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marzo 18, 2012

Mi opinión sobre la próxima visita del Papa Benedicto XVI a Cuba.

MI OPINIÓN
El tema más latente por estos días referido a la realidad cubana es la próxima visita del Papa Benedicto XVI. La prensa oficial ha dejado en claro sus pronósticos, por supuesto favorables para el régimen,  y que el máximo representante de la iglesia católico-romana viene en calidad de invitado, no solo de sus fieles, sino también del gobierno. Por otro lado  la oposición interna y externa realiza también sus especulaciones y centra un tanto sus esperanzas en  la venida del líder católico,  para resolver, sino todos, al menos algunos de los males que golpean al país. El protagonismo de la esperada visita se ha perdido un tanto  en estos momentos en que trece opositores ocuparon un templo católico decidíos a permanecer en este lugar con el objetivo de hacer llegar a Benedicto XVI sus demandas y reclamos.  Este acontecimiento acaparó la atención de muchos y los ocupantes recibieron el apoyo de unos cuantos y críticas desfavorables por parte de otros. Al final su intención no será ejecutada porque el liderazgo eclesial solicitó el apoyo de las "autoridades" y estas lograron retirar al grupo de opositores atrincherados en el interior de la Basílica de La Habana.
No quiero especular sobre un acontecimiento que aun no ha ocurrido, aunque el trayecto ya nos va dando una idea de en qué consistirá esta visita papal. Como creyente evangélica y como cubana, no doy mucho favor a lo que el Papa pueda resolver por nosotros, partiendo de que no creo en su infalibilidad y en que estoy observando a una iglesia católica cubana que se ha ido confabulando con el régimen de forma lamentable. Pienso además que Benedicto XVI no solo es un líder religioso, también lleva sobre sus hombros el peso de un Estado, al que debe gobernar, por lo tanto también es un jefe político y en gran modo le conciernen los temas políticos. En medio del escenario que se nos está armando no diviso las voces contrarias al poder de los Castro, así que este representante espiritual y político quizás no pueda escuchar a quienes disienten y no pueda valorar sus quejas y peticiones para interceder por ellos delante de los gobernantes cubanos, es evidente la desventajosa posición de los contrarios. Tal vez ese mismo escenario futuro, el Papa reunido con "su iglesia" y sus homólogos políticos cubanos, haciendo caso omiso de los opositores, es el marco que divisaron estas trece personas acuarteladas en el recinto católico, pienso que la idea era hacer llegar su voz de alguna manera al visitante, sobre todo porque la iglesia católica ha adoptado la posición de mediadora entre disidentes y gobernantes en otras ocasiones. Aunque no soy católica y aunque no milito en ningún partido político, no juzgo la actuación de estos disidentes, su manera de obrar solo buscaba la comunicación con el Papa y esta manera era pacífica, por lo que creo que las voces disidentes que se levantaron en contra de esta acción, aunque en todo su derecho, debieron haber valorado qué hacía más daño a la oposición, si la actitud adoptada por los trece, o la discordia generada alrededor del hecho.
Cuando nos referimos a la iglesia católico romana, no podemos tratar de librarla del acontecer político de ningún país donde esté enclavada, ya sea para bien o para mal de los pueblos, ella siempre ha estado presente en los escenarios políticos, debemos ser honestos, no siempre favoreciendo a los desprotegidos, sino a los poderosos. Una muestra de ello en el pasado lo fue el Papa Pío XII, conocido como el Papa de Hitler, este último declaró que sus negociaciones con Pío XII habían creado un ambiente de profunda confianza entre ambos, mientras el Papa trivializaba la fórmula fascista. No se puede negar las voces heroicas y dignas que han salido del seno de esta iglesia, como la de Monseñor Romero, fiel a los pobres y a los desposeídos y en nuestra patria la de Monseñor Pedro Claro Meurice Estíu, cuya intervención histórica, marcó la visita papal anterior, la de Juan Pablo II, al sacar a la luz el verdadero agobio del pueblo cubano y ubicar en el sitio adecuado a quienes malgobiernan a la patria. Al parecer la iglesia cubana actual ha firmado alguna especie de concordato con los dictadores, solo esperaré a ver la actuación de Benedicto XVI, aunque repito, no albergo grandes esperanzas. 
Mientras tanto y aunque apoyo la pluralidad y la democracia plenas, únicos ingredientes que necesita la fórmula de la libertad, creo que la oposición debe mostrar al mundo y a los cubanos la unidad que todos deseamos para el futuro de la patria, esa unidad nos consolida como pueblo y nos hace fuertes, ser uno en medio de la diversidad es el mayor logro que tanto el exilio como quienes vivimos dentro podemos lograr. La solución de nuestro destino no está en manos del Papa, sino de nosotros mismos, es en nosotros en quien mayor expectativas tengo y en Dios a quien sí considero infalible. No nos juzguemos unos a otros, no adoptemos opiniones o críticas que puedan luego resultar en división o discrepancias insanas. A fin de cuentas, y vuelvo a aclarar que esta es mi opinión muy personal, no hay diferencias entre estos trece opositores y otros grupos que, aunque utilizan el espacio de los templos católicos para orar por la libertad de los presos políticos, no dejan por ello de ser menos políticos. La intención de estas personas fue simplemente la de ser escuchadas, aunque al final su empeño no haya resultado.
*Licenciada en Información Científico Técnica y Bibliotecología y Máster en Estudios Teológicos por FLET. Desempeña sus labores en la Iglesia Bautista de Taguayabón en Villa Clara Cuba junto a su esposo el Pbro. Mario F Lleonart.

noviembre 15, 2011

¿Habemus papa?

Por: Luis Felipe Rojas.*
 Lo recibimos como a un Padre en esta tierra que custodia, con entrañas de dignidad y raíces de cubanía, la campana de la Demajagua y la bendita imagen de la Virgen de la Caridad de El Cobre (Pedro Meurice Santiago de Cuba)
Ya es comidilla de los medios informativos que Benedicto XVI el Papa post Juan Pablo II vendrá a la isla el año próximo. La visita encara un reto para tres actores esenciales de la Cuba de ahora mismo.
 El primero es el propio Benedicto quien tendrá que lidiar con la varilla de salto, alta, dejada por su antecesor. Catorce años después todavía se recuerda una mar de gente gritando libertad, abrazándose como si fuera el día D y rogando ante la Virgen de la Caridad del Cobre más libertad para Cuba y para todos los cubanos.
 El otro actor es la Iglesia cubana misma pues en la persona de su jerarquía eclesial, tiene el reto, sí, pero también la oportunidad de demostrar cuan popular es ante una masa de cubanos, cuan respetada es por las instancias de gobierno y que puede hacer más allá de las promesas por una nación ensombrecida por la violencia contenida, la miseria en crecimiento y la desesperanza servida como plato fuerte cada día.
 El tercero somos nosotros como pueblo, las cámaras y micrófonos del mundo entero estarán mirando qué pedimos y cómo lo hacemos, de aquí saldrá una bonita foto de lo que podamos hacer en un futuro, cuando nos cansemos de esperar de otros lo que podemos hacer con nuestras propias manos.
 Aunque ya no está el guerrero que fue el Arzobispo Pedro Meurice Estiu, alguien tendrá que presentarnos como un pueblo que cada día cuenta con menos puestos laborales, una nación a la que han obligado a apretarse el cinturón (eufemismo utilizado para dominarnos) por una orden venida de la junta militar que nos gobierna, en fin, un país donde sus hijos no pueden gritar la palabra libertad sin que le aporreen la cabeza y los obliguen a dormir en pestilentes calabozos.
 Aun así puede ocurrir todo lo contrario y en un abrazo verdeolivo y púrpura nos mostremos ante los ojos abismados del planeta como un rebaño dócil sin esperanza, sin sueños y para colmo sin agenda.
 .*Periodista independiente cubano. Edita el Blog Cruzando las alambradas. Reside en la región oriental (Holguín) Cuba.

octubre 16, 2011

Un nuevo Número de la revista Convivencia, editada en Cuba.

Con gusto le enviamos el número 22 de la revista Convivencia correspondiente a los meses de Julio /agosto del 2011.
Un umbral para la ciudadanía y la sociedad civil en Cuba.
Revista sociocultural desde Pinar del Río, CUBA. Año 4. No. 22. JULIO/AGOSTO 2011.
ÍNDICE 22

Índice
Editorial: Vivir en la coherencia entre lo que se cree y lo que se hace
Cultura Arte, Literatura...Galería:Enrique Alonso Daussá, Pedro J. Gutiérrez
Una exposición para recordar. Mario García Portela
Resurrección .Hirán Cartaya Hernández
Mi ciudad .Enrique Alonso Daussá
Acta del Jurado II Concurso Convivencia
Poesía: “Habitación de un día” .Francis Sánchez
Ensayo: “Hacia el fin de las exclusiones”, Orlando Freire Santana
HISTORIA: Apuntes para una historia desde la sociedad civil en Cuba. (III) .Dagoberto Valdés
Derechos Humanos: ¿De qué está hecho el Estado de Derecho? Jesuhadín Pérez
Entre sueños y realidad, la persona y la política .Lissette Valdés Herrera
Sociedad Civil: El camino del pueblo: con todos los cubanos .Oswaldo Paya Sardinas
Cuba cambiará cuando cambiemos los cubanos .Maikel Iglesias
Pedro Pablo Oliva y la equidistancia .José Antonio Quintana
Serie: De la Cuba del mañana: Eddy, el bicicletero .Eduardo E-Maro
Religión y sociedad: Pedro Claro Meurice Estíu: cubano, pastor y amigo fiel. Dagoberto Valdés
Palabras de Mons. Meurice ante el Papa Juan Pablo II .Pedro Meurice
Tú eres Pedro y sobre esta piedra. Crónica de los funerales de Mons. Meurice .Henry Constantín
La Iglesia católica y la fe cristiana en Cuba, luces y sombras hasta nuestros días. Néstor Pérez
Economía: Conceptos en la economía cubana .Karina Gálvez
Cuentapropismo: Solo un tentempié .Emilio Bringas Dévora
Debate público: Cuba: apuntes en torno a la unidad, el liderazgo y el monopartidismo. Miriam Celaya González
La verdad nos hará libres. Eduardo Díaz Fleitas
El Reino del Absurdo: ¡Por si fuera poco, caballero! Sironay González
Todo por una muela .Luis Cáceres
Convocatoria: Imprima una, para que haya más Convivencia.