En Cuba y en Revolución; una aproximación para comprender de una forma lo más integral posible: el cristianismo, la religiosidad y la espiritualidad del cubano bajo una dictadura prolongada.
Inside Cuba and inside the Revolution: the closest possible approximation to understanding integrally the following: Christianity, the religious life, and spirituality of the Cuban people under a prolonged dictatorship.
E-mail: cubareligion@yahoo.com
No son todos los que están… ni están todos los que son.
La Convención Bautista del Sur (SBC) aprobó hace tres años una base de datos pública para denunciar abusos. Creó una organización independiente, recaudó 75 000 dólares y recibió la promesa de 250 000 dólares adicionales.
Pero en 2025, el grupo de trabajo alegó “obstáculos” y suspendió el proyecto indefinidamente.
Esta semana, un puñado de supervivientes decidió que la verdad no podía esperar más… y lanzó su propia base de datos.
El reportaje de The Roys Report, firmado por Kate Sullivan, documenta este momento decisivo:
“List of Protestant leaders accused of abuse goes online”
Un trabajo imprescindible para comprender cómo la iniciativa de los supervivientes está llenando el vacío que dejó la SBC y cómo la transparencia se está construyendo desde abajo, no desde las estructuras que prometieron actuar.
El estudio también revela un dato inquietante:
Decenas de nombres —alrededor de 43 según análisis de colectivos de supervivientes— pertenecen a pastores y personal de las Iglesias Bautistas Fundamentalistas Independientes (IFB) que aparecían en la lista original de abusadores publicada por la SBC.
Aunque SBC e IFB son movimientos distintos, la coincidencia de nombres en un documento de más de 200 casos muestra que el problema trasciende fronteras denominacionales y confirma lo que las víctimas han dicho durante años: la falta de controles y la cultura del silencio son terreno fértil para el abuso.
Hoy no honramos un
"derecho", sino que somos testigos de la derrota final de una
sociedad. Noelia Castillo Ramos, de 25 años, será objeto de la eutanasia
después de haber sido violada por inmigrantes ilegales bajo tutela estatal y
quedar parapléjica a causa del sufrimiento. El Estado español se apresura a
aplicar la pena de muerte mientras los agresores no tienen condena. No es una
muerte digna; es la conclusión burocrática de un caso de negligencia, maltrato
y desamparo familiar que suplica al cielo.
La muerte de Noelia el día
de hoy, 26 de marzo de 2026, es la señal de una civilización enferma.
Consideremos los diferentes aspectos de una realidad que muchos eligen ignorar:
Con el mito de la
"muerte digna" y la ausencia de justicia, nos tratan de convencer de
que la eutanasia es un acto compasivo; sin embargo, para Noelia significa una
rendición. ¿De qué manera puede considerarse "libre" la elección de una
chica cuyo trauma se origina en una violación grupal en un establecimiento
donde el Estado prometió protegerla? La justicia ha sido rápida en firmar la
sentencia de muerte, pero ha tardado mucho y no ha encarcelado a los agresores.
Se mata a la víctima porque no se supo castigar al culpable.
Según nuestra perspectiva
cristiana, la vida no es un bien. La vida, cuando el sufrimiento se
intensifica, es un regalo sagrado; no una mercancía que se puede descartar. La
reacción ante el sufrimiento de Noelia tenía que ser la esperanza, la redención
y la compañía. El sistema ratifica el mensaje del demonio, "tu vida ya no
tiene valor", cuando valida su suicidio asistido. El amor cristiano
implica llevar la cruz del otro, no ayudarle a construir su propio patíbulo.
En 2022, Noelia denunció que
un grupo de hombres, a quienes se identificó en varios reportes como
inmigrantes ilegales, la violó en grupo mientras ella estaba en un centro
tutelado para menores. Este trauma fue el que lo llevó a intentar suicidarse.
Esta circunstancia fue ocasionada por la inmigración ilegal y el silencio
cómplice.
Es un hecho que resulta
incómodo, pero inevitable. Noelia denunció que inmigrantes ilegales la habían
agredido en un centro de niños. La ideología ha tenido más peso que la
seguridad de las internas. Se ha optado por el silencio político en lugar de
admitir que el sistema de acogida fracasó rotundamente, exponiendo a una joven
vulnerable a la suerte de otros individuos en un ambiente que debería haber
sido un refugio.
¿La situación de Noelia no
es la misma que la de muchas decenas de jóvenes que han sufrido abusos sexuales
(no necesariamente por inmigrantes) y guardaron silencio o no hallaron
comprensión en sus familias ni justicia en el sistema judicial? ¿Cuántas Noelia
todavía aguardan justicia en nuestro entorno?
Se presentó evidencia de
trastornos y abandono familiar. Noelia tiene un diagnóstico de Trastorno Límite
de la Personalidad (TLP) y una familia fracturada, lo que pone en duda su
capacidad para tomar decisiones. ¿En qué punto finaliza el sufrimiento físico y
en cuál comienza el clamor de ayuda de una mente destrozada por el abuso? El
Estado ha optado por una solución irreversible en lugar de un tratamiento
compasivo, desatendiendo las súplicas de un padre y de entidades como Abogados
Cristianos.
La
"responsabilidad" está compartida entre los autores de la agresión
inicial, un sistema de tutela que no logró protegerla y una familia en
conflicto, lo que ocasionó que pidiera el término de su vida según la ley
española.
La muerte de Noelia no solo
representa el término de una vida joven, sino que también es un testimonio
desgarrador de lo que sucede cuando la vulnerabilidad se topa con una justicia
que no aparece, un sistema que no escucha y una sociedad que aparta la vista. Noelia
no optó por morir, sino por dejar de padecer en un mundo que no le brindó otra
opción. La historia nos lleva a cuestionarnos qué tipo de nación somos cuando
una víctima acaba sintiendo que la protección, la reparación o la esperanza son
menos accesibles que la muerte.
Preguntas Desafiantes para la Conciencia Social
·¿Es justicia o
limpieza? ¿Estamos ofreciendo la eutanasia a las víctimas de abuso sexual
porque es más barato que darles terapia de por vida y seguridad real?
·¿Quiénes son los
verdaderos verdugos? ¿Los violadores que la rompieron, el Estado que la
descuidó, o los jueces que hoy autorizan su fin?
·¿Dónde están las
feministas? ¿Por qué hay silencio ante una mujer violada bajo tutela pública
cuya única "reparación" del Estado es la muerte asistida?
·¿Qué sociedad
estamos construyendo si ante el grito de "me quiero morir" de una
joven de 25 años, nuestra única respuesta como colectivo es: "de acuerdo,
te ayudamos"?
Recopilación y Texto del editor del Blog Religión en Revolución