enero 20, 2013

Líder cristiano en Cuba emplaza al presidente del Consejo Latinoamericano de Iglesias y propone un dialogo de esa organización con iglesias cristianas desautorizadas en Cuba.

Una propuesta al presidente del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI)*
Dirigida al Rev.  Nilton Giese:
Al seguir de cerca las declaraciones  del Reverendo Nilton Giese, Secretario General del CLAI, en cuanto a su propuesta de celebrar el sínodo de la institución que dirige en nuestra patria, sacamos dos valoraciones que son totalmente excluyentes: O el señor Nilton está engañado con los vilipendios y persecuciones que sufre la iglesia cubana y sus adalides, o el Reverendo Giese es parte de la parafernalia macabra de la Revolución de los Castros contra el pueblo de Dios en la isla  mayor de las Antillas.  Aunque me cueste trabajo creerlo, prefiero aceptar la primera hipótesis.
Rev. Niltron Giese
Escoger a Cuba para dar una reunión del Consejo Latinoamericano de iglesias (CLAI), alegando que la nación posee un status encomiable en cuanto a libertad religiosa es ofensivo e insultante a la dignidad  de cientos de líderes cristianos que  han tenido que emigrar  a otros países, precisamente, porque la persecución llegó al extremo de llevarlos a pisar las indeseables mazmorras del régimen comunista de Cuba, mientras que otros abandonaron la nación por peligrar sus vidas y la de sus familiares.
También queda un tercer grupo que merece no menos respeto, pues son los que han resistido valientemente los acosos y atropellos del régimen, permaneciendo en la nación a pesar de leyes y decretos dantescos por lo que son juzgados. Si alguien tiene duda, pregúntele a la Embajada Americana en Cuba, por qué ha tenido que sacar  a pastores y feligreses cristianos con un visado especial llamado, Perseguido Religioso.
Señor, Nilton, ¿tendrá libertad una nación que no tiene un sólo programa del evangelio de Jesucristo de radio, ni de televisión a la semana? Estos programas existieron antes de 1959, cuando “Cuba era dirigida por gobiernos malos”. Todos los templos existentes en la nación fueron hechos por esos gobiernos corruptos, sr Reverendo, porque el bueno que tenemos ahora, jamás ha construido un solo templo cristiano.  Pregunto al señor Nilton ¿Habrá en América y el Caribe algo parecido a esto?  Hay alguna república independiente en América, donde no se venden biblias en las librerías de la nación. Es qué los cristianos cubanos no tienen el derecho de comprar una Biblia con el dinero nacional. Digo esto porque estas,  se venden a precios exorbitantes en CUC (dólares cubanos) en las ferias del libro internacional.
Otro abuso en contra de la iglesia es la visa religiosa ¿Existe la visa religiosa en otras naciones del continente, que impide que apóstoles, pastores, evangelistas y ministros de alabanzas que caminan con la gloria de Dios por todo el mundo sean excluidos de ministrar en estadios, coliseos, u otras instalaciones gubernamentales? Por ejemplo, en la última visita del presidente Fidel Castro a los (EEUU) fue recibido en una iglesia bautista de Harlem, allí disertó un efusivo discurso, que no tuvo nada que ver con Dios, pero sí estuvo lleno de dinamita política. ¿Podría hacer eso Obama en esta nación? ¿Conoce usted Reverendo, que a los pastores cubanos le han impuestos multas mayores a los salarios que podríamos devengar en 20 años de trabajo, por hospedar a  hermanos  en la fe de otros países en sus casas, que venían a predicar el evangelio de  Cristo? ¿Ha usado usted Reverendo  “el privilegio” de esta visa para entrar a la nación?
¿Habrá en este hemisferio algún pueblo o nación, sr Reverendo, que el gobierno no permita legalizar los nuevos concilios, alianzas o denominaciones?  En Cuba por más de 50 años jamás se ha podido legalizar un nuevo grupo, pues el gobierno mata el derecho de nacer a las diferentes congregaciones que no quieren estar bajo sombrillas corrompidas de otros concilios. ¿Conoce sr Nilton, que en Cuba no hay ley de culto? Eso significa que el gobierno dirige a la iglesia por decretos y resoluciones que cambia a su conveniencia, por lo que el cuerpo de Cristo en esta nación solamente tiene deberes y no derechos.
Caridad Diego Bello
Permítame exponerle algo más Reverendo, pues me temo que usted esté obnubilado y peque por ignorancia. Los líderes que no gozan de tener a sus congregaciones legitimadas en el Registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia, no poseen absolutamente ninguna defensa judicial, porque la señora Caridad Diego no recibe en su trono del Partido Comunista de Cuba (PCC) a líderes conciliares a los que se refiere a ellos como parias, y en todos los años de su mandato no ha querido aprobar a ni a uno solo de ellos, aunque sus congregaciones  cumplan las regulaciones que su gobierno dictamina.
¿Qué sería más ilegal Reverendo, el hijo que clama y gime porque su padre lo inscriba y le de sus apellidos, o el padre que no quiere darle los apellidos a su hijo dejándolo como un bastardo?
De manera que ser ilegal  en la práctica significa que las iglesias no legalizadas por el gobierno, no pueden reclamar los abusos que en cada provincia se perpetúan contra muchas de estas congregaciones.  De esta manera los gobiernos provinciales, unidos al Partido comunista y a la Seguridad del Estado, Vivienda y otros organismos, han confiscado multitud de casas, a las iglesias y han multado misericordiosamente a estás congregaciones y a sus líderes, entre otros desmanes. Esto lo han sufrido muchos líderes en esta nación sin poder reclamar en ninguna institución gubernamental.
Mario Mayim Travieso
Por último señor Reverendo, no sé si usted conocerá que en Cuba, nación que defiende la causa de 5 cubanos que están presos en EEUU por violar las leyes de ese país; hay muchos pastores honrados, sin delitos o transgresiones pendientes con la justicia, que no pueden viajar libremente a otras naciones, porque el gobierno cubano se lo impide, sin que medie ninguna ley y sin darle ninguna explicación a los mismos. ¿A eso podrá usted llamarlo justicia, Reverendo? ¿Es esa la nación por la que usted aboga para dar su evento por ser ejemplo en la libertad religiosa?
Sabía usted que el apóstol y pastor conocido como Mario Mayim, cuyo nombre de pila es Mario Jorge Travieso Medina, líder del Ministerio Internacional Viento Recio, no lo dejan salir de Cuba, hace  más de 12 años. Significa esto que el apóstol está preso, pisoteado por el gobierno desde el año 1999 en que viajó a los Estados Unidos y después de esto el departamento de emigración cubano le ha negado su derecho a viajar todas las veces que ha presentado, teniendo el apóstol doble ciudadanía. A este apóstol y pastor, el día 16 de enero después de la Reforma Migratoria cubana, en las Oficinas del Carnet de Identidad de Cienfuegos, le fue vedado su derecho de prorrogar su pasaporte por tener el mismo señalamiento que hace 12 años atrás. El señalamiento de marras, dice, que está imposibilitado de viajar, sin más argumentos. De esta sórdida manera el pastor no puede viajar a España su patria grande, mientras que por otro lado, estará  impedido de ir a eventos en otras naciones a las cuales no necesita visado, eventos iguales a los que el CLAI desea dar en Cuba con tanta pasión. Este caso no es una excepción pues otros apóstoles y pastores de la nación tienen señalamientos fantasmagóricos semejantes, que les impide salir de Cuba. El cortarle las alas a hombres libres y sin delitos penales de ninguna clase por más de una década, es opresión, esclavitud, lo que es contrario a nuestro himno nacional. No es que estemos reclamando algo que sea de vida o muerte, pues el evangelio es mucho más que viajes al extranjero y pacotillas por las que algunos pastores han vendido su dignidad y ministerio.
 Es que es un derecho constitucional que no se respeta, al igual que  los pastores e iglesias que poseen cuentas congeladas por el gobierno sin ninguna explicación. El CLAI ha protestado por sus fondos paralizados en bancos norteamericanos, pero jamás se ha pronunciado por las que el gobierno cubano tiene selladas a los hijos de Dios.
Sr Nilton, para terminar la misiva deseo sólo apelar a su justicia y buena voluntad por la iglesia universal  la cual dirige y se debe.
Obispo Julio A Murray, Presidente CLAI
Presidente, Julio Murray, ¿estaría usted dispuesto a dialogar con los líderes conciliares de la nación que no hemos tenido la posibilidad de ser aprobados por el gobierno cubano? ¿Sería tan amable Presidente, de darnos esa posibilidad  y así poder escuchar nuestras  opiniones? En Cuba hay más de 400 grupos cristianos que no están legalizados, lo que hacen que las iglesias sin legalidad sobre pasen en una proporción de más de 10 a 1 a las denominaciones legales. En la provincia de Las Tunas sólo hay más de 50 iglesias representativas que no tienen legalidad y se mantienen dando sus celebraciones a pesar de los entuertos  y acosos gubernamentales. Para esto le aseguro un diálogo respetuoso, siempre y cuando no haya manipulación y control del Consejo de Iglesias Cubano, ni de la Señora Caridad Diego, ni de la Seguridad del Estado, aunque desearíamos que ellos también estén presentes. Créame Presidente, que para los pastores cubanos sería de gran placer tener en la misma palestra, frente a frente a esos factores gubernamentales, pues así podríamos argumentar los que se nos ha impedido expresar al menos en estos últimos 20 años.
Reverendo, un saludo cordial en el amor de Jesús.  Me despido creyendo sinceramente, que usted podría ayudar mucho a la sufrida iglesia cubana, porque los hombres comprometidos con Dios y su Palabra defiende la bandera cristiana por encima de cualquier filosofía o partido. Esta carta es otra muestra de cuanta libertad carece la iglesia en mi nación. Al  revisar con detenimiento la excelente misiva enviada por el Presbítero M. Morejón, Presidente de la Alianza Cristiana y otros comentarios relacionados con su visita a la nación, vemos  que una gran parte de la iglesia cubana necesita su respuesta y espera por usted.
Líder del Ministerio Apostólico Internacional.  Viento Recio.
*El Obispo Julio Ernesto Murray, es el Presidente del Consejo Latinoamericano de Iglesias; es líder de la Iglesia Episcopal Anglicana de Panamá.