mayo 17, 2011

Aniversario del Consejo de Iglesia de Cuba, bajo la Gracia del Señor y el compromiso.

Bajo la gracia del Señor el Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) llega, en este 2011, al aniversario 70 de su nacimiento como movimiento ecuménico que agrupa a un numeroso grupo de iglesias evangélicas y protestantes, en el afán y el reto de hacer visible y palpable el lema que les ha acompañado en todos estos años: UNIDOS PARA SERVIR.
En momentos en que Cuba asume su porvenir con cambios sustanciales en su esfera económica con un grupo de medidas que enrumben el país hacia la eficiencia y el logro de una sociedad mucho más participativa, el CIC tiene el compromiso de acompañar el proceso, en tanto las iglesias han de ser reservorio de Esperanza en la construcción del Reino de Dios aquí en la tierra.
Por tal motivo, el Consejo de Iglesias de Cuba se compromete acompañar al pueblo en este nuevo caminar, tratando de incentivar el rescate de muchos valores perdidos por la sociedad cubana en medio de la actual crisis mundial, aportando a los cambios la perspectiva esperanzadora de los Evangelios en que Dios no abandona nunca a ninguna de sus criaturas y teniendo presente que el futuro será siempre superior al presente. “En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron” (Salmo 9:10). “Y yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo.” (Mateo 28:20).
Solo que para ello se requiere de una actitud responsable, primero en el cuidado de la Creación, ayudando desde las congregaciones a concientizar a las cristianas y los cristianos, y al pueblo todo, en la necesidad de hacer uso racional de los recursos con que contamos.
Estaremos orando porque Dios dé sabiduría a nuestros gobernantes para que aquellos cambios que afecten en alguna medida a los más humildes de nuestro pueblo, se hagan de manera coherente y sin perder la humanidad que siempre ha acompañado el proceso social.
También estaremos rogando al Señor de la Historia porque las iglesias entiendan su función en esta hora de incrementar su capacidad de acompañamiento y de servicio, engrandeciendo el sentido redentor de la Palabra.
Pedimos a Dios su guía, confiados como la letra de ese himno que proclama: “Por eso es que tenemos esperanza/ por eso es que luchamos con porfía/ por eso es que miramos con confianza/ el porvenir.”
Presidente
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