Existe una abundante información después de la visita del Papa a Cuba, la
ola de arrestos en la Isla, la brutal detención de un joven que gritó en la
Misa Papal en Santiago de Cuba. La ocupación de una Iglesia en La Habana y el
desalojo violento de los ocupantes. Reuniones sobre reformas económicas e inmigración
auspiciadas por la Iglesia y excluyendo a la oposición y finalmente las declaraciones
del director de la población católica Palabra Nueva en Nueva York y la intervención
del Cardenal en la Universidad de Harvard. Hay de todo en las opiniones pero destilan un anticatolisismo crítico en muchas informaciones
y no solo en Miami como apunta este post. Aquí dejamos la única opinión está de
parte de la dictadura, como es usual damos espacio a todas las opiniones…, así
pues ¡que hable León Cotayo!
Por: Nicanor León Cotayo.
Lo sucedido ahora es continuación de la venganza anticatólica llevada a
cabo durante esos días por los ultraderechistas de origen cubano que radican en
Miami, pública y tenazmente opuestos al viaje del Sumo Pontífice.
Otra vez elementos ultraderechistas de origen cubano de Miami lanzaron
grotescas diatribas contra el arzobispo de La Habana, Jaime Ortega Alamino.
Ahora porque el martes al hablar en los Estados Unidos hizo
pronunciamientos que contradicen invenciones fabricadas en esa urbe para
afectar la imagen del país caribeño.
Ortega Alamino intervino en el foro Iglesia y Comunidad: un diálogo sobre
el rol de la Iglesia Católica en Cuba, auspiciado por el Centro de Estudios
Latinoamericanos David Rockefeller, de la Universidad de Harvard, en Cambridge,
Massachusetts. Ver
Video de su intervención al final.
Según explicó a los asistentes, la ocupación de la Basílica Menor de la
Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, ubicada en Centro Habana, el pasado 13
de marzo, fue organizada desde Miami. También afirmó que hay grupos “que dañan mucho a cualquier tipo de
oposición o disidencia”.
A renglón seguido agregó: “No fueron
sacados a la fuerza. Ellos eran un grupo que, me apena mucho, pero todos eran
antiguos delincuentes” (…) “había toda una gente allí sin nivel cultural,
algunos con trastornos psicológicos”.
¿Cómo reaccionó El Nuevo Herald frente a esa revelación del prelado?
El viernes desplegó en su primera
página un gran titular que enunciaba: Rotundo rechazo de opositores a palabras
del cardenal Jaime Ortega.
Luego, chocando de frente con lo dicho por este último en Harvard, señaló
que el desalojo de esas personas, a las que llamó “opositores pacíficos del Partido Republicano de Cuba”, tuvo lugar
en medio de “golpes, empujones y patadas”.
El rotativo además opinó que la ocupación del mencionado templo representó
“una de las más significativas acciones de la oposición en vísperas de la
visita del papa Benedicto XVI a Cuba, realizada del 26 al 28 de marzo pasado.
Lo sucedido ahora es continuación de la venganza anticatólica llevada a
cabo durante esos días por los ultraderechistas de origen cubano que radican en
Miami, pública y tenazmente opuestos al viaje del Sumo Pontífice.
Son tan dogmáticos y odian tanto, que el arzobispo Ortega Alamino dijo en
Harvard que cuando en 1995 estuvo en Miami, el entonces obispo auxiliar,
Agustín Román, le recomendó no mencionar en sus homilías la palabra “reconciliación”.
Alineado en cuerpo y alma a ese pensamiento y actuación se encuentra El
Nuevo Herald, cómplice ilustre de los judas de Miami.