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septiembre 30, 2011

¿Niños objetores de conciencia en Cuba?, ¿Niños iyabo que ya no usan las boinas rojas de los pioneros?

Aquí hay dos asuntos en esta nota. En primer término es que aquellos niños que participan en algunas denominaciones o denominación como la que ministra el pastor Montoya se convierten en razón de la Fe, tal y como ellos la entienden en objetores de conciencia. En tanto que aparece una información donde asegura que los niños iyabo de los orishas en relación con la Regla de Ocha ya no tienen que usar la boina roja de los pioneros sino atuendos de color blanco. Aquí les dejo la información:
El respeto a la libertad y al pensamiento ajeno, aún del ente más infeliz, es en mí fanatismo: si muero, o me matan, será por eso. Obras Completas de José Martí 3.166
Hace sólo unos días recibí una citación verbal de la dirección de la escuela de mis hijos, para tratar el asunto referente a que ellos no saludaban la bandera cubana ni entonaban las notas del himno de Bayamo, y que los mismos explicaban que por causa de ser un himno de guerra y una bandera que honra a los muertos no les rendían tributos. Sin más preámbulo se me da la opción de claudicar a nuestros pensamientos o los niños serían defenestrados de la organización de pioneros José Martí.
Es notorio que en algunas escuelas donde existen niños iyabo (¿Iyawo?) de los Orishas (Regla de Ocha), ya se les permite cambiar las tradicionales boinas rojas de pioneros, por sus pañuelos o gorras blancas, ¿esto es igualdad de derechos?
Se imagina usted cuál sería la frustración de unos niños que han sido educados en la doctrina del Evangelio desde la cuna, pues sus padres son líderes de la iglesia, que puedan ser expulsados por sus ideas de la organización infantil.
¿Qué podría decir la UNICEF sobre la aplicación ARTÍCULO 3 de los Derechos Humanos, sobre estas agresiones coercitivas y psicológicas hacia los niños cubanos?
Le pido perdón a Dios y al Mundo por no permitir que mis hijos sufran por mi fe en Jesucristo y que sean todavía incapaces de comprender las leyes de nuestro país que nos presionan para que claudiquemos en nuestra fe.
Espero que Dios, el mundo y mis hijos me perdonen ¿y de Martí que puedo decir?:
“Lo siento”.
*El Apóstol Montoya se desempeñaba en la Iglesia Cristiana Interdenominacional de la República de Cuba, por sus siglas ICIRCUB de la cual fue excluido.

agosto 30, 2011

La caída de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, mal presagio para las autoridades religiosas y políticas de Cuba.

Esta información es interesante, la caída de la Patrona de Cuba, ha sido interpretada como un mal augurio. Esta es la información.
La Habana, 24 de agosto del 2011._ Producto del fenómeno del sincretismo religioso descrito de forma magistral por Fernando Ortiz, Lidia Cabrera y otros estudiosos del tema, la católica y Santísima Virgen de la Caridad del Cobre, sincretizada en el panteón yoruba como Ochún y patrona de Cuba, ha experimentado una apropiación popular que la distingue más allá de foráneas sacralizaciones y procesos canónicos papales, apostólicos y romanos.
El pueblo de Cuba distingue a la santísima Virgen de la Caridad del Cobre, en un apelativo familiar e intimista, como Cachita. Para Cuba, ella es Cachita y por encima de Cachita, nada. Entonces y a pesar de que los medios al servicio del gobierno no dijeron cosa alguna, se conoció que la procesión itinerante de la Virgen llevada a cabo para festejar su aparición hace 400 años en la Bahía de Nipe y que llegó al Occidente de la Isla, registró un accidente que para consagrados a estos temas esotéricos, viene cargado con los más aciagos presagios.
El accidente ocurrió el 31 de julio en un pequeño poblado al este de La Habana. La imagen sagrada cayó hacia adelante en plena misa, a partir de un error de selección sobre el lugar en que debió estar asentada. Como no hubo información en los medios oficiales sobre el incidente, este se conoció a partir de los mecanismos irregulares del rumor. Estos de forma regular asumen las necesidades naturales de información, en ausencia de compromisos formales para la satisfacción de estas necesidades, para los cubanos dentro de Cuba.
El hecho tuvo una amplia resonancia entre babalaos, santeros, espiritistas, agnósticos y otros consagrados al tema de lo milagroso dentro de Cuba. Todos los consultados para la redacción de este trabajo coinciden en que se trata de un presagio fatídico para las autoridades, tanto las políticas como las eclesiásticas.
“¡Cachita se cansó de que esta gente haga sufrir tanto a sus hijos!” –dice una añosa santera de Centro Habana. Un babalao de Lawton afirma que la santa cansada de tanto descaro, comenzó a reír. -¡Tú no tiene idea de que cosa es que Ochún se presente riendo y sonando sus pulsos! ¡Esto se jodió ya! Para una importante parte de los cultores de Regla de Ocha y en su decir, “¡Cachita está alborotá!”.
Aunque algunas entre las agencias de prensa extranjera se han referido al incidente, este viaja a través de la Isla conducido entre los senderos oficiosos, aunque siempre eficaces del rumor. A pesar de la exhortación hecha por el presidente designado Raúl Castro, para que la prensa oficial informe. En medio de sus aprensiones y temores, la prensa oficial aún espera ser autorizada para hacerlo.

enero 09, 2011

Cuba: Religiosidad popular y sincretismo.

Dentro de la religiosidad popular hay fe, pero una fe primaria, sin formación religiosa. La gran mayoría de esas personas se llama a sí mismas Católicas, pero reducen su pretendido catolicismo a una vivencia no comprometida (creencia en los santos, devociones y hasta varias supersticiones). La fe en ellos no los interpele a una verdadera conversión.
Son estos, toda una serie de personas que desean, buscan y participan de: bautismo, misas de difuntos, encienden velas y ponen flores a los santos, oraciones, medallas, escapularios, van a la Iglesia en Semana Santa, Navidad y el 8 de Septiembre, visitan a los santuarios populares. Tienen como común denominador una dependencia de lo divino, que restringe su libertad.
Así mismo poseen una gran dependencia de los “padrinos”, buscan respuestas rápidas, inmediatas y son compulsados a ello por el miedo, el temor al castigo, la inseguridad y el afán de conocer el futuro. Tienen un elevado por ciento de sugestión. Provienen en sus raíces de Andalucía: las procesiones, romerías y la devoción al Lázaro de la parábola.
Ocupa amplias zonas y estratos sociales en América Latina y precisan de una evangelización profunda, que en Cuba se ha dificultado producto de los cambios ocurridos tanto en la Iglesia como en el país, suscitados ambos en igual período (1959-1965). Por parte de la Iglesia el Concilio Vaticano II, que acentuó su Cristo centrismo y promovió la eliminación de imágenes.
De esa forma y por falta de educación religiosa muchas de estas personas dejaron de acudir .a los templos. El otro obstáculo fue producto de los cambios sociales en Cuba, que alejaron de los templos católicos a la mayoría de estas personas. En la actualidad, bautizan sus niños por tradición, superstición, pero se ignora la fe.
En Cuba ocurre lo que planteaba San Agustín: “Antes teníamos que buscar los paganos fuera de la Iglesia, pero hoy los tenemos dentro de ella”. ¿Sería preferible bautizar sólo mayores? El medio cubano no garantiza que el niño bautizado pueda seguir su crecimiento en la Fe. Algo similar ocurre con las misas de difuntos donde se ignoran todos los porqués.
También antes del 59 esta religiosidad se manifestaba preferentemente en los bautismos y primera comunión en busca de las fotos y hoy también, la solicitud de misas de difuntos y ostensible devoción al Sagrado Corazón de Jesús y la Virgen de la Caridad. Además de la participación en “velorios de santos”.
Gran parte de la religiosidad popular se expresa a través del Sincretismo Religioso, que no es más que una mezcla, fusión y/o superposición de varias religiones y creencias, para dar una “nueva”. Se dan más en Brasil, Cuba y Haití. La base litúrgica es generalmente la Religión Católica, a la que se agregan otras creencias, actos y actitudes.
Con la casi total desaparición de los nativos comenzó el mercado de esclavos procedentes del África. La venida de los negros africanos, trajo con ellos: el recuerdo de su tierra, su música y su religión. Como no podían manifestar sus creencias de forma pública superpusieron y fundieron en los santos católicos las deidades africanas.
Desde su asiento inicial en 1517, hasta que desembarcó el último cargamento de esclavos en 1873, más de medio millón de africanos pertenecientes a una veintena de etnias fueron desarraigados de su tierra para ser traídos a Cuba. Procedían estos cautivos de dos familias lingüísticas: la sudanesa y la bantú.
A la primera corresponden los yoruba o lucumí, empleado en los ritos de santería y el fon o arará usados en ritos de igual nombre. Por su parte a los bantús corresponden las lenguas utilizadas en los ritos Congo o palero y en el Efik de la sociedad secreta Abakuá, traída por los carabalíes del sur de Nigeria.
Los negros esclavos aportaron a nuestra cultura, no sólo el mestizaje de etnias, sino también de los elementos religiosos, artísticos, lingüísticos y sociales, que en franco sincretismo con la cultura barroca y de la contrarreforma española, se fundieron. Esta mezcla dio lugar, a lo que Don Fernando Ortiz ha dado en llamar: “el ajiaco de nuestra nacionalidad”.
Existen 4 religiones sincréticas fundamentales en Cuba: Regla de Ocha (santería), Regla de Palo Monte (paleros), Secta Abakuá y el Espiritismo, que surge con Allan Kardec y de él existen tres variantes: de mesa o científico, de cordón y el cruzado (con la santería).

enero 22, 2010

Defender la pluralidad religiosa en Cuba.


Encontramos en la paginas de Primavera digital un análisis bastante completo de la compleja situación de la religiosidad del cubano en relación con las consternaciones ocasionados después de la debacle social que significó la irrupción en la vida nacional de la mal llamada “Revolución” Aquí el autor se refiere a los valores y símbolos religiosos de nuestra nacionalidad. El Blog de Religión en Revolución fiel al sentido de pluralidad religiosa inserta algunas de las opiniones del autor e invita a la lectura de este artículo.
Cuba es una isla con personalidad propia. Cargada de valores y símbolos religiosos donde se desarrollan todas las tendencias que se ejercen en el mundo. Esto abarca sectores tradicionales, fundamentalistas, hasta sectores muy radicales y secularizantes. El mapa religioso cubano está conformado básicamente por tres grandes grupos: el catolicismo, el arco que representan las denominaciones protestantes y las religiones de origen africano. La mayoría de la población cubana tiene sentimientos, ideas, representaciones religiosas que no son propiamente coincidentes con el catolicismo, el protestantismo, el espiritismo o la Regla de Ocha Ifa o Santería, pero se alimentan de todas ellas.
Tras el movimiento sísmico de 1959, “la esperada ola libertaria”, cedió ante los patrones discriminatorios del esquema ateísta propio del marxismo de corte soviético. El ejercicio cívico religioso atravesó por amargas realidades, no tener creencias religiosas de tipo alguno, era aceptado desde entonces sin reservas éticas o sociales. El ateísmo dejo de ser visto como un defecto moral, se convirtió en un logro, en un asunto público con mérito y virtud.
La sociedad cubana se debatía entre elegir la fe de la iglesia o la fe de la Revolución. Un choque inevitable que dio lugar a la promoción del ateísmo científico. Infusión discursiva, sin fecha de vencimiento. La religión era un obstáculo para el nuevo esquema político y el desarrollo del hombre nuevo. El ateísmo fuerte, como parte de la lectura doctrinal y antirreligiosa del marxismo, se convirtió en una religión privilegiada política y socialmente.
La discriminación social y política para los religiosos, ocupó lugar. Vieron cerrarse muchos espacios y vías de ascenso en la sociedad. Unos abandonaron la fe, otros optaron por una doble fidelidad o “doble moral”. Un alejamiento de la iglesia, conservando la fe en aras de asegurar determinada posición en la sociedad. El acceso a una carrera universitaria especifica, un cargo de dirección, o simplemente una plaza laboral. Las instituciones religiosas se vieron forzadas a reflexionar, se convirtieron en fortalezas sitiadas.
En los noventa, tras la caída de muros reales y simbólicos, se despenaliza la espiritualidad religiosa. Las diversas religiones y su ciudadanía, dejan de habitar la clandestinidad y se insertan en el espacio público. No sólo se inicia una reanimación de la espiritualidad religiosa, sino también una pluralización de la misma. En periodos de crisis la fe religiosa es una dinámica que cobra fuerza, el paisaje religioso cubano se diversificó como una necesidad sustantiva de la ciudadanía. Comenzó a operar como la expresión de los deseos, necesidades y preocupaciones de una sociedad abierta al cambio, portadora de esperanzas.
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*Coordinador nacional del Comité Ciudadano por la Integración Racial (CIR). E-mail: cubainterracial.gl@gmail.com