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julio 23, 2026

La Nación que No Cabe en un Solo Altar

 Por Eloy A González.

En el escenario postcomunista que comienza a perfilarse, la disputa por los símbolos religiosos de la nación cubana revela tensiones profundas entre tradición, identidad y poder sociopolítico. La centralidad histórica de la Virgen de la Caridad del Cobre —convertida en emblema nacional desde inicios del siglo XX— enfrenta hoy un desafío estructural: el ascenso sostenido del protestantismo independiente y la consolidación de corrientes evangélicas con fuerte capacidad de movilización social.

Asociar el futuro nacional exclusivamente a un símbolo católico no solo desconoce la recomposición del campo religioso en la isla; también produce exclusiones que afectan a sectores juveniles, fundamentalistas y comunitarios que ya no se reconocen en un imaginario nacional construido desde un único altar. En la Cuba que emerge, la reconstrucción de la identidad colectiva exigirá un marco plural, donde la devoción mariana deberá coexistir, negociar y compartir legitimidad con las nuevas formas de militancia religiosa que disputan, desde abajo, la definición misma de nación.

Relacionar el futuro de Cuba exclusivamente a la Virgen de la Caridad del Cobre, genera fricciones y divisiones. Este enfoque ignora el crecimiento del movimiento evangélico en la isla. Para las líneas fundamentalistas y gran parte de la juventud evangélica-protestante, utilizar una figura católica como emblema sociopolítico los excluye de la identidad nacional.

El paisaje religioso cubano es diverso. El protestantismo y las congregaciones no católicas tienen una presencia histórica y un peso demográfico significativo. Al utilizar símbolos marianos (o el sincretismo católico-yoruba) como representación unívoca de "lo cubano", tienen lugar manifestaciones patentes, equívocas y contraproducentes.

La exclusión teológica, donde, las denominaciones evangélicas, especialmente las de corte conservador o fundamentalista, rechazan la veneración de imágenes. Por tanto, no pueden identificarse con la Virgen ni reconocerla como un punto de encuentro para el país. Dentro de estas denominaciones hay una visión de la juventud; porque muchos jóvenes evangélicos, imbuidos en corrientes teológicas renovadoras, cuestionan la idea de que la identidad y la reconstrucción de Cuba deban cimentarse sobre el catolicismo popular.


Aun que está totalmente perfilada esta tendencia; las iglesias evangélicas y protestantes en Cuba proponen una reconstrucción nacional basada en principios institucionales y éticos en lugar de símbolos religiosos tradicionales. Su enfoque prioriza el impacto social directo, la reforma moral y la independencia comunitaria.

Hay un creciente rol de la juventud y el activismo social en el cual, los jóvenes evangélicos impulsan proyectos de ayuda comunitaria basados en la solidaridad y espacios de Fe alternativos donde la música, la tecnología y el debate prevalecen.

Es una línea apegada al fundamentalismo cristiano y conservador. Se asume la restauración moral de la sociedad y el retorno a los valores bíblicos y la estructura familiar tradicional como base para sanar el tejido social. Esta apunta a la corrupción rampante y defienden la honestidad en el trabajo como motor del desarrollo económico. El concepto de Separación Iglesia-Estado, será un desafío ante cualquier intento de fusionar la identidad del país con una Fe única, exigiendo igualdad legal plena ante la ley cuando será establecido un estado de derecho.

Hay una clara percepción en la comunidad religiosa evangélica a exigir mayor libertad de culto, el derecho a abrir escuelas religiosas y el acceso sin censura a los medios de comunicación masivos. Defienden una Cuba futura donde el debate público sea secular, garantizando que ninguna denominación religiosa domine el marco político nacional.

Las Iglesias Tradicionales (Bautistas, Metodistas, Presbiterianas) utilizan sus estructuras históricas e internacionales para rechazar las leyes represivas del régimen de forma oficial. Sus líderes suelen firmar cartas pastorales públicas exigiendo la liberación de presos políticos y una transición democrática.  Conciben la caída de la dictadura como un proceso ordenado. Se preparan para restablecer el tejido social mediante la educación civil, escuelas cristianas y la mediación política basada en el respeto constitucional.

Estas iglesias tradicionales y las no tradicionales del pentecostalismo cubano; sufren una división crítica entre cúpulas infiltradas o cooptadas por el oficialista Consejo de Iglesias de Cuba (CIC),  y pastores de base que sufren acoso y cárcel por apoyar activamente el descontento popular.

Los Movimientos Pentecostales y Apostólicos (Asambleas de Dios, Ministerios Independientes), al no estar atados a estructura históricas ni, en muchos casos, a registros legales, muestran menor temor a la Seguridad del Estado. Ante cancelaciones del régimen, mueven de forma los cultos a la vía pública, o se hacen más reservados, convirtiéndose en catalizadores de desobediencia civil espontánea (como los sucesos represivos a un evento religioso (septiembre de 2025) en Santiago de Cuba.

Debido a su crecimiento explosivo, controlan redes informales de ayuda económica y comunitaria que sustituyen por completo al quebrado Estado cubano. En un escenario de caos por derrocamiento, estas redes serán las únicas capaces de contener crisis humanitarias en barrios marginales. En este escenario popular , su narrativa no es de reforma, sino de combate espiritual contra el comunismo, al que catalogan abiertamente como una fuerza demoníaca. Su teología empuja a la acción inmediata de la juventud y promueve un cambio de régimen total, frontal y sin concesiones.

En la Cuba que agoniza bajo su peor crisis histórica, la religión ya no es solo un refugio espiritual, sino el campo de batalla donde se disputa el alma de la transición. La inminencia de un cambio de régimen y el colapso definitivo del comunismo pueden poner frente a frente dos visiones de nación irreconciliables, encarnadas en la simbología católica tradicional y la fisonomía del protestantismo cubano actual.

La Virgen de la Caridad del Cobre ha sido, históricamente, el mayor factor de unidad e identidad del pueblo cubano, unificando razas y clases bajo la promesa de protección mutua. Sin embargo, la realidad actual ha fisurado este símbolo. La jerarquía de la Iglesia Católica es percibida por amplios sectores como excesivamente cautelosa o cómplice, buscando una "transición pactada" que evite el estallido, lo que ha desgastado el poder de convocatoria de la Virgen como catalizador de rebelión. Es pues un símbolo fragmentado; mientras las madres de los presos políticos y los activistas marchan con la estampa de la Virgen exigiendo libertad, el régimen intenta vaciarla de contenido político para evitar que se convierta en la bandera de un posible estallido social.

Frente al ritualismo católico, el protestantismo o los evangélicos carismático o no —especialmente el movimiento pentecostal y apostólico— opera con fuerza en los barrios más olvidados de la isla. Estos, al rechazar el culto a las imágenes (incluida la Virgen), proponen una Cuba que no dependa de mitos históricos, sino de una profunda reforma moral e institucional individual.

Mientras la dictadura se desmorona y pierde la capacidad de alimentar a la población, las iglesias protestantes se han convertido en microestados de facto. Reparten medicinas, comida y apoyo financiero del exilio de manera independiente, ganándose la lealtad de las masas. Mientras que, a diferencia de las cúpulas católicas, los pastores evangélicos de base sufren directamente la persecución callejera y la cárcel. Su discurso no habla de reconciliación pacífica con los opresores, sino de un combate frontal contra una dictadura que califican de "fuerza demoníaca".

Hay una realidad inminente del cambio y ante este escenario, el de un derrocamiento o colapso de la dictadura, la fractura entre estos dos mundos religiosos definirá el futuro inmediato de Cuba. Puede ocurrir que, la Fe mariana y la estructura católica buscarán ser el puente institucional para evitar el caos, la venganza civil y articular un regreso ordenado a la democracia legal. Se argumenta sin mucha solidez que , los movimientos evangélicos – en cambio- serán los verdaderos dueños de la calle en el día después. Su capacidad para movilizar a miles de jóvenes y su control sobre las redes de ayuda humanitaria los convertirán en actores políticos indispensables para contener el estallido social en las zonas marginales.

Asociar el futuro nacional exclusivamente a la Virgen de la Caridad del Cobre genera fricciones y divisiones. Este enfoque ignora el crecimiento del movimiento evangélico en la isla. Para las líneas fundamentalistas y gran parte de la juventud protestante, utilizar una figura católica como emblema sociopolítico los excluye de la identidad nacional oficial.

En la Cuba que viene, la reconstrucción nacional ya no se diseñará bajo el amparo exclusivo de una sola Fe. El fin del comunismo dará paso a una nación plural, donde la identidad histórica de la Virgen tendrá que coexistir y negociar el poder con el músculo social y la militancia radical del protestantismo independiente.

Recopilación y Texto de Eloy A Gonzalez – Editor del Blog Religión en Revolución-

febrero 11, 2021

Carta a Biden…, otra más esta incluye a los cristianos.

 Bautistas, Discípulos de Cristo, Iglesia de Cristo, Menonitas, Oblatas, Presbiterianos y  metodistas, asi como el Consejo Nacional de Iglesias; todas iglesias en instituciones de los EE. UU. forman el abigarrado grupo de organizaciones (56 en total) que se alinean con el régimen totalitario de La Habana para pedir que la nueva administración norteamericana oxigene rápido a los depredadores de los Derechos  Humanos y las libertades en Cuba.

 La lista:

·         Alliance of Baptists

·         Chicago Religious Leadership Network on Latin America

·         Church World Service

·         Global Ministries of the Christian Church (Disciples of Christ) and the United Church of Christ

·         Mennonite Central Committee U.S. Washington Office

·         Missionary Oblates

·         National Council of Churches

·         Pax Christi USA

·         Presbyterian Church USA

·         The United Methodist Church - General Board of Church and Society

"Creemos firmemente, y así lo cree una parte importante de la sociedad civil cubana, que primero hay que hablar de derechos humanos y democracia. Otro orden en las prioridades contribuye a distorsionar la realidad de Cuba, donde la máxima responsabilidad de lo que ocurre es del Gobierno, y no de otros países", agregó al respeto el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).

marzo 30, 2016

Los mutiladores del cuerpo de Cristo, unidad de credos y variedad de credos en Cuba.

Los mutiladores del cuerpo.
La Iglesia no es un lugar, un edificio, o el nombre de una Organización. La Iglesia la forman todos aquellos que reciben a Cristo como su salvador, experimentando un nuevo nacimiento, sin importar el nombre de su congregación.
¿Quiénes son los principales divisores de la Iglesia? .No es el diablo, son los propios líderes evangélicos que viven atacando a sus semejantes como si su denominación o grupo fuera el único genuino para entrar al cielo.
¿Qué dijo Pablo al respecto? .El Apóstol Pablo fue duro en Filipenses 3:2-3 y19, con los que quieren hablar mal de la propia Iglesia, aquellos que se creen los únicos verdaderos y que siempre están murmurando de su propio cuerpo. A estos, Pablo les llamó perros, malos obreros, y sobre todas las cosas: ¡mutiladores del cuerpo!
¿Qué es un mutilador? .Es aquel que arranca violentamente un órgano del cuerpo de un ser vivo (animal o vegetal) dejándolo  herido y hasta lisiado. Así obran aquellos pastores y líderes que osan levantar la voz contra las congregaciones del Mover Apostólico, llamándolas herejes y falsos.
Creo que el mejor indicador de algo son sus propios frutos. Las piedras se les lanzan sólo a los árboles que dan frutos: ¡Mutiladores, si quieren saber de cerca quiénes somos, vengan y vean, (y por seguridad  traigan marcapasos)!
¿Es unidad sinónimo de uniformidad? ¡Para nada! Todas las organizaciones y denominaciones tienen algunos puntos diferentes y hasta peligrosos, así que no le tire piedra a los demás cuando su techo es de vidrio. Demos un pequeño viaje por algunas de las denominaciones más conocidas en Cuba.
·         Los Metodistas: bautizan por aspersión o rociando agua; sin embargo, el bautizo de la Biblia es por inmersión.
·         La Iglesia de Cristo: no usan instrumentos musicales y no creen en las recogidas de diezmos; sin embargo, los diezmos son bíblicos y los instrumentos se llueven en la Biblia.
·         La Iglesia del Nazareno y los Bautistas: no creen en hablar en otras lenguas y en milagros hoy, y hasta los combaten; sin embargo, recibir el bautismo del Espíritu Santo como evidencia de poder está claro en el Nuevo Testamento y las sanidades.
·         Iglesia Evangélica Pentecostal Las Asambleas de Dios: no aceptan los Ministerios de Efesios 4:11 y son dirigidos por superintendentes y reverendos; sin embargo, lo anterior no está en toda la Biblia, es un invento checo.
·         La Iglesia Cristiana Pentecostal: critican mucho a los divisionistas; sin embargo lo que ellos no dicen es que en 1956 por medio de Luis M. Ortiz y otros, se salieron más de 10 Iglesias de la Iglesia Evangélica Pentecostal, y que estas tienen prohibido intercambiar púlpito con ellos.
·         La Iglesia de Dios de la Profecía: tienen el lavamiento de los pies como una práctica importante; sin embargo; esa es una costumbre no una doctrina, y que su uso no es obligatorio.
·         La Iglesia Episcopal: (bueno a estos ni le llamaría Iglesia): ellos beben alcohol libremente y fuman como unos murciélagos; sin comentario lo bíblico al respecto.
·         La Iglesia Liga Evangélica de Cuba: no permiten que los pastores hasta determinados años de experiencia bauticen en agua; sin embargo, en el Nuevo Testamento quien te bautiza es el que te gana o discipula.
·         La Iglesia Betel: son raros respecto al ministerio de las mujeres (éstas no pueden bautizar). Sin embargo, la Biblia no margina el ministerio femenino y no hace llamado por géneros.
·         Confraternidad Evangélica de Cuba Los Pinos Nuevos: no creen en la sobrenaturalidad de Dios para el día de hoy; sin embargo, esto es anti bíblico. El presidente de esta Iglesia señor Norberto Quesada, salió  recientemente por TV nacional dando la bienvenida al Papa. Ya sospechaba que este tipo tenía sus vínculos con cierta gente (…) ¡razón por la que se opone a lo genuino!
·         Los adventistas del 7mo día: guardan el sábado y no comen grasa animal; sin embargo, el sábado se abolió con Jesús, y aunque la manteca tiene colesterol no es una prohibición de la gracia. Al Señor se le guardan todos los días.
·         Bando Evangélico de Gedeón (Los Gedeonistas): ellos se visten de blanco y no practican los milagros; sin embargo, la Biblia no habla de color de vestuario, y sí de las señales milagrosas que seguirán a los que creen.
·         La Iglesia Evangélica Libre: ha difamado al Mover Apostólico como que están metidos en política. Sin embargo, Miguel Marcial, el líder de la Evangélica Libre es el presidente del Consejo de Iglesia de Cuba, una Organización pro gubernamental, sumisa a la política nacional.
·         Iglesia Santidad Pentecostal: creen que son los únicos santos, sin embargo, en tiempos pasados se destaparon varios casos de inmoralidad en “su liderazgo santo”.
·         Grupos Apostólicos Independientes: estos se salieron de las denominaciones tradicionales, sin embargo, tienen miedo juntarse con los del Mover Apostólico, pues no tienen valor de pagar el precio de una Reforma Abierta y andan de a orillas con Nombre Apostólico, pero muy lejos de estar Reformados. Todos trabajan cobardemente bajo “sombrillas denominacionales”.
El Señor dijo que en Cuba no hay atajos fáciles ni veredas colaterales, hay un precio si quieren corona (…). ¡El aislamiento es sinónimo de debilidad e inmadurez!
El punto es, que entre cada uno hay diferencias, pero la madurez está en sobrellevarnos y no caernos a tiros.
La próxima vez que alguien de alguna denominación quiera atacarte, dígale que su denominación tiene averías peligrosas y que se esté tranquilo, que somos hermanos, pues unidad no es uniformidad, es amarnos a pesar de nuestras pequeñas diferencias y punto.
Los del Mover Apostólico hemos cometido un millón de disparates, pero a pesar de ellos estamos abiertos y aprendiendo a hacer las cosas cada vez mejor. No nos maten: ¡corríjannos y perdónennos!

Fuente: Semanario digital “Fuego y Dinámica”. Movimiento apostólico en Cuba. Editor: Ricardo Fernández Izaguirre. E-mail: ricardoynidiana@nauta.cu

diciembre 26, 2011

Mi primera maestra de la Escuela Dominical.


Por: Yoaxis Marcheco Suarez.*
Tal vez el nombre verdadero de María Pepa, era María Josefa, pero todos, quienes la querían y quienes no, jamás le decían su nombre verdadero. María Pepa era una mujer cristiana, metodista, nunca tuvo hijos y había enviudado pocos años después de haber contraído matrimonio con el único hombre al que amó. Era una cristiana muy activa y aun cuando la vejez y la enfermedad le impidieron seguir congregándose en el templo con los demás hermanos, esta mujer no paró de predicar y de incidir con su vida a otros para llevarlos a los pies de Cristo. Fue con ella que comencé a dar mis primeros pasos en la fe, era una niña y estudiaba en la escuela primaria que quedaba justo al lado de su casa, al fondo de su patio que colindaba con el de nuestra escuela, había una gran mata de tamarindos, los niños siempre queríamos comernos los tamarindos cuando todavía estaban verdes y María Pepa con la mayor paciencia de este mundo nos explicaba, que así la fruta no era sabrosa y que no nos preocupáramos porque ella había sembrado aquella mata para los niños de la escuela, que en cuanto maduraran todos comeríamos. Con este cariño infinito aprovechaba y nos hablaba de Jesús y nos invitaba a la iglesia, la mayoría no aceptaba la invitación porque en aquellos tiempos ir a la iglesia era como cometer algún delito, las personas no se acercaban a los templos evangélicos o católicos por temor a no marcarse y si lo hacían, iban casi que a escondidas para no ser perjudicados. Solo cristianos firmes y consagrados como María Pepa continuaban asistiendo y predicando, sin miedo, valientes y decididos en el amor de Cristo.
Fue en estos breves encuentros que comencé a conversar con María Pepa, un día le dije que no asistía a la iglesia porque podía perjudicar a mi familia ya que algunos de sus miembros eran militantes del Partido, pero que quería más que nada aprender de Jesús y de la Biblia. Entonces se le ocurrió la idea de que fuera a su  casa los domingos en la tarde, ella me enseñaría las lecciones bíblicas que recibía durante la mañana en la Escuela Dominical de su iglesia, yo no tenía Biblia porque en los años en que los cristianos eran perseguidos y atosigados por el Gobierno la entrada de Biblias era prácticamente nula y solo algunos creyentes tenían, María Pepa poseía dos, la que ella usaba y otra muy viejita, versión Reina Varela revisada y acotada en 1909, con esta Biblia comencé mis primeras lecciones. Desde el lunes estaba añorando la llegada del domingo, en una pequeña libreta anotaba las lecciones. Cuánto amaba a aquella señora, mi primera maestra de escuela dominical, a aquella casa que fue mi primer templo y a aquella Biblia gastada por los años y el uso, jamás podré olvidarles.
Cuando en las tardes o en las noches pasaba por el templo Metodista y este estaba abierto,  siempre miraba hacia adentro, solo dos o tres personas, la mayoría de avanzada edad como María Pepa, el Pastor al frente y como únicos niños, sus hijos. Las iglesias estaban vacías, el Gobierno definido como Socialista en el año 1961 había impuesto a los cubanos la doctrina comunista y quería arrancarles sus creencias, su espiritualidad. Muchos creyentes dejaron de asistir  a los cultos o reuniones, estaban en riesgo sus trabajos, estudios o los de algún familiar, quienes no creían, ahora creían menos porque el Sistema estaba saturando a la sociedad cubana con su ateísmo y su materialismo. Muchas Biblias fueron destruidas y en las escuelas la lección más punzante era la de que “la Religión es el opio de los pueblos”, los maestros explicaban que solo los ignorantes podían creer en Dios y que la iglesia se aprovechaba de esta ignorancia para explotar a los hombres. Intentaron borrar a Dios de nuestras vidas, de nuestra historia, pero es imposible borrarle del corazón de quienes le amamos.
Hombres y mujeres de valor como María Pepa fueron los puntales de las iglesias cubanas, ellos continuaron predicando la Palabra de Vida en medio de la adversidad y de las tinieblas, a ellos debemos en gran manera los cristianos de hoy nuestra sobrevivencia. El Dios de los Siglos prevaleció, como lo hará aun en el fin de los tiempos, él se encargará de hacer justicia perfecta y verdadera a su pueblo. María Pepa falleció a inicios de la década del noventa, nunca olvido el momento de nuestra despedida cuando yo marchaba para estudiar en la Universidad de La Habana, puso sus manos sobre mi cabeza y con los ojos cerrados oró al Padre: “Amado Dios da valor a esta tu hija para que por encima de todas las cosas de este mundo ella permanezca fiel a ti, en el nombre de nuestro Redentor, amén”, un abrazo y un adiós definitivo sellaron la última ocasión en que nos veríamos en esta vida. Pero la dulcísima voz de mi valiente maestra de escuela dominical suena como un manantial de agua viva en mi memoria.
*Profesora en el Seminario Teológico Bautista Luis Manuel González Peña .Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad de la Habana y Máster en Teología por el Seminario Evangélico Los Pinos Nuevos y por la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos (FLET, hoy Laurel University).Apoya el trabajo profético ante el sistema de su esposo el pastor Mario Félix Lleonart y ha publicado en diversas publicaciones digitales tales como Religión en Revolución y Conexión Cubana.