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septiembre 16, 2020

Católicos cubanos: “¡Necesitamos todos sanar y reunir!”

70 fieles católicos piden en Cuba que los obispos se pronuncien sobre la ayuda humanitaria retenida de manera arbitraria en el puerto del Mariel.
Católicos cubanos piden que obispos se pronuncien sobre ayuda humanitaria retenida. En carta remitida a la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, firmada por 70 fieles, se solicita que la Iglesia responda ante la retención de la ayuda humanitaria enviada por exiliados. En tanto, 70 fieles católicos residentes en la isla firmaron dos cartas -de similar contenido-, una dirigida al cardenal Juan García, arzobispo de La Habana, y la otra a la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, pidiendo respuestas sobre la retención de la ayuda enviada desde la diáspora. Las misivas, publicadas por La Hora de Cuba.
A continuación, el texto de la carta:
La Habana, 4 de septiembre de 2020
A su excelencia Cardenal Juan de la Caridad García y a la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba:
Como feligreses venimos hoy ante ustedes para solicitar su atención y su comprensión. Hemos sabido, sobre todo por el flujo de información que se mueve en las redes sociales, que ha llegado a Cuba la ayuda humanitaria que enviaron del exilio, para paliar un poco la escasez que ahora mismo aflige a nuestro pueblo.
Sabemos que la ayuda llega nombre de pequeñas iglesias de denominación cristiana, que tienen sus papeles como receptoras en regla, por lo que legalmente no hay razón para que las autoridades se nieguen a entregarla. Al menos 15 000 familias se beneficiarían con esa ayuda.
Solicitamos a la Iglesia Católica, de la que somos parte, que se pronuncie acerca de este tema. Y que ponga el acento en la cuestión humana y en la solidaridad entre cubanos que, por razones múltiples y siempre dolorosas, están hoy separados. Que la distancia física no se ahonde con otras distancias espirituales o emocionales. Cuba es una sola y muchos de los que se han ido la sienten también como suya.
Creemos que el hecho de que la ayuda sea recibida y distribuida por estas iglesias habla bien de la vocación de servicio de nuestras instituciones religiosas y del rol que deben jugar en una sociedad tan dañada como la nuestra, no solo en la dimensión económica.
¡Necesitamos todos sanar y reunir!
Nos encomendamos a nuestra madre, la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, para que nos ilumine a todos en este camino y nos ayude a imaginar y a actuar por el bien de nuestra Patria.
Firman: Sigue la firma de los católicos cubanos que puede consultarse accediendo a la fuente de la información.
Fuente: Facebook

septiembre 10, 2020

Solidaridad entre Hermanos: Cuando los cubanos asumen el imperativo cristiano de ser solidarios.

Solidaridad entre Hermanos es una iniciativa que busca promover, en el mejor espíritu cristiano, la solidaridad entre los cubanos radicados en Miami para ayudar a los cubanos que, viviendo en Cuba, sufren escaseces y penurias. La idea de recolectar una cuantiosa ayuda material para ser enviada a Cuba tuvo aceptación entre los cubanos y se promovió hasta llegar a feliz término…, bueno no tan feliz.
Una iniciativa del exilio cubano de Miami, para recoger donaciones y trasladarlas a Cuba ha tenido un nuevo giro. Las donaciones fueron recolectadas, el exilio y los cubanos de Miami respondieron. Se aseguró de que la ayuda no llegaría a manos del régimen; sino que la Iglesia en Cuba, sin especificar, sería la receptora de la ayuda y la distribuiría. Finalmente, la ayuda fue enviada y llegó al puerto del Mariel y allí esta. Aquí fue donde empezó la amarga querella, donde el régimen es sin duda la piedra de tropiezo de esta azarosa gestión de solidaridad.
La disputa sobre la ayuda humanitaria enviada desde Miami a Cuba y las argumentaciones en torno a quiénes y cómo será distribuida esta ayuda en Cuba; ha aflorado las divergencias entre las distintas denominaciones religiosas, y también, de las organizaciones que agrupan a las iglesias en Cuba.
En este Blog señalamos, en el momento más álgido de la confrontación, lo siguiente: siempre y a través de los años las iglesias en Cuba, todas ellas, así como las organizaciones religiosas; han recibido y reciben cuantiosas donaciones y ayudad de las iglesias que comparten una común fe confesional en los EE. UU.. Esto no es un secreto. Hay muchas iglesias en Cuba que, de manera independiente, se hermanan con otras iglesias en los EE. UU. para recibir donaciones y ayudas económicas. Las Iglesias y organizaciones afines al Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) y las que no pertenecen a esta organización, también la Iglesia católica cubana; reciben y siempre han recibido ayuda, donaciones y apoyo económico desde los EE. UU..
En este accionar de las ayudas enviadas a Cuba se mueven todo tipo de intereses, algunos con sórdidos propósitos. Lo primero es el protagonismo y control de la tiranía que trata de obtener ventajas políticas y beneficiarse de manera escandalosa. Nunca ha quedado claro el destino que toman las ayudas y sabemos que muchas van a parar a los almacenes de las instituciones de la dictadura; esto parece inevitable. También muchos apandillados ideológicos, dentro y fuera de la Iglesia, se apropian de estas ayudas y tratan de ganar réditos para con el régimen y la feligresía.
Como sea al final una parte importante del pueblo necesitado se beneficia.
Mucho se ha hablado del bloqueo a la ayuda humanitaria enviada por Solidaridad entre Hermanos y que hoy sigue retenida en el puerto del Mariel. Esperemos que esta llegue a las iglesias y a los cubanos en necesidad.
Quiero compartir en este Blog la información sobre una ayuda, que si llegó y fue distribuida. La información aparece en la página de Facebook de la Convención Bautista de Cuba Occidental (ACBCOcc) se trata de una ayuda enviada por una Iglesia Bautista radicada en Texas y gestionada por personas y organizaciones . Esta es la información:
BENDECIDOS PARA BENDECIR
Víctor Samuel González.
septiembre 3, 2020
Gracias a Dios este pasado fin de semana pudimos llevar más de 22 mil libras de arroz tejano y 11 mil libras de frijoles pintos (enviados por  Dr. Dyson[1] y PIB de Woodway, Texas[2]) y 5 mil paquetes de arroz fortificado (enviados por World Help) a las provincias de Artemisa y Pinar del Rio destinado a ayudar a niños, ancianos y personas con alguna discapacidad de las iglesias y sus comunidades y bendecir a Hogares de Ancianos e Instituciones de Salud de dichas provincias occidentales.
Ayuda humanitaria en La Habana.
Los pastores Omar López (Coordinador Beneficencia) y Jorge Luis Rodríguez; el hno. Josué Pino; los choferes José, Juan K y Dariel y el Dr. Víctor Samuel Gonzalez (Responsable de Trámites de Donaciones). Agradecemos a Dios por su cuidado en un recorrido de más de 700 km que comenzó el sábado 29, a la 1:30 pm, cuando salimos del Hogar Bautista en La Habana y terminó el lunes 31 a las 2:00 am, de regreso en la capital. Gracias a Dios pudimos llegar hasta Las Martinas en la región más occidental de Cuba y dejar los donativos en las iglesias de las cabeceras municipales: Guanajay, Artemisa, San Cristóbal, Los Palacios, Consolación del Sur, Pinar del Rio, San Luis, San Juan y Martínez, Las Martinas e Isabel Rubio, Guane.
Ayuda humanitaria llegando a una localidad de Pinar del Rio, Cuba
Muchas gracias a todos los que nos apoyaron en oración; al hermano Mario Enrique y sus jóvenes estibadores, a todas las familias pastorales e iglesias que nos hospedaron y compartieron sus alimentos con el equipo de Beneficencia.
Un agradecimiento especial al Dr. Kurt Urbanek, Dr. Dyson y a todas las iglesias, instituciones y hermanos y a World Help que están haciendo posible que la Convención Bautista de Cuba Occidental pueda recibir en este año al menos 15 contenedores de ayuda humanitaria. Aclaramos que estos donativos no tienen nada que ver con los donativos que otras organizaciones, que no trabajan con el Ministerio de Beneficencia de nuestra Convención, están recogiendo en la Florida para enviar a Cuba.
Gracias, Señor, por ser bendecidos para bendecir.
Fuente: Facebook
Nota del Editor: Se ha omitido las mayúsculas sostenidas en parte del texto, para evitar la interpretación de las altisonancias; como debe ser en los textos en internet. También se incluyen enlaces activos y referencias  al texto para una mejor comprensión del lector.
El promover y vivir la solidaridad es un imperativo cristiano. No puede acompañarse  de insensibilidad alguna y menosprecia lo que se haga con intenciones aviesas. No se trata de los bienes materiales y la necesidad de ser trasferidos sino, los bienes espirituales que deben ser inherentes al cristiano. Compartir también en sencillez y humildad; comprendernos sin dar lugar a las reprobaciones, el comportamiento crítico y dejar a un lado nuestros propios intereses.
Si vamos a ser solidarios, fomentemos la amabilidad y el sentido de la amistad, la aceptación de nuestras limitaciones, la dedicación a la conmiseración y algo tan sencillo como estar dispuesto. El aceptarnos no implica la complacencia en admitir la hipocresía y la dedicación a buscar intereses mezquinos, y a posicionarnos con otros que nos son ajenos. No puede pasar la solidaridad con el acompañamiento de asociados que siempre caminan parejos con la impiedad.
Al final, los buenos salen ganando. Esos, los humildes, los pobres los necesitados; que hoy extienden las manos de los que dan sin esperar nada a cambio.

agosto 15, 2020

“Una de nosotros”, una declaración en respuesta a las desventuradas declaraciones del Consejo de Iglesias de Cuba sobre la ayuda humanitaria enviada a Cuba por el exilio.


La disputa en torno a la ayuda humanitaria enviada desde Miami a Cuba y las argumentaciones en torno a quiénes y cómo será distribuida esta ayuda en Cuba; ha aflorado las sutiles divergencias entre las distintas denominaciones religiosas, y también, de las organizaciones que agrupan a las iglesias en Cuba. Pero, sobre todo, han sido las declaraciones del secretario ejecutivo del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) lo que ha provocado una reacción critica  de  los creyentes en Cuba y en el exilio Todo esto enrarece el escenario en que se mueven y relacionan las distintas denominaciones religiosas en Cuba en y con relación al exilio.
Las declaraciones del Consejo de Iglesias de Cuba, mediante su secretario ejecutivo, son desde todo tipo de vista equivocadas. Si a esto se agrega de que sus declaraciones fueron publicadas  en el sitio web del CIC, sin consultar con el resto de las iglesias y organizaciones religiosas que forman parte de este Consejo establece, sin duda,  un precedente perverso.
Este Blog ayer publicó el texto del CIC con una breve nota. Pero debemos dejar claro en medio de esta polémica lo siguiente: siempre y a través de los años las iglesias en Cuba, todas ellas, así como las organizaciones religiosas; han recibido y reciben cuantiosas donaciones y ayudad de las iglesias que comparten una común fe confesional en los EE. UU.. Esto no es un secreto. Hay muchas iglesias en Cuba que, de manera independiente, se hermanan con otras iglesias en los EE. UU. para recibir donaciones y ayudas económicas. Las Iglesias y organizaciones afines al CIC y las que no pertenecen a esta organización, también la Iglesia católica cubana; reciben y siempre han recibido ayuda, donaciones y apoyo económico desde los EE. UU..
Esta declaración con el título de: “Una de nosotros” responde a las declaraciones del CIC y fue preparado por el Instituto Patmos. A continuación, el texto íntegro:

“Una de nosotros”
Por si ya no bastase que diariamente el régimen castrista hable en nombre del pueblo cubano sin haberle preguntado jamás, ahora también las iglesias en Cuba tienen que soportar que el Rev. Joel Ortega Dόpico hable en nombre de ellas cuando sus palabras ni siquiera representan el sentir del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) donde, para mal de esta institución, funge como Secretario Ejecutivo. Estamos muy al tanto de que “sus palabras” bajo el título “Unidos y Unidas para Servir” fueron publicadas en el portal digital del CIC inconsultamente, irrespetando a las denominaciones asociadas en él, al mismo estilo del Partido Comunista que desgobierna la Isla y al cual el Rev. Dόpico sirvió como vocero con su publicación.
Su declaración afirma que: “El evangelio no busca divisiones, confrontaciones, ni privilegios”, atreviéndose a citar la Palabra de Dios, para atacar a una de nosotros. A una mujer cubana y católica, Rosa María Payá, que no es solo miembro digna del pueblo cubano, sino militante activa de la hermana Iglesia Católica en Cuba, y quien posee el privilegio espiritual de ser la hija de uno de sus mártires, Oswaldo Payá Sardiñas. 
El lamentable contenido de su diatriba es una apología del mismo orden político que viola las libertades religiosas en Cuba. El Rev. Dόpico defiende un sistema que comienza por coartar la libertad del CIC (como evidencia esta misma manipulación) pero también de las denominaciones afiliadas a la Alianza de Iglesias Evangélicas Cubanas (AIEC); del resto de las iglesias con registro legal que no pertenecen ni al CIC ni a la AIEC; de las numerosas iglesias y movimientos que ni siquiera poseen registro legal, porque se les niega; pero sobre todo de la Iglesia Católica en Cuba. Es de sobras conocido por todo el fervor católico de los Payá. Y, sin embargo, a nombre de todas “las iglesias cubanas” cometió el Rev. Dόpico el sacrilegio de hablar.    
El Rev. Dόpico usa el portal del CIC para afirmar algo tan excluyente como “no nos préstamos a relacionarnos con personas y organizaciones” a las cuales además clasifica a priori de “manipuladoras”. Las palabras del reverendo no solo calumnian a Rosa María sino también a los miles de cubanos que en la diáspora han donado para ayudar a sus hermanos en la Isla. Es inconcebible que su declaración, contraria a la práctica y al espíritu cristiano, se esgrima para reaccionar precisamente en contra de una ayuda humanitaria enviada al pueblo cubano como genuina expresión de la solidaridad entre hermanos, y especialmente en un contexto crisis en Cuba que se hace comparable a la terrible reconcentración de Valeriano Weyler a quien todo indica que los actuales dictadores cubanos pretenden imitar.
Tristemente Dόpico ha prestado su voz al guion de los represores del pueblo cubano y ha decidido ignorar no solamente la realidad de miseria que viven los ciudadanos producto del sistema fracasado y opresivo, sino también el pedido de más de 15 mil familias en la Isla que han solicitado esa tan necesaria ayuda.
Por tal razón, el Instituto Patmos, rechaza categóricamente estas palabras que solo son y pueden ser palabras expresadas a título personal del Rev. Dόpico.
Y como nosotros sí no solemos hablar en nombre de las iglesias y creyentes cubanos sin antes preguntarles sometemos nuestra declaración a la rúbrica de todos los líderes religiosos que a nombre de sus iglesias o ministerios deseen sumarse a este rechazo a tan excluyentes, irrespetuosas y faltas de ética cristiana, palabras del Rev. Dόpico.
En la esperanza de que para Cuba y sus iglesias ya es hora, “porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra” (1 Juan 2:8b), nos unimos y firmamos la presente, el 14 de agosto de 2020, “Año del Señor”, #OneOfUs
A nombre de la Comisión Gestora del Instituto Patmos en Cuba:
Armando Antonio Pérez Pérez, Alberto Pérez González, Guillermo del Sol Pérez, Matilde Alejandra González Albernas, Leonardo Lino Rodríguez Alonso.
Mas firmas pueden agregarse comunicando a: institutopatmos@gmail.com

A continuación, puede accederse al PDF con la declaración del Instituto Patmos “Una de nosotros” y sus firmas preliminares en reacción a palabras del Rev. Joel Ortega Dόpico publicadas en el portal del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) donde funge como Secretario Ejecutivo. Hacer CLIC AQUI

agosto 14, 2020

Declaración ponzoñosa del Consejo de Iglesias de Cuba con relación a la ayuda humanitaria a la Isla enviada por los cubanos desde Miami.


Una iniciativa del exilio cubano de Miami, para recoger donaciones y trasladadas a Cuba ha tenido un nuevo giro. Las donaciones fueron recolectadas, el exilio y los cubanos de Miami respondieron. Se aseguro de que la ayuda no llegaría a manos del régimen; sino que la Iglesia en Cuba, sin especificar, sería la receptora de la ayuda y la distribuiría. Finalmente, la ayuda fue enviada y llego al puerto del Mariel y allí esta.
Las especulaciones no han faltado. En este Blog señalamos en el post anterior las dudas y preguntas que muchos se hacen. Ahora se dio a conocer esta declaración del prooficialista Consejo de Iglesias de Cuba. Por el tono de esta declaración, cierra filas con el régimen y acusa a las organizaciones del exilio de manera virulenta; buscando más que nada un enfrentamiento en tiempos que, los ánimos políticos están caldeados en ambas orillas. Aquí les dejo la declaración ponzoñosa del Consejo de Iglesias.

Habana 12 de Agosto de 2020
“Unidos y Unidas para Servir”
Las iglesias cubanas, no nos prestamos a la manipulación de falsos intereses, que nada tienen que ver con el espíritu y la vivencia del Reino de Dios, y del puro y verdadero Evangelio de Cristo que nos enseña a vivir en solidaridad, en igualdad y amor; buscando siempre el bien y lo mejor para todos y todas en nuestra sociedad.
El evangelio no busca divisiones, confrontaciones, ni privilegios. (“Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; … y repartían a todos según la necesidad de cada uno… y partiendo el pan en las casas comían juntos con alegría y sencillez de corazón.” Hechos 2:44-46)
Tampoco nos prestamos a relacionarnos con personas y organizaciones manipuladoras y con intereses serviles a la actual administración del gobierno de los Estados Unidos que, a través del bloqueo genocida y de guerras mediáticas y de toda clase, que llenas de calumnias y mentiras; pretenden destruir la felicidad y la paz de todo un pueblo.
Las Iglesias cubanas siempre, y mucho más hoy, trabajamos para el bienestar del pueblo cubano, a través de programas sociales que, junto a todos los programas y proyectos y estrategias del país ayudan a complementar la atención a diversos sectores de nuestra sociedad. En nuestro país, la sociedad civil, las iglesias y el estado se configuran y articulan en armonía, cada uno ocupando sus roles. En medio de la diversidad buscamos un propósito común; el bienestar para todos y todas.
Consideramos que la campaña de la llamada “activista” Rosa María Payá del llamado proyecto “Cuba Decide” es una ofensa al pueblo y a las iglesias cubanas. En Cuba deciden desde hace un buen tiempo los cubanos y cubanas, y dentro de ellos y ellas sin distingo un gran número de creyentes cristianos y de las más diversas religiones que, juntos y juntas en solidaridad buscamos y luchamos por la Cuba que queremos y que pensamos desde nuestra diversidad Como País.
Si realmente quieren ayudar al pueblo cubano, por qué estimulan el bloqueo y estimulan las políticas de sanciones promovidas desde la Casa Blanca y que increíblemente en este momento de situación humanitaria que vive la humanidad, se muestran tan agresivas y más deshumanas que nunca.
Es evidente y claro que el interés es político y económico. Esta “supuesta ayuda” recolectada por sectores del “exilio cubanas” nada tiene que ver con la trayectoria de hermandad y solidaridad de las iglesias cubanas y estadounidenses. Es una ayuda condicionada, a marcados intereses que obviamente están bien lejos del amor, la paz y la confraternidad que como Iglesias predicamos.
Cuba no necesita ayuda de quienes sirven a un gobierno que por 60 años quiere crear situaciones humanitarias con fines políticos y financieros, que lejos de buscar el dialogo y el respeto y apego a las leyes internacionales viola e irrespeta todas las normas diplomáticas y desoye a las propias Naciones Unidas, donde año tras año, los países del mundo aprueban la resolución: “Necesidad de poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba.
Cuba sin bloqueo y sin sanciones estaría en la capacidad de hacer mucho más de lo que ya hoy hace y seguirá haciendo y que no dejara de hacer por Cuba y por el mundo. Hace ya mucho tiempo las iglesias cubanas hemos aprendido que “quien traiciona al pobre, traiciona a Cristo”, y somos claras que como nos dice el Evangelio de Lucas 18:25 “porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el Reino de Dios”.
Las Iglesias cubanas trabajamos juntos y juntas a las iglesias del mundo entero y a entidades y organizaciones inspiradas en la fe y otras de carácter humanitario y civil, incluidas las de los Estados Unidos, compartiendo experiencias, intercambios mutuos, recursos humanos y financieros, canalizando donaciones, recibiendo y distribuyendo biblias y literatura, dando respuesta humanitaria y de emergencias no solo hacia Cuba sino también desde la experiencia de Cuba, aportamos a toda la América Latina y el Caribe y a los propias iglesias hermanas en los Estados Unidos de las más diversas y disimiles confesiones. Hemos, juntos y juntas, construido puentes; puentes de amor y paz, puentes de respeto y solidaridad, puentes que rompen barreras y bloqueos y construyen amistad, puentes que nos edifican mutuamente en un enriquecimiento espiritual y de fe.
Esta verdadera y auténtica experiencia de fe, y esperanza que viene de la presencia del Espíritu Santo y de la guía del Señor Jesucristo a lo largo de años de historia de compartir entre las iglesias no aceptará nunca estas supuestas “ayudas” manipuladas, que nada tienen que ver con quienes somos y queremos ser.
Rosa María Payá y estos supuestos recolectores de “ayuda” nada tienen que ver con nuestra historia y trayectoria de solidaridad y amor entre el pueblo y las Iglesias de Estados Unidos y Cuba. Ellos son fracasados productos de la maquinaria anticubana, que busca cada día enriquecerse más y escalar en las esferas políticas de la extrema derecha estadounidense, que es también enemiga de la paz de ese propio país.
En los pasados meses el Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), El Consejo Nacional de Iglesias de los Estados Unidos (NCCC), el Servicio Mundial de Iglesias de los Estados Unidos (CWC), el Consejo Mundial de Iglesias (WCC), la Alianza Conjunta de las Iglesias (ACT Alianza) y múltiples denominaciones de Estados Unidos y Cuba y otros países del mundo hemos realizado llamados a la solidaridad través de varios documentos y comunicados. Hemos expresado, basados en los principios de nuestra fe, como debemos actuar en momentos como estos y trabajar solidariamente. Hemos pedido un cambio de actitud en el gobierno de los Estados Unidos no solo hacia Cuba sino también hacia el mundo. Como siempre y hasta hoy lo hemos hecho y lo hacemos, “Unidos y unidas para servir”, pero sin aceptar que se nos manipule y se nos imponga una agenda imperial que está bastante lejos de los principios que predicamos y vivimos.
“Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de un corazón limpio, y de una buena conciencia, y de una fe no fingida.” 1 Timoteo 1:5
Rev. Joel Ortega Dopico.
Secretario Ejecutivo del Consejo de Iglesias de Cuba

marzo 04, 2019

El gobierno cubano silencia la ayuda prestada por las iglesias a las víctimas del tronado que azoto en La Habana.


Gobierno silencia ayuda de iglesias a víctimas del tornado. ¡Y se auto alaba!
En aquellos territorios de los habaneros barrios de Luyanó y de Santos Suarez, devastados por el tornado del 27 de enero, las iglesias católica y bautistas repartieron a las víctimas: raciones, alimentos, agua, ropa, velas, juguetes y jabón; desde el día siguiente al desastre. Dos días después, el Estado, colocó quioscos para vender alimentos y agua.
No fue visible la Cruz Roja Cubana, organización que se supone podía haber funcionado como red de ayuda.
Pero la prensa plana, televisiva y radial, monopolio del Gobierno, no ha publicado nada sobre esta labor de las iglesias, dedicando gran espacio a alabar al Gobierno por su labor de ayuda. Lo cual, comentan e informan vecinos y fieles.
Los casi derruidos edificaciones de la  Iglesia parroquial de Jesús del Monte, su aledaño Centro de Lasalle y la Capilla de Nuestra Señora de La Guardia (que aún reparte ayuda) más la Iglesia M.N.McColl y el Seminario Bautista de la Convención Bautista de Occidente, se distinguieron en esta labor.
El “presidente” Díaz-Canel, declaró: “Tenemos suficientes recursos, no necesitamos ayuda capitalista”, declaración que indignó al público. Las autoridades dictaron y divulgaron en su prensa, que todas las donaciones había que entregarlas al Partido y al Gobierno.
Estas se almacenan en  un único almacén  en “Ciudad Libertad”, Marianao; punto muy distante del área del desastre y donde, según la información oficial, las clasificarían y distribuirían a los gobiernos locales.
También habilitaron una cuenta bancaria para donaciones nacionales y otra para donaciones desde el extranjero.
Vecinos perjudicados, opinan que hubo lentitud y rigidez y desorden burocrático en la reacción estatal.
En contraste, las iglesias ofrecen una red muy extensa y natural, con conocimiento de la población de sus territorios y una membresía que puede informar sobre los necesitados, lo cual les permite canalizar ayuda en casos de desastre.
Y, pese a rumores sobre entregas a quienes no lo necesitan y de que los voluntarios y sus amistades se benefician con ropa y comida; las iglesias  gozan de la confianza por parte de los donantes nacionales, extranjeros y los mismos vecinos y feligreses católicos que critican esos manejos. Confianza que no otorgan al Estado.
Pero la dictadura en su autobombo, celosa, no quiere iniciativas, ni que se destaque por su labor social institución alguna ajena y al decirle su “espejo mágico” que quedó en segundo lugar, a falta de mandarles a las iglesias “manzanas envenenadas”, las castiga con el silencio.