abril 24, 2012

Raúl Suárez Ramos: El agente oprobio


Por: Ernesto Aquino Montes.*
Pocas veces la imbecilidad ha sido puesta al servicio de la humillación con tanta inmoralidad y desfachatez, con la intención de agradar a la soberbia. Debo admitir que me resultará difícil superar el asco doloroso que me produce la cobardía y el servilismo del señor Raúl Suárez Ramos ( foto abajo a la derecha) , y evitar los calificativos degradantes que tanto dañan la elegancia y el buen gusto.
Pero voy a asumir la responsabilidad ante mis escrúpulos, para no estimular otras disciplinas del enojo: El mayor peligro de la ira es su capacidad para transformarnos en la misma “cosa” que pretendemos combatir. Para describir la naturaleza estúpida y la asombrosa idiotez de tanta anemia intelectual concentrada en un solo hombre, no será necesario un gran esfuerzo; en definitiva, no se trata de convencerlo a él, lo cual significaría un atentado al sentido común.
Cuando pensamos en el poderío aplastante de la Roma imponente de las Césares, y recordamos la figura –casi solitaria- de aquel humilde nazareno nombrado JESÚS, predicando su doctrina del AMOR y el PERDÓN, y muriendo en la cruz implorando misericordia para sus propios verdugos, todos los hombres que repudiamos la mentira y el abuso coincidimos en calificar de despreciable el apoyo “incondicional” de un grupo de autodenominados “religiosos cristianos”, a la causa licenciosa del socialismo: ¡Tan desacreditado, antinatural, y sobre todo, ANTIRRELIGIOSO! Bastaría una breve mirada a la herencia que nos legaron Marx, Engels y Lenin: Óvulo y cromosoma de todos los engendros socialistas que han asolado a la humanidad.
Escuchemos como se expresaron aquellos padres de la doctrina letal, sobre la religión:
Carlos Mark: “La miseria religiosa es en parte miseria verdadera y en parte protesta contra la miseria verdadera. La religión es el signo de la criatura vejada, del espíritu inhumano, la inspiradora de condiciones poco espirituales; es el opio de los pueblos”.
Federico Engels: “Cuando limpiemos el camino de lo “sobrenatural y lo sobrehumano” nos habremos desembarazado plenamente del engaño. La tergiversación de lo natural y de lo humano como sobrenatural y sobrehumano, es la base de todos los embustes y mendacidades; por esta razón debemos declarar la guerra a la religión y a las ideas religiosas de una vez para siempre, y no debe importarnos el que seamos llamados ateos o cualquier cosa por el estilo”.
Vladimir I. Lenin: “La religión es una especie de quinta esencia espiritual barata que hace que los esclavos del capital encaucen su miseria y sus aspiraciones hacia una vida más soportable”. A menos que alguien padeciera una profunda depresión existencial, o estuviera bajo los efectos de una poderosa dosis cocaína u otro de sus similares, ninguna persona medianamente responsable de sus actos, y que posea un mínimo de autoestima, se atrevería a defender la causa del socialismo desde los nobles principios del evangelio de Jesucristo.
(Hay formas de prostituirse menos vergonzosas). En el año 1962, Fidel Castro, haciendo uso de su extraordinario virtuosismo para estafar la confianza y la lealtad de cualquier grupo humano, proclamó el “carácter socialista” de la “revolución cubana”.
*En autor  es un colaborador de la Agencia Hablemos Press. Radica en Ciudad de la Habana y sus trabajos pueden leerse en CIHPRESS.