febrero 13, 2018

Publicación católica que difamó a disidentes y emigrados, no rectifica “Vida Cristiana”, no retira lo dicho, pero balbucea “misericordia” para prostitutas y disidentes.

La Habana, 13 de febrero, 2018. La publicación católica “Vida Cristiana”, en aparente respuesta a reclamaciones por sus insultos a emigrantes y disidentes cubanos, intentó “arreglarlo” en su número 2777  del 11 de febrero. De forma indirecta, sin pedir perdón, ni desdecirse, ni reparar el daño a quienes difamó.
Exhortó vagamente a “misericordia” para con “los mal vistos”. Sin emplear la única forma de reparar a los calumniados: reconocer que no merecen esos insultos, que las descalificaciones que publicó son falsedades.
Coincidentemente, ese domingo 11 de febrero, en los misas de la Arquidiócesis de La Habana, los sacerdotes predicaron sobre ser misericordiosos con los marginados.
“Vida Cristiana” es una hoja impresa que la Iglesia católica entrega cada domingo en toda Cuba a los asistentes a misa. La dirigen los jesuitas y en su número 2769 difamó a los disidentes y emigrantes cubanos; deshumanizándolos con descalificaciones que ideara Fidel Castro para su propaganda.
Los insultos aparecieron en un comentario contra la política migratoria estadounidense hacia Cuba, bajo el título “El amor todo lo puede” y la firma Julio Pernús. Cito: “…Como muchos miembros del pueblo cubano tengo familiares allí – en E.E.U.U. - que por cierto no son gusanos, lumpens ni disidentes. Son personas honestas y trabajadoras que decidieron emigrar…”.
El católico periodista independiente, Dr. René Gómez Manzano, destacó, en Ni “gusanos ni disidentes, que esa clasificación segregacionistas, no la utiliza ya desde hace años ni la misma prensa de la dictadura.
No es mal nuevo. En el 2015  el Arzobispo de Pinar del Rio, Mons. Jorge E. Serpa, en la revista del Arzobispado de La Habana, “Palabra Nueva”, difamó mediante libelo a los presos de conciencia conocidos como “los 75”, afirmando, sin argumento alguno: “algunos de ellos no eran presos políticos, sino comunes”. Y ni Mons. Serpa, ni dos directores de la revista, ni el actual arzobispo de La Habana, Mons. Juan de la C. García Rodríguez, respondieron a reiteradas peticiones de aclaración o de otorgar derecho de réplica.
Sobre la actual difamación a disidentes y emigrados, el director de “Vida Cristiana”, P. Eduardo García Tamayo, s. J., publicó algo que parece ambiguo “soplar en la herida”, el domingo 11 de febrero, sección “De la mesa del Director”, título: “Amigo de mal vistos (Marcos 1, 40-45)”.
Comentario del Evangelio del día: La curación de un leproso por Jesús. Se extendió sobre el rechazo a los leprosos, que el pueblo creía en pecado, y declaró como moraleja:
“La capacidad para descubrir la imagen del Hijo de Dios en los rasgos borrosos del que sufre y es excluido y salir a su rescate es un rasgo distintivo de Jesús. Muchos de los que optaron por seguirlo y vivir a su manera/…/también se acercaron con misericordia más que con temor a los excluidos, infectados, pobres, presos, prostitutas. Cada época produce una nueva cosecha de excluidos: emigrantes, disidentes, independientes…Y cada cosecha de mal vistos requiere una nueva visión misericordiosa de Jesús”.
Lo apropiado tras difamarnos, ¿es exhortar a una neblinosa “misericordia” para con las prostitutas, emigrantes y disidentes? ¿Hablar sin decir nada, con doble lectura?
Tras descalificar a miles de cubanos, como “gusanos”- despreciables no-personas - “lumpens” y “disidentes”. En el lado opuesto a las “personas honestas y que trabajan”. No necesitan inventar ninguna “nueva visión de Jesús”. Basta la vieja, la única: darles la reparación que mandan la Palabra de Dios, la Doctrina de la Iglesia, la moral universal y la hombría. La difamación contra el prójimo se enmienda con:
Arrepentirse, reconocerse responsables de la falta, hacer propósito de enmienda, pedir perdón a los calumniados y reparar la calumnia con divulgar que no es conforme a la verdad. A un cura... ¡¿Hay que enseñarle esto?!
Querer arreglarlo con sofisterías lo empeora. Como a imitación de Jesús, podemos usar de misericordia para con personas despreciables y nos categorizó como “mal vistos” en el mismo saco con las prostitutas…
Diga claramente el director de “Vida Cristiana” si opina que a los disidentes e inmigrantes es correcto o no clasificarnos como a despreciables “no-personas”, en pecado como los leprosos. Retiren sus insultos, reconozcan “la dignidad de la persona humana”, pidan perdón. Doctrina cristiana y no evasivas edulcoradas.
Imposible retirar la difamación sin retirar el halago al Poder, que significaron esos insultos. Pues “Vida Cristiana”, tiene que reconocer que es incorrecta la “clasificación oficial” de los cubanos. Y ahora la suya de clasificarnos como “los mal vistos”. Diga: ¿”Mal vistos” por qué? Si su exhortación a “misericordia” con “los mal vistos” tiene un ápice de seriedad, lo hará, y:
A los disidentes, las autoridades nos privan de empleo. Que los pastores de la Iglesia, nos empleen, según nuestra calificación, para que podamos ganarnos el pan. En los mismos puestos de sus parroquias, fundaciones benéficas y escolares, de los cuales nos excluyen, como a los leprosos de antaño, y reservan para “conversos” que siguen respondiendo al Partido mientras medran en la Iglesia.
Pues hablan de “diálogo” constantemente, que los obispos no nos marginen más. No nos cierren sus puertas y oídos, ni siquiera responden una carta. (Ud., tampoco responde, P. García). Que nos reunamos algunos con Ud. y Pernús, para dialogar civilizadamente sobre lo qué pasó.
A eventos de “dialogo nacional”, invitan a profesores extranjeros y del Gobierno, a cubanos de la diáspora y jamás a nosotros. Hasta en los templos hay párrocos que temen saludarnos.
Devuélvanle las oportunidades a Dagoberto Valdés Hernández, cuya obra cívico-cultural aplastaron. No releguen a rincones del País, al P. José Conrado Rodríguez. No repriman internamente a sacerdotes y fieles que disienten.
Y si el director de “Vida Cristiana”, no es hipócrita en su prédica de “misericordia”, que nos publique colaboraciones a los católicos periodistas independientes. Sobre Moral y Religión. Jamás le haríamos un libelo como el que nos ocupa.
Próximamente, les presentaré mi Currículo y solicitudes de empleo. El P. García Tamayo y S. E. R. el Arzobispo de La Habana, tienen mi correo electrónico, mis peticiones de años, sin responder, conocen mi parroquia. Pueden citarme para ejercer en mí su misericordia y para dialogar. Todos podemos convertirnos. La Cuaresma nos invita a ello.
Por sus obras los conoceréis”, nos enseñó Cristo. Los profesionales de la Fe, no ven que están entre los peores “mal vistos” por el pueblo y necesitan predicarle Misericordia con obras y no con palabras.
Ir del ejercicio espiritual de Loyola, a escoger en la práctica entre “el Ejercito de Satán y el de Cristo”. Entre procurar la Gracia de Dios o la del César.


febrero 04, 2018

Un pedido de disculpa, honra y petición a los Obispos católicos cubanos de un feligrés.


Muchos cubanos fueron ofendidos por un insulto  publicado en escrito político en "Vida Cristiana" y lo correcto es la disculpa. ¡Caramba, que casi estamos en Cuaresma Realmente!, lo normal sería la renuncia del director de "Vida Cristiana, pero en Cuba no hay...varias cosas. También les pido honren a los tres sacerdotes que publicaron una carta al Gral. Raúl Castro. Publicándola, y si no hay espacio, dando la noticia.

Petición a los Obispos católicos cubanos.
Presidente: Monseñor Dionisio Guillermo García Ibáñez, Secretario General: S. E. R., Monseñor Juan de Dios Hernández Ruíz, Secretario Ejecutivo Adjunto: Mons. José Félix Pérez Riera.
A cada uno de los Obispos católicos de Cuba y  a cada cubano sacerdote católico o pastor de otras denominaciones.
“Arrepentirse”, “cambiar de vida” es el llamado de la Cuaresma.
En este momento de crisis nacional y descrédito de la Iglesia, por acciones y omisiones, los sacerdotes Castor José Álvarez, José Conrado Rodríguez y Roque Nelvis Morales, la honran al escribir una carta pública al general que heredó de su hermano a Cuba con sus once millones de habitantes.
Carta donde le dicen la verdad  en defensa del pueblo  y que los obliga moralmente a Sus Excelencias, los obispos, a romper el silencio que acostumbran como método evasivo. A abstenerse de reprimir a estos tres sacerdotes, como parece hacen, al relegar al padre José Conrado a rincones del país y cambiarlo de templos. A apoyarlos en sus justas peticiones, con declaraciones públicas.

Recién  escribieron ustedes a la Conferencia de Obispos de Venezuela, diciéndoles que están con el sufrimiento del pueblo Venezolano y que oran por la paz, el dialogo y el cumplimiento de su constitución.
Desde el 2007, y antes, no escatimaron ustedes declaraciones para decirle al mundo y a Cuba que Raúl Castro hacia y quería “cambio”, y que, por tanto, Europa y Estados Unidos debían levantarle las sanciones.
Esos político  interesados en el desguace de ese barco encallado que es nuestra Patria, declaran ahora que en Cuba “se cumplen los Derechos Humanos”  y se apoyan en la autoridad de esas declaraciones de la Iglesia.
Coincide con esta carta, que la publicación católica “Vida Cristiana”, censura bajo pseudónimo la política del presidente de los Estados Unidos  y nos insulta a miles de cubanos, llamándonos “gusanos”, lumpens”, con las descalificaciones que Fidel Castro propagó para deshumanizar a sus disidentes a los ojos del pueblo.
Pero, “cuando hay muchos hombres sin decoro, hay hombres que llevan en si el decoro de muchos hombres”, escribió José Martí;  y se cumple entre ustedes en estos tres sacerdotes y en muchos cubanos que se ponen en peligro por civismo: “gusanos” y no “cubanos decentes”, según el “amor evangélico” de “Vida Cristiana”.
Cristo, dijo: “El buen pastor pone su vida por las ovejas, mientras que el mercenario huye” y Pablo de Tarso, en la Palabra de Dios, manda: “el Obispo ha de ser hombre irreprensible”.
No son “irreprensibles” si ven “cometer un crimen en silencio” y siguen del lado de los poderosos que destruyen material y moralmente a la sociedad cubana y no del lado de los que sufren. Obstinarse en ese silencio, tras mendaces declaraciones y documentos eclesiales a favor del Gobierno, no es prudencia sino suicidio moral.
La crisis del poder es tan grande que de declarar Sus Excelencias la verdad, ahora podrían sospecharlos de que cambiaron por oportunismo.
Apoyen la carta, apoyen al pueblo. “Cambiar de vida” es el llamado de la Cuaresma. Y si no obran por miedo o porque los chantajean por algún pecado, confiésenlo, que es lo que ustedes predican en Cristo, o retírense si no quieren estar a la altura del tiempo en que viven.
No les basta proclamarse sucesores de los apóstoles, que todos padecieron martirio. Ni estamos en la Edad Media para que nos impresionen mitras y vestiduras. Obren. Los templos, repletos a fines de los años ochenta y noventa, se vacían.
Como Obispos, al llamado de San Pablo y al de la Patria, ¡de ustedes!, “no tengan miedo”, “no endurezcan sus corazones” y prueben ser “hombres “e “irreprochables”, no instrumentos. 
Feligrés de El Buen Pastor de Jesús del Monte. 

P.S: Exhorto a los lectores a escribir a los Obispos en apoyo de la carta de los tres sacerdotes. Aunque jamás respondan una petición, como es deber del servidor público, ello no justifica que no llamemos a sus puertas. 

enero 30, 2018

Una opinión del periodista Jaime Leygonier sobre la carta a el dictador cubano de tres sacerdotes católicos.

La carta de tres sacerdotes católicos al general Raúl Castro, creo que merece apoyo, por señalar valientemente los males sociales ocasionados por el totalitarismo en Cuba. Un periodista cubano, en Cubanet, les reprocha a los sacerdotes, que en la carta se expresan contra el aborto y "el matrimonio" homosexual; subí un comentario, desde la visión cristiana y práctica, que le agradecería publique también en el Blog Religión en Revolución.
Como católico y periodista independiente frecuentemente censuro la actitud de los sacerdotes de plegarse al régimen y el carnaval de Mariela Castro. Si no hay derechos para todos, no podrá haberlos para un sector social exclusivo: homosexuales o cristianos. Si no hay libertades públicas no podrá tratarse el tema de derechos para los homosexuales y si en Cuba, el matrimonio entre hombre y mujer sirve de pretexto para que los chulos europeos recluten prostitutas en Cuba, legalizar uniones homosexuales les daría el derecho a adoptar niños para otro comercio de prostitución,
Según cifras oficiales, hasta los años noventa 4 millones de cubanos no habían nacido por legrado[i]. Ya no vemos niños con mal formaciones en las manos, pero perfectamente normales de mente y capaces de vivir su vida. Mejor que la limpieza étnica de Hitler y peor para Cuba, dentro de pocos años, por el envejecimiento poblacional, que una bomba atómica.
 Dios no es un aguafiestas cuya Ley no nos permite ser felices. Su Ley es práctica y transgredirla es buscar felicidad donde solamente recogeremos sufrimiento y trae estas consecuencias. La tiranía, que corrompe todo y todo lo usa para extorsionarnos y sacar dinero al extranjero, no debe legislar sobre temas tan delicados.

Periodista independiente cubano. Ha colaborado con la agencia de prensa independiente Hablemos Press y sus notas aparecen en distintos sitios de internet sobre temas cubano. E-mail: jaimeleygonier@gmail.com
 Ciudad de la Habana



[i] La Interrupción Legal del Embarazo consiste la extracción del contenido del útero en el primer trimestre del embarazo, el cual se puede realizar a través de dos métodos: aborto con medicamentos, o aborto con aspiración y legrado.


enero 24, 2018

Queremos vivir en la verdad. Carta de párrocos cubanos al dictador en funciones.

A Raúl Castro Ruz en el XX aniversario de la Misa por la Patria presidida por San Juan Pablo II y las palabras de Mons. Pedro Meurice en la Plaza Antonio Maceo de Santiago de Cuba, el 24 de enero de 1998.
El pasado primero de enero se ha conmemorado el 59 aniversario del triunfo de una Revolución. Una Revolución necesaria ante las atrocidades cometidas impunemente por un poder que se había vuelto contra este pueblo. Muchos lucharon y muchos murieron por dar a sus hijos una Cuba donde se pudiera vivir en libertad, en paz y prosperidad.
Hoy, casi seis décadas después, tenemos argumentos suficientes para evaluar qué hemos vivido en nuestra tierra.
Desde la institucionalización del Partido Comunista como el único partido autorizado a existir, nunca se ha permitido a este pueblo alzar una voz diferente, antes bien, toda voz diferente que ha intentado hacerse oír ha sido silenciada.
Este estilo totalitario ha permeado cada capa de la sociedad. Los cubanos saben que no tienen libertad de expresión, se cuidan para decir lo que piensan y sienten, porque viven con miedo, muchas veces incluso, de aquellos con quienes conviven cada día: compañeros de escuela, de trabajo, vecinos, conocidos y familiares. Convivimos en un entramado de mentiras que va desde el hogar hasta las más altas esferas. Decimos y hacemos lo que no creemos ni sentimos, sabiendo que nuestros interlocutores hacen lo mismo. Mentimos para sobrevivir, esperando que algún día este juego termine o aparezca una vía de escape en una tierra extranjera. Jesucristo dijo: “la verdad los hará libres”. Queremos vivir en la verdad.
El monopolio y control de los medios de comunicación social hace que nadie pueda acceder a medios públicos de comunicación de modo libre. Del mismo modo, no existe, una educación alternativa. Todo niño cubano tiene la obligación de escolarizarse y acceso a la escuela, pero a un solo modelo de escuela, a una sola ideología, a la enseñanza de un único modo de pensar. Los cubanos tienen el derecho a tener alternativas educacionales y opciones para la educación del pensamiento, los padres cubanos tienen el derecho a elegir qué tipo de educación desean para sus hijos.
Es lamentable el desamparo económico que vive este pueblo, obligado por las circunstancias a mendigar la ayuda de familiares que lograron marchar al extranjero o a los extranjeros que nos visitan; a aplicar la justa compensación o a robar todo lo que puede, renombrando al robo con palabras delicadas que ayuden a la conciencia a no mostrarse en toda su crudeza. Muchas familias carecen de una economía mínimamente estable que les permita adquirir serenamente lo básico para vivir. Comer, vestir y calzar a los hijos es un problema cotidiano, el transporte público es un problema, incluso el acceso a muchos medicamentos es un problema. Y en medio de este pueblo que lucha por sobrevivir, se inserta el sufrimiento callado de los ancianos, muchas veces silenciosamente desprotegidos. ¿Cómo se puede decir que es del pueblo, el capital que el pueblo no decide qué se hace con él? ¿Cómo mantener las necesarias instituciones públicas si no se cuenta con los recursos necesarios? ¿Por qué se invita a que vengan extranjeros a invertir con su dinero y no se permite invertir a los cubanos en igualdad de oportunidades? Los cubanos tienen derecho a participar como inversores en la economía y en las negociaciones de nuestra patria.
Y a todo esto se suma la falta de libertad religiosa. La Iglesia es tolerada, pero no deja de ser vigilada y controlada. Se reduce la plena libertad religiosa con una controlada libertad de permisos de culto. Los cristianos pueden reunirse a compartir su fe, pero no les es permitido construir un templo. La Iglesia puede hacer procesiones e incluso misas públicas, pero siempre a condición de un permiso expreso de las autoridades que, de no otorgarlo, no permite apelación ni da explicación. La Iglesia puede alzar su voz en los templos, pero no tiene acceso libre a los medios masivos de comunicación y, en los escasos momentos en que esto ocurre, es siempre bajo censura. Los laicos son censurados cuando intentan aplicar a la práctica política y social su fe.
Esta dinámica social que ha resultado en Cuba, ha olvidado a la persona, su dignidad de hijo de Dios y sus derechos inalienables; casi 60 años después de que este pueblo creyera en un ideal que siempre se pospone y nunca se realiza. Cuando alguien cuestiona, cuando alguien alza la voz, sólo encuentra vulnerabilidad y exclusión.
Queremos un país donde se respete más la vida desde su concepción hasta la muerte natural, donde se fortalezca la unión de la familia y se cuide el matrimonio entre un hombre y una mujer; en el que las pensiones alcancen a nuestros ancianos para vivir; en el que los profesionales puedan vivir dignamente con sus salarios; en el que los ciudadanos puedan convertirse en empresarios y haya más libertad de trabajo y contratación para los deportistas y artistas. Los jóvenes cubanos deberían encontrar posibilidades de trabajo que les permita desarrollar sus talentos y capacidades aquí y no vean como única salida irse de Cuba.
Tenemos una legalidad supeditada a un poder, la ausencia de un “Estado de Derecho”. Se hace imprescindible la clara distinción e independencia de los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. Queremos que nuestros jueces no sean presionados, que la ley sea orden, que la ilegalidad no sea una manera de subsistir o un arma de dominio. Que nuestro Capitolio se llene de legisladores que, con pleno poder, representen los intereses de sus electores.

Nuestro pueblo está desanimado y cansado, existe un estancamiento que se resume en dos palabras: sobrevivir o escapar. Los cubanos necesitan vivir la alegría de “pensar y hablar sin hipocresía” con distintos criterios políticos. Estamos cansados de esperar, cansados de huir, cansados de escondernos. Queremos vivir nuestra propia vida.
Esta carta tiene también un propósito, que es un derecho: Queremos elegir en libertad. En Cuba hay votaciones, no elecciones. Urgen elecciones donde podamos decidir no sólo nuestro futuro, sino también nuestro presente. Ahora se nos invita a “votar”, a decir “sí” a lo que ya existe y no hay voluntad de cambiar. Elegir implica, de por sí, opciones diferentes, elegir implica la posibilidad de tomar varios caminos.
Si escribimos esta carta es para evitar que un día, por alguna circunstancia, Cuba se sumerja en cambios violentos que sólo añadirían más sufrimiento inútil. Todavía tenemos tiempo de hacer un proceso progresivo hacia una pluralidad de opciones que permita un cambio favorable para todos. Pero el tiempo se acaba, apremia abrir la puerta.
De nada sirve ocultar la verdad. De nada sirve fingir que no pasa nada. De nada sirve aferrarse al poder. Nuestro Maestro Jesucristo nos dice a los cubanos hoy: “¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida?” Estamos a tiempo de construir una realidad diferente. Estamos a tiempo de hacer una Cuba como la deseaba Martí: “con todos y para el bien de todos”.
A la intercesión de la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba, nos encomendamos. Ella, Madre de todos los cubanos, interceda ante el Señor de la historia que, como dijo en Cuba, Su Santidad Benedicto XVI: “Dios no solo respeta la libertad humana, sino que parece necesitarla”, para que podamos elegir siempre el bien mayor para todos.

Padre Castor José Álvarez de Devesa, Cura del Modelo, Camagüey
Padre José Conrado Rodríguez Alegre, Párroco de San Francisco de Paula, Trinidad, Cienfuegos

Padre Roque Nelvis Morales Fonseca, Párroco de Cueto, Holguín

enero 11, 2018

El año nuevo y la religión.

Por: María Nélida López Báez.*
La Habana, 11 de enero de 2018. -En el sincretismo criollo, Eleguá es el orisha -según los yorubas- dueño de las encrucijadas, abre y cierra los caminos, concede dinerito, lleva y trae matrimonios; o sea que tiene unos cuantos poderes.  Eleguá es un niño y un viejo a la vez, portero de las casas religiosas, lo concilian con el Niño de Atocha, por eso se le ofrendan caramelos, dulces, frutas, merengues, pitos, juguetes; pero también aguardiente, miel de abeja, tres pollos, un chivo mamón, en fin, es un gran comelón.
Un babalao en Cuba haciendo un ebbó
Según cuentan las leyendas africanas nació como un coco, se fue secando y con los años la mano del hombre lo convirtió en una piedra con veintiún caminos. (Cualquier similitud con otra piedra, es cosa de imaginación). Su nombre significa “el mensajero príncipe” y es el primer santo que se recibe cuando alguna persona se inicia en la religión.
Este año es la deidad regente, acompañada por Yemayá, que es la dueña de los mares, tiene que ver con las mujeres embarazadas, como la madre de la religión por sabia y poderosa, sus ofrendas son: flores frescas, chicharritas de plátano, frutas, carnero, gallo, pato, melado de caña, y vino seco. Se sincretiza con Nuestra Señora de la Virgen de Regla.
Esta religión o mezcla de tradiciones religiosas se ha expandido mucho por la isla; los cubanos creyentes e incluso algunos que no lo son, leen la letra del año y se la pasan entre sí, al parecer con la esperanza que sea un año de mejor futuro para la familia, porque siempre se ha visto que hay una esperanza de mejorar la calidad de vida acudiendo a la fe.

Las personas en la calle comentan, sobre todo, lo relativo a los cambios que anuncia la letra; pero lo que más ha impactado es el hecho de que siendo Eleguá el dueño de los caminos, quien abre y cierra las puertas; así como Yemayá la dueña de los mares, les está indicando a muchos que podrán irse al exilio por el mar, y es que la gente les da a estos signos sus propias interpretaciones.
Habría que recordar que, dentro de las costumbres más vinculadas a recibir el nuevo año con esperanzas, están: tirar un cubo de agua para la calle, con el fin de que se lleve lo malo; y dar la vuelta de la manzana con una maleta para poder viajar.
No obstante, según los sacerdotes de la Regla de Ifá, (Ifá hace referencia al Dios de la adivinación) conocidos como babalawos, es un año bueno y mucho más fresco que el anterior; lo que no coincide en lo absoluto, con lo que dijo el vicepresidente cubano Miguel Díaz Canel.
Hasta el momento, ningún “padrino” ha logrado liberar al pueblo cubano de los 60 años de maldición que ha tenido, esperemos que en el 2018 se pueda hacer algún “ebbó” (ofrenda, trabajo mágico) que lleve a los sufridos cubanos a la felicidad, con un fuerte “maferefun” (bendición).
*Foto reportera de la Agencia Independiente de Prensa Hablemos Press. Se desempeña como comunicadora para la Red cubana de comunicadores comunitarios. Reside en Ciudad de la Habana, Cuba. Teléfono: 52437850.

enero 06, 2018

Una opinión sobre el autor del libro “Dios no entra a mi oficina”, del pastor Alberto González, en relación a un artículo publicado.

El post que incluimos a continuación es un comentario sobre el artículo, que apareció en este Blog sobre el libro testimonial del pastor Alberto González, artículo escrito – ¿mala memoria? - por el periodista independiente Eduardo Martínez Rodríguez y que aparece en el diario digital de temas cubanos: Primavera digital. El comentarista hace uso de su derecho de opinión.
Una opinión sobre el autor del libro  “Dios no entra a mi oficina”, del  pastor Alberto González, en relación a un artículo publicado.
¨Pesa falsa y medida falsa¨. Proverbios 20:10
Que nadie se confunda respecto a Alberto González, Pastor Bautista de Cuba Occidental (ACBCOcc) y directivo de la misma.  El autor del mencionado libro, lo que describe, no es noticia desde hace mucho tiempo. Solo trata de quedar bien con todos; las víctimas y los victimarios, dejando detrás de él la sensación de héroe.
Las personas de las cuales comenta el autor de este artículo: Jaime Ortega, Raúl  Suarez y el propio Alberto González; este último quien “no quiere que se le mal interprete”, después que sufrieron la UMAP se convirtieron en esclavos del régimen al servicio de la Inteligencia o Seguridad del Estado. Todos ellos trabajando en el campo de la religión. Interesante es que  después que salieron de la UMAP  NO sufrieron persecución ni penurias o escases como el resto de los cubanos. Por el contrario han disfrutado de abundantes privilegios económicos otorgados por el gobierno, ocupando liderazgos en las diferentes Asociaciones Religiosas. No les faltaron viajes y relaciones internacionales trabajando para el gobierno de forma abierta, encubierta y media encubierta. Lo triste es que todavía tienen a muchos cristianos tontos o falta de entendimiento engañados.
En este mismo Blog, Religión en Revolución, denuncie su participación y responsabilidad como directivo del Centro Cristiano de Reflexión y Dialogo en Matanzas; organización pro castrista, sincrética y anticristiana. Sin lugar a dudas y de ninguna manera vulnerará la sensibilidad del sistema castrista.
“En el manual se manifiesta e  invita a orar por los cristianos sincréticos”, Pág. 18 ‘’’ padre, el panorama religioso de nuestra nación es sombrío, la santería, el humanismo ateo y el sincretismo de algunos cristianos, te han dejado a ti, aquellos que su teología y práctica son alejadas de las sagradas escrituras y por lo tanto erradas.
Lo cuestionable es que nuestro antiguo presidente de la convención Rev. Alberto González  es directivo y ejecutivo de un centro ecuménico y sincrético, llamado Centro Cristiano de  Reflexión y Dialogo. Su revista, órgano oficial promueve, divulga, propone  el sincretismo teológico y moral; no cuestiono ni critico al centro, su proyección  o directivos, cosa que respeto por que cada cual piensa, vive  y se asocia como le parece. Lo que cuestiono es que un directivo nuestro pueda pertenecer, dirigir y representar una proyección ideológica, teológica  contraria a los principios bautistas y cristianos,- bíblicos-, que el mismo representa como bautista; más aun siendo el mismo  un directivo coautor del Manual de Oración.
Actividad del Centro Cristiano de Reflexión y Dialogo
 Cárdenas Matanzas, Cuba
El Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo en su revista numero 11 correspondiente a los meses abril y junio 2007, cuatro meses después de terminar su Presidencia en la Convención (ACBCOcc); se anuncia en su página central su pertenencia, cargo y responsabilidad en el mismo .En esta misma edición se encuentran dos artículos que promueven el error y pecado, como lo vemos los que tenemos en las sagradas escrituras  nuestra regla de fe y práctica.
Una utopía para el siglo XXI Promueve al marxismo como proyecto libertador. Este escrito contribuye a iluminar la posición de creyentes y no creyentes que apoyan el socialismo como proyecto de futuro. Pág. 34 y 35. Estas son palabras textuales del director del centro CCRD en el prólogo del artículo. Este artículo termina…., y la mantiene no solo porque sigue siendo necesario, deseable, posible y realizable, el marxismo, aunque no inevitable, sino también porque dado su contenido moral de justicia, dignidad, libertad e igualdad, esta utopía. Sea o no sea en el futuro debe ser.
¿Cómo vive usted su sexo? Artículo sobre la sexualidad. Promueve el homosexualismo, proyección personal que tenemos que respetar como derecho libre de cada ser humano. Pero  que no aceptamos en nuestra condición de creyentes (Pág. 28)  ¿quién determina que alguien, por su sexualidad, sea presentable o no en la sociedad? ¿Por qué  el diferente es un peligro para mí y porque he de vivir a la defensiva respecto a él o ella? ¿Por qué dos personas del mismo sexo si se quieren, no pueden ser reconocidas social y legalmente, sin hacer ascos, como pareja?
Esta información es de conocimiento público y lo domina toda la directiva .Algunos pastores, quienes al ver la pasividad, tolerancia y la actitud de la dirección de la misma optan por el silencio, recluyéndose cada cual a su iglesia. Ningún creyente comprometido con Dios y su Palabra comparte, defiende o promueve ninguna de estas tendencias, filosofías o estilos de vida.¨
Fragmentos de: “Alerta al pueblo cristiano por la campaña 50 Días de Oración
*Pastor Bautista de Cuba Occidental. Graduado en el 1991. Se ha desempeñado como Pastor en las Iglesias de San Luis (PR), Fomento (SS) y Cárdenas (MTZ). Licenciado en Estudios Bíblicos por la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos (FLET).Ha cursado estudios de: teología Pastoral, Actualización Bíblico-Pastoral, Talleres de Teología Pastoral. Superación Profesoral y de Iglesia y Crecimiento, este último auspiciado por la Alianza Bautista Mundial. Reside en la actualidad en Florida, Estados Unidos.
Información relacionada:

enero 05, 2018

En Cuba un sacerdote episcopal jubilado puede quedarse sin su vivienda a solicitud del liderazgo de esa denominación.

¿Un Cura jubilado se queda sin techo?
Julio Alonso Milián, es un sacerdote camagüeyano que ha servido por más de cuarenta años en la Iglesia Episcopal de Cuba. Ha sido pastor de la comunidad episcopal de Santa Clara, Jesús Nazareno, durante casi toda su vida. Y en el pasado octubre de 2017 le llegó la hora de la jubilación forzosa.
Sin embargo, no ha sido ésta ocasión de júbilo para el sacerdote ni para su esposa, sino todo lo contrario. En los duros años setenta y ochenta, la entonces joven pareja, se instaló en la “casa pastoral” de la parroquia episcopal santaclareña. Un inmueble donado por el Doctor Domínguez a la Iglesia Episcopal, pero que, por razones de la Ley de la Vivienda de aquel entonces no podía ser registrado como propiedad de la Asociación la Iglesia en Cuba (Personalidad Jurídica de la Iglesia Episcopal cubana).
Fue por esa causa que el Obispo ordinario de la Diócesis autorizó al padre Julio Alonso a registrarla a su nombre y, consecuentemente, a asumir los deberes de un propietario (Arte utilizado por casi todas las denominaciones para mantener un nivel inmueble de funcionamiento).
Durante muchos años este cura episcopal “pagó el alquiler” de la casa y llegado el momento obtuvo su Título de Propiedad. El conflicto interno en esta denominación se originó cuando, a finales de 2017, la actual obispo de la Iglesia Episcopal en Cuba, la Reverendísima Griselda Delgado del Carpio, exigió al padre Julio Alonso que “devolviera” la propiedad de la casa en cuestión a la Asociación la iglesia en Cuba (la modificación de la Ley de la Vivienda ya lo permite), a cambio de pagarle su jubilación.
 La Iglesia Episcopal en Cuba, a causa de la ausencia de una Ley de Culto que contemple todos los aspectos posibles de la Institución religiosa, está ante un serio dilema: tiene que actuar para “recuperar” la propiedad de un inmueble y hacer justicia a un ministro con una larguísima carrera eclesial y, ya bien metido en la tercera edad, sin ninguna posibilidad de comprarse una casa donde pasar, junto a su esposa, los últimos años de su vida.

Fuente: La Aurora. Publicación quincenal editada en Santa Clara, Cuba por  el P. Félix Ramos Castilla, fundador del  Instituto Patmos. El  boletín ¨La Aurora¨ promueve una campaña para una Ley de Culto y de Libertad Religiosa. Esta noticia aparece en el último boletín.

diciembre 26, 2017

La otra cara de la Navidad.

Por: Pbro. Mario Félix Lleonart Barroso.*
La Navidad es también la historia del mesón lleno y del establo como único lugar para que naciera el niño. Es también la del totalitario Herodes que incurrió en un genocida infanticidio, se extiende al episodio del niño Jesús refugiado con su familia en Egipto…,
De este tema ya bastante escribí en dramas que representé en nuestras iglesias en Cuba cuyas fotos y videos no sé si algún día recuperaré pues se encuentran, junto a los propios dramas escritos, en manos del aparato policial de la Seguridad del Estado cuando confiscó nuestras laptops el 21 de junio de 2014. Tal vez cualquier día hasta me entero que los guiones que escribí están siendo montados por grupos de teatro en cuarteles del MININT o el MINFAR  en Cuba. Ya sabemos que los árboles de Navidad más grandes que se han colocado en Cuba, tras largos años de prohibición de las festividades, fueron los del Comité Central del PCC, aunque este año particularmente parece que no los han puesto. En uno de aquellos dramas hasta me atreví a representar mi propia versión para Cuba del clásico ¨Cuento de Navidad¨ de Charles Dickens.
El establishment cubano tendrá sus razones para dejar este año al árbol de Navidad fuera de sus adornos de la temporada, casi arrojándolo por completo a la iniciativa privada que desde hace algún tiempo intenta ser su mejor pulsador, aunque a veces parezcan cohabitar juntos. Yo tampoco este año he armado arbolito. Y no se debe a razones de índole ideológica o religiosa como algunos que desde hace años la emprenden contra una tradición donde también pulsan cristianismo y paganismo desde el mismo origen de la festividad, tal vez ni yo mismo pueda explicar las razones de cómo incluso teniendo chicos en casa no me motivé este año, aun teniendo disímiles posibilidades de conseguirlos de diversos tamaños, luces y colores (ni siquiera nos motivamos a colocar una guirnalda, ni luces dentro o fuera de casa). Es contraproducente cuando en Cuba hubo años en que sin condiciones llegué a cortar simplemente una rama de pino que llené con adornos de papel preparados por mí mismo.
Hasta algunos hermanos de la iglesia se han sorprendido de que su familia pastoral no haya puesto este tipo de adornos alegóricos. En nuestro barrio nuestra casa contrasta sin adornos con todas las del vecindario, aunque tal vez muchos de nuestros vecinos ni siquiera visitan nunca alguna iglesia. No sé qué responder a los hermanos de la iglesia que por simple curiosidad me han preguntado.  Es que tal vez las razones escapen hasta a nosotros mismos, y digo nosotros pues cualquier otro miembro de nuestra familia podía haber tomado la iniciativa que ninguno de los otros le habría quitado, pero nadie lo hizo y pareciera que es que a todos nos ocurra lo mismo.  Y el denominador común de todos en casa, y precisamente nuestro contraste con los demás hermanos de la iglesia, y absolutamente con todos en el barrio, es que somos cubanos.
Tal vez en nuestro subconsciente pesa demasiado el hecho de saber que nuestros padres, abuelos, hermanos, allá lejos en la isla continúan sobreviviendo con tantas libertades pisoteadas; sin certeza de que hayan podido preparar algún plato especial para estos días de fiesta; sin tal vez la posibilidad incluso de colocar un árbol; y sea el espíritu de ellos el que se prolongue en nosotros en la distancia. El hecho de saber que nuestra gente en Cuba vuelve a vivir otra navidad sin libertad y sin comida nos impide disfrutar las nuestras plenamente.
Pero no podría decirse por ello que no reine en nosotros el espíritu navideño. Ayer hablé de esto en mi sermón dominical cuando abordé la otra Navidad, no la de risas, canciones y colores, sino la otra, quizás le haya aguado la fiesta a alguien, aunque no era mi propósito, pero no hablé del muy conocido Nunc dimittis de Simeón en Lucas 2:29-32, sino de lo dicho por él más adelante, en tono mucho más bajo, tal vez solo al oído de María, otras palabras menos populares y difíciles de digerir, pero tan reales como las primeras: ¨He aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha (y una espada traspasará tu propia alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones¨ (Lucas 2:34-35). 
Puede ser que muchos amigos y hasta familiares se hayan extrañado de mi falta de comunicación en un día tan especial.  No es que les hubiese olvidado, ni mucho menos que no pasásemos un día extremadamente navideño. Por el contrario, es que le cedí todo el Día de Navidad mi teléfono a mi hija Rachel de 9 años, ella pasó feliz toda la jornada hablando con otra niña cubana refugiada como ella en otro punto distante de USA. Fue la manera en que ambas, sin otros niños a su alrededor, pudieron pasar primero literalmente horas conversando, y luego jugando como si estuvieran lado a lado a través de Roblox. La otra niña refugiada cubana en este momento está de homeless con su mamá, pasando juntas las que tal vez sean una de las peores navidades de sus vidas. A diferencia de Rachel la otra niña no vino a USA acompañada de ambos padres, ni siquiera con algún otro hermano, solo con su madre soltera a quien se le hace difícil obtener de momento un trabajo que no choque con sus prioritarios deberes como madre, ni que le permita obtener el dinero suficiente como para pagar una renta. En Cuba tenían su propio apartamento pero la persecución en su contra les hacía la vida cada vez más imposible, por lo que prefirieron venir de homeless, para empezar, a Estados Unidos , que continuar viviendo todo el tiempo mancilladas a cambio de tener un apartamento en Cuba.
La vida de los refugiados cubanos como para la de cualquier refugiado de otro país suele ser dura, sobre todo en los primeros tiempos, y especialmente si solo se trata de una madre soltera y una niña, como sucede en este caso. Nuestra salida es un exilio por más que el régimen nos despida de Cuba en un teatro mal montado en el aeropuerto simulando que solo salimos de visita, y hasta se molesta en recordarnos con ¨cortesía¨ que según su actual Ley migratoria ¨podemos estar hasta dos años de viaje¨ -porque según el establishment que desgobierna Cuba en ese país no existen ni presos, ni mucho menos refugiados políticos; retórica que no solo los medios nacionales cubanos se encargan de propagar sino que incluso hasta algunos medios norteamericanos amplifican. Mi familia, llegada como refugiada a los Estados Unidos en agosto de 2016 ha tenido entrevistas con algunos de estos medios que luego nunca fueron publicadas por contradecir sus discursos desinformativos.
Los refugiados cubanos no somos tan populares como los sirios o iraquíes, y nuestras realidades de origen podrán ser bien diferentes, pero somos tan refugiados unos como los otros, aunque esto no le encaje a medios como CNN: en noviembre de 2016 fuimos entrevistados para el show 'United Shades of America' de Kamau Bell para su capítulo 'Inmigrants and refugees', pero no nos incluyeron. En julio de 2017 se tomó el trabajo de venir a nuestra propia casa un equipo de NPR, aparté mi tiempo y dediqué dos horas, pero tampoco ellos escucharon lo que querían oír, recuerdo todavía la cara de espanto de la productora cuando puse el ejemplo del pastor Ramón Rigal que no quería que sus hijos fuesen más a la escuela porque allí les obligan a gritar ¨Pioneros por el comunismo, ¡Seremos como el Ché!¨. Y el rostro de la periodista no se desfiguró por lo que le conté que obligaban a hacer a los hijos del pastor, sino porque yo me atrevía a cuestionar a uno de sus íconos, el Ché Guevara. No me extrañó que dos semanas después me avisaran que habían perdido el tiempo pues el audio no se había grabado y no podrían publicar nada. Un importante medio cristiano al que dediqué mi mañana del viernes 17 de noviembre para una entrevista en sus estudios en DC y al cual di la primicia del secuestro al que todavía se encuentra impunemente sometida la Oficina de la Junta de Misiones de la Convención Bautista Occidental todavía no ha publicado ni un minuto.

La Navidad es también la historia del mesón lleno y del establo como único lugar para que naciera el niño. Es también la del totalitario Herodes que incurrió en un genocida infanticidio, se extiende al episodio del niño Jesús refugiado con su familia en Egipto dando inmediato cumplimiento a las advertencias proféticas que diera el anciano Simeón a María. Pero así como esas circunstancias transitorias convergieron en el cumplimiento de los propósitos divinos para traer luz a las tinieblas; también en nuestras historias se manifestará la otra Navidad de gozo y paz. Porque como bien nos demostrará el Niño, en la cruz, luego del quebrantamiento viene la exaltación. 

diciembre 23, 2017

Clasificación de los cubanos según una publicación católica: gusanos, vagos y disidentes…. ¡ah! también personas honestas y trabajadoras que decidieron emigrar.

Ni “gusanos” ni disidentes: respuesta a una publicación católica cubana
Resulta lamentable lo aparecido en “Vida Cristiana” el pasado domingo.....,
Por: Rene Gómez Manzano.*
Durante mi carrera como periodista independiente en Cuba, más de una vez he tenido que rebatir planteamientos calumniosos hechos por los poderosos medios de propaganda castristas. Lo que nunca pensé es que llegaría un día como hoy, en que el objeto de mis refutaciones tuviera que ser un trabajo publicado en la pequeña prensa católica del país.
Se trata del Número 2769 del plegable hebdomadario Vida Cristiana. Esa publicación consiste en una simple hoja de papel gaceta y tamaño legal, impresa a cuatro páginas, que cada fin de semana se entrega a los fieles después de misa. Su modesta tirada se ajusta a las limitadas posibilidades editoriales con las que cuenta la institución más antigua de nuestra Patria.
La publicación es tan modesta que ni siquiera se vende. Su primera plana siempre está dedicada a un tema relacionado con la liturgia de la palabra de ese domingo. Otras secciones fijas contienen el santoral y las lecturas bíblicas de la semana, así como algún soneto del prolífico hermano Jesús Bayo.
Los restantes trabajos —ninguno de los cuales excede de una página— narran experiencias vivenciales o eventos eclesiales; de modo eventual, consisten en un artículo de opinión. Yo, como católico practicante, en ocasiones puedo no estar de acuerdo con alguna de las tesis esbozadas en estos escritos, pero mi discrepancia no ha pasado de ahí, pues los planteamientos se hicieron con el debido respeto al prójimo. No se trata de algo que deba asombrarnos, pues eso es lo que cuadra a una publicación cristiana.
No sucedió así con el artículo de esta semana que provocó mi malestar y motivó estas líneas. Se trata del trabajo intitulado “El Amor Todo lo Puede”, escrito por Julio Pernús. A pesar del título, que se reproduce en la línea final de la obrita, ésta parece inspirada en un odio visceral contra “el otro”, en el desprecio más profundo hacia el que piensa o actúa diferente. Se trata, como es obvio, de sentimientos naturales en un comunista, pero no en un católico.
En un párrafo digno del olvido, el autor, refiriéndose a Estados Unidos, plantea: “Como muchos miembros del pueblo cubano tengo familiares allí, que por cierto no son gusanos, lumpens ni disidentes. Son personas honestas y trabajadoras que decidieron emigrar” (…).
Insisto en que jamás pensé leer palabras como ésas en una publicación cristiana. El término despectivo “gusano” fue ideado y empleado sin recato alguno por el fundador de la dinastía castrista para referirse a otros seres humanos que discrepaban de él y de sus erradas políticas; fue pronunciado desde elevadas tribunas y utilizado de manera habitual como parte inseparable de la neolengua “revolucionaria”. El vocablo “gusanos”, en boca de Fidel Castro, fue un hermano carnal de “las cucarachas” a las que gustaba injuriar Adolfo Hitler y de “las ratas” del norcoreano Kim Il-Sung.
Se trató de un medio grosero, pero por desgracia efectivo, de denigrar al adversario, de ningunearlo y convertirlo en “no persona”. Su empleo en el lenguaje cotidiano constituyó el prólogo imprescindible para transformar a todo el que discrepaba en objeto válido de cuanto abuso y cuanto atropello se les ocurrieran a los jerarcas del Nuevo Régimen. ¿Qué corresponde hacer con un gusano? ¡Despreciarlo y aplastarlo!
Pero el uso generalizado de dicha palabra, con ese sentido, data de los primeros tiempos de la Revolución, décadas atrás. En fechas recientes, no la he leído ni siquiera en el Granma, lo cual es mucho decir. De hecho, en esa acepción peyorativa no recuerdo haberla visto impresa desde hace años, hasta que ahora Vida Cristiana — ¡nada menos que un periódico católico!— volvió a utilizarla.
Algo parecido —aunque ya no tan claro— sucede con el neologismo “lumpens”. Por supuesto que esta voz tiene su significación correcta, pero también ella ha sido prostituida por el totalitarismo. Durante el Éxodo del Mariel, ese término se aplicaba no sólo a los convictos sacados de las prisiones u otros antisociales (que en puridad podían merecer ese calificativo, lo que no justifica que se les insultara así de manera pública). También se usó para las personas decentes recogidas por sus familiares.
Por último, Pernús incluye a los “disidentes”; es decir: presenta al que discrepa como otra supuesta personificación del mal. Salvando las distancias, ese párrafo bochornoso me recuerda una anécdota de la República Dominicana. En las primeras elecciones democráticas celebradas allí tras la eliminación del tirano Trujillo, hubo dos candidatos presidenciales favoritos: Viriato Fiallo y Juan Bosch.
En un mitin de campaña, el primero se refirió a todos sus compatriotas, pero pretendió puntualizar el concepto con unas palabras repulsivas: “Los negros, los mulatos y las personas decentes”… La frase, de claro contenido racista, pronunciada en un país donde el proceso de mestizaje está muy avanzado, puso de manifiesto que el señor Fiallo, además de un hombre malo, era un pésimo político. No en balde Bosch ganó a sombrerazos.
Ahora Pernús hace algo parecido. Para cerrar con broche de oro su repugnante párrafo, pone de un lado a “gusanos, lumpens (y) disidentes”. Del otro, frente a ellos, coloca a las “personas honestas y trabajadoras”. ¡Y que una cochinada como ésa la hayamos tenido que leer en un órgano cristiano!
Cubanet      
* (La Habana, 1943). Graduado en Derecho (Moscú y La Habana). Abogado de bufetes colectivos y del Tribunal Supremo. Presidente de la Corriente Agramontista. Coordinador de Concilio Cubano. Miembro del Grupo de los Cuatro. Preso de conciencia (1997-2000 y 2005-2007). Dirigente de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil. Ha recibido premios de la SIP, Concilio Cubano, la Fundación HispanoCubana y la Asociación de Abogados Norteamericanos (ABA), así como el Premio Ludovic Trarieux.