octubre 01, 2010

Los integrantes del Consejo de Iglesias de Cuba se autodenominan “herederos de la Paz de Cristo” y el dictador cubano es el referente de la Paz en la Tierra.

El Consejo de Iglesias de Cuba es amante de la paz y está convencido de que el sostenimiento de la paz mundial es posible, a través del respeto mutuo entre las naciones a la independencia y soberanía de cada una de ellas.
Somos herederos de la paz de Cristo, y como herederos de ella, somos responsables de trabajar por la paz mundial, la cual corre el riesgo de ser víctima de las ambiciones de las grandes potencias desarrolladas por el control de las regiones geográficas donde están los cada vez más escasos recursos energéticos del planeta.
El Consejo de Iglesias de Cuba es amante de la paz y está convencido de que el sostenimiento de la paz mundial es posible, a través del respeto mutuo entre las naciones a la independencia y soberanía de cada una de ellas.
Nuestra vocación por la paz se basa en la fraternidad que debe existir entre todos los seres humanos, porque somos hijas e hijos de un solo Dios, por lo que es nuestra convicción profunda de que la paz mundial es posible.
Su logro y mantenimiento es posible por la labor y lucha de mujeres y hombres amantes de la paz, fundamentalmente a través de la divulgación del conocimiento de los efectos perversos que producen las guerras, así como los beneficios de la paz.
La divulgación de ideas pacifistas tropieza con las políticas negativas de los grandes medios de comunicación que bloquean la información a favor de la paz o en contra de la guerra; y que, infelizmente, dichos medios, en su inmensa mayoría, pertenecen a los países que han generado las más atroces guerras.
Por lo que animamos a todas las instituciones miembros del Consejo de Iglesias de Cuba, y a toda persona amante de la paz, a crear redes alternativas a los grandes medios, o unirnos a las existentes —correo electrónico, blogs, Facebook, Tweeter—, para la difusión de los daños que las guerras pueden infligir a la humanidad, al clima y a la vida del planeta en general.
Finalmente, dejamos reconocimiento expreso al trabajo que a favor de la paz viene realizando el Dr. Fidel Castro Ruz, batalla que tiene nuestro doble respaldo, como pueblo y como Consejo de Iglesias de Cuba, en la esperanza de que el estado perfecto de la Creación es la paz.
La Habana, 24 de septiembre del 2010