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junio 23, 2021

Carta de renuncia de la Iglesia Cristiana Pentecostal de Cuba a su membresía en el Consejo de Iglesias de Cuba.

 

Declaración Oficial  de la Iglesia Cristiana Pentecostal de Cuba.

La Iglesia Cristiana Pentecostal de Cuba (ICPC), ha venido percibiendo que los objetivos programáticos del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) están en contradicción con la manera en que interpretamos las Escrituras.

No nos hemos sentido identificados ni representados con muchos de los pronunciamientos e intervenciones que el movimiento ecuménico ha estado haciendo a través de los medios de comunicación (ejemplos muy recientes: “Voces Ecuménicas” y el “Movimiento Estudiantil Cristiano” (MEC)).

Ante lo cual y en cumplimiento de los acuerdos desde nuestra Asamblea de pastores y delegados en el 2016 (Acuerdo # 6 del 2016) y de Junta Directiva (Acuerdo # 13 5-6/dic/2020), dejamos constancia por escrito de nuestro rechazo a cada declaración que irrespeta las doctrinas históricas de nuestra institución; resolviendo retirar de manera inmediata nuestra membresía del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC).

Para que así conste a todas las instancias, firmamos la presente todos los miembros de la Junta Directiva Nacional de la Iglesia Cristiana Pentecostal de Cuba (ICPC).

Junta Directiva Nacional de la Iglesia Cristiana Pentecostal de Cuba

Fuente: Facebook



junio 27, 2019

Una dilatada alineación de las denominaciones evangélicas en Cuba. (I)


El anuncio reciente de la creación en Cuba de una organización que agrupa algunas de las denominaciones evangélicas más conocidas sorprendió a muchos. Un grupo numeroso de líderes y feligreses se dieron cita en el campamento Metodista Canaán para sentar las bases de esta organización denominada: Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba.[1]
El documento constitutivo, que no es definitivo, deja claro lo siguiente: La razón principal que motivó la creación de dicha Alianza, es que las denominaciones que la integran no se sienten representadas delante de las autoridades y el pueblo cubano por el Consejo de Iglesias de Cuba y se sienten motivadas a trabajar unidas en la defensa de los valores bíblicos. (Religion en Revolucion Blog, 2019)
Este conjunto de denominaciones no es una organización ecuménica más ni pretende serlo. Su argumentación  implica una intención de servir de contrapartida al Consejo de Iglesias de Cuba (CIC). Una especie de tardo ecumenismo enfilado a desafiar al  binomio CIC-OAR que marca el paso en las relaciones Iglesia-Estado en Cuba. Es una decisión importante y trascendente, que no encontró  la atención apropiado en los medios .Pero de lo que si estoy seguro es que muchos dentro de CIC  y sobre todo de la todopoderosa Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del PCC (OAR) deben estar muy preocupados.
Es tal la relación emponzoñada entre el CIC y el régimen a través de la OAR que muchos, sobre todos jóvenes y personas no vinculadas con la iglesia,  piensan que el CIC es hechura del régimen Castro comunista. ¡Ni tanto!
El Consejo de Iglesias de Cuba fue fundado el 28 de mayo de 1941 y no precisamente con este nombre sino como Consejo de Iglesias Evangélicas de Cuba, y sus misión y visión se modifica en los años  1977 (cuando asume el nombre de Consejo Ecuménico de Cuba), en el 1980 y más reciente en el año 2000. Pero el verdadero propósito de su misión se establece y consolida en los primeros años de la Revolución, haciéndose evidente que estas iglesias, o al menos muchos de sus líderes hacían una opción preferencial por la Revolución y el Socialismo.
Esto no era nada nuevo, los mecanismos de control ideológico del régimen tenían que establecer como lo habían hecho los regímenes de Europa del Este, un definitivo control sobre las actividades y propósitos de las denominaciones religiosas. Trataron de hacerlo con la Iglesia católica con el malogrado movimiento “Con la Cruz y con la Patria, echaron mano a un líder católico del cual no tengo memoria, Raúl Gómez Treto, después vino el grupo o Centro Oscar Arnulfo Romero. Nada de esto completó el intento de operar en  la feligresía católica, menos aún en el cerrado círculo de la Conferencia de  Obispos Católicos de Cuba. Algo de todo esto se hizo realidad, la figura controversial y claudicante del Cardenal Jaime Ortega y Alamino y el resultado fue, a largo plazo, ventajoso para el régimen.
En relación a las denominaciones religiosas, aun cuando muchas se sumaron y aun forma parte del CIC, una parte importante constituida por las convenciones Bautistas Occidental y Oriental, la Liga Evangélica de Cuba, Asambleas de Dios y otras  iglesias neo pentecostales o de inspiración apostólicas no son miembros del CIC, y esto hace  una marcada diferencia con el numeroso grupo de instituciones religiosas que son parte del pro oficialista CIC. En la actualidad el CIC está formado por un abigarrado número de iglesias, asociados fraternales, organizaciones e instituciones educativas, culturales etc. En este complejo mundillo de la Fe están alineadas desde El Ejército de Salvación hasta el Yoga o la Santería. Su dedicación común es el postureo procastrista. 
El régimen necesitó y aún necesita una amplia base de organizaciones religiosos que pudieran mostrar, frente a un creciente  movimiento revolucionario en Latinoamérica, del cual eran parte las estructuras de soporte subversivo del régimen. También eran parte consustancial la Iglesia Católica de inspiración popular en LA, el naciente movimiento guerrillero colombiano, la Teología de la Liberación y un sinfín de organizaciones revolucionarias y pro castristas, que  usaban por igual, los principios sociales del cristianismo y el más rancio marxismo leninismo. Cuando venían a La Habana, a la fuente motivacional de su ideología; los seguidores de estos movimientos debían encontrar iglesias cubanas y feligreses proclives al régimen que ellos ensalzaban. De lo contario la incongruencia entre un sistema de consagraciones tan inspiradoras como eran la doctrina revolucionaria y la doctrina cristiana, podía menoscabar sus propósitos, tan nobles como la opción armada.
Se vivían tiempos de abyecta manipulación, cinismo político y represión religiosa. La sociedad no se había recuperado de las depuraciones en las universidades  y la UMAP y ya se veía venir un periodo de represión después del Congreso Nacional de Educación y Cultura.  A principios de los setenta expresé mis dudas en una reunión auspiciada por líderes religiosos que apoyaban a la Revolución, entonces dije lo  siguiente: ¿cómo aceptar que debemos asumir, conforme a los principios cristianos, una opción revolucionaria cuando es inminente que vuelvan las depuraciones de religiosos en las Universidades? a mis palabras siguió el silencio.  
La manipulación del régimen y sus organismos de inteligencia eran patentes. Empezaban a utilizar un arma que emplearon por muchos años: los viajes al extranjero y la necesidad vital de cualquier líder para ser reconocido, apreciado y en ningún momento ninguneado. También, el que es manipulado o se deja manipular asume su condición de persona de interés o de utilidad y eventualmente se hace cómplice.
Contaban con una Iglesia que transigía con el régimen. Muy a desgano era presentada a los visitantes revolucionarios, provenientes sobre todo de  Latinoamérica, como ejemplo de que la Revolución respetaba la libertad religiosa y que las iglesias eran parte del proceso revolucionario que vivíamos los cubanos. Mientras, se sucedían los círculos políticos donde se retomaba el discurso antirreligioso y el petulante enfoque ateo y materialista; propio de una educación asentada en la ideología comunista. Además nos decían que el cristianismo y la Revolución, en la América Latina, andaban de la mano y que esta alianza gozaba de buena salud.
Eran los tiempos que, mientras muchos jóvenes cubanos asistían a la Iglesia con la Biblia escondida en un cartucho, nos desgastábamos en discusiones sobre las responsabilidades sociales del cristiano y éramos citados para hablar con algún miembro del Partido sobre nuestra simple asistencia a un servicio religioso.
Recuerdo que en una ocasión nos invitaron a un grupo de estudiantes universitarios para un encuentro con un importante líder religioso de la Iglesia Ortodoxa Rusa recién llegado a La Habana. El encuentro era auspiciado por el Movimiento Estudiantil Cristiano (MEC) una organización fantasmal pero útil. Todo indicaba que el ilustre visitante, un metropolitano ortodoxo ruso, quería ver de primera mano si había cristianos universitarios en Cuba. Estábamos en un aula pequeña de la Iglesia Presbiteriana de La Habana, como muestra, unos 6 jóvenes, cinco de los cuales no éramos miembros del MEC sino de la Unión Bautista de Estudiantes Universitarios. Llegó el Metropolitano con sus vestimentas, ornamentos e insignias litúrgicas junto al que decía ser el presidente del MEC seguido de dos segurosos[2] que no perdían detalles con sus ojerizas e  inquisitorias miradas. Después de la presentación no se habló como no fueran dos o tres preguntas para retirar de inmediato al metropolitano. Una sensación de que nos habían tomado el pelo se hizo patente entre los escasos estudiante que estábamos allí.
Unos meses después en un viaje no coincidente  a la ciudad de Camagüey (1972) me encuentro con un destacado líder del Consejo de Iglesias de Cuba y apasionado de la Teología de la Liberación, aún lo es, es un pastor bautista. La conversación pronto alcanzó al tema de la dedicación de los cristianos a la Revolución y a la construcción del socialismo. Le pregunté, recordando la anécdota de arriba: ¿Para qué nos quieren?, ¿para manipularnos? Porque ahora mismo cuando debíamos ser parte de una dedicación consciente al encuentro entre cristianos y marxistas estamos más preocupados que nunca. Recién se dio a conocer las Tesis y Resoluciones  de Congreso Nacional de Educación y Cultura y aunque no  es notorio que atacaran a las iglesias, han aparecido los análisis en la revista El Militante sobre las iglesias evangélicas y los círculos políticos se suceden. Algunos estudiantes cristianos evangélicos, entre ellos yo, hemos sido citados. La verdad es que no solo los intelectuales “tienen mucho miedo”[3], yo también. Esta fue su respuesta: Mira, los cristianos tenemos que, frente a la Revolución, superar el complejo de manipulación, si no lo hacemos nunca podremos caminar junto a ella.
En este prolongado caminar, unos siguieron en el camino, otros se sumaron al andar del oportunismo más perturbador, y otros tomaron distintos derroteros.
Prefiero en este ocaso de dudas y reflexiones escribir lo siguiente:
Fui como muchos jóvenes testigo y protagonista de eventos que podían enriquecernos o humillarnos, elevarnos o asfixiarnos; sin que mediara tiempo alguno para la reflexión y las decisiones. En todo esto las iglesias participaban y participan en un rito de aceptación, colaboración y abandono. Hemos sido, muchos sin proponérnoslos,  parte de un empeño de maridaje y canallada de una buena parte de instituciones e individuos que han preferido caminar con el rostro cubierto, en engañifas y conjuras roñosas para ver como un régimen da cuenta de la espiritualidad, en tanto que menoscaba la libertad y desprecia el derecho. (Gonzalez, 2017)
Continuará….,
2019 ©


[1] Blog, R. R. (Ed.). (2019, June 3). Se crea en Cuba la Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba, contraparte del pro oficialista Consejo de Iglesias de Cuba. Retrieved June 21, 2019, from http://religionrevolucion.blogspot.com/2019/06/se-crea-en-cuba-la-alianza-de-iglesias.html
[2] Seguroso: Lenguaje popular para referirse a los funcionarios de la Seguridad del Estado en un tono de burla, enfatizando su carácter de misterio, clandestinaje y secreto.
[3] "Yo no sé ustedes, pero yo tengo miedo, mucho miedo". 1961. Virgilio Piñeira, Encuentro con los Intelectuales.

marzo 10, 2014

Cuba: Pacto entre católicos, yorubas y comunistas; sumisión y desmemoria.

Pacto entre católicos, yorubas y comunistas clasifica de sumiso y desmemoriado
El transformismo cultural está en alza. Del sincretismo religioso se pasó al oportunismo político. La unión en una alianza ideológica de conceptos que se niegan da mucho que pensar. De monumento, a la sumisión y la desmemoria, se puede calificar el pacto entre católicos, yorubas y comunistas.
Perseguidos y marginados desde los inicios de la revolución, muchos católicos besan la misma bota que les dio punta pies generación tras generación. Sin mediar una disculpa por parte del perseguidor, las sotanas se pliegan bajo los trajes verde olivo, y los versículos bíblicos se adecuan a las teorías de El Capital.
Los gritos de ¡Viva Cristo Rey! lanzados por jóvenes católicos antes de ser fusilados en El Foso de los Laureles, en San Carlos de la Cabaña, se apagaron con las ferias del libro de La Habana, bajo soporíferas lecturas del Manifiesto Comunista, La batalla de Cuito Cuanavale, o Fidel y la Religión, de Fray Beto.
Castaneda y Martinez poniendo una ofrenda floral.
Santero y Movimiento Estudiantil Cristiano en Cuba.
La prohibición gubernamental de realizar procesiones religiosas, causante de los disturbios ocurridos en la iglesia de La Caridad del Cobre, el 8 de septiembre del año 1961, y de la deportación en el buque español Covadonga de 33 sacerdotes cubanos, 86 españoles y de otros países, parece que nunca ocurrió.
Asimismo, el encierro de cientos de cristianos en las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP, 1965), la prohibición a los religiosos de portar sus símbolos, acceder a los estudios en igualdad de derechos que los declarados ateos, y otras perversas exclusiones, son inventos de la oposición.
Por otra parte, ¿qué persona de la raza negra  exhibió los atributos de sus orishas, ya fueran Changó, Yemayá u Obatalá? ¿Acaso no fueron excluidas las manifestaciones relacionadas con las religiones y cultos de origen africano, en las conclusiones del Primer Congreso de Educación y Cultura celebrado en 1971? ¿No eran calificados de oscurantistas los practicantes de esa religión?
Entonces, y como bien señalara el escritor cubano Félix Luís Viera en su artículo Yorubas, católicos, comunistas (Cubaencuentro, 24-2), ¿qué hacen Dianet de la Caridad Martínez, presidenta del Movimiento Estudiantil Cristiano ( MEC) , y Antonio Castañeda, presidente de la Asociación Cultural Yoruba, junto al poder representado en la figura de Miguel Díaz-Canel? ¿Bolillos o un tour?
La sumisión y la desmemoria es tanta, que hace poco el señor Castañeda expresó al Semanario Trabajadores que “con la revolución llegó la libertad de culto al país”. Más cínico no se puede ser. Y si en verdad el error y el perdón son humanos, el arrepentimiento también. Y que yo sepa, nadie se arrepintió.
De acuerdo con el artículo de Félix Luís Viera, autor, entre otros, de Un ciervo herido (basado en sus experiencias de la UMAP), “el poder –en este caso político, o mejor decir, tiránico, facilita a quien lo posee involucrar, arrastrar, satanizar o manipular a otros que no son poderosos, ni lo desean, pero han tenido la buena o mala suerte de, en algún momento, caer cerca de aquel”.
Y es esa buena o mala suerte junto al poder, la que usan instituciones religiosas y fraternales para no ver lo que ocurre en el país. ¿De qué búsqueda de valores humanos se puede hablar en una sociedad que no sólo los perdió, sino que quienes debían estimularlos se alían con el poder para vivir mejor?
Mientras se discrimine por razones raciales o políticas, se coarte la libertad de expresión y asociación, no se mejoren el transporte, la vivienda, los salarios, y no se deje de dar golpizas a los opositores, en fin, no se respete la dignidad del cubano, no hay nada que conversar.
*Periodista independiente cubano. Reside en Centro Habana, Cuba y sus artículos pueden ser leídos en la Red.

Fuente: Cubanet

febrero 24, 2014

Se presentaran en el Congreso de los Estados Unidos líderes religiosos pro oficialista, privilegiados por la dictadura Castro comunista, buscando desvirtuar el emplazamiento de las 30 preguntas sobre libertad religiosa en Cuba.

El dirigente de imagen actual, Díaz Canel reciente se reunió con “lideres religiosos cubanos” de los que mencionaron, solo un santero y la representante del siempre insignificante y oportunista Movimiento Estudiantil Cristiano (MEC), muerto y resucitado cuando conviene. Ahora se anuncia un evento en el mismo Capitolio en Washington, DC; donde vienen quien sabe a promover que  fermentado producto  religioso estos líderes  que  han arruinado el buen hacer de la Iglesia en Cuba por su conducta rastrera ante la dictadura; lame botas  de siempre..., ahora en Washington quien sabe a qué…., aquí una nota que me envían desde Cuba:
A propósito de nuestras “Treinta preguntas sobre libertad religiosa en Cuba”: Próximo 27 de febrero en Washington: “Cuban church leaders report on religious freedom and developments in Cuba, call for change in U.S policy”.
¨… que tendrán apariencia de piedad pero negarán su eficacia¨ (2 Tim 3.5, RV´95)
¨… vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces¨ (Mateo 7.15, RV´95)
¨Tus profetas han declarado tantas tonterías; son falsas hasta la médula. No te salvaron del destierro exponiendo a la luz tus pecados. Más bien, te pintaron cuadros engañosos y te llenaron de falsas esperanzas¨ (Lamentaciones 2.14, NTV)
No hay dudas de que el régimen cubano pretende engañar al mundo respecto a sus manidas violaciones en materia religiosa, como sucede con todas las demás. Resultan visibles sus reacciones a denuncias realizadas por prestigiosas agrupaciones internacionales entre las que sobresalen las de Solidaridad Cristiana Mundial (CSW) quien tan temprano en este año como el 9 de enero daba a conocer un documento que acusaba recibo de 185 denuncias recibidas desde Cuba en 2013 en contraste con las 120 de 2012 y que concluía con palabras directas de su presidente Mervyn Thomas dando por sentado contundentes razones que no dejan lugar a este régimen despótico que no sea el del banquillo de los acusados; el mismo que ahora ocupa Viktor Yanukovich.
Antonio Castañeda, presidente de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba
 y Dianet de la Caridad Martínez,
 presidenta del movimiento estudiantil cristiano,
 colocaron una ofrenda floral al Apóstol.
 Fue cuando se reunieron con Díaz Canel…
 ¡pobre apóstol!  Foto: Jorge Luis González
No es raro encontrar en los medios de prensa oficiales de cada semana en Cuba (monopolio total del régimen) loas y autogolpes de pecho intentando ocultar la verdad de su naturaleza violatoria. Algunos como la descontextualizada Iglesia Ortodoxa Griega caen en la trampa haciéndose muy poco favor con su eco al sistema engrosando su cortina de humo al respecto. El Granma del pasado miércoles 19 informaba acerca del encuentro de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros con “representantes nacionales de instituciones religiosas y asociaciones fraternales de todo el país” de las que sin embargo solo se menciona a Antonio Castañeda, presidente de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, y a Dianet de la Caridad Martínez, presidenta de un movimiento estudiantil cristiano que por más que intento averiguar nadie conoce, como atestigua Google. Este tipo de encuentro de Díaz Canel con personalidades “religiosas” ocurre con frecuencia. Esta vez “se intercambió acerca de la subversión política e ideológica que realizan los enemigos de la Revolución”.
Como en un desespero de esos que confirman el dicho popular del “dime de que alardeas y te diré de que careces” se confirma que el show montado por el régimen esta vez llegará hasta Washington, aprovechando las bondades de la democracia norteamericana. Indudablemente se trata de una calculada reacción al viaje que nosotros mismos realizáramos en septiembre pasado también al DC enarbolando 30 preguntas que indudablemente han hecho mella al régimen.  El montaje tendrá lugar el próximo jueves 27 de febrero en el mismísimo Capitolio, de 12 a 1 de la tarde, con almuerzo incluido se anuncia: “CUBAN CHURCH LEADERS REPORT ON RELIGIOUS FREEDOM AND DEVELOPMENTS IN CUBA, CALL FOR CHANGE IN U.S. POLICY”. Las mismas voces, que de tan usadas ya gastadas, serán las que se presten al juego sucio. Los mismos invitados de siempre a las mesas redondas, las mismas caras de los actos políticos. Clérigos representantes de la dolce vita que genera el concordato con el poder en Cuba, representantes no del pueblo, sino de jerarquías religiosas dedicadas a vocinglear en favor del régimen son los escogidos para realizar esta importante misión revolucionaria. Encabezados por el actual presidente del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) José Ortega Dopico, un panel de seis miembros estará también integrado por María Yi, la vicepresidenta del CIC, Griselda Delgado (quien recientemente concluyera sus confortables vacaciones en Hawái), Reneirio Arce, Raúl Suárez y Rhode González. Todo ello con el apoyo del Senador Jeff Flake (R-AZ) y el Representante James P McGovern (D-MA) y el auspicio del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), la Iglesia Presbiteriana en USA, la Iglesia Episcopal, la Iglesia de Cristo, la American Baptist Churches, la American Friends Service Committee y el Global Ministries of the Christian Churches. 
La lógica que se pretende aplicar es que estos jerarcas desde las cúpulas de instituciones e iglesias privilegiadas por el régimen poseen mayor credibilidad que nosotros, pobres curas de aldea. Puede que esta lógica funcione entre los hombres. Me satisface que con Dios resulta a la inversa, siempre al pie del pueblo, entre su polvo y su fango, desde donde provienen nuestras treinta interrogantes, del corazón de la Cuba profunda. Que se esté reaccionando de una u otra manera a nuestras treinta preguntas, o a contundentes denuncias e informes como los de CSW, constituye de cualquier manera una confirmación a que por débil que sea nuestra voz se está haciendo escuchar y el régimen deberá realizar cada vez mayores esfuerzos por maquillar su deteriorada imagen. ¡Habrá que ver que voz se escucha más fuerte en el Capitolio! ¡Por lo menos la de nosotros se escuchó primero! 
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