Por: Carlos Sebastián Hernández Armas.
El martes 23 de noviembre de 2004, ocurrió un hecho histórico en la obra
bautista en Cuba. La iglesia Bautista “Ebenezer” de Yaguajay comenzó la
conquista de su templo y casa pastoral, perdido por 20 años. ¡Toda la gloria
sea a Dios!
La obra bautista en Yaguajay fe comenzada por los hermanos Riscos de
Caibarién, y la iglesia había sido fundada en 1941 por el recordado pastor José
Manuel Sánchez. En 1949 se compró tres propiedades que fueron reacomodadas para
templo, casa pastoral y Colegio Bautista. En 1960, bajo la dirección del pastor
Pablo Martínez, se inauguró el nuevo templo y casa pastoral, una espléndida
propiedad que era la más alta del pueblo por aquel entonces. Unos años después
el gobierno comunista anticristiano se apropió indebidamente del Colegio y en
1983 en un complot entre gobierno y el hombre a quien la iglesia llamaba
pastor, pero que era un lobo vestido de oveja, la iglesia fue desalojada de su
templo. Parecía que la iglesia desaparecería, pero los hermanos continuaron
reuniéndose en casas, bajo una fuerte persecución del gobierno que no permitía
reuniones en las casas en la década de 1980. Por años la iglesia fue ayudada
por pastores interinos y sostenida por el trabajo de un bello grupo de mujeres
fieles.
El 31 de septiembre de 2002 mi esposa Olga Esther y yo, Carlos Sebastián,
nos mudamos a Yaguajay para ser pastores de esta iglesia, era el primer pastor
residente en la iglesia desde hacía 19 años. Vivimos en una casa alquilada y
los cultos se ofrecían a Dios en la pequeña sala de la casa de la hermana
Francisca Ballarón.
En agosto de 2004, ya todas las puertas humanas se habían cerrado, pero por
años la iglesia había orado, por un año tuvimos ayuno cada sábado. En
septiembre cité a ocho hermanos claves de la iglesia y comenzamos un culto de
oración matutino de 8:00 a 10:00 am, para orar por la idea de entrar a la
fuerza al templo, “Señor, ¿Qué quieres que hagamos?” Para octubre ya teníamos
claro que había que hacerlo y comenzamos a planearlo. Dios nos dio la
estrategia y yo comencé una serie de cuatro sermones en la iglesia, el último
de ellos sobre Jacob regresando a la heredad que Dios le dio 20 años después.
Ese día, 23 de noviembre de 2004, la iglesia se reunió en Junta de Negocios
Extraordinaria a las 8:00 am, bajo mi dirección, y acordó por unanimidad entrar
a la fuerza al templo y no salir de él hasta que las autoridades reconocieran
nuestros derechos de posesión del inmueble. A las 9:00 am un primer grupo de 12
hermanos entramos al templo y seguido a nosotros llegaron los demás, divididos
en pequeños grupos para no llamar la atención, el templo se llenó de hermanos.
80 horas gloriosas vivimos dentro de aquel lugar. Hubo amenazas de todas
partes, de adentro y de afuera, presiones, debates y reuniones con autoridades,
llamadas telefónicas… La iglesia resistió de todo, quisieron atemorizarnos,
desprestigiarnos, amedrentarnos, pero resistimos hasta el final. El pueblo de
Yaguajay nos respaldó, una gran aglomeración de personas, que iban y venían,
permaneció por días frente al templo. Las otras iglesias evangélicas de la
ciudad, la Logia Masónica, incluso feligreses de la Iglesia Católica, todos nos
dieron su apoyo, todos sabían que aquel templo era nuestra propiedad y que nos
había sido robada. Durante el tiempo dentro estábamos en culto, los líderes se
rotaban por turnos y dirigían el culto. Se oraba, se cantaba. Los cultos de la
noche eran lleno total, en medio de la continua tensión, se respiraba alegría y
cada día una nueva prueba del Señor a nuestro favor. Fue muy emocionante para
los viejos miembros que hacía 20 años que no pisaban el piso del templo, los vi
llorar como niños. La imagen de la maestra y diaconiza Daysi Muñoz, sentada
tocando una pequeña rayadura del banco frente a ella y llorando a lágrima viva,
nunca se me quitará de mi cabeza.
El hecho llegó hasta las más altas autoridades del gobierno en Sancti
Spiritus y La Habana rápidamente, y ante nuestra negativa a abandonar el lugar
sin un acuerdo final, ellos se vieron obligados a sentarse y negociar con
nosotros. Después de llegar a un acuerdo con las autoridades, el viernes en la
tarde salimos del lugar y el templo fue sellado. El 21 de febrero de 2005, tres
meses después, la iglesia volvió a tomar posesión oficial de su templo, el cual
ocupa hasta el presente. La casa demoró unos días más por estar ocupada, pero
fue recuperada el 14 de junio siguiente. El aniversario siguiente, 3 de
diciembre de 2005, develamos un monumento que yo tallé con mis manos, una
piedra en forma de pez con la inscripción “EBENEZER”, que también es el nombre
de la iglesia, recordando la piedra puesta por Samuel entre Mizpa y Sen tras la
victoria dada por Dios contra los filisteos (1 Samuel 7:12)
La historia es más larga, tengo muchos datos guardados, el año que viene es
20 aniversario, habrá que contar más cosas.
Pbro. Carlos Sebastián Hernández Armas.
Nota del Editor del Blog Religión en Revolución: A finales de los
90 en Cuba y coincidiendo a una visita de una familia de miembros de la Iglesia
Bautista de El Cotorro, me encontré con dos pastores de la CBCOcc entre ellos el admirado y
ahora recordado : Nilo Dominguez. Compartí información con ellos . Surgió en la
conversación la situación de la Iglesia Bautista de Yaguajay , y hablamos de la
posibilidad de que los miembros ocuparan de manera pacifica el Templo. Veo , al
leer ese documento, que esto fue posible.




