septiembre 13, 2011

Reveladora entrevista con el hijo del Pastor Pentecostal que ha protagonizado un encierro en una Iglesia de La Habana.

Esta entrevista muestra el cuerpo de creencias que anima a este grupo de fieles a establecer una retiro espiritual desde hace varios días en una iglesia de La Habana lo que ha provocado una movilización de las fuerzas del régimen por un lado y el desarrollo de una noticia que los twitteros cubanos han tomado para sí porque la prensa en Cuba, incluso los representantes de medios internacionales, no les interesó la noticia. Nadie sabía que había detrás de esto.
Antes de poner a continuación el contenido integro de la entrevista, que tomamos de Penúltimos días, solo hacemos una pregunta.
Si este asunto solo tienes los visos de un asunto teológico confesional y nada tiene que ver con asuntos políticos, de derechos humanos o de cuestionamiento a la política en Cuba. Si los miembros de la iglesia están voluntariamente en un retiro espiritual y si han tenido comunicación y apoyo de las autoridades… ¿Por qué la desproporcionada reacción del régimen y la movilización, cerco, corte de electricidad al templo y silencio informativo?
Aquí el resumen de la entrevista:
Acabo de hablar 25 minutos por teléfono (+53-52501404) con William Herrera Pereira, el hijo mayor del Pastor Braulio Herrera Tito, recluido a voluntad junto a él con decenas de personas en la Iglesia La Fuente Viva, de Infanta entre Santa Marta y Manglar.
Sonaba calmo y confiado, también bastante informado del caos mediático y manipulador afuera de ese templo cincuentenario. Ha hablado con múltiples órganos de prensa acaso exclusivamente internacional. Su voz es grave y de pronunciación impecable, una dicción al dedillo. Cumplen horarios en diferentes áreas del santuario: almuerzos en el sótano, salidas a la terraza, revelaciones y prédicas, dormir temprano por los infantes, etc.
Poseen todo lo necesario para sobrevivir con comodidad y, ante cualquier urgencia, están en contacto con las autoridades estatales para solicitar ayuda expedita. Al menos dos visitas gubernamentales han entrado al templo y se ha constatado que todo procede en normalidad. Hubo chequeos médicos, en especial a menores y embarazadas, en un clima de cooperación y no de beligerancia oficial (a pesar del aparatoso despliegue militar y los roces políticos previos con ciertas tendencias locales dentro de la denominación Asamblea de Dios).
Silencio desde ya mis opiniones, que han sido incontables y encontradas en Twitter y en mi blog. Estoy un tanto conmocionado, pero así mismo tecleo. Acaso sea un conato de avivamiento mental en mí. Le prometí darle voz a su mensaje espiritual, traducirlo al mundo en la medida en que fuera capaz de no traicionar su sentido con uno u otro estilo. Sólo eso haré por el momento (no es en absoluto una transcripción, pues no grabé nada: apenas tome notas al vuelo mientras dejaba que su palabra se untara en mí, en un devenir William Herrera Pereira tal como me pidió que hiciera público por él su legado). Más allá de todo lo posteado antes por mí, me deseó que Dios me ayudara en este nuevo designio si era uno de reconciliación y paz (nunca me preguntó mis creencias).
1. El retiro no tiene nada que ver con la denominación eclesial Asamblea de Dios. De hecho, no tiene nada que ver con ninguna otra vieja ni nueva denominación. Ellos no son ninguna denominación, vocablo rebasado. Nombrar es Separarse, incluso etimológicamente en los vocablos que emplea la Biblia. Ellos no quieren más separación terrena entre cultos y sectas. Hay un Dios. Un mundo. Un Jesús. Un evangelio. Una doctrina. Una Iglesia. La única Iglesia en el mundo que Jesús fundó a nombre de Dios. Ellos se han dado cuenta de esta verdad unívoca y la están verificando en carne y alma durante el retiro. Necesitan paz.
2. Más que de un retiro ritual, se trata de una estricta obediencia a Dios: al respecto no tienen otra alternativa que permanecer allí dentro para complacer la voluntad de su Creador, no la de ningún hombre mortal. No se creen émulos de Dios en La Tierra, pero sí suscriben la Doctrina de la Perfección Cristiana, porque asumen que está sustentada en la Biblia. Tal perfección ningún hombre podría alcanzarla por sí mismo, aislado del prójimo. De ahí la reunión de elegidos que, de no acatar ese deseo divino, sí caerían entonces en insubordinación religiosa. Como es un tiempo de iluminación gloriosa, con testimonios impactantes de revelaciones y con eventos de gozo precioso revelado por Dios (un Dios vivo y no de papel), simplemente no hay límites para esta reclusión pacífica y trascendental. Será durante el tiempo que Dios ordene, por el momento ignorado por el pastor y sus fieles. No depende de nadie más, mucho menos del Pastor Braulio Herrera Tito o de él. Sin límites, llegado el caso. Pero el fin del mundo no será en absoluto ahora (aunque se acumulan las señales premonitorias nefastas), pues hay muchos cumplimientos bíblicos previos que aún no se verifican sobre La Tierra. Nada de catastrofismo como ingenuidad alarmista.
3. Para lograr ese diálogo divino íntimo es muy importante la reclusión entre semejantes píos, no contaminarse del mundo inmundo, si bien no pretenden separarse elitistamente de la realidad. Se trata de un período, de una etapa, pero sin cotas tangibles de tiempo, hasta tanto no se reciba el mandamiento de Dios de cesar o tomar la próxima determinación como comunidad en purificación. Desean vivir dentro del mundo, pero con una vida diferente a la de las masas (una vida sin la muerte en que mora la mayoría), una vida sin tacha que el propio Dios funda en su pueblo, una existencia agradable a Dios: de hecho, una vida convocada por Dios para ser compartida entre los hermanos en santidad. Después, si Dios tiene otro plan, ellos igual esperan por su revelación y cumplimiento. En este sentido, no hay garantías de lo que vendrá.
4. El gobierno cubano (“nuestro gobierno”, pronunció una vez) los ha ayudado en el sentido de evitar altercados como los que sucedieron al inicio con la población, sobre todo con familiares que sin demasiada decencia intentaron interferir con el designio divino que recae sobre esta comunidad. Esas agresiones, como los rumores falsos propagados a ciegas desde los poderes oscuros de la sociedad, también son parte de un plan mundial de Dios, que pasa por Cuba y en específico incluye a ese templo, ahora y aquí: para ser faro del universo, primero es lógico sufrir esas energías negativas de quienes permanecen en pecado. También es lógico que luzcan como unos locos de cara al resto de los mortales, unos arrestados en su fe contra las condiciones de existencia en el país y el planeta actual. Asumen conscientemente ese precio a pagar. Confían en la voluntad y sabiduría del Dios que se les manifiesta a diario (hay documentación digital de cada momento, así como la hubo durante los dos últimos años, por personas llegadas de provincias recónditas o hasta del extranjero, todos asegurando que Dios preparaba algo definitivo respecto a Cuba). Parece que es ya. Aunque ellos por ahora ignoren como seres humanos cuál será ese mensaje o plan que Dios está anunciando hace bastante.
5. Cada fiel dentro de la iglesia ha estado en comunicación con sus respectivos familiares, si bien no se trata ahora de un culto abierto, dado lo estricto de los horarios en el recogimiento. La familia externa a la fe constituiría en este caso una interrupción. Si entrara alguno en actitud hostil o excesivamente preocupada, sea por azar o irrumpiendo por una vía no invitada, de parte de ellos nunca existirá reacción física ni siquiera verbal contra los intrusos, aunque es cierto que por ahora no son bienvenidos. Se les pide que no se preocupen en absoluto y que se mantengan al tanto de cada detalle gracias a los teléfonos celulares de sus parientes congregados libremente allí (la noche parece ser más propensa para participar de la comunicación exterior).
Publico esto en respeto a todos los seres humanos enclaustrados dentro del cordón policial, cerco de cuatro días ojalá que preventivo y sin necesidad de llegar a ser violentamente invasivo. Darle voz a un cubano en el clima de sordomudos nacional y planetario me parece que ya es bastante.
Nos dimos las gracias y nos despedimos con la promesa de contactarnos por teléfono de nuevo si podíamos ser de ayuda mutua en cualquier otro aspecto. Por favor, si alguien le puede entregar, oral o preferiblemente por escrito o en digital, este texto a William Herrera Pereira, se lo agradeceríamos en principio él y yo.
Así sea.
La Habana, lunes 12 de septiembre 2011, 2:02 pm.
Orlando Luis Pardo Lazo