Por: Eloy A Gonzalez.
Parece que
se quedó parqueado en la iglesia, en el potluck, o en el grupo de WhatsApp
donde todo el mundo “ora por la nación” pero el día de las elecciones se queda
en casa porque “Dios tiene el control”.
Y después
vienen los lamentos: que si el aborto, que si la ideología de género, que si la
agenda woke, que si la familia tradicional… Hermano, si tú no votas, otros
votan por ti. Y esos “otros” sí saben lo que quieren.
Lo más
cómico —o trágico— es ver a cristianos fundamentalistas votando por candidatos
que nunca escondieron su agenda progresista. No los engañaron: fueron claritos.
Pero nada,
el voto de protesta es así: te molesta un republicano y terminas apoyando al
que te va a legislar en contra de tus valores como cristiano.
En Cuba
decimos: “Agárrense de la brocha que me llevo la escalera”. Pues eso mismo: mientras algunos
conservadores se entretienen protestando, absteniéndose o votando por “el
que me cae bien”, la escalera se la llevan otros…y después no hay cómo
subir.
Aviso a
navegantes:
En los
próximos días publicaré un artículo fundamental y preciso; sobre el papelón del
voto “conservador” en Texas. Sí, ese mismo voto que se supone firme, bíblico y
tradicional… pero que terminó rezongando, absteniéndose o apoyando agendas
progresistas que nunca se disfrazaron. Ya está bueno de que algunos se llamen “fundamentalistas”
el domingo y voten como si fueran becarios de la agenda woke el martes.
Voy a
decirlo sin rodeos:
Hay una
mezcla paradójica —y peligrosa— de “sepulcros blanqueados”; retórica pseudo‑bíblica y una deriva
socialista que ha terminado metiendo en el mismo saco a gente de escuela
dominical con discursos promuerte –
aborto- , simpatías por agendas
radicales – musulmanes o pro-Palestinas -; y un cortejo absurdo hacia ideologías que jamás han tenido
misericordia con los cristianos.
Y sí, voy
a ponerle mucho con demasiado, porque lo que está pasando no se entiende: personas
que crecieron cantando himnos, memorizando versículos y defendiendo la vida…
ahora votando por plataformas que celebran el aborto, promueven la ideología de
género y aplauden agendas que históricamente han perseguido a la fe cristiana.
Voy con
todo
4 de noviembre de 2026
