Mostrando entradas con la etiqueta Paz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paz. Mostrar todas las entradas

diciembre 18, 2021

Navidad es Solidaridad.

 Por: Eloy A González.

Navidad es solidaridad…, solidaridad de Dios con los hombres. Así comenzaba una nota que escribí en Cuba en los tempranos años de los setenta. Entonces era otro “contexto” no puedo decirlo de otra manera.

Me preparo para hablarles de la Navidad y lo hago recordando un momento cumbre de la historia cuando Dios trajo el regalo de hacer posible el nacimiento de un Rey de Reyes, y Señor de Señores; en un mundo donde ya no cabía un Rey más y los señores abundaban y causaban estragos indecibles. Fue entonces que, en una noche fría tan distante para nosotros, una madre virgen ella y demasiado joven y un esposo pobre laborioso y dado a la carpintería y la albañilería; se hospedan en un establo cueva y es el lugar donde nace Jesús. No nació en un pesebre si no que durmió allí ese sueño del recién nacido, eso en un comedero de los animales de corral que estaban cerca y que eran sus únicos acompañantes.

                     La Adoración de los Pastores. Bartolomé Esteban Pérez Murillo. C. 1681

Aquella noche en el campo cercano los pastores cuidaban sus rebaños; labor pedestre  para los de extrema pobreza. Fue entonces que escuchan canticos celestiales. Un Ángel les habla a estos desposeídos y les anuncia el nacimiento de un Salvador; de regreso al poblado de Belén  van a ver al recién nacido estos pobres, marginales, insignificantes e insomnes pastores. Una estrella ilumina y guía a los “influencers” y ricos que en caravana y camellos; vienen a traerles dispendiosos regalos a un recién nacido de cuya familia no  conocían. En un tiempo relativamente corto al nacimiento de Jesús también llegaron hasta el recién nacido los sabios-magos-influencers-cosmopolitas y ricos que venían desde muy lejos. Por lo demás, el Poder-Herodes el tetrarca, se vio burlado cuando este, dado a la criminalidad perversa de un vulgar mata-niños, no pudo dar cuenta de la menesterosa  familia y asesinar al niño, porque tomaron con prisa el camino de Egipto para ponerse a buen recaudo.

                                La Adoración de los Magos. Peter Paul Rubens. C. (1609-1629)

Como disfruto de esa historia! Esta de ir a Belén para cumplir con un Censo de Población, no tener reservación alguna y terminar en un establo que era cueva. Lugar pestilente e incómodo donde no faltaría el molesto ruido de los animales. Apurándose  María y José con algún alimento, y poner a dormir al recién nacido en un comedero que le dicen pesebre. Esperar estos padres sin nada de particular para los mortales, la llegada del día. Sorprendidos, porque descansar querían, ven llegar a pastores y tiempo después los magos; unos de cerca y otros que venían de lejos. Los sabios del oriente, antes, se habían encontraron con el pérfido gobernante. Superada aquella noche en la que no llegaron a oír los cantos de los ángeles y sorprendidos después de la inusual visita de los magos venidos del oriente; les llega la noticia de las barbaridades y crímenes  de Herodes el tetrarca y es entonces que deciden que deben ensillar el mulo, subirse a este madre e hijo y tomar el camino del exilio. Nunca más acertada la expresión, se fueron tumbando de Belén.

Nunca en la historia ha ocurrido tantas cosas trascendentes e intrascendentes en tan poco tiempo. El alcance de ese momento culminante es y ha sido por siglos el momento excelso en que Dios se hizo hombre y vino a  habitar entre nosotros.  Los pastores, acostumbrados a la simplicidad, tal vez no alcanzaron a comprender el significado de tan eminente mensaje que, daba Gloria a Dios y prometía Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.  Estos últimos siempre escasos. Tampoco aquellos obsequiosos visitantes que vinieron de lugares tan distantes a adorar y honrar al recién nacido, pudieron valorar en tan corto tiempo, lo que representaba el recién nacido al que trajeron regalos. Pero sabios como  eran y habiéndose encontrado cara a cara con Herodes; se regresaron por otro camino no fuera a ser que el viaje terminara en una tumba.

Como sea, esa noche fue un regalo de Dios. Un regalo de amor y de vida que celebramos con el nombre de Navidad. Tiempo de agradar a Dios y tiempo de mirarnos los unos a los otros porque siempre hay un instante para mostramos de manera recíproca la buena voluntad y desearnos la Paz.

diciembre 18, 2021

marzo 29, 2020

Encontrándome en cuarentena.

Encontrándome en cuarentena.
Para los que les gusta reflexionar en la Palabra de Dios
Por: Nilda C Estévez.
“He borrado la raya que me separaba de tu bendición”*
Así dice un verso de la canción que oí hoy por primera vez, y agrega: “me cansé de pelear y tu amor evitar”. Sé refiere a alguien que rehusaba recibir el amor de Dios y llega al punto de no luchar más y dejarse amar; se rinde ante la cruz diciendo que siempre seria el Señor de su vida y que le entregaba las riendas de su corazón.
Eso me hizo meditar en cuanta gente vaga sin rumbo y sin sentido en la vida, desenfocados y no se dejan amar por Dios. Hoy, encontrándome en la cuarentena por estar también dentro del “grupo de riesgo”, cuando estamos enfrentando las consecuencias de la pandemia a causa del coronavirus que ha generado tanto temor en millones de personas; pues muchos le temen a la muerte. Todos sin distinción, estamos a la espera de la muerte solo que no es en ese orden que precisa el tiempo; es  entonces que  medito en la Paz que experimentamos cuando dejamos que Dios nos gane y dejamos de pelear con El y nos rendimos a su Amor; y entonces coincido en el hermoso mensaje de esa canción.
Estamos hoy atiborrados de estadísticas, noticias e instrucciones; también de malas intenciones, de fraudes de mentiras, de enojos y de iras. Porque todos quieren ganar en algo o decir algo importante a como dé lugar, sin importar si tienen que mentir. Opinan los científicos, los políticos, también los falsos religiosos y profetas; nos aturden con sus conclusiones. Muchos predicen una catástrofe, pero la catástrofe verdadera es el mundo en que vivimos, cada día más perdido con pandemias o sin estas.
Yo pienso algo muy simple, la humanidad en paralelo al pueblo hebreo descrito en la Biblia, cada día no deja de intercalar cosas que lo separan de la bendición de Dios; y así se aleja tanto que recibe las consecuencias de tanta lejanía. Es tan fácil dejarse amar por Dios y probar con Él, pues las enfermedades, las aflicciones, los problemas y las tribulaciones, son parte de esta vida. Jesús lo dijo claramente, pero la esencia está cómo lo enfrentamos, pues con El tenemos la bendición de la Paz de su presencia; cuando le entregamos nuestros corazones.
No sabemos nunca que nos va a pasar, ni cuando nos alguna desdichada circunstancia, pero lo que si estoy convencida es que Dios nos ama y que somos nosotros los que le hemos dado la espalda a Él. No le escuchamos y entonces nos perdemos, nos envilecemos y no disfrutamos del gozo del que escribió el apóstol Pablo. (Gálatas 5:22)
22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
Deseo que Dios permita que podamos disfrutar de su bendición aunque nos encontremos en circunstancias difíciles, porque hemos borrado con su amor lo que nos separaba de Él.
Dijo Jesús “Venid a mí los todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar” (Mateo 11:28)
Oremos por la sanación de la tierra.
Fuente: Facebook
03/28/2020
*La canción está en: Música Cristiana Para Empezar El Día Bendecido, Música Cristiana 2020 en YouTube; es de Jesús Adrián Romero y se titula: “Te dejo Ganar”.

diciembre 16, 2016

Escamoteando la Navidad.

Hace diez años escribí este artículo, ya perdido en una página de un periódico local desaparecido. Entonces llevaba cinco años viviendo en los Estado Unidos y había llegado a este país como exiliado político desde Cuba; un país, probablemente el único con raíces judeo cristianas que había abolido la Navidad por parte de la dictadura. Fue así que me encontré estas dramáticas realidades que motivaron este y otros artículos. Hoy las realidades son las mismas o peores, pero esto tiene una explicación: las políticas “correctas” diseñadas por un marxismo cultural  que se adueñó de la sociedad, desde los 20’s del pasado siglo, un intelectual comunista decía:
“…., que había por todos los medios que extirpar la cultura cristiana occidental en un "combate cultural”, al que él llamaba "camino largo" o "marcha larga". Esta "marcha larga" debía dirigirse hacia todas las instituciones: universidades, escuelas, museos, iglesias, seminarios, periódicos, revistas, hoy día también televisión, cine, etc. desde donde se propague una anti-cultura que acabe con los cimientos y las convicciones de la cultura cristiana occidental para que la gente, una vez debilitada en sus convicciones, se adhiera a los ideales marxistas que antes habían rechazado de forma natural”
Es por eso que lo publico en la red

Escamoteando la Navidad.

¿Cuándo llegará?, la Noche Buena, ¿Cuándo llegará?
popular son cubano.
Esta Navidad me la han echado a perder[i]. Es  por eso que voy a escribir sobre ella; tal vez a algunos piensen que lo hago a destiempo, no es así. A destiempo es escribir por diciembre todos esos artículos lagrimosos que tratan de tocar a los corazones foscos, a la vez que pretender desempolvar la imagen del Niño–Dios en los primeros días de diciembre con las celebraciones de la Purísima; para volver a meterlo más tarde, en los primeros días de enero, en una de esas cajas donde se guardan los adornos de Navidad. La Navidad no es un escrito pasajero y el Cristo no es un adorno.
Eso de fastidiar la Navidad los cubanos lo conocemos muy bien. Hace más de 30 años el dictador cubano entendió que diciembre era un buen mes para cortar  la caña de azúcar y no para andar disfrutando en familia de las festividades navideñas. Antes había intentado regatear la Navidad y se anduvo inventando cenas gigantes en la Plaza de la Revolución; pero para eso precisaba de suministros alimenticios y en eso de proveer  alimentos los comunistas no son muy hábiles.
En fin que el dictador se robó la Navidad, como nuevo personaje de verde que es, y de paso también se agenció la Epifanía o Día de Reyes, como para completar el daño, extendiendo su maldad a los niños ya quejosos de que los Reyes no traían regalos. De esta forma trasladó las fiestas a siete meses después en el calendario revolucionario; aprovechándose de la efeméride en julio. Allí está, disuelta en el tiempo, la Navidad ahora coincidiendo con la celebración de la carnicería del 26 de julio; aletargada por el día de la  Santa Ana, las moscas, el calor, el olor a salitre, el bochorno tropical y los carnavales socialistas. Porque para el dios Baco como para la diosa Afrodita, en Cuba siempre hay tiempo.
Pero no son los recuerdos de la Patria distante lo que desvirtúa  esta Navidad. En ese andar por la Red, ¿que me encuentro?; que en estas sociedades que se dicen herederas de la filosofía judeo-cristiana; algunos se las están dando de ladrones de Navidad.
Son esos que ahora echan mano a los conceptos de laicismo para argumentar que eso de Belenes, Villancicos, Feliz Navidad  y cuanto hecho o evento se asocie con el Nacimiento de Cristo en Belén, promueve el proselitismo religioso o navideño, que para el caso es lo mismo. Dicen que todo esto de la Navidad atenta contra la identidad cultural de otros entorpece las relaciones entre culturas distintas  y en algunos casos viola la Ley.
Un escritor católico señalaba alarmado: “nos están robando la Navidad, a pleno  día, en plena luz del sol. Quienes nos están robando la Navidad desprecian la realidad”.  Y no es para menos. Veamos:
Insistiendo en el carácter secular de la celebración, que de secular nada tiene, se pretende suplantar hasta las expresiones de “Merry Christmas” por “Happy Holidays” Nacimientos y villancicos según algunos leguleyos son considerados inadecuados, atendiendo a la composición étnica de una población determinada.
Postal de Navidad en Cuba al inicio del periodo revolucionario
Muy cerca de donde vivo, en la ciudad de Plano al Norte de Texas, donde la población esta formada de “wasp” (blanco-anglosajón-protestante) sin lugar a dudas; a dos niños residentes en esa localidad el  Distrito Escolar les prohibió la distribución, en las escuelas a las que asisten, de caramelos, lápices con mensajes religiosos así como servilletas rojas y verdes, durante la Navidad pasada.
Es decir, que los niños en una comunidad predominante cristiana y protestante del Norte de Texas, no pueden obsequiar a sus compañeros de aula con golosinas de Navidad en las áreas escolares. Desde luego las medidas fueron revocadas después de una demanda interpuesta por los padres y la cobertura de la prensa. Pero el hecho quedo allí; recordando que hasta la herencia cristiana de esta Nación puede ser subvertida.
Que hay una tendencia de “descristianizar” la Navidad, a no dudarlo, aunque resulte un disparate. Hay muchos con ínfulas de progresistas, liberaloides de ocasión y promotores de un laicismo a ultranza que quieren sustituir todo lo sacral; dicen que es para devolver el sentido laico fundacional a todo este meollo. Pienso que, con estos laicismo, para que necesitamos de comunismo o de ateos profesionales que ya no tienen a mano el comunismo científico y el ateismo marxista y hablan de desacralizar la Navidad, mientras se avienen a la mesa a trinchar el diente en un buen pedazo de carne y pasar por el gaznate una buena botella de vino, porque para celebrar siempre están presto; entonces, ¿Qué celebran? No olviden que vi en Cuba, muchos comunistas celebrando en silencio y el grande la Navidad, mientras otros sudaban en los campos de caña.
Como colofón, veo de España; –porque en la madre Patria andan en esos enredos de fastidiar la  Navidad –, que en vísperas de ésta el Canal + de la televisión española presentó en uno de sus programas titulado: “Lo más plus” el corto: “la mejor manera de cocinar un Cristo para dos personas”
En el corto mostrado en un país de confesión cristiana predominante  y en vísperas de la Navidad, aparecía un ama de casa describiendo la forma de aplicar el arte culinario más refinado, en la preparación de un Cristo que previamente había sido quitado de un crucifijo. Me dirán que era sólo una imagen de Cristo, pero una imagen de fuerte significado para muchos creyentes.
No me voy a detener en este ejemplo de tele basura blasfema, y ya es bastante con dos calificativos. Siempre he sido de la opinión que Dios, en él que creemos aquellos que confesamos y compartimos una común Fe en Cristo; no necesita de apoyos ni de solidaridad, en fin no necesita que salgan a defenderlo. Sólo necesita y quiere que le crean, que reconozcan su potestad y señorío que es por sobre todas las cosas. Lealtad humildad y Fe, sólo pide.
Como andan sin Dios y cuestionando al Cristo, bien harían en  preguntarse que festejan entonces por Navidad. Si se andan preguntando si vale la pena cantar un villancico o no, ¡pues que no los canten!, que andar en el espíritu de la Navidad es privilegio de hombres de buena voluntad.
Arbol de Navidad cubano
Mi vecino puso un gran letrero al frente de su casa deseando una feliz Navidad.  Nunca he visto a mi vecino y no he cruzado palabra con él, también le deseo lo mejor. Me aturde la idea de que pasen los años y el deseo de Paz y buena voluntad no llegue a expresarse hacia mi vecino con un simple saludo.
Me alegro en pensar los días que vendrán; cuando recorra el camino de la Navidad y camine con una sonrisa franca por las calles de mi pueblo natal, prodigando amables palabras a unos y a otros y compartiendo la mesa con los humildes familiares y vecinos. Tan humildes como puede ser un exiliado cuando regresa, buscando un milagro de Navidad que se hace tan infinito como triste. Voy a vivir el regreso para dejar las lágrimas a un lado, olvidar las tristezas, las amargas experiencias y el duro andar de esta distancia que me acecha.
Si todo es absurdo, si todo es equivocado para esos agoreros de la Navidad, mejor será que se hagan a un lado; que los más queremos seguir honrando a “ese hombre que viene a la vida en un mundo sin sentido, para dedicar su vida a dar sentido al mundo”
©
 [i] El autor se refiere en este artículo a la Navidad del 2004.


diciembre 20, 2011

Un mensaje de Paz malinterpretado.

Por: Yoaxis Marcheco Suarez.*
Pareciera que todavía hoy malinterpretamos el mensaje de la navidad y le otorgamos un sentido que para nada es genuino ante los ojos de Dios. En un mundo donde los rumores de guerra se convierten en realidad con solo el chasquido de los dedos de los poderosos, donde aún persisten dictaduras y dictadores, donde los derechos de los seres humanos son tirados con desprecio a la basura. Un mundo donde la palabra paz se ha transformado en una sílaba olvidada, como algo del pasado más remoto, aunque lamentablemente como género siempre hemos sido propensos a la violencia, a la furia, al desatino, sin percatarnos de que cada error que cometemos sobre la tierra será pagado con creces tarde o temprano.
El Príncipe que nació en Belén arropado de pobreza y sencillez, en el más recóndito anonimato, el Príncipe de paz, Consejero admirable, el Dios fuerte y eterno Padre, vino a los suyos con un  mensaje diferente al que balbuceaban los doctos de la Ley judía y mucho más lejano al del lenguaje político de los gobernantes romanos. En tiempos de perdición, de esclavitud, de sometimiento, Dios hecho carne trajo un discurso liberador, emancipador, hermanado a la paz, a la justicia, entiéndase con ello la justicia social, la rectitud. Ese sigue siendo el verdadero mensaje de la navidad, Dios encarnándose en lo más oculto, en lo más humilde de la sociedad humana, Dios percibiendo en carne propia nuestras angustias y sufrimientos, Dios amándonos desde nuestra misma carne, desde nuestra esencia más humana. Pero Dios vino a los suyos y estos no le recibieron y aunque los suyos se refiere en una primera instancia al pueblo de Israel, es universalmente entendible, que Dios vino para toda la humanidad y que esta, vez tras vez le ha dado la espalda, vez tras vez le ha crucificado.
La paz de la Navidad no es la de las vitrinas iluminadas y  bien provistas del primer mundo, una paz muchas veces aparente, porque detrás del disfraz de prosperidad y desarrollo hay una sociedad herida, carcomida, constituida por seres solitarios, hombres y mujeres que arrastran con la culpa de generaciones anteriores y con las suyas propias y que ni siquiera pueden firmar consigo mismos algún tratado de paz. No es esta humanidad dividida, donde la economía tira la balanza para los menos y se alza para una mayoría desposeída de bienes, incluso los más elementales. Continentes al punto del estado de coma, como la vilmente explotada y saqueada África, la hermosa negra que ahora luce un rostro mustio y enfermo, o el nuevo mundo, que no por nuevo ha sufrido menos, y que ha tenido que padecer el furor de malos gobiernos y dictaduras prolongadas que han traído para los pueblos americanos dolor, pobreza y muerte. No es un mensaje para oprimir a los de abajo y levantar cada vez más a  los que arriba pisotean hasta la ignominia a los desposeídos, Dios no ha colocado reyes, presidentes, ni ministros para destruir a las naciones de la tierra, Dios no ha creado bombas, ni misiles para matar las entrañas de generaciones enteras, Dios ha planteado un argumento diferente, nos ha llamado a la paz verdadera, a la única que puede traer la reconciliación entre ricos y pobres, entre capitalistas y comunistas, entre hombres y mujeres, entre judíos y musulmanes, entre negros, blancos y mestizos. La única que puede ayudarnos a mirar nuestro entorno con ojos diferentes, develados de toda ambición y egoísmo, una visión que cubra a todo lo que puede prolongar nuestra existencia sobre este planeta que gime como si padeciera fuertes dolores de parto.
Es mi deseo mayor que en estas navidades que se nos avecinan, retomemos cuál es el papel que Dios quiere que juguemos en el escenario de la vida, sea cual fuere nuestro contexto, vivamos bajo las bombas o gozando de la mayor tranquilidad, sea que podamos sustentar y abrigar nuestros cuerpos o que no podamos, que dejemos de mirar nuestras propias desgracias y penurias cotidianas para comprender los problemas y situaciones ajenas. Que podamos abrir nuestros ojos para mirar con ternura los ojos del príncipe cuyo reino ya ha sido instaurado entre nosotros y que no tendrá fin, un  Reino de paz duradera y estable, el único que nos brinda la esperanza de una humanidad sin diferencias, el único que puede cambiar a los seres humanos de manera individual para lograr así un mejor interactuar de todos en conjunto. Olvidemos por esta vez la botella de la mejor champaña o las compras sustanciosas que van muchas veces más allá de nuestras posibilidades personales y tengamos presente a Jesús, el verdadero motivo de esta celebración, quien no tuvo un lugar para recostar su cabeza y que nació, una noche fría y silenciosa de cualquier mes del año, entre animales, sobre un pesebre, alejado del bullicio de las grandes ciudades, que nació para morir por quienes día tras día con nuestros actos egocéntricos le negamos y echamos a un lado, para darnos paz, esa paz que el mundo no logra entender y que solo él puede darnos, porque es una paz que nace desde lo más escondido de nuestros corazones.
*Profesora en el Seminario Teológico Bautista Luis Manuel González Peña .Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad de la Habana y Máster en Teología por el Seminario Evangélico Los Pinos Nuevos y por la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos (FLET, hoy Laurel University).Apoya el trabajo profético ante el sistema de su esposo el pastor Mario Félix Lleonart y ha publicado en diversas publicaciones digitales tales como Religión en Revolución y Conexión Cubana.