Mostrando entradas con la etiqueta ancianos Cuba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ancianos Cuba. Mostrar todas las entradas

diciembre 26, 2021

El Cura y la anciana.

 Por: Eloy A González.

Resulta que Cuba cuenta desde hace muchos años con un cura brasileño, teólogo para más señas que se nombra Frei Betto. Sí, el mismo de eso bodrio de libro que tanto nos metían por los ojos en Cuba: “Fidel y la Religión”.

Pues este celoso promotor de la dictadura Castro comunista y declarado seguidor del programa montado por la KGB de la Teología de la Liberación, ahora se emplea en otros destinos promocionando la alimentación; sí la alimentación mundial. Desde ahora este sujeto ya no promueve  a la figura del dictador ya palmado , ni de sus encuentros con la religión; sino que se interesa por la suerte de la alimentación de los cubanos.

Resulta que este cura amigo personal de Fidel y Raúl Castro y quien funge como asesor de La Habana para el denominado programa de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional (SAN). Esta en Cuba y podemos verlo en la foto  junto al primer ministro Manuel Marrero AKA “bola de cebo” y la rechoncha primera dama Lis Cuesta en un evento gastronómico en la capital. Deténganse por un momento en la mesa bien dispuesta en un país de carencias y hambre.



¿Dije hambre?, ¡no, nada de eso!. El Cura de sana cena dice , como buen experto que es que ,"en Cuba no hay hambre. ¡Pero los cubanos tienen mucho apetito!". ¡Válgame, Dios! ahora tenemos los cubanos el defecto de ser gente de buen apetito. Sigue argumentando este cura cristiñángara ahora experto en jama[1]: cambiar hábitos alimentarios de los cubanos, "como la preferencia por el pan de trigo, un cereal importado. Cuba produce mucha yuca y tiene condiciones para adoptar también el pan de maíz y de harina de coco. Y la carne puede cederle un lugar mayor al consumo de frijoles, lentejas, espinaca, maní, soya y aguacate, ricos en proteínas. Aunque la Isla no cuenta con mucho ganado lechero, las nuevas generaciones ya se acostumbran a la leche y el yogurt de soya", aseguró.


En cinco años, dice Frei Betto, estará todo resuelto. Para entonces hay que convencer a la anciana del Twitter que, con dos cajas de cigarro y dos bolígrafos, anda por las calles de La Habana buscando venderlos para poder tener algo con que paliar el hambre.

En estas condiciones hay miles de cubanos , andando La Habana, tratando de sobrevivir, aun cuando el Fray Jama dice que, en Cuba , “ no hay personas que vivan en situación de calle ni mendigos".

Es cierto, en la narrativa de los que gobiernan son “deambulantes”. 



[1]  f. coloq. Cuba . alimento.

 

febrero 23, 2016

Iglesia Católica cubana…., con Dios y con el diablo.

Por Mario Hechavarria Driggs.
Palabra Nueva, revista de la Arquidiócesis de La Habana, ha puesto en circulación su último número-256 de enero del presente- cuyo tema central es “Jubilados en Cuba”. Después de leer los artículos principales la reflexión  apunta a si el clero cubano se debate entre Dios y el diablo.
Ancianos ,Cuba (incubadora)
Sobre titulado Especial”, nos ofrecen el texto íntegro del mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz, encabezado por la frase “Vence la indiferencia y conquista la paz”, donde el máximo pontífice  hace un llamado a la solidaridad con las personas más frágiles de la sociedad, inaugurando el nuevo año  bajo el precepto Jubileo de la Misericordia.
A continuación puede leerse una reseña amplia de la homilía pronunciada por el Cardenal habanero Jaime Ortega y Alamino al secundar el llamado papal, donde  expresa su complacencia hacia las autoridades del país abordando la situación de la tercera edad:
“Si miramos nuestra realidad social en Cuba, debemos decir que no existe una indiferencia institucional, oficial, hacia los males que afectan a nuestro pueblo, sin que nadie se sienta abandonado.”
Posteriormente alcanzamos el acostumbrado dossier de la revista, compuesto por cuatro artículos y una introducción, donde parece que finalmente Satanás venció al Espíritu Santo:
Ancianos, Cuba ( conexion cubana)
“Por lo pronto, va este intento  de retrato actual sobre la vida del jubilado en Cuba. Sucede que a veces, de tanto tenerlo ante los ojos, lo torcido, lo que no debe ser, comienza a convertirse en lo acostumbrado.”
Siguen testimonios dramáticos, trágicos, contados por hombres y mujeres atrapados en la fragilidad de sus más de sesenta años:
Un ex profesor de psiquiatría explica: “Yo me jubilé hace casi diez años, pero tuve que continuar trabajando porque la jubilación no me alcanza ni para cubrir lo elemental de la canasta básica.”
Del monto de mi chequera me seguirán descontando el refrigerador que «gentilmente me obligó a comprar la revolución…energética» luego de ceder el Westinghouse que compró mi padre, que todavía funcionaba.”
“Ahora vivo sola. Soy viuda y como jubilada gano 270 pesos. Tengo un hijo que vive en España y otros dos aquí. El que vive fuera, que trabaja y no es rico, me manda algo todos los meses, que se va en comer…Si no tuviera ese dinerito, pasaría muchísimo más trabajo.”
Datos oficiales publicados por la revista, indican que La Habana registra 335 178 jubilados con una pensión promedio de 272 pesos. Se trata del 16 % de la población capitalina, recibiendo unos 11 dólares mensuales al cambio, luego de haber entregado sus esfuerzos al país durante al menos 25 años.
La señora viuda, antes citada, nos deja perplejos con sus reflexiones:
”Los círculos de abuelos y los parques con los viejitos haciendo ejercicios se ven de los más lindos en la televisión. Pero nadie dice de verdad cómo viven los jubilados. No te aumentan un centavo y hay que hacer magia para vivir, así que, como dice el programa, periodista: ¡Deja que yo te cuente!

Después de ojear completamente este último número de Palabra Nueva, revista de la Arquidiócesis de La Habana, al evaluar la tan ponderada preocupación estatal por los ancianos, refrendada en la homilía del Cardenal Ortega, asalta al lector sensato en célebre refrán que sentencia: De buenas intenciones está plagado el camino al infierno.