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julio 23, 2026

La Nación que No Cabe en un Solo Altar

 Por Eloy A González.

En el escenario postcomunista que comienza a perfilarse, la disputa por los símbolos religiosos de la nación cubana revela tensiones profundas entre tradición, identidad y poder sociopolítico. La centralidad histórica de la Virgen de la Caridad del Cobre —convertida en emblema nacional desde inicios del siglo XX— enfrenta hoy un desafío estructural: el ascenso sostenido del protestantismo independiente y la consolidación de corrientes evangélicas con fuerte capacidad de movilización social.

Asociar el futuro nacional exclusivamente a un símbolo católico no solo desconoce la recomposición del campo religioso en la isla; también produce exclusiones que afectan a sectores juveniles, fundamentalistas y comunitarios que ya no se reconocen en un imaginario nacional construido desde un único altar. En la Cuba que emerge, la reconstrucción de la identidad colectiva exigirá un marco plural, donde la devoción mariana deberá coexistir, negociar y compartir legitimidad con las nuevas formas de militancia religiosa que disputan, desde abajo, la definición misma de nación.

Relacionar el futuro de Cuba exclusivamente a la Virgen de la Caridad del Cobre, genera fricciones y divisiones. Este enfoque ignora el crecimiento del movimiento evangélico en la isla. Para las líneas fundamentalistas y gran parte de la juventud evangélica-protestante, utilizar una figura católica como emblema sociopolítico los excluye de la identidad nacional.

El paisaje religioso cubano es diverso. El protestantismo y las congregaciones no católicas tienen una presencia histórica y un peso demográfico significativo. Al utilizar símbolos marianos (o el sincretismo católico-yoruba) como representación unívoca de "lo cubano", tienen lugar manifestaciones patentes, equívocas y contraproducentes.

La exclusión teológica, donde, las denominaciones evangélicas, especialmente las de corte conservador o fundamentalista, rechazan la veneración de imágenes. Por tanto, no pueden identificarse con la Virgen ni reconocerla como un punto de encuentro para el país. Dentro de estas denominaciones hay una visión de la juventud; porque muchos jóvenes evangélicos, imbuidos en corrientes teológicas renovadoras, cuestionan la idea de que la identidad y la reconstrucción de Cuba deban cimentarse sobre el catolicismo popular.


Aun que está totalmente perfilada esta tendencia; las iglesias evangélicas y protestantes en Cuba proponen una reconstrucción nacional basada en principios institucionales y éticos en lugar de símbolos religiosos tradicionales. Su enfoque prioriza el impacto social directo, la reforma moral y la independencia comunitaria.

Hay un creciente rol de la juventud y el activismo social en el cual, los jóvenes evangélicos impulsan proyectos de ayuda comunitaria basados en la solidaridad y espacios de Fe alternativos donde la música, la tecnología y el debate prevalecen.

Es una línea apegada al fundamentalismo cristiano y conservador. Se asume la restauración moral de la sociedad y el retorno a los valores bíblicos y la estructura familiar tradicional como base para sanar el tejido social. Esta apunta a la corrupción rampante y defienden la honestidad en el trabajo como motor del desarrollo económico. El concepto de Separación Iglesia-Estado, será un desafío ante cualquier intento de fusionar la identidad del país con una Fe única, exigiendo igualdad legal plena ante la ley cuando será establecido un estado de derecho.

Hay una clara percepción en la comunidad religiosa evangélica a exigir mayor libertad de culto, el derecho a abrir escuelas religiosas y el acceso sin censura a los medios de comunicación masivos. Defienden una Cuba futura donde el debate público sea secular, garantizando que ninguna denominación religiosa domine el marco político nacional.

Las Iglesias Tradicionales (Bautistas, Metodistas, Presbiterianas) utilizan sus estructuras históricas e internacionales para rechazar las leyes represivas del régimen de forma oficial. Sus líderes suelen firmar cartas pastorales públicas exigiendo la liberación de presos políticos y una transición democrática.  Conciben la caída de la dictadura como un proceso ordenado. Se preparan para restablecer el tejido social mediante la educación civil, escuelas cristianas y la mediación política basada en el respeto constitucional.

Estas iglesias tradicionales y las no tradicionales del pentecostalismo cubano; sufren una división crítica entre cúpulas infiltradas o cooptadas por el oficialista Consejo de Iglesias de Cuba (CIC),  y pastores de base que sufren acoso y cárcel por apoyar activamente el descontento popular.

Los Movimientos Pentecostales y Apostólicos (Asambleas de Dios, Ministerios Independientes), al no estar atados a estructura históricas ni, en muchos casos, a registros legales, muestran menor temor a la Seguridad del Estado. Ante cancelaciones del régimen, mueven de forma los cultos a la vía pública, o se hacen más reservados, convirtiéndose en catalizadores de desobediencia civil espontánea (como los sucesos represivos a un evento religioso (septiembre de 2025) en Santiago de Cuba.

Debido a su crecimiento explosivo, controlan redes informales de ayuda económica y comunitaria que sustituyen por completo al quebrado Estado cubano. En un escenario de caos por derrocamiento, estas redes serán las únicas capaces de contener crisis humanitarias en barrios marginales. En este escenario popular , su narrativa no es de reforma, sino de combate espiritual contra el comunismo, al que catalogan abiertamente como una fuerza demoníaca. Su teología empuja a la acción inmediata de la juventud y promueve un cambio de régimen total, frontal y sin concesiones.

En la Cuba que agoniza bajo su peor crisis histórica, la religión ya no es solo un refugio espiritual, sino el campo de batalla donde se disputa el alma de la transición. La inminencia de un cambio de régimen y el colapso definitivo del comunismo pueden poner frente a frente dos visiones de nación irreconciliables, encarnadas en la simbología católica tradicional y la fisonomía del protestantismo cubano actual.

La Virgen de la Caridad del Cobre ha sido, históricamente, el mayor factor de unidad e identidad del pueblo cubano, unificando razas y clases bajo la promesa de protección mutua. Sin embargo, la realidad actual ha fisurado este símbolo. La jerarquía de la Iglesia Católica es percibida por amplios sectores como excesivamente cautelosa o cómplice, buscando una "transición pactada" que evite el estallido, lo que ha desgastado el poder de convocatoria de la Virgen como catalizador de rebelión. Es pues un símbolo fragmentado; mientras las madres de los presos políticos y los activistas marchan con la estampa de la Virgen exigiendo libertad, el régimen intenta vaciarla de contenido político para evitar que se convierta en la bandera de un posible estallido social.

Frente al ritualismo católico, el protestantismo o los evangélicos carismático o no —especialmente el movimiento pentecostal y apostólico— opera con fuerza en los barrios más olvidados de la isla. Estos, al rechazar el culto a las imágenes (incluida la Virgen), proponen una Cuba que no dependa de mitos históricos, sino de una profunda reforma moral e institucional individual.

Mientras la dictadura se desmorona y pierde la capacidad de alimentar a la población, las iglesias protestantes se han convertido en microestados de facto. Reparten medicinas, comida y apoyo financiero del exilio de manera independiente, ganándose la lealtad de las masas. Mientras que, a diferencia de las cúpulas católicas, los pastores evangélicos de base sufren directamente la persecución callejera y la cárcel. Su discurso no habla de reconciliación pacífica con los opresores, sino de un combate frontal contra una dictadura que califican de "fuerza demoníaca".

Hay una realidad inminente del cambio y ante este escenario, el de un derrocamiento o colapso de la dictadura, la fractura entre estos dos mundos religiosos definirá el futuro inmediato de Cuba. Puede ocurrir que, la Fe mariana y la estructura católica buscarán ser el puente institucional para evitar el caos, la venganza civil y articular un regreso ordenado a la democracia legal. Se argumenta sin mucha solidez que , los movimientos evangélicos – en cambio- serán los verdaderos dueños de la calle en el día después. Su capacidad para movilizar a miles de jóvenes y su control sobre las redes de ayuda humanitaria los convertirán en actores políticos indispensables para contener el estallido social en las zonas marginales.

Asociar el futuro nacional exclusivamente a la Virgen de la Caridad del Cobre genera fricciones y divisiones. Este enfoque ignora el crecimiento del movimiento evangélico en la isla. Para las líneas fundamentalistas y gran parte de la juventud protestante, utilizar una figura católica como emblema sociopolítico los excluye de la identidad nacional oficial.

En la Cuba que viene, la reconstrucción nacional ya no se diseñará bajo el amparo exclusivo de una sola Fe. El fin del comunismo dará paso a una nación plural, donde la identidad histórica de la Virgen tendrá que coexistir y negociar el poder con el músculo social y la militancia radical del protestantismo independiente.

Recopilación y Texto de Eloy A Gonzalez – Editor del Blog Religión en Revolución-

mayo 28, 2026

La Fe que no se rinde: El despertar de la resistencia evangélica frente al control en Cuba

 

La comadre Caridad Diego junto al Reverendo Dopico 


La realidad de la fe en Cuba se mueve hoy en un escenario de tensiones extremas, donde la línea entre la supervivencia institucional y la complicidad política es cada vez más delgada. A propósito de los complejos aniversarios que rodean al Seminario Evangélico de Teología de Matanzas (SET) y al Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), diversas voces autorizadas, activistas y pastores en el exilio han alzado la voz para desnudas los mecanismos de control, chantaje y persecución que la dictadura cubana ejerce sobre el movimiento cristiano en la Isla.

¿Formación teológica o adoctrinamiento político?

Uno de los puntos más críticos del debate se centra en el Seminario de Matanzas (SET), una institución fundada en 1946 con un prestigio histórico en la región, pero que hoy es señalada por exalumnos como una extensión del Partido Comunista de Cuba (PCC). «Es prácticamente una escuela del Partido», asegura Víctor Manuel Dueñas, exseminarista y activista de derechos humanos. Según los testimonios, las aulas teológicas han dado espacio a asignaturas de Marxismo y conceptos de la Teología de la Liberación alineados con la retórica oficialista, enfocados en culpar de forma sistemática al embargo estadounidense mientras se suaviza la imagen del régimen.

El periodista e investigador Yoe Suárez, autor del próximo libro Hoz y cruz: evangélicos, resistencia no violenta y el último régimen totalitario de Occidente, coincide en que el SET fue «asaltado» por el aparato estatal para convertirlo en un brazo útil de su propaganda. Aunque aclara que esto no significa que todos sus egresados sean acólitos del sistema, sí evidencia cómo el espíritu del seminario ha sido moldeado para hacerle una «manicura política» a la dictadura a través de la fe.

Un mapa eclesial dividido: Afines, neutrales y perseguidos

El control religioso en Cuba no se aplica de forma homogénea, sino mediante una estrategia de división. Por un lado, se encuentra el rancio oficialismo del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), liderado por figuras como el reverendo presbiteriano Joel Ortega Dopico, quien además ostenta el cargo de diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Junto a la Iglesia Presbiteriana, corrientes como la Iglesia Bautista Libre, los cuáqueros de Holguín y la Iglesia Anglicana son ubicadas en la órbita de influencia o cercanía con el Estado.

En la acera opuesta, denominaciones como las convenciones bautistas de Cuba Occidental y Oriental, la Iglesia Metodista, Los Pinos Nuevos y las Asambleas de Dios han intentado marcar distancias. Sin embargo, la neutralidad es un lujo que el régimen no permite. Quienes intentan mantenerse al margen sufren presiones directas sobre sus líderes o pastores, llegando a la expulsión de ministerios simplemente por interactuar o dar likes a publicaciones consideradas contrarrevolucionarias en redes sociales.

El chantaje de la Oficina de Asuntos Religiosos

El verdadero rostro del control estatal lo encarna Caridad Diego Bello, jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del PCC (e incluida en la lista de represores de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba). A finales de 2025, Diego Bello recorrió el país con una exigencia clara para los líderes cristianos: «neutralidad» absoluta. La demanda implicaba que los pastores y sus feligreses debían guardar silencio ante la represión estatal y abstenerse de cualquier tipo de solidaridad con las víctimas de la dictadura.

¿El mecanismo de extorsión? Las visas y los viajes. «Las denominaciones que defienden al régimen lo hacen por temor a que se les nieguen salidas al exterior y visas», denuncia la pastora Vivian Barrero Toledo, de Las Tunas. Quienes no ceden al chantaje se enfrentan a la prohibición de viajar o a la revocación de visas religiosas para los misioneros extranjeros que ingresan ayuda humanitaria al país.

Lamentablemente, el chantaje surtió efecto en varios sectores. El pastor exiliado Enrique de Jesús Fundora señala con dolor cómo instituciones como la Convención Bautista Occidental llegaron a emitir declaraciones públicas pidiendo no involucrarse en política, dando la espalda a sus propios miembros perseguidos por las fuerzas represivas.

La criminalización de la fe independiente

Para quienes deciden predicar la verdad sin filtros gubernamentales, el costo es la ilegalidad. Durante el año 2025, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) documentó al menos 873 violaciones a la libertad religiosa en la Isla, que van desde el hostigamiento a laicos y sacerdotes hasta acciones contra presos políticos y sus familias.

En Cuba, la falta de personalidad jurídica y la prohibición histórica de construir nuevos templos (vigente desde 1959) deja a las iglesias independientes en una vulnerabilidad absoluta. Al no estar registradas legalmente, el régimen cuenta con una «carta blanca» para perseguir a los pastores como si fueran delincuentes comunes. «Cada vez que un pastor en Cuba se levanta y predica la verdad, se convierte inmediatamente en un disidente», concluye la pastora Barrero.

La Iglesia evangélica cubana no es un bloque unánime; en su seno late una tensa batalla entre la supervivencia institucional bajo las condiciones del opresor y la valentía de una resistencia que se niega a someter el Evangelio a los dictámenes del Partido Comunista.

¿Quieres conocer a fondo los testimonios de los protagonistas y el análisis detallado de esta situación? Te invitamos a leer el reportaje de investigación original completo en Diario de Cuba, donde se desglosan las dinámicas que hoy marcan el destino de las comunidades de fe en la Isla.

Recopilación y texto del editor del Blog Religión en Revolución.

👇 Haz clic en el enlace para leer el artículo original 👇

Iglesias evangélicas en Cuba: entre el chantaje del régimen y la resistencia | DIARIO DE CUBA

enero 06, 2026

¿Qué iglesias (denominaciones) pertenecen hoy al Consejo de Iglesias de Cuba?

 Iván Daniel Calás Navarro y Voz de Verdad

Es difícil saberlo. Una investigación superficial no permite dar con la respuesta COMPLETA, pues no existen listas oficiales actualizadas a 2024 o 2025. Podríamos afirmar que, de cierta forma, hay un secretismo.
⚠️Aclaración importante: Esta publicación NO es la opinión de ninguna denominación o institución cristiana, sino únicamente los pensamientos de un joven cristiano (bautista, 22 años, sin preparación teológica institucional) dentro de Cuba. No me importa perder "seguidores" por este tema, el propósito es mayor. Amigos si me importa, pero si se van por una opinión, ¿son amigos?

Jesús, nuestro Señor y Salvador, es un excelente maestro. Me encanta su forma de enseñar y de hacernos pensar a través de preguntas. A continuación, presento algunas preguntas a considerar en este tema:
¿Es un honor (o no) ser miembros del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC)?
¿Las denominaciones que son miembros están plena o parcialmente de acuerdo con el discurso público del CIC?
¿Se avergüenzan o se alegran de su narrativa? En caso de que se alegren y sea un honor ser miembros, ¿por qué habría que ocultar que lo son? En caso de que se avergüencen, ¿por qué son miembros?
Si las iglesias (denominaciones) con mayor membresía e impacto en Cuba NO son miembros del CIC, ¿cuál sería el impedimento real para salirse del CIC?
¿Biblias? ¿Visas? ¿Respaldo?
¿Estamos vendiendo al Señor o anunciando su Reino? La más clave: ¿es necesario, para predicar el Evangelio y hacer discípulos (es decir, la misión de la Iglesia), ser parte del CIC?
⚠️👉Hagamos una lista. Seguro no debe haber ninguna razón para avergonzarse, ¿verdad?
Los objetivos los digo públicamente: (1) que podamos actualizar y dar a conocer la lista real, (2) que las iglesias que son miembros, pero se avergüenzan, salgan del CIC y lo expresen por escrito, (3) que las iglesias que han salido pero continúan en las listas (desactualizadas) del CIC exijan una actualización pública. Yo no oculto los objetivos. 😉
Si conoces, con fuentes o testimonios reales, cuáles denominaciones pertenecen al CIC en el presente (enero de 2026), te invito a comentar, investigar y compartir. Se respetuoso y riguroso con tus afirmaciones.
Dios te bendiga más. ¡Cuba y las naciones para Cristo! 🇨🇺🌏✝️

diciembre 31, 2025

El día que nos echaron de la Iglesia

 Por: Eloy A González.

Intentando reducir al mínimo o colocar en el contexto adecuado el título de esta nota, estoy buscando la palabra precisa, porque en buen cubano es "nos botaron", pero para un buen entendido es "nos echaron", y sí, de eso se trata.

Salí de Cuba en compañía de mi familia como refugiado político, a través del programa de visas de los Estados Unidos. Este es para individuos con un historial de oposiciones leales y verificables que obtienen, tanto ellos como sus seres queridos, una visa de refugiado. La Navidad de 1999 fue cuando llegamos a los Estados Unidos.

Al igual que en Cuba, donde proclamábamos nuestra fe común en Jesucristo y éramos miembros de las iglesias de confesión Bautista, aquí hicimos lo mismo, e incluso más: nos relacionamos con individuos de otras denominaciones.

Mientras estaba de visita en la casa de un matrimonio de ancianos metodistas en Fort Worth, donde vivíamos, conocí a un pastor jubilado. Era un hombre mayor, con una mirada bondadosa, una cara piadosa y ese tono de voz que utilizan las almas agradecidas a Dios. Cuando le conté que era cubano y que había estado practicando una fe auténtica en Cuba durante muchos años antes de llegar a los Estados Unidos como refugiado político, mostró su respeto y admiración. Además, me informó que conocía a un grupo de integrantes de su iglesia presbiteriana que viajarían a Cuba pronto con fines misioneros y solidarios. Me comentó que estaba convencido de que esos hermanos querrían compartir mi testimonio y el de mis familiares cercanos, y que hablaría con ellos para tener un rato de fraternidad e intercambio. Lo acordamos así.

Algunos datos que me proporcionó me causaron un poco de inquietud. En calidad de miembros de la Iglesia Presbiteriana, su visita sería sobre todo a una iglesia de la Iglesia Presbiteriana Reformada en Cuba. Una iglesia que, a pesar de ser presbiteriana, se "reformó" con la llegada de lo que se conoce como Revolución Cubana. Estarían en la Iglesia Presbiteriana del barrio de La Víbora, en La Habana. En aquel entonces, el Pastor Uxmal Livio Diaz se encargaba de la iglesia; era un individuo sombrío que había conocido en Cuba.


La Iglesia Presbiteriana Reformada de Cuba (IPRC) es parte del Consejo de Iglesias de Cuba, el cual se alinea sin reservas con el régimen comunista de Castro. Se les llama "pro oficialistas", un término que aquí puede interpretarse como "woke o wokismo", una expresión que no resulta confusa ni inexacta para quienes hemos vivido bajo el comunismo.

Como es de esperar, las iglesias presbiterianas, al igual que muchas otras en los Estados Unidos, apoyan un progresismo extremo y son devotos aliados de la dictadura cubana que lleva en el poder casi 70 años.

La Primera Iglesia Presbiteriana de Fort Worth (First Presbyterian Church of Fort Worth, FPC) y la iglesia presbiteriana cubana no están vinculadas directamente, pero sí con la presbiteriana en EE.UU. (PC(USA)) y sus congregaciones, entre ellas FPC, han mantenido por mucho tiempo vínculos de apoyo con la Iglesia Presbiteriana Reformada en Cuba (IPRC), centrándose en la justicia social, el intercambio teológico y la asistencia humanitaria.

La Primera Iglesia Presbiteriana de Fort Worth (situada en 4000 Stadium Dr), como congregación de la PC(USA), posiblemente colabora o respalda acciones misioneras y asistenciales a Cuba. Las Iglesias Presbiterianas en los Estados Unidos, desde siempre y hasta la actualidad, se encuentran con las organizaciones de pantallas solidarias de la dictadura comunista de Castro en Cuba y se sienten orgullosas por ello.

Un encuentro reciente en La Habana entre funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores del régimen y representantes de la Iglesia Presbiteriana en Cuba indicó la conexión entre esta iglesia y la dictadura, tanto en Cuba como en los Estados Unidos. [https://misiones.cubaminrex.cu/es/articulo/amistad-y-apoyo-desde-la-iglesia-presbiteriana-de-eeuu-hacia-cuba]

Una vez establecidos los intercambios, acordamos asistir con mi familia a una reunión con la iglesia presbiteriana que patrocinó el viaje solidario a Cuba y allí llegamos en tiempo y forma. Más de veinte personas se congregaron en círculo en un lugar que no era el templo y nos hicieron la presentación. Nos presentamos y empecé explicando que habíamos llegado hace unos meses como refugiados políticos, puesto que ya había sido parte del movimiento opositor en Cuba y me había declarado activista de derechos humanos. Añadí mi condición como activista gremial, al ser miembro del ejecutivo del Colegio Médico Independiente de Cuba.

Por lo tanto, los presentes allí se mostraron algo nerviosos; empezó a sentirse un ambiente tenso, el aire era denso como para cortarlo con un cuchillo. Continué describiendo la realidad de la represión y la violación de los derechos humanos, y hasta ese momento fue suficiente para los organizadores presentes. Me indicaron que cesara mi intervención, salieron y volvieron para informarme que "algunos hermanos no habían llegado todavía", lo cual era falso. Se sentían muy incómodos y, al final, me comunicaron que "ya era suficiente" y que podíamos marcharnos porque ellos continuarían en una reunión de intercambio con los "misioneros solidarios". Ya no hacíamos nada allí, nos llevaron hasta la salida, nos echaron de la Iglesia. No estaban interesados en escuchar los razonamientos de unos refugiados políticos cubanos con los que, como hermanos devotos en la fe, no coincidían ideológicamente.

No es de extrañar, en la Iglesia Presbiteriana Reformada de Cuba se gestó y se reprodujo la Teología en Revolución, una "robo-ilusión" cubana, de la mano y del pensamiento sombrío del teólogo alquimista que fue el reverendo Sergio Arce Martínez. y se hizo con el respaldo de otras iglesias presbiterianas.

Es realmente abrumador que usted, siendo cristiano, haya llegado como refugiado político a los Estados Unidos, confiando en que se encontraba en la tierra de los libres, donde el derecho a disentir, la libre expresión y el intercambio de ideas son respetados. Sin embargo, terminó siendo echado de una iglesia que se proclama cristiana.

Aquí, como el Cuba, muchas iglesias cristianas evangélicas han cambiado el Evangelio por la ideología.

Como una observación a pie de página – para terminar- , debo ser honesto en admitir que, tras esto, nos invitaron a dar nuestros testimonios tanto en una iglesia episcopal como en una iglesia católica de Fort Worth. Fueron intercambios muy sinceros, solidarios y que enriquecieron a todos. Como cubanos y como cristianos, nos marchamos con mucha gratitud.

31 de diciembre de 2025

agosto 20, 2021

! Sía cará!

 

El “Puesto a Dedo” se distrae en una visita a La Güinera, en el municipio de Arroyo Naranjo en La Habana, mostrando sus consagraciones ante un altar de Santería. No sé del rito, veo solo a este sujeto formado como líder comunista en los intensos estudios de: la Filosofía Marxista-Leninista, el Materialismo Histórico y Dialéctico, el Ateísmo Científico y el Comunismo, también científico, la Economía Política del Socialismo, la crítica al oscurantismo por parte de los comunistas y un largo etcétera de materias que nos endilgaban en los estudios de Preuniversitario y las respectivas carreras en las Universidades en Cuba. Ahora véanlo, visitando La Güinera y compartiendo un ritual de Santería. Esto ocurre en este vecindario donde, el  11J fue escenario de intensas protestas contra el régimen y que se saldó con el incendio de la Estación de Policía y el asesinato de un joven que protestaba; los días siguientes dejaron un grupo de jóvenes detenidos por participar en la protesta.



Cuando veo esta repentina consagración al culto idolátrico del presidente; pienso en los cientos de jóvenes cubanos que fueron depurados (expulsados) de la Universidades por ser  cristianos , también de los profesores depurados, los enviados a los campos de concentración de la UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción), por ser cristianos. También a los cientos de jóvenes excluidos de carreras universitarias como  los estudios de: Sociología, Psicología, Psiquiatría, Periodismo, Relaciones exteriores  etc., por ser cristianos.

«Que nadie de ustedes ofrezca en sacrificio a su hijo haciéndolo pasar por el fuego, ni practique la adivinación, ni pretenda predecir el futuro, ni se dedique a la hechicería ni a los encantamientos, ni consulte a los adivinos y a los que invocan a los espíritus, ni consulte a los muertos. Porque al Señor le repugnan los que hacen estas cosas…» (Deuteronomio 18:10-12).

Citas bíblicas aparte, hace apenas unos días, después de las manifestaciones del 11J, el Puesto a Dedo, recibió las visitas de sus allegados del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) de lo que dimos cuenta en este Blog. En ese conciliábulo de cofrades, el muy consagrado presidente dijo que habían hablado de ‘fe y esperanza”. Después de unas repugnantes palabas del presidente del CIC, el “reverendo Pulguita” le entregó al “Puesto a dedo” una cruz de palo y este le concedió, en reciprocidad, una medallita.

¡Sía Cará! Es una expresión que se usa en los ritos de despojo para alejar lo malo dentro de la Santería. Pero la expresión mas genuina y que han coreado miles de cubanos dentro y fuera de Cuba es aquella que ha calado hondo en la conciencia nacional:

 ¡Patria y Vida!.

Por: Eloy A González

junio 23, 2021

Carta de renuncia de la Iglesia Cristiana Pentecostal de Cuba a su membresía en el Consejo de Iglesias de Cuba.

 

Declaración Oficial  de la Iglesia Cristiana Pentecostal de Cuba.

La Iglesia Cristiana Pentecostal de Cuba (ICPC), ha venido percibiendo que los objetivos programáticos del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) están en contradicción con la manera en que interpretamos las Escrituras.

No nos hemos sentido identificados ni representados con muchos de los pronunciamientos e intervenciones que el movimiento ecuménico ha estado haciendo a través de los medios de comunicación (ejemplos muy recientes: “Voces Ecuménicas” y el “Movimiento Estudiantil Cristiano” (MEC)).

Ante lo cual y en cumplimiento de los acuerdos desde nuestra Asamblea de pastores y delegados en el 2016 (Acuerdo # 6 del 2016) y de Junta Directiva (Acuerdo # 13 5-6/dic/2020), dejamos constancia por escrito de nuestro rechazo a cada declaración que irrespeta las doctrinas históricas de nuestra institución; resolviendo retirar de manera inmediata nuestra membresía del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC).

Para que así conste a todas las instancias, firmamos la presente todos los miembros de la Junta Directiva Nacional de la Iglesia Cristiana Pentecostal de Cuba (ICPC).

Junta Directiva Nacional de la Iglesia Cristiana Pentecostal de Cuba

Fuente: Facebook



noviembre 06, 2020

Financiación del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) a grupos terroristas.

 

Ion Mihai Pacepa fue un general soviético y jefe del espionaje de la Rumanía de Cauecescu durante la década de los sesenta y setenta. Desertó y se marchó a Estados Unidos convirtiéndose en el oficial comunista de más alto rango que huyó, siendo de gran ayuda para EE. UU. durante la Guerra Fría.

De esta fuente se sabe que el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) es hechura de los servicios de inteligencia de la Unión Soviética bajo J Stalin. De esta dedicación se desprende que también, entre los secretos que se llevó consigo estaba el papel del poder soviético en la creación de la Teología de la Liberación. Lo que esta por verse es las implicaciones de los servicios de inteligencia de los países comunistas en el resto de las organizaciones religiosas dependientes del Consejo Mundial de Iglesias, con especial referencia a Cuba. País que ha mantenido el protagonismo en la dedicación a subvertir y manipular a la iglesia a través de los organismos de inteligencia. Esta por verse las organizaciones religiosas en Cuba  que se relacionan con el CMI y los lideres o funcionarios; que han pasado por el poderosos sicariato para las religiones del CMI, auspiciado por los servicios de inteligencia y los grupos de influencia procomunistas.

Este es un buen ejemplo de, hasta donde pueden llegar organizaciones como esta que incluso, a pesar de su dedicación a la misericordia cristiana no vacilan en ayudar a grupos terroristas.

¿Sabías que el Consejo Mundial de Iglesias ha financiado con tus ofrendas a grupos terroristas?.

¿Han estado el Concilio Nacional y Mundial de Iglesias como cuerpo involucrados con el comunismo? Veamos un poco de historia. “Fue el Concilio Mundial de Iglesias el que ayudó a Vietnam a caer completamente en las manos de los comunistas, usando a sus miembros para presionar a los EE. UU. para que no lanzara sus bombas contra Vietnam del Norte...El esfuerzo americano para prevenir que el Comunismo esclavizara al pueblo de Vietnam del Sur, ha sido atacado y condenado por los dirigentes de las Iglesias grandes y de las organizaciones. Desde 1966, el Concilio Mundial de Iglesias, del cual la mayoría de las denominaciones Protestantes de los E.U. son parte, frecuentemente han denunciado el esfuerzo americano para detener el esparcimiento comunista.

En febrero de 1966, por ejemplo, el Comité Central del Concilio Mundial de Iglesias, reunido en Ginebra, Suiza, le pidió a los Estados Unidos que detuvieran los bombardeos sobre Vietnam del Norte, que sacaran sus tropas de Vietnam del Sur, y ‘revisara y modificara’ su política de tratar de contener al Comunismo...los Estados Unidos pararon el bombardeo a Vietnam del Norte, sacaron las tropas de Vietnam del Sur dejando millones de dólares en equipo militar como un regalo al Comunismo, para que a la vez ayudara a otros Comunistas en su esfuerzo por esparcir los motines y la revolución en otros países como los de Centro América.” (El Movimiento de la Nueva Era y el Illuminati 666, p. 230).

Este vínculo del Concilio Mundial de Iglesias con el comunismo durante los años sesenta ha sido confirmado en otras fuentes. Malachi Martin, exjesuita católico, indicó que desde 1966 el Concilio Mundial de Iglesias es un “instrumento de la política soviética” (The Keys of This Blood, p. 104). Esta intervención del CMI en la política soviética y en otros países comunistas satélites fue criticada en 1968 en la cuarta asamblea: “La Asamblea de Uppsala aclaró que el Concilio Mundial de Iglesias no puede seguir funcionando si continúa siendo dominado por las Iglesias de Norteamérica y de Europa Occidental, especialmente en asuntos políticos, económicos y sociales” (Eugene Carson Blake, The WCC: East-West Church Relations 1966-1972, en Voices of Unity, p. 8).

Pero el Concilio Mundial de Iglesias no detuvo ahí sus actividades en favor del comunismo y del terrorismo. “El CMI otorgó unos $85,000 a un grupo terrorista Nacionalista Africano quienes mantuvieron guerrillas armadas en Rhodesia y Zimbabue en 1978. Esos terroristas asesinaron en ese año más de 1,900 personas, incluyendo a ocho misioneros británicos y sus cuatro niños en Rhodesia. En 1974 el CMI contribuyó con £6,355.00 libras británicas a los miembros de la organización terrorista ZANU de África, que fue responsable por la matanza de 87 civiles rhodesianos. También en 1974 el CMI otorgó unas £50,000 libras británicas a FRELIMO, otra fuerza de guerrilla marxista. El CMI también le ha dado fondos al gobierno comunista de Vietnam del Norte, a la PLO de Cuba[1] , y a otros movimientos totalitarios pro-soviéticos. También le dieron $823,000 a la SWAPO en Namibia, una organización respaldada por los comunistas.” (El Concilio Mundial de Iglesias y la Iglesia Adventista del Séptimo Día, ‘Let There be Light’ Ministries, pp. 1,2). El Concilio Mundial de Iglesias también aportó unos $125,000 a la SWAPO, y $65,000 al Congreso Nacional Africano, esto último usado para “actos terroristas incluyendo el bombardeo, en un intento por destruir el gobierno legal de la República Sudafricana”.

También ha financiado matanzas raciales en Rhodesia, Argelia y Vietnam (American Opinion, enero de 1982, pp. 2-4). También el comunismo ha sido respaldado por las iglesias en América. “América está perdiendo la batalla económica, social, diplomática y estratégica con el comunismo porque los dirigentes espirituales tradicionales de la nación - las iglesias y el clero - están comprometidos, sabiéndolo o no, al lado del Comunismo.” (Stormer, The Death of a Nation, p. 90, citado por Sutton, El Movimiento de la Nueva Era y el Illuminati 666; p. 228).

Fuente. Ley Dominical (Facebook)

 



[1] Probablemente se refiere a la Organización de Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y América Latina (OSPAAL)

agosto 15, 2020

En tiempos difíciles, algunos miembros del Consejo de Iglesias de Cuba se dedican a una opípara comida mientras hablan sandeces.


No se trata de una pantagruélica comida, es con mucho lo que se debe comer en una reunión familiar de fin de semana en condiciones normales, esto es viviendo en libertad. Solo que los opíparos miembros del consejo de iglesias de Cuba se consagran a deglutir y hablar de manera disparatada. Son estos los que, hablando de la ayuda humanitaria enviada a Cuba por los exiliados de Miami dicen que, usando la Palabra: “Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; … y repartían a todos según la necesidad de cada uno… y partiendo el pan en las casas comían juntos con alegría y sencillez de corazón.” Hechos 2:44-46). ¿De verdad, en Cuba hay una comunión de igualdad y reparto del pan?. Estos son los que se oponen a que llegue la ayuda humanitaria al pueblo de Cuba en momentos tan difíciles.
Un artículo sobre este festín de algunos miembros del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) lo incluimos a continuación después de ser publicado en la pagina web de temas cubanos, Cubita Now
Por Jorge Díaz.
Tras la negativa de la cúpula del Consejo de Iglesias de Cuba de aceptar la ayuda humanitaria enviada desde Miami, algunos cubanos en Facebook han salido a desenmascarar a los miembros de esta élite ciertamente en contubernio con el gobierno de la isla.
Un video compartido más de 700 veces muestra a varios de estos ‘hombres de fe’ compartiendo una cena muy bien puesta, y franco goce de los privilegios de olvidar a los necesitados y aliarse con el régimen.

“Una pequeña muestra de la "modestia” de algunos dirigentes, practicantes, miembros, o como gusten llamarles, del Consejo de Iglesias de Cuba. En un final lo importante no es quiénes sean, sino la imagen que transmiten. ¿Alguien cree que les importa si llega o no la ayuda humanitaria a los necesitados en la isla?”, dice el internauta Roger Mario Curbelo.
Ver video original en: Facebook

“Una de nosotros”, una declaración en respuesta a las desventuradas declaraciones del Consejo de Iglesias de Cuba sobre la ayuda humanitaria enviada a Cuba por el exilio.


La disputa en torno a la ayuda humanitaria enviada desde Miami a Cuba y las argumentaciones en torno a quiénes y cómo será distribuida esta ayuda en Cuba; ha aflorado las sutiles divergencias entre las distintas denominaciones religiosas, y también, de las organizaciones que agrupan a las iglesias en Cuba. Pero, sobre todo, han sido las declaraciones del secretario ejecutivo del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) lo que ha provocado una reacción critica  de  los creyentes en Cuba y en el exilio Todo esto enrarece el escenario en que se mueven y relacionan las distintas denominaciones religiosas en Cuba en y con relación al exilio.
Las declaraciones del Consejo de Iglesias de Cuba, mediante su secretario ejecutivo, son desde todo tipo de vista equivocadas. Si a esto se agrega de que sus declaraciones fueron publicadas  en el sitio web del CIC, sin consultar con el resto de las iglesias y organizaciones religiosas que forman parte de este Consejo establece, sin duda,  un precedente perverso.
Este Blog ayer publicó el texto del CIC con una breve nota. Pero debemos dejar claro en medio de esta polémica lo siguiente: siempre y a través de los años las iglesias en Cuba, todas ellas, así como las organizaciones religiosas; han recibido y reciben cuantiosas donaciones y ayudad de las iglesias que comparten una común fe confesional en los EE. UU.. Esto no es un secreto. Hay muchas iglesias en Cuba que, de manera independiente, se hermanan con otras iglesias en los EE. UU. para recibir donaciones y ayudas económicas. Las Iglesias y organizaciones afines al CIC y las que no pertenecen a esta organización, también la Iglesia católica cubana; reciben y siempre han recibido ayuda, donaciones y apoyo económico desde los EE. UU..
Esta declaración con el título de: “Una de nosotros” responde a las declaraciones del CIC y fue preparado por el Instituto Patmos. A continuación, el texto íntegro:

“Una de nosotros”
Por si ya no bastase que diariamente el régimen castrista hable en nombre del pueblo cubano sin haberle preguntado jamás, ahora también las iglesias en Cuba tienen que soportar que el Rev. Joel Ortega Dόpico hable en nombre de ellas cuando sus palabras ni siquiera representan el sentir del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) donde, para mal de esta institución, funge como Secretario Ejecutivo. Estamos muy al tanto de que “sus palabras” bajo el título “Unidos y Unidas para Servir” fueron publicadas en el portal digital del CIC inconsultamente, irrespetando a las denominaciones asociadas en él, al mismo estilo del Partido Comunista que desgobierna la Isla y al cual el Rev. Dόpico sirvió como vocero con su publicación.
Su declaración afirma que: “El evangelio no busca divisiones, confrontaciones, ni privilegios”, atreviéndose a citar la Palabra de Dios, para atacar a una de nosotros. A una mujer cubana y católica, Rosa María Payá, que no es solo miembro digna del pueblo cubano, sino militante activa de la hermana Iglesia Católica en Cuba, y quien posee el privilegio espiritual de ser la hija de uno de sus mártires, Oswaldo Payá Sardiñas. 
El lamentable contenido de su diatriba es una apología del mismo orden político que viola las libertades religiosas en Cuba. El Rev. Dόpico defiende un sistema que comienza por coartar la libertad del CIC (como evidencia esta misma manipulación) pero también de las denominaciones afiliadas a la Alianza de Iglesias Evangélicas Cubanas (AIEC); del resto de las iglesias con registro legal que no pertenecen ni al CIC ni a la AIEC; de las numerosas iglesias y movimientos que ni siquiera poseen registro legal, porque se les niega; pero sobre todo de la Iglesia Católica en Cuba. Es de sobras conocido por todo el fervor católico de los Payá. Y, sin embargo, a nombre de todas “las iglesias cubanas” cometió el Rev. Dόpico el sacrilegio de hablar.    
El Rev. Dόpico usa el portal del CIC para afirmar algo tan excluyente como “no nos préstamos a relacionarnos con personas y organizaciones” a las cuales además clasifica a priori de “manipuladoras”. Las palabras del reverendo no solo calumnian a Rosa María sino también a los miles de cubanos que en la diáspora han donado para ayudar a sus hermanos en la Isla. Es inconcebible que su declaración, contraria a la práctica y al espíritu cristiano, se esgrima para reaccionar precisamente en contra de una ayuda humanitaria enviada al pueblo cubano como genuina expresión de la solidaridad entre hermanos, y especialmente en un contexto crisis en Cuba que se hace comparable a la terrible reconcentración de Valeriano Weyler a quien todo indica que los actuales dictadores cubanos pretenden imitar.
Tristemente Dόpico ha prestado su voz al guion de los represores del pueblo cubano y ha decidido ignorar no solamente la realidad de miseria que viven los ciudadanos producto del sistema fracasado y opresivo, sino también el pedido de más de 15 mil familias en la Isla que han solicitado esa tan necesaria ayuda.
Por tal razón, el Instituto Patmos, rechaza categóricamente estas palabras que solo son y pueden ser palabras expresadas a título personal del Rev. Dόpico.
Y como nosotros sí no solemos hablar en nombre de las iglesias y creyentes cubanos sin antes preguntarles sometemos nuestra declaración a la rúbrica de todos los líderes religiosos que a nombre de sus iglesias o ministerios deseen sumarse a este rechazo a tan excluyentes, irrespetuosas y faltas de ética cristiana, palabras del Rev. Dόpico.
En la esperanza de que para Cuba y sus iglesias ya es hora, “porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra” (1 Juan 2:8b), nos unimos y firmamos la presente, el 14 de agosto de 2020, “Año del Señor”, #OneOfUs
A nombre de la Comisión Gestora del Instituto Patmos en Cuba:
Armando Antonio Pérez Pérez, Alberto Pérez González, Guillermo del Sol Pérez, Matilde Alejandra González Albernas, Leonardo Lino Rodríguez Alonso.
Mas firmas pueden agregarse comunicando a: institutopatmos@gmail.com

A continuación, puede accederse al PDF con la declaración del Instituto Patmos “Una de nosotros” y sus firmas preliminares en reacción a palabras del Rev. Joel Ortega Dόpico publicadas en el portal del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) donde funge como Secretario Ejecutivo. Hacer CLIC AQUI