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mayo 22, 2019

Análisis de un periodista independiente a la carta de un pastor bautistas dirigida a la comunidad LGBT+ en Cuba.



Hace unos días recibimos una colaboración de un pastor bautista cubano asentado en Cuba, sobre los recientes eventos en los cuales la comunidad LGBTI en La Habana se manifestó y fue objeto de una fuerte represión. En la carta del pastor hay una clara aproximación dentro de los más genuinos conceptos cristianos a comprender la situación de victimas manipuladas de los miembros de esa comunidad en Cuba. Hay una exhortación y comprensión. Sobre las opiniones que se expresan a continuación completan el libre juego de ideas que sobre este tema no cesan.

Sobre carta de un pastor al movimiento homosexual en Cuba.
 “Colaron el mosquito” del “matrimonio” homosexual y “se tragaron el camello” del socialismo eterno, la dirección del Partido sobre toda autoridad, la educación ideológica de sus niños “en los principios del socialismo” y determinada por el Estado. “la defensa de la revolución” mediante cualquier medio violento...
La Habana,  de mayo, 2019. / El blog “Religión en Revolución”, publicó “Carta abierta de un pastor cristiano cubano a la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT) de Cuba”, firmada con el pseudónimo “Ebenezer Cashera”, con el cual se encubre un pastor bautista, según nota al final.

Creo merecen apoyo sus afirmaciones de que la propaganda gubernamental respecto a los controvertibles derechos que reclama la comunidad homosexual, son mera utilización política de ese grupo por parte del Gobierno. Propaganda que ahora culpa a los cristianos por la no aprobación del “matrimonio gay” en la fingida nueva constitución.

Destaca “Ebenezer” el amor cristiano y el respeto a la dignidad de toda persona:

Esto quiere decir, que respetamos la elección que ha hecho de sus gustos y estilo de vida, pero consideramos, según la Biblia, que es un pecado delante de Dios que destruirá sus vidas, que a la larga les traerá frustración, dolor, inseguridad, por querer vivir algo para lo que no fueron creados.”.

El argumento que soslayan siempre los propagandistas de estas conductas: La falta de los órganos genitales opuestos convierten en contranaturales ese tipo de relaciones físicas.
Efectivamente, la Ley de Dios, que condena esas relaciones, no pide al homosexual algo distinto de lo que nos pide al resto: Abstenernos de fornicación.
Como mismo afirma que no entrarán en el Reino de los Cielos, “los que se echan con varón”, afirma que no entrarán “los fornicarios”, es decir, quienes pecan sexualmente según la naturaleza.
Un problema con el manejo de estas reclamaciones de supuestos derechos, además de la manipulación oficial, es que muchas de las personas involucradas en esas conductas lo hacen siguiendo hábitos de promiscuidad. Y en vínculo con la prostitución masculina, que casi inexistente antes de 1959, hoy es un auténtico “logro de la Revolución”.
Conductas dañinas para la familia, la sociedad, las personas que la ejercen, la salud personal y pública. Las personas “heterosexuales” que practican la promiscuidad y actitudes lascivas provocativas hacia el sexo opuesto  o la prostitución, también se ganan el rechazo social.
Como la propaganda pro-homosexualidad, hace juegos malabares con “conceptos” pseudo-científicos, dividiendo a la humanidad en muchas categorías, según sus acciones sexuales, es fácil seguirlos en el error de adoptar su vocabulario “técnico”.
Pero en opinión de muchos profesionales de la Psiquiatría y la Psicología, no existe la tan cacareada “elección”. Voces profesionales, que por supuesto, están silenciadas en Cuba, por contradecir a la princesa Mariela Castro.
También caemos en la trampa de clasificarnos en “heterosexuales”, “bisexuales” y toda la larga lista. Disguste a quien disguste: Dios, “hombre y mujer los creo”. En cuanto a “respetar la elección”, debemos respetar la dignidad humana de toda persona, pero no su decisión de degradar esa dignidad.
El homosexual buen hijo, que no da espectáculos, no provoca a los transeúntes con miradas o proposiciones lascivas, se gana el respeto de sus convecinos.
Por supuesto que nadie debe menoscabar sus derechos humanos, ni tampoco los de aquellos otros de una conducta ofensiva a los derechos de los demás, último aspecto que obvia la propaganda pro-homosexualidad: Los derechos de uno tienen por límite los derechos del otro.
Por ejemplo, el de los niños a educarse sin ser confundidos sobre la identidad de cada sexo. Y el de los cristianos a predicar y practicar su Fe sin tener que pedir perdón por condenar el pecado, ni justificarse de la acusación de “homofobia”.
 Los activistas de la homosexualidad promueven la confusión y pretenden equiparar sus peticiones a la lucha de las minorías raciales contra la discriminación y por sus derechos civiles. Pero no pueden negociarse por separado los derechos de unos grupos sociales mientras no se garanticen los derechos humanos de todos.  Y una dictadura que irrespeta todo derecho y habituada a manipular a la opinión pública nacional e internacional, ¿es la indicada para promover derechos de grupos, sean los de los homosexuales o los de los religiosos?
Pero la carta de “Ebenezer”, muestra otros aspectos de la degradación de las iglesias y de los cristianos en Cuba:
Quienes se concentraron en “colar el mosquito” del “matrimonio” homosexual y “se tragaron el camello” del socialismo eterno, la dirección del Partido sobre toda autoridad, la educación ideológica de sus niños “en los principios del socialismo” y determinada por el Estado y no por los padres. “la defensa de la revolución” mediante cualquier medio violento: simple validación de las agresiones a disidentes.
Las autoridades eclesiásticas abandonaron la orientación moral del pueblo; las que menos mal quedaron fueron las de la Iglesia Católica.
 No sólo no orientaron a los fieles por “las tres razones del notario”: “Por miedo, por miedo y por miedo”, sino que ¡hasta pidieron esas aberraciones anticristianas al Gobierno en documento que firmaron cerca  de diez iglesias, incluida la Convención Bautista de Occidente y todo el rosario de iglesias pentecostales!
La chocante cláusula del “matrimonio”, como maruga agitada ante el rostro de un bebe, distrajo al pueblo de las demás aberraciones de la “Constitución”:
La validación de la tiranía por quienes la sufren. ¡Y apoyada con las firmas de los cristianos de diez iglesias! ¡Recogidas por sus autoridades religiosas en un documento que, sencillamente, es infame!
Y un pastor, que desea señalar el pecado y defender de acusaciones a la Iglesia, se desautoriza a sí mismo al usar pseudónimo (falta de principiante en que también caí en dos ocasiones). No se atreve a escribir bajo su nombre real, por miedo a las autoridades.
Y, seguramente, por mayor temor a ser reprimido por su “sanedrín”, siempre listo a que “un hombre debe morir por salvar a la Nación”(o a su casta) que por temor a los “Pilatos” de la policía política,  controladora de todo “sanedrín” en Cuba.
*Periodista independiente cubano. Ha colaborado con la agencia de prensa independiente Hablemos Press y sus notas aparecen en distintos sitios de internet sobre temas cubano. Reside en la Ciudad de la Habana.

septiembre 26, 2018

Una modesta opinión de Willy el Arzobispo católico sobre el debate constitucional en Cuba.



Willy, el arzobispo de Camagüey se ha pronunciado, ha dado su modesta opinión. Esta se ha centrado  o al menos es lo que parece en el artículo 68 del proyecto de una Constitución que ya estableció de antemano una dictadura que está en el poder hace casi 60 años. No sé si Willy sabe esto, debe de saberlo. El articulo 68 sobre el matrimonio igualitario en Cuba será incluido porque así lo decidió la princesa regente de la tiranía; si esta no fuera la que establece la ideología de género en Cuba, este artículo no aparecería allí.
Willy se mete en derechos sociales en Cuba después de dejar claro que el asunto es asumir el concepto de “parejas de hecho”, una entelequia que algunos se han inventado. Pues bien, quiero saber si este u otro de los opinantes tendrán de una vez y por toda la intención de reconocer que lo importante es el derecho de todos los cubanos y no de una parte de ellos. A ver si toman nota tantos opinantes de que aquí en esta declaración (ONU, 1948) y los pactos complementarios (ONU A. G., 1966); es que está la base para la redacción y aprobación de una constitución para Cuba, esto de una vez y por todas.
El Editor del Blog

Por Mons. Willy, Arzobispo de Camagüey.
Arquidiócesis de Camagüey, Arzobispado, 24 de septiembre de 2018: Son muchas las personas que están manifestando sus opiniones sobre los 224 artículos del Proyecto de Constitución redactado por la Asamblea Nacional. Sin embargo, como señala un escrito en el periódico Adelante del pasado sábado 22 de septiembre, el artículo 68 “parece la parada obligatoria en los debates”. El motivo es el cambio que hay con relación a la actual Constitución de 1976 que define al matrimonio “como la unión voluntariamente concertada de un hombre y una mujer con aptitud legal para ello, a fin de hacer vida en común”. El Proyecto para la nueva Constitución que se debate plantea un cambio sustancial en la definición de matrimonio que define como ‘la unión voluntariamente concertada entre dos personas con aptitud legal para ella, a fin de hacer vida en común”.
El artículo del Adelante brinda una estadística: de las 2,374 reuniones celebradas hasta el amanecer del viernes 21, solo en 32 no hubo ninguna intervención sobre el mencionado artículo 68. O sea que, del total de debates, el tema salió en 2,342 reuniones, nada menos que el 98.6 por ciento. Es, por tanto, algo que preocupa y ocupa a nuestra población. Y son muchas las personas, de nuestras comunidades y no, de nuestras familias o, simplemente, personas desconocidas con las que uno se topa en la calle Maceo, en la barbería, a la entrada del mercado Estrella Roja que, viendo el cuello de mi camisa sacerdotal y mi cruz pectoral, me paran para preguntarme, como sagaces periodistas, cuál es la opinión de la Iglesia sobre esta cuestión. He decidido, pues, poner por escrito mi opinión y lo que contesto al que me pregunta.
Wilfredo Pino Estévez, Willy, Arzobispo Camaguey
Por principio me ha gustado que la gente esté expresando libremente sobre el artículo en cuestión y sobre los demás. Creo que, como cristianos, hay muchas cosas más en las que debiéramos dar nuestras opiniones, nuestros acuerdos, desacuerdos y sugerencias. Noto a las personas expresar sin temor sus opiniones sobre temas espinosos: el salario que no alcanza, la posibilidad de que los padres escojan la educación que quisieran para sus hijos, etc. Que gran conocimiento jurídico. También pienso que una buena parte de los Diputados de la Asamblea Nacional no tiene el conocimiento jurídico mencionado. Reitero que no soy especialista en cuestiones jurídicas, pero doy mi opinión.
Considero que todo Estado, nuestro Estado, debe garantizar y hacer respetar los derechos de todos sus ciudadanos. Y que la Constitución debe ir en esa línea, como ley fundamental que es. Deben tener los mismos derechos blancos y negros, mujeres y hombres, sanos y enfermos, de una religión o de otra, recién nacidos y ancianos, de una provincia o de otra, cultos e incultos, heterosexuales y homosexuales, etc.
Hablando de estos últimos, quisiera mencionar algo: Conocí a dos personas del mismo sexo que vivían en una misma casa. Personas mayores que brindaban a todos su respeto y recibían cariño de todos sus vecinos. Nadie tenía quejas de estas personas. Años después de pensar que habían nacido de los mismos padres fue que supe que se trataba no de familiares, sino de “una pareja”. Contada la anécdota, paso ahora a la reflexión: ¿Qué pasará el día en que muera quien tiene la propiedad de la casa donde viven? ¿Cómo queda ante la Ley la otra parte que aún vive? Es fácil contestar: Sin protección legal alguna. Y si por casualidad aparece algún familiar de quien murió a reclamar los bienes materiales, dejará sin nada a quien vivió a su lado muchos años. Se llevará hasta los balances de la sala.
Es allí donde, según mi humilde opinión, tendría que actuar la Asamblea Nacional y averiguar qué se hace en otros lugares al respecto. Me han dicho que en otros países (Colombia, México, etc.) existe el reconocimiento civil de las “parejas de hecho”. O sea, que las personas de la anécdota contada pueden ir a una instancia jurídica o bufete de abogados y formalizar su unión ante la Ley. Y con ello, ya las personas homosexuales no quedarán desprotegidas. Incluso leí que en toda la Unión Europea se reconocen una serie de derechos aun en caso de que la pareja no se haya registrado ante ninguna administración.
Claro está, en los países mencionados, a estas uniones no se les llama “matrimonio” sino “parejas de hecho”, que no es lo mismo. El matrimonio se mantiene definido como la unión de un hombre y una mujer, mientras que las “parejas de hecho” son las uniones entre dos personas del mismo sexo.
Ojalá que, para nuestra futura Constitución, no se modifique la definición actual de matrimonio, sino que se estudie la posibilidad de implementar en ella las “parejas de hecho”. Así se respetarían los derechos de todos.
Como cubano y católico, no puedo olvidar aquel sabio consejo que nos dejó, en su visita a Cuba, el hoy Papa Santo, San Juan Pablo II: “Cuba, cuida a tus familias para que conserves sano tu corazón”. Lo cierto es que, lamentablemente, llevamos tiempo en Cuba atacando la familia: Cuba fue el primer país de América Latina en aprobar la ley del divorcio, que entró en vigor en julio de 1918 (hace exactamente 100 años). El aborto, por su parte, es legal en Cuba desde 1936. Ahora se pretende cambiar el concepto de matrimonio.
También es cierto que en Cuba se han aprobado leyes que protegen a la familia: ¡Qué bueno que en Cuba la mujer trabajadora goce de facilidades laborales en el tiempo de su maternidad! ¡Qué bueno todo el esfuerzo que se realiza para reducir al mínimo la mortalidad infantil! ¡Qué bueno que están garantizadas las vacunas para todo niño al nacer! ¡Qué bueno que la ley establece la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer! ¡Qué bueno que nuestros niños tengan escuela y atención médica gratuitas! ¡Qué bueno que nuestros abuelos tengan sus Hogares de Ancianos, su Universidad del Adulto Mayor, sus Círculos de Abuelos, sus ejercicios físicos! ¡Qué bueno que muchas escuelas ya están en las ciudades donde los hijos podrán estar más cerca de la mirada de sus padres!
Pero también… ¡Qué bueno sería que los padres tuvieran opción a la hora de escoger el tipo de educación que quisieran para sus hijos! ¡Qué bueno sería que se borrara de la mente de muchos cubanos la mentalidad antinatalista que tienen y por la que llegan a llamar “loca” a la mujer embarazada! ¡Qué bueno sería que el salario alcanzara al trabajador para que la familia pueda vivir dignamente y sin tener que estar “inventando” o “resolviendo”! ¡Qué bueno sería que los divorcios y los abortos disminuyeran, que los alimentos aumentaran y tuvieran al alcance económico de todos! ¡Es duro que un granizado cueste ahora tres pesos y un aguacate, quince o veinte! ¡Qué bueno sería que a nuestros jóvenes no se les siga dando instrucción sexual, que eso es muy fácil, sino que se les eduque para el sano amor entre un hombre y una mujer! ¡Qué bueno sería que cada cubano, antes de tomar una opción que lo alejará de su familia por dos años o más, se preguntara si eso podría hacerle daño a su familia, a su matrimonio, a sus hijos, etc.! ¡Qué bueno sería que los matrimonios jóvenes pudiesen tener su casita donde formar su propio hogar y no tener que vivir hacinados con otras familias bajo un solo techo! ¡Qué bueno sería que el exilio no siga dividiendo más a las familias cubanas! ¡Qué bueno sería que disminuyera la población penal en Cuba para que se les aliviara el sufrimiento a tantas familias con familiares presos! Y no por mencionarlo en último lugar, es porque sea lo menos importante: ¡Qué bueno sería convencer a nuestros jóvenes de que el ron, la cerveza y las drogas “inventadas” con pastillas destruyen familias y van idiotizando a las personas!
Ojalá que nos propongamos dar testimonio de lo que es el verdadero matrimonio. Ojalá que tengamos un detalle de amor para con las familias en dificultad: Hay personas que viven solas (¿por qué no invitarlas a comer con nuestra familia uno de estos días?). Hay familias que están tratando de hacer una jabita para llevarle al familiar que está preso (¿por qué no ayudarlas con algo?). Hay matrimonios que están en “el pico del aura” (¿por qué no dedicarles un tiempo para escucharlos y así poder aconsejarlos y salvarlos?). Hay familias con dificultades económicas o incluso materiales (¿podríamos hacer algo por aliviarles esa angustia?). Seguramente que tenemos compañeros de trabajo o vecinos que sabemos no se llevan, no se hablan, no se tratan (¡qué bueno sería hacer algo para reconciliarlos!).
No quiero terminar estas ideas sin hablar de los que saben cuidar su familia: Las madres y las abuelas que guardan el pedacito de pollo para inventar un almuercito distinto el domingo y reunir a la familia alrededor de la misma mesa… Los abuelos que saben mediar en los conflictos naturales que surgen entre padres, hijos, yernos y nueras… Nuestros mayores, por su defensa de la familia, por el ejemplo de haber tenido tantos hijos con muchos menos recursos de los que se tienen hoy día.
Por último, considero que cada uno de nosotros, los cubanos, debemos expresar nuestra opinión en lo que se está debatiendo. Y cuando llegue el día de la votación, votar SI o NO según le dicte su propia conciencia.
Fuente: COCC.
*Wilfredo Pino Estévez más conocido como "Willy" (Camagüey, Cuba, 12 de octubre de 1950) es un obispo católico cubano. Fue elegido por Benedicto XVI, el 27 de enero de 2007 como Obispo de Guantánamo-Baracoa. El  papa Francisco lo nombró el 6 de diciembre 2016 como Arzobispo de Camagüey.


noviembre 15, 2017

El testimonio de una cristiana cubana por cuenta propia.

A partir del 1992 los cubanos acercados a la caída del socialismo en un país miserable vieron como el régimen castro comunista administraba la fe y decretaba que los cristianos  eran bienvenidos al experimento revolucionario, ateo y marxista. La engañifa prendió y de igual forma los creyentes podían ser revolucionarios, esto es militantes del único partido político existente, que por demás es comunista y por principios ateos. ¡La que se formó! Hasta los pioneritos se pusieron las vestimentas y los collares, la santería irrumpió en la sociedad del tal suerte que los cubanos, abrumados por un capitalismo que no nos toco,en los noventa , abrazaron la Santería pero también, llenaron los templos católicos y evangélicos en número tal que condujo a una adecuación del discurso político. Parafraseando al poeta “que forma más vil de torcernos”, hasta ahí llegados..., El Editor 

El cristianismo anárquico que reina en Cuba
Fruto de la intervención no divina, sino ‘revolucionaria’
Por: Luis Cino Álvarez .*
Hace varios días conversaba en una cafetería del Vedado con el pastor Manuel Morejón cuando una mujer de unos 50 años que compartía la mesa con nosotros, al escuchar que hablábamos de religión, intervino abruptamente en la conversación para patentizarnos su decepción con las iglesias. Con todas, sin excepción.
Dijo que todas mienten, malinterpretan y pervierten la palabra de Dios. Para ella, que se mostraba más apegada al judaísmo que Abraham y Moisés juntos, Dios no es Jehová, ni siquiera Yahvé, sino el nombre impronunciable. Y su hijo Jesús para ella es Joshua, nada de Cristo. En vano le explicamos que toda esa confusión de nombres se debía a las traducciones del hebreo al griego y al arameo en que aparecieron los primeros textos bíblicos. Mientras más tratábamos de explicarle, más se enardecía.
Nos dijo que, empezando por la Iglesia Católica —que considera “es la peor, la más falsa y manipuladora, la Gran Ramera”—, ha pasado por todas las iglesias cristianas, y ha quedado defraudada porque, según afirmó, “están llenas de mentirosos e hipócritas” y en ninguna ha hallado respuestas que la satisfagan.
Te dominan, te utilizan. Pertenecer a una iglesia es como estar en el Partido Comunista”, aseguró.
Habló horrores de los testigos de Jehová, del Vaticano, de los pastores que pertenecen al Consejo de Iglesias como Raúl Suárez, Ricardo Pereira y Odén Marichal, que asegura están solo interesados en recibir prebendas del Gobierno, donaciones de iglesias norteamericanas y en viajar al exterior.
Ahora es una especie de cristiana por cuenta propia, totalmente independiente, que se nutre directamente —no explicó cómo lo consigue— de las fuentes originales, “para que no le distorsionen las cosas”. Solo que eso la convierte prácticamente en una feroz fundamentalista. Tan furibunda parecía estar la señora en la mesa de aquella cafetería.
He conocido a varias personas así. Mi amigo el pastor Morejón atribuye su existencia a lo que llama “el cristianismo anárquico” que reina en Cuba, debido a la carencia de pastores con una formación adecuada.
Culto Evangelico de Accion de Gracias
por la Revolucion cubana
Recordemos que en los primeros años del régimen revolucionario, muchos sacerdotes y pastores fueron obligados a marcharse del país. Sus puestos al frente de las iglesias los ocuparon personajes que por entonces eran seminaristas y que fueron domados en las UMAP, como Jaime Ortega y Raúl Suárez, que resultaron ser mejores servidores del régimen que de Dios.
En las tres últimas décadas, luego de que el régimen se decidiera a permitir las creencias religiosas, ha aumentado el número de santeros, católicos y evangélicos. Es lógico: en tiempos de crisis y desesperanza, los humanos, en busca de ayuda, se vuelcan a la religión.
La religiosidad de los cubanos, que durante décadas tuvo que esconderse o camuflarse debido al ateísmo de Estado, ahora se exhibe multiplicada. Cada vez se ven más iyabós y personas con collares y la mano de Orula, hay colas para consultarse con los babalaos, se han vuelto a llenar las iglesias católicas, los niños se bautizan, las bodas por la Iglesia son más frecuentes, y la gente no se oculta para decir, incluso en la TV, “gracias a Dios” o “si Dios quiere”.
Más que la Iglesia Católica, han crecido las distintas denominaciones evangélicas: Bautistas, Pentecostales, Metodistas, Adventistas del Séptimo Día, Nazarenos, etc. Desde hace más de un cuarto de siglo, sus templos brotan por doquier y se abarrotan, especialmente los domingos.
Abakuas desfilan en La Habana
Foto de E Leal
En muchos de esos templos suelen usar prácticas carismáticas de tipo efectista. Hay quienes aseguran poseen el don de sanar con las manos y algunos caen en trance, se retuercen y hablan en lenguas, dicen que poseídos por el Espíritu Santo. Es la versión cristiana de los muertos montados en los toques de santo: un particular aporte del evangelismo cubano postrevolucionario.
Los fieles de estas iglesias, mayoritariamente, son personas pobres, de poca escolaridad y provenientes de zonas rurales. En manos de pastores con una pobre capacitación, y a veces improvisados, que no pasan más allá del recitado de algunas citas bíblicas mal aprendidas, esas personas se fanatizan y se llenan de confusiones, aterrados por la proximidad del fin de los tiempos. Muchos, si no consiguen la solución de sus problemas, terminan por desencantarse y emigrar a otras iglesias.
También pueden convertirse en francotiradores de la fe, como la mujer de la cafetería y otros tantos exaltados místicos que andan por ahí, listos para el siquiatra.
Fuente: Cubanet
*Luis Cino Álvarez (La Habana, 1956). Trabajó como profesor de inglés, en la construcción y la agricultura. Se inició en la prensa independiente en 1998. Entre 2002 y la primavera de 2003 perteneció al consejo de redacción de la revista De Cuba. Es subdirector de Primavera Digital. Colaborador habitual de CubaNet desde 2003. Reside en Arroyo Naranjo, Cuba. E-mail: luicino2012@gmail.com

agosto 14, 2012

La Reforma apostólica en Cuba no ha sido un movimiento contrarrevolucionario.*


A los apóstoles cubanos se la ha condenado por ser políticos  contrarios a la revolución. A eso en Cuba se les llama contrarrevolucionarios.
¿Qué es política? Se define el concepto de política, como el arte de dirigir a los hombres mediantes formas de dirección. Establecer el reino de Dios en la tierra también es política. Cada líder cristiano es un político del reino. El reino es el gobierno de Dios, sólo que hoy se ve de manera espiritual y es la doctrina más revolucionaria que aparece en Biblia. Es imposible predicar el reino y  ser contrarrevolucionario.
La Reforma  apostólica no ha sido un movimiento contrarrevolucionario. Jamás hemos hecho un acto de sabotaje o nos hemos opuesto a un proceso de bienestar para el pueblo. Es verdad que hemos estado en desacuerdo en un sin número de leyes revolucionarias. Es que nosotros no estamos para defender la revolución cubana, sino como dijo el apóstol Pablo en el libro de Filipense 1: 17, estamos puestos como defensa del evangelio en la nación cubana. Es  que el pensar diferente ha sido un  grave delito en la Cuba revolucionaria. Irónico pero real, que en la patria que se pavonea de haber tenido grandes pensadores se censure el pensar. Pocos estados han castigado tanto a  hombres íntegros sólo por pensar distinto al gobierno o a sus gobernantes, pero Cristo nos hizo libre y nos dio libre albedrío. Si piensas diferente estás expuesto a que te marquen, te expulsen y te deshereden hasta de lo tuyo mismo, pero pensar diferente no es contrarrevolución.
Tristemente, el gobierno cubano no ha entendido el papel de las iglesias de reino, por lo cual en diferentes momentos se ha levantado severamente contra los principios cristianos que la iglesia salvaguarda. Defenderse de los desafueros de las autoridades gubernamentales no es cuestión política sino jurídica. Tenemos derechos constitucionales que se nos han negado. No exageramos si  decimos que el gobierno ha jugado sucio todo el tiempo (más de 50 años) con la iglesia cubana. El  juego consiste entre muchos otros embrollos, en decir que la iglesia es ilegal y esa es una palabra muy fea. El detalle está que cuando la iglesia ha querido legalizarse el gobierno le ha vedado ese  derecho. El juego ha continuado hasta llegar al momento en que nos encontramos. Basta decir que en estos 50 años el gobierno no ha aprobado ni una sola denominación, lo que es lo mismo como matar el derecho de nacer de la iglesia.
Foto a la izquierda. lideres de la Coalicion apostolica en Santiago de Cuba.
Reclamar la legitimidad de tener un espacio en esta nación para adorar a Dios como Él manda no tiene nada que ver con politiquería. No queremos regalos ni prebendas. Abogamos por tener lo que nos pertenece por derecho propio. Queremos pagar como cubanos que somos, los gravámenes para  rentar estadios, salas, teatros, usar los parques y las plazas para celebrar a Cristo. Reclamamos que nos dejen entrar a hombres de Dios que han marcado pautas en el mundo  y que han sido estigmatizados equivocadamente, por las altas esferas del gobierno, como desafectos a la revolución cubana. Estos que se mueven por todo el planeta Tierra bendiciendo a las naciones, los queremos acá para que espiritualmente trastornen a Cuba. Tenemos derecho de tener librerías cristianas, de que las editoras nacionales publiquen nuestra literatura, de construir edificios, asilos de ancianos cristianos, seminarios para nuestros feligreses y líderes, de tener acceso a la radio y la televisión sin ninguna manipulación gubernamental.
No queremos derrocar al gobierno, aunque no estamos de acuerdo con la manera que ha tratado a la iglesia en estos 50 años.
En Cuba se sacó a Dios de las escuelas, de las familias, de las plazas y los parques. Hubo un tiempo que no se les permitió a los cristianos estudiar en las universidades pues eran para los revolucionarios. También se expulsaron a  maestros y profesores de las diferentes enseñanzas del sistema de educación cubano en la década del 60, por no renunciar al credo del Dios de la Biblia. Además se metieron en todos los niveles de enseñanza una serie de asignaturas que ofendían a Dios.
Se les enseñó a los deportistas, científicos y artistas a agradecer a la revolución y a sus líderes por cada victoria en la arena internacional, cuando la Biblia dice, “Dad gracias a Dios en todo y por todo”. Jamás podríamos estar de acuerdo con esto. El resultado es que la nación ha caído bajo el juicio del Altísimo. Por todo esto no podemos aplaudir a los que han deshonrado a Dios, como lo han hecho otros lisonjeramente sin darse cuenta, que ellos también se descalifican con esa actitud. Alguien tiene que decir la verdad porque somos atalayas del Señor y la sangre de esta nación no vendrá sobre nuestras cabezas. Anhelamos y reclamamos que el gobierno de la legalidad a todas las iglesias que no han sido aprobadas, es el derecho que ellos mismos reclaman para los suyos.
* Estos son notas hasta enero del 2012  del libro en preparación: “Veneno de Águila”.
**Pastor – Apóstol. Miembro de la directiva de la Coalición Apostólica Cubana. Dirige la Red Apostólica “Viento Recio” que cuenta con más de 20 pastores. Esta red está bajo la paternidad de Apóstol José Félix Coronel. Desempeña su apostolado en la Iglesia de Las Tunas, Cuba. Es Licenciado en Cultura Física y tiene una maestría y doctorado en Ministerio cristiano por estudios dirigidos.