, aunque clandestinamente para evitar las acciones del régimen y grupos radicales marxistas.

Desde los creyentes también han salido otras iniciativas contra la dictadura en los últimos años. Una de ellas, la Carta de los Siete (2019), tuvo gran repercusión entre los medios independientes cubanos. Fue una declaración pública de intelectuales evangélicos contra la falta de libertad de expresión y a favor del derecho de los padres a elegir la educación que será dada a sus hijos. La carta abogaba, además, por la libertad de los pastores Ramón Rigal y Ayda Expósito, detenidos y condenados por practicar el homeschooling con sus hijos y otros niños de sus comunidades en la ciudad de Guantánamo.

El 1ro. de mayo de 2021 un grupo de jóvenes evangélicos en La Habana intentó romper el cerco policial en torno al artista contestatario Luis Manuel Otero Alcántara, entonces en huelga de hambre por la falta de libertad artística en la Isla. Los jóvenes pretendían llegar hasta Otero Alcántara para brindarle asistencia religiosa, pero fueron detenidos por la policía política, escoltados lejos del retén policial, y amenazados por su solidaridad.

A finales de ese mismo mes, circuló en redes sociales una carta abierta firmada por pastores cubanos que demandaba a la dictadura la liberación de los presos políticos en la Isla. A esto se sumaron masivos llamados a ayuno y oración por la situación del país, sumido en un pico de la continua crisis de la centralizada economía y el ambiente represivo del régimen.

Semanas después, ocurrió el 11J.

Los pasos del pastor Lorenzo Rosales Fajardo en las calles de Palma Soriano aquella fecha de 2021 traían los ecos de un movimiento de desobediencia civil fundado en la búsqueda por la libertad y la idea cristiana del individuo como hechura de Dios. El cómodo engaño de los tiranos, de que los cubanos que profesan una fe no deben intervenir u opinar en temas políticos es decir, que son ciudadanos de segunda parece ir cayendo en Cuba. Emerge con fuerza en los espacios públicos aquello de que es más importante obedecer a Dios antes que a los hombres.

Las consecuencias de ese viaje hacia la libertad han afectado a muchos, como a Rosales Fajardo, quien permanece en la prisión de máxima seguridad de Boniato, en Santiago de Cuba. Ha sido condenado a siete años de cárcel. También ha sufrido tortura. Su esposa no pudo verlo hasta casi un mes después de la detención. Entonces encontró a un hombre famélico, irreconocible, pero con una firmeza admirable, que aún bajo el totalitarismo cubano encuentra en decir y actuar en la Verdad el reposo de los justos.

enero 14, 2022

Adelys y Claudia . Esposas de Pastores del 11J

 

Adelys y Claudia

Ellos, a diferencia de Carlos, no pudieron escapar al encarcelamiento. Cuando sus esposas pudieron localizarlos exigieron a las autoridades que se les permitiera realizar una llamada. La respuesta fue que en la cárcel no había teléfono.

Pastores del 11J: Cómo líderes protestantes se convirtieron en blancos de la represión en Cuba. Continuación II.

Por: Yoe Suárez 

El silencio es el ruido mayor en Cuba, pero Adelys Rodríguez lo rompió cuando su esposo, el pastor Yéremi Blanco, fue detenido durante las protestas del 11J en la ciudad de Matanzas. Lo supo a las 7:00 de la noche del propio domingo. Claudia Salazar, esposa de otro pastor, Yarian Sierra, la contactó para decirle que él también estaba preso.

Adelys dejó a sus tres niños junto al de Claudia, y salieron a buscar a sus esposos por las estaciones policiales de la ciudad. Nadie les dio información. “Nos trataron como si fuéramos perros, que no teníamos derecho a nada”, me contó después de su primera maratón por estaciones policiales.

Al otro día supieron en la delegación provincial del MININT que sus esposos estaban en una sección especialmente preparada para los cientos de detenidos del 11J, en la Prisión de Mujeres de la urbe. A la entrada del centro penitenciario esperaron, por horas, una respuesta. Adelys recuerda, en llanto, que altos oficiales dijeron que sus esposos “iban a estar allí de siete a 14 días”.


Adelys Rodriguez y su esposo el Pastor Yéremi Blanco

Yéremi y Yarian son pastores de la denominación cristiana Misión Bereana, presente en Cuba desde la década de 1940, pero ilegalizada después que el castrismo confiscara sus propiedades en 1960. Hoy sus miembros se congregan en casas propias o rentadas.

Aunque desde la década de 1990 el Estado cubano dejó de autocalificarse como oficialmente ateo como hizo durante décadas y desde entonces tolera la práctica de la religión, aún trata de controlar y limitar al máximo el funcionamiento de las organizaciones confesionales.

La actual Ley de Asociaciones, que ampara el funcionamiento de las iglesias, descarta el reconocimiento de grupos cuyo “fin” sea similar al de otro ya inscrito. Esto le permite al Estado negar la inscripción de iglesias con doctrinas similares a las de otras ya reconocidas. Solo escapan de esta regla las 55 denominaciones protestantes legales, en su mayoría establecidas antes de 1959.

De estas iglesias históricas han surgido algunos pastores, como el bautista Raúl Suárez, que apoyan al régimen. También hay otros líderes que han mantenido distancia política, no cooperan, tratando de interactuar lo menos posible con el Estado, pero sin confrontarlo abiertamente.

Por otra parte, existen grupos de fe que el régimen se niega a reconocer, como la red de más de 50 iglesias Movimiento Apostólico, con miles de miembros, o la Misión Bereana, a la que pertenecen Yéremi y Yarian. 

Con frecuencia, son estas iglesias no reconocidas las que han vivido mayores violaciones a sus derechos: demoliciones de templos, arrestos de líderes o coacción a la membresía, como expuso en un reporte de 2020 la ONG CSW.

Quizá por ello, y sin tener qué perder, los pastores de estas congregaciones han sido más frontales que el de las asociaciones inscritas. Líderes como el apóstol Yoel Demetrio, de Las Tunas, se refieren al Estado como dictatorial o denuncian abiertamente los abusos contra la sociedad civil, por ejemplo.

Sin embargo, esta división entre iglesias reconocidas y no inscritas comenzó a cerrarse en 2018, cuando hicieron saber su posición institucional y la de sus feligreses durante la redacción final de la nueva Carta Magna.

Unas 45 denominaciones exigieron respeto a derechos individuales básicos, como la libertad de conciencia, de prensa o la propiedad privada, entre otros. Aunque el rechazo general al artículo 68 de la constitución comunista (que cambiaba la visión del matrimonio como unión exclusiva entre un hombre y una mujer) catalizó la alianza de las iglesias protestantes en una campaña sin precedentes en la sociedad civil cubana, ese fue solo uno de los 16 artículos sobre los que hubo reclamos u oposición en la nueva Constitución.

Líderes protestantes aseguraron que votarían en contra de la Carta Magna, oponiéndose a la campaña que emprendió el régimen a favor del Sí.

Además, varias organizaciones religiosas, entre ellas la Iglesia Metodista a la que pertenece Carlos Macías, el pastor de Jovellanos, organizaron una campaña cívica nacional que incluyó recogidas de firmas e incluso la convocatoria de una “marcha por la familia” que el Estado prohibió.

Las autoridades reaccionaron al desafío que le habían planteado las organizaciones religiosas. A partir de entonces, varios líderes protestantes, incluidos los de iglesias reconocidas, comenzaron a sufrir más citaciones, amenazas o prohibiciones para salir del país.

La tensión aumentó en 2019, cuando las más grandes denominaciones opuestas a la Constitución formaron una organización al margen del Estado: la Alianza de Iglesias Evangélicas. Esto constituyó un cuestionamiento directo al Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), organización afín al régimen. Los creadores de la Alianza, de hecho, declararon abiertamente no sentirse representados por el CIC y aún no han logrado que la organización sea legalizada.

En la entrevista concedida para este reportaje, la vocera de CSW aseguró que la creación de la Alianza “fue una muestra de unidad nunca vista entre las iglesias protestantes desde 1959”.

Desde entonces, el CIC iría perdiendo miembros, lo que puso en evidencia el deterioro cada vez mayor de las relaciones entre iglesias y Estado. En la actualidad, menos de la mitad de las 55 asociaciones protestantes legales del país integran la organización.

Poco antes del 11J, la Iglesia Cristiana Pentecostal y la Reformada cancelaron su membresía en el CIC. Este acto de protesta ocurrió por la implantación de un “Programa de Educación Integral en Sexualidad con enfoque de género y derechos sexuales y reproductivos” en el centralizado sistema de enseñanza estatal, que generó un nuevo choque con el régimen, así como rechazo entre la mayoría de las iglesias protestantes.

En aquel momento, Yéremi se pronunció por el derecho preferente de los padres a escoger el tipo de educación para sus hijos. En un post de mayo de 2021, dijo no gustarle la política, pero lamentó que el Gobierno controlara “estrictamente” la educación y que no hubiera escuelas o se permitiera la educación en casa.

También denunció al “sistema comunista, que se ha llenado la boca de decir que en Cuba no se violan los derechos humanos” e ironizó: “en boca de los que se alimentan como parásitos de un sistema que le propina ganancias en menor o mayor medida, somos el país perfecto”.

Para él y para Yarian, ambos integrantes de una iglesia ilegalizada, la oposición más abierta al Gobierno venía desde al menos 2019. Ese año Yarian compartió en redes sociales una denuncia por la expropiación de un templo de una Iglesia Nazarena.

Ese mismo año, poco antes, Yéremi participó de una protesta en el aeropuerto de Holguín, después de que la estatal Cubana de Aviación cancelara un vuelo y los clientes denunciaran maltrato por parte de los funcionarios. 

Por todo esto, como le sucedió a Carlos, para Yéremi y Yarian resultó natural salir a manifestarse por las calles de Matanzas cuando vieron en redes sociales que miles de personas lo estaban haciendo el 11 de julio. Según explicó Claudia, la esposa de Yarian, ambos protestaron “porque aborrecían el comunismo”.

Ellos, a diferencia de Carlos, no pudieron escapar al encarcelamiento. Cuando sus esposas pudieron localizarlos exigieron a las autoridades que se les permitiera realizar una llamada. La respuesta fue que en la cárcel no había teléfono. Al día siguiente dijeron que no hubo llamada porque los pastores se negaron a dar sus números. “Nuestros esposos no nos tendrían angustiadas, sin saber de su paradero”, me dijo Adelys.

Están “prácticamente secuestrados”, posteó Claudia en Facebook, y criticó a las autoridades: “Hasta los protocolos de sanidad violaron porque solo permitieron entregarles tres nasobucos y llevan más días detenidos”. Para entregar medicamentos a Yéremi, que estaba recuperándose de la COVID-19, “tuvimos que buscar hasta prescripción médica, porque no lo autorizaban”. 

A Claudia le informaron que Yéremi y Yarian serían procesados por escándalo público, pero “ellos ni agredieron a nadie, ni destruyeron nada”, replicó.

Mientras, su detención causó indignación en integrantes de la comunidad protestante como el pastor de Holguín, Jatniel Pérez Feira, quien criticó en sus redes sociales las detenciones arbitrarias de manifestantes. Poco después de pronunciarse, Pérez Feira aseguró haber recibido llamadas anónimas para intimidarlo.

Continuará…,

Fuente: Cubanet

enero 12, 2022

Pastores del 11J: Cómo líderes protestantes se convirtieron en blancos de la represión en Cuba.

 

Aunque los choques entre el Estado y las iglesias se han multiplicado en los últimos años, no habían escalado hasta el punto de tantos pastores encarcelados por días, semanas o meses. Hasta que llegó el 11J.

Por: Yoe Suárez 

LA HABANA, Cuba. – El 11 de julio de 2021, Carlos Macías vivió las grandes manifestaciones antisistema ocurridas en Cuba entre dos disyuntivas. La primera, relacionada con su vocación: “ser pastor de una denominación histórica como la Metodista, bajo el estigma de que los cristianos no participan en política, y a la vez querer ejercer como ciudadano mis derechos civiles y libertades”, dijo en una entrevista.

La otra disyuntiva gravitó “entre la necesidad de expresarse y hacer uso de la libertad de pensamiento” y “el temor a las consecuencias que eso podría traer al ámbito personal”. En otro tiempo, como hicieron siempre tantos cubanos, el pastor quizá hubiese optado por autocensurarse, por quedarse en casa. Pero aquel 11 de julio de 2021, conocido como 11J, algo pareció moverse.

Por las maltratadas calles de Jovellanos, provincia de Matanzas, una multitud coreaba libertad. Lo mismo sucedía en más de 60 localidades de todo el país. Carlos y su hijo mayor salieron de la casa pastoral para sumarse. Él entiende que, como líder religioso, no tiene por misión convocar a una protesta. Al creyente, por supuesto, le reconoce “el derecho a participar en una manifestación reclamando justicia”.

El 11J salieron a la calle miles de personas de todo tipo con reclamaciones diversas. Ha sido, hasta el momento, la mayor exhibición del poder de la sociedad civil en un país totalitario, en el que el Estado socialista trata de controlar todo lo posible a sus ciudadanos.



Es imposible saber quiénes eran exactamente las personas que se manifestaron, pero una parte de ellas forma parte de la creciente comunidad de cristianos evangélicos o protestantes, quienes, según una encuesta de 2015, representan alrededor del 7 por ciento de la población.

La tensión entre algunos de los líderes de esta comunidad y el Estado había aumentado durante los últimos tres años. Desde 2018, las principales iglesias protestantes reclamaban más independencia de las organizaciones estatales que tratan de controlarlas o que no les reconocen estatus legal. También habían rechazado de manera enérgica mandatos estatales como, por ejemplo, el llamado “Programa de Educación Integral en Sexualidad con enfoque de género y derechos sexuales y reproductivos en el Sistema Nacional de Educación”, y habían exigido el derecho a vivir y educar a sus hijos de acuerdo con sus principios y creencias religiosas.

Aunque los choques con el Estado y los actos de castigo o intimidación a estas iglesias se habían multiplicado desde entonces, no habían escalado hasta el punto de tantos pastores encarcelados por días, semanas o meses. Hasta que llegó el 11J.

Ese día, Carlos Macías y otros líderes protestantes que nunca habían salido a las calles a protestar, lo hicieron. Se unieron a miles de otros ciudadanos, que tampoco antes se habían manifestado. Y esta vez, los líderes religiosos no se manifestaron solo por los motivos anteriores, se sumaron como parte de una población que pedía alimentos, medicinas y, sobre todo, que gritaba “libertad”.

Desde entonces se ha desatado una persecución contra algunos pastores que dura hasta hoy y que ha contribuido a que cada vez más religiosos o iglesias cuestionen la represión policial o se pronuncien contra el régimen. 

Los protestantes fueron, de hecho, el colectivo religioso con más líderes reprimidos a consecuencia del 11J, de acuerdo con un recuento del grupo Justicia 11J, que realiza el inventario de las detenciones y procesos judiciales que están sufriendo quienes se manifestaron aquel día.

Posteriormente, a finales de agosto, otro líder de la comunidad, que había sido abiertamente crítico con el régimen y compartió en redes sociales imágenes de las protestas del 11J, también fue capturado y procesado.

En todos estos casos, los pastores no fueron detenidos como parte de grupos más grandes. O bien las autoridades los estaban esperando en sus casas o iglesias, o bien fueron capturados entre la multitud.

Aunque todos ellos salieron a título individual, sin incitar a sus fieles a manifestarse, recibieron el mismo tratamiento que otros líderes de la sociedad civil u opositores más abiertamente políticos: detenciones y procesos penales.

“El gobierno considera a los grupos religiosos como el sector de la sociedad civil independiente más grande y teme su potencial para movilizar grupos numerosos de personas. La participación de creyentes y algunos líderes religiosos en las protestas del 11J alimentó la paranoia gubernamental”, afirmó en una entrevista para este reportaje una vocera de Christian Solidarity Worldwide (CSW), organización internacional que promueve la libertad religiosa.

“El gobierno quiere casos ejemplarizantes, que muestren a otros líderes religiosos cuáles serán las consecuencias si no siguen las reglas”, aseguró la fuente, que pidió no ser identificada por el trabajo que realiza CSW en Cuba.

Además de las seis detenciones mencionadas, hubo casos como el de Carlos Macías. Él recuerda cómo aquel día “cada cual decía lo que quería decir: básicamente la desesperanza y el desacuerdo con lo que está pasando. Mucha gente, casi 1 500 personas de diferentes edades, comenzaron a caminar de manera pacífica por las calles de Jovellanos”, narró en un video en redes sociales.

Según su testimonio, en la protesta “no hubo violencia por parte de los manifestantes”. Sin embargo, eso no evitó que “un grupo de simpatizantes del Gobierno cubano y oficiales de civil” entraran a la concentración para intentar detenerlo a él y a su hijo. “Nos insultaron, blasfemaron y llamaron ‘perros’. Trataban de desestabilizarnos mentalmente, buscaban contienda”, dijo el pastor.

En medio de la multitud, Carlos recuerda que alguien gritó “¡se quieren llevar al pastor!”. Entonces “parte del pueblo intervino y frustró la detención. Ahí entendimos que debíamos salir del caos que emergía en el lugar y regresar con mi esposa y mi hijo menor”.

Tras regresar, la casa pastoral fue vigilada por efectivos del Ministerio del Interior (MININT). A Carlos le advirtieron que, de salir, sería encarcelado. Estaba en reclusión domiciliaria sin cargos.

Carlos ya se había pronunciado antes contra desafueros del Estado mediante enseñanzas y posts en redes sociales. Cuando el artista del Movimiento San Isidro Luis Manuel Otero Alcántara se declaró en huelga de hambre en abril de 2021, expresó su solidaridad con él en redes sociales. 

De ahí que el 11J fuera natural para él salir a la calle. En un video en su perfil de Facebook aclaró: “Hoy tuve el honor de participar en una manifestación espontánea. Quiero decir que aquí a nadie se le pagó un quilo por participar”.

“Díaz-Canel, un presidente que no elegí, en el marco de estas manifestaciones hizo un llamado al derramamiento de sangre, al enfrentamiento denunció, y sobre él recaerá la responsabilidad por cada gota de sangre de cubanos que por pensar diferente sean heridos o mueran en el intento.

“Ha llegado el momento de alzar la voz, es peligroso porque vivimos en una dictadura. Pero creo que no podemos aguantar más”, espetó. “En Cuba vivimos cubanos dignos que no estamos dispuestos a seguir guardando silencio para complacer a una familia”. Los Castro.

Su motivación, según él mismo, no obedeció a “cuestiones políticas o ideológicas”, sino a “principios bíblicos, teológicos y doctrinales relacionados con la libertad y la verdad”.

Preso en su casa, Carlos vivió las horas como dentro de una gran gota de ámbar. El calor y la incertidumbre de qué ocurriría con él y los suyos ralentizaban el tiempo.

Mientras, Ricardo Pereira, obispo de la Iglesia Metodista, contactó en persona con las autoridades para cabildear por su liberación. Tras dos días de reclusión, el pastor fue citado a la estación policial de Jovellanos. Varios oficiales, de civil y uniformados, le amenazaron con represalias si volvía a manifestarse públicamente, y levantaron la prisión domiciliaria.

Algunos días después, la junta directiva de la Iglesia Metodista publicó en sus redes sociales un comunicado con un lenguaje inusualmente directo y crítico con el Gobierno. En él aseguraron rechazar “la forma represiva usada contra la población que se manifestaba”. 

“Cuba debe ser un país libre y soberano, donde todos sus hijos sean respetados, tanto los que comulgan con la Revolución, como aquellos que no simpatizan con el sistema sociopolítico”, reclamaron.

Otras grandes iglesias emitieron comunicados similares. La pentecostal Asambleas de Dios interpeló directamente a Díaz-Canel, atribuyéndole la responsabilidad de la violencia ocurrida el 11J. “Un gobierno que proclama la inclusión de todos los ciudadanos ha de tener la sabiduría de propiciar el diálogo y no la confrontación. Creemos que consignas carentes de paz y cordura no resolverán la situación en la que el país se encuentra, sino que destinan a la nación a un total caos y destrucción”, afirmó el texto.

Continuará en el siguiente post….,



diciembre 22, 2021

Cuba, mensaje urgente de Navidad.

 Por: Eloy A González.

Pensaba escribir un artículo sobre la Navidad, citando a la Biblia, empleando la afectividad del momento que siempre enriquece este tiempo ; aproximando a los lectores al mensaje de Navidad y trayendo un poco de esperanza a tanta gente afligida y en especial a los cubanos.

No lo voy  a hacer. Lo siento.

Me detengo en lo que significó que miles de cubanos tomaran las calles en Cuba el 11 de julio pasado y gritaran ¡Libertad!. Condenaran a un régimen dictatorial que nos ha pisoteado durante 62 años y repitieran y cantaran una y otra vez: ¡“Patria y Vida”!. Todo un pueblo celebró con antelación una Navidad que honraba al que vino a traer vida en abundancia.

Todo terminó mal. Lo jenízaros se empeñaron en acallar las voces de tantos, la mayoría jóvenes, mujeres y buena parte de ellos negros; aquellos que, desprovistos de todo, buscaban un soplo de libertad y clamaban por mejores tiempos. Reprimieron , golpearon, detuvieron y mostraron su vocación para la violencia y la muerte. Fue una manifestación masiva, pacifica en lo posible y de condena al régimen.

Hasta finales del mes pasado, los represores del régimen habían arrestado a 1.281 personas y de este número 551 han sido liberadas. Un total de 662 manifestantes continúan detenidos en las cárceles del régimen comunista y de esta cifra 21 tienen 18 años o son menores de edad. Esto es más que una estadística. El tejido social de la nación esta dañado, ha sido deshecho y a partir de ahora nada será igual. El quebranto de tantas familias rotas ha sido tal que no hay palaba para describir lo que hemos visto. El empeño en un ajuste de cuentas que pasa por un entramado de supuesta legalidad,  pero  vengativo en sí;  ha llevado a que, cientos de detenidos han sido juzgados y condenados sin garantías procesales.

A todo esto, se suma el deterioro económico y social de un  país ya depauperado, la fuga de miles de jóvenes a lugares distantes y peligrosos donde no son aceptados. Toda una generación de jóvenes encarcelados en inmundos calabozos; otros alistándose para abandonar el país o inmersos en una vida de vicios , desdén y abandono. Sin esperanza alguna todo un pueblo que, en un instante clamó en las calles , hoy asume el miedo , la desesperanza y la pobreza.

Es tal la dejadez que no vemos nada que nos recuerde esa noche de Belén, plena de gloria, esperanzas, cánticos , honra y sencillez . No hay manera de mirar al recién nacido; todo es desolación y tinieblas. En nuestro acre territorio insular no hay paz alguna y menos buena voluntad.., por ahora.

En estos tiempos he visto jóvenes sufriendo, corriendo por los manglares y las playas distantes y gritando en los aeropuertos.

He visto familias completas en difícil caminar por selvas impenetrables y caminos difíciles y peligrosos.

He visto multitudes en fila, agrediéndose y luchando por alcanzar algún que otro alimento, un medicamento o algún bien de consumo.

He visto la desesperanza y el enojo en muchos cubanos del exilio que , terminada las jornadas de manifestaciones solidarias, regresan a sus vidas de exiliados angustiados por la duda y el recuerdo de sus familias en Cuba.

No tengo Navidad para mis presos, torturados, golpeados y condenados. No tengo Navidad para las madres que sufren en Cuba, No tengo Navidad para los que huyen y emigran a donde de lugar. No tengo Navidad para tantos jóvenes artistas cuyas creaciones ya nacen mutiladas. No tengo Navidad para los escasos pero nobles cristianos que han decidido caminar con los atormentados y menesterosos. No tengo Navidad para con la familia cubana , los de allá rehenes y los de aquí fracturados y penando en un exilio de presunciones  y recuerdos. Al menos no la Navidad en la que siempre pensamos.

Por eso dejo aquí mi árbol de Navidad, el de este año porque no tengo otro. Es el de los presos ,los menesterosos y los carentes de justicia. Es el árbol de los que salieron a gritar ¡Libertad! y cantaron ¡Patria y Vida!; aquel aciago día de julio en este año del Señor.

diciembre 21, 2021 ( a los 22 años de mi llegada al Exilio)

noviembre 17, 2021

La ignominia visitó Santa Clara.

 Por: Bárbaro Abel Marrero, PhD

Amo a Santa Clara, mi ciudad natal, la ciudad de Marta. Tal vez por eso me afectó tanto ser testigo virtual de los repugnantes eventos que mancharon sus calles este 15 de noviembre. La ignominia se hizo presente disfrazada de un traje horroroso: los tristemente célebres actos de repudio.

Se acercó, cargada de odio, a una casa de familia, profiriendo improperios. Su magra creatividad solo alcanzaba para repetir una y otra vez frases revolucionarias antológicas tales como “Pim pom fuera, abajo la gusanera”. Puro lirismo. ¿Quiénes eran los “gusanos” que pretendían exterminar? Una familia lacerada por la injusta prisión de un hijo (y un hermano), solo por el “delito” de manifestarse pacíficamente el 11 de julio. Ese joven de 23 años fue arrestado violentamente, golpeado con brutalidad y encarcelado desde entonces arbitrariamente. Para los repudiadores profesionales de turno todo este dolor no era suficiente, sino que se empeñaron en aumentar el sufrimiento, ofendidos por un cartel en el balcón familiar, de solo tres palabras: Libertad para Andy. La jauría enfurecida, bien organizada, con sus carteles preelaborados, vestía predominantemente de rojo, como si quisieran despejar cualquier duda acerca de qué ideología estimula tanta maldad y rencor irracional. Me impresionó cómo esta familia respondió con música, con argumentos, por momentos hasta con una sonrisa; mientras que sus acosadores solo recurrían a alaridos y consignas trilladas.

La segunda familia que visitó la ignominia, también con el ropaje despreciable del repudio, fue la de una madre y su hija. Allí también se dispuso a amedrentar, ofender, calumniar, amenazar y denigrar con furia inquisidora. ¿Quién sería la víctima en este caso? Una joven culta, graduada del IPVCE de la ciudad y de la Universidad Central de Las Villas. Desde antes del amanecer y hasta la noche, una turba enardecida se mantuvo acosando a estas dos mujeres (¡pero qué mujeres!). Los represores eran fundamentalmente féminas con sobrepeso, que reflejaban un odio visceral en la mirada, sedientas de violencia. Casualmente, repetían las mismas consignas. ¿Qué era lo que estaban repudiando en este caso? Una intelectual que se atrevió a pensar diferente y a expresar lo que cree. Una inteligencia que deseó proponer un camino diferente para la tierra que la vio nacer. Una joven que anhelaba salir de su casa y caminar por las calles de su ciudad vestida de blanco, con una rosa en la mano. Quien observe las expresiones a ambos lados de la cerca puede sacar sus propias conclusiones. Saily respondió con una ecuanimidad admirable. Sin dudas, la cumbre más alta desde la que brilló su sol moral fue el momento en el que recitó los versos de la rosa blanca de nuestro Martí y se los dedicó a aquellas criminales del odio. Martí lo aprendió de Cristo, quien nos enseñó a amar aun a nuestros enemigos y a bendecir a quienes nos maldicen. Qué bueno si todos los cubanos siguiéramos estos referentes. Esa es nuestra única esperanza para vivir en paz; más aún, Cristo es nuestra única esperanza de salvación.

Mi oración a Dios es que episodios vergonzosos de esta índole no se repitan en nuestra patria. Independientemente de la posición política que la persona abrace (y no estoy abogando aquí por ninguna), nadie debería ser sometido a semejante maltrato y abuso psicológico. También intercedo por los infelices que se han degradado a semejante vileza, para que puedan arrepentirse sinceramente, por su propio bien. Finalmente, clamo por las familias que han sido laceradas por abyectas saetas de odio, que sus heridas sean sanadas y que su causa sea vindicada; que no sean vencidas de lo malo, como enseña el apóstol Pablo, sino que venzan con el bien el mal. Padre, ten misericordia de Cuba.

Fuente: Facebook.

*Rector del Seminario Teológico Bautista de la Habana. Ministerio Pastoral y Teología en Seminario Teológico Bautista de la Habana "Rafael Alberto Ocaña". Ph.D. in World Christian Studies in Southwestern Baptist Theological Seminary, Fort Worth, Texas

noviembre 15, 2021

Ofenden los que no saben imitar nuestra virtud.

 Estoy sorprendido por los numerosos actos de repudio que se están sucediendo una y otra vez en Cuba hoy #15NCuba. Hay una peligrosa invitación a la canallada reunida, la perversidad  y el ridículo por parte de las personas que se prestan para estos desmanes.

Pero considero que no es nada nuevo, al menos para mí. Fui objeto tanto  yo como mi familia, de todo tipo de actos de marcada hostilidad y menosprecio en Cuba. Sin embargo, ahora el despropósito es tal, la malignidad es tan teatral y el ridículo genera una peligrosa hilaridad en muchos. No es de risa, es para preocuparse.

Regreso a la respuesta a la pregunta de ¿Por qué estamos aquí? Que se planteó Marti para dar respuesta así:

¡Pues por eso estamos aquí: porque la prudencia puede, refrenar, pero el fuego no sabe morir; porque el amor a nuestro país se nos-fortalece con los desengaños, y es superior a todos ellos; porque el pesar de vernos ofendidos por los que no saben imitar nuestra virtud es menos poderoso que este impulso de los que morimos en silencio fuera del suelo natal, para prolongar siquiera la vida recordándolo; porque tal vez divisamos el peligro, ¡y nos aparejamos a ser dignos de él! Jose Marti 

El problema es que hace mucho tiempo en Cuba la virtud ha sido desechada; ya no hay una identidad nacional que permita  la virtud y menos una moral colectiva que la sustente.

A los violentos como una frase premonitoria les decimos: el fuego no sabe morir.

Eloy A González.11/15/2021 10:37 AM