“¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, que
tienen las tinieblas por luz y la luz
por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!” Isaías
5:20.
La Habana, 8 de
mayo de 2012. En el Blog Religión en
Revolución el reverendo Yuri Castellanos, pastor de la Iglesia bautista de
Yaguajay, provincia de Santi Spiritus, publica su opinión sobre mi artículo “Iglesias
rechazan propuesta de gobierno autoritario”. No desmiente
mis argumentos, pero si me ataca. ¿Por qué lo hace?
Defiende a sus
líderes bautistas, cuestiona mi integridad en forma calumniosa y argumenta:“Es cierto que la Convención Bautista de Cuba Occidental tiene sus dificultades o ha cometido sus errores ya que
a fin de cuentas todos somos humanos y donde hay humanos ahí está la
imperfección”.
Así minimiza la
premeditada intención de la Directiva Bautista de querer cambiar la identidad de la Obra
Bautista cubana con anular el gobierno congregacional y autónomo de las
iglesias para sustituirlo por el autoritarismo, y, aún más, llevarlas a la
unidad política con el gobierno. ¿Tan pequeño es ese “error”?
Cosas de las
cuales he protestado siempre, cuando todavía estaba en el ministerio dentro de
los bautistas occidentales, como lo fue en febrero del 2008, en el templo Mc
Call.
En aquella
ocasión quise denunciar a la junta directiva y al presidente de entonces,
Víctor S. González ( foto a la derecha) , delante de los pastores, por su ecumenismo – unidad
política con el gobierno - al publicar el manual “50 Días de oración por Cuba”, pero
los pastores Paulino Morfa y Santiago Puentes (éste último hoy en el exilio) me
estorbaron con gran algarabía para que
no hablara, y todos prefirieron que no avanzara con la denuncia; fue
esta la ocasión donde el Pbro. Homero Carbonell me dijo paternalmente: “estate tranquilo”.
¿Dónde estaba el
pastor Yuri Castellanos en ese momento?
Y como dice que
no me conoce - aunque parece muy convencido de mi pésima conducta en las iglesias
en que serví y de lo soberbio y desagradecido que soy- imagino que tampoco
estuvo en la reunión improvisada del 19 de noviembre del mismo año y allí no
levantó su mano para que me separaran del Departamento ministerial, no siendo
él testigo de aquel trato vilipendioso a mi persona, aunque da por manifiesto
que difamo de sus líderes-siervos que representan a la Convención.
¿No debieron los
pastores y “líderes siervos”, si yo
estaba confundido o equivocado al escribir mi censura a la directiva “Alerta al
pueblo cristiano por la campaña 50 días de oración”, haberme
persuadido como dice la escritura : “con espíritu de mansedumbre… .” y más sabiendo, como manifesté, que no fui
avisado de aquella reunión donde, según me dijo el pastor Dariel Llanes ‑ el entonces presidente de los pastores- ellos iban a tratar mi escrito “Alerta al pueblo cristiano…” ?
Ahora, si el
reverendo Yuri Castellanos estuvo en aquella
reunión ¿Por qué permitió que
expulsaran del pastorado al pastor Abel Chapotín, sin concederle tan siquiera,
-por derecho- la oportunidad de defenderse delante de sus hermanos pastores, y más cuando hubo
voces que testificaban de su inocencia? Aquí pudo aplicar - y no para censurar
mis denuncias - los principios de I de Corintios 13 donde habla del amor, y que
este pastor recomienda poner en práctica.
Y oponerse a que
los directivos se reúnan para expulsar a pastores no gratos sin citar a los
juzgados-pre-condenados para que hablen en su defensa, según métodos muy en
boga en los núcleos del Partido - y que parece que no ve el Rev. Castellanos
como falta a la ética y ni siquiera como "errorcitos humanos".
(Otro método del
Estado que aplican en las iglesias es guardar silencio cuando alguien los
censura, tratarlo como si no existiera, y, si acaso, denigrarlo con falsos
testimonios que echan a rodar sin aparecer como responsables de ellos).
En lo que
respecta a sus incógnitas sobre mi
persona y testimonio en los diferentes lugares donde pastoreé, estoy plenamente
convencido de que Dios me juzgará con justo juicio, así que hago mía las
palabras del apóstol Pablo “a nadie hemos
agraviado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos engañado”.
Sin embargo el
liderazgo determinó sacarme a toda costa del ministerio, tema que no estaba en
la agenda de esa reunión, y declararon
–entre otras razones- que no debía pertenecer a la convención bautista porque yo “no concordaba con la dirección de la obra”.
Me interrumpieron
continuadamente en el uso de la palabra violando las reglas parlamentarias y levantaron falsos informes improvisados
sobre el trabajo que desempeñé ¡hacía 15 años! en San Luís, mi primera iglesia que pastoreé, usando al pastor Carlos
I. Noda Costa, recién graduado, sin demostrar ningún argumento; lo mismo hizo
el actual y emergente pastor Roberto Beltrán Martínez, colocado en Cárdenas por
la directiva.
En Cárdenas cerré
mi trabajo con “paz” después de mucha
guerra en que tuve que lidiar con serios problemas que dejaron anteriores
pastores, los miembros agentes de la Seguridad
del Estado y los directivos de la Convención, quienes estaban
desesperados porque yo me fuera de aquella iglesia.
Desde Cárdenas mi
gran error fue fiarme de los “líderes
siervos” que me ofrecieron ser co-pastor en La Habana y enviarme a misión
en el extranjero, lo cual contradice mi
supuesta incapacidad y mal testimonio
que alegaron luego y - pues incumplieron
palabra - contradice la veracidad
que debe primar en el trato entre cristianos.
En un país donde
haya libertad y democracia tendrían que pagar duramente por este perjuicio a mi
persona y familia.
Sería bueno que
el pastor Yuri Castellanos reflexionara que sus líderes, al guardar silencio sobre mis censuras, le otorgan
veracidad a mis palabras y también, el hecho de que él testimonie en contra mía
después de escribir que no conoce del asunto.
¿No sería más
correcto que fueran los directivos a los que denuncio por sus maniobras en
perjuicio y politización de la obra fueran quienes me desmintieran con
razonamientos?
¿No sería lo
correcto que el Rev. Castellanos me apoye y apoye a todo el que denuncie "errorcitos" tan dañinos como
pretender convertir en dictadura a la Convención? - Como mismo refieren ocurrió
con la Masonería, cuya "reforma"
de reglamento facilitó la dictadura de un Gran
Maestro agente de la Seguridad del Estado.
Desde noviembre 2008 dejé de pertenecer al
departamento ministerial de la Convención Bautista de Cuba Occidental, pero
nunca he dejado el pastorado ni perdí mi condición de pastor. Nada me
descalifica para ello, y así lo he sentido.
Desde entonces
asumí escribir mis comentarios y análisis en la Red, pues me permite llegar a
mayor número de hermanos y al mundo, convirtiéndose el internet en mi púlpito;
ese es parte de mi desempeño como cristiano y pastor, aunque el costo sea
mayor.
Penosamente, los
liderazgos generales de las iglesias en Cuba -católicos y evangélicos -han ido
perdiendo su autoridad moral delante de la sociedad y el mundo.
Cada día la
credibilidad de los mismos es más débil, debido a que actúan de la misma manera que actúa el régimen
cubano cuando viola los derechos individuales del hombre en la sociedad; sólo
que los líderes religiosos los violan dentro de la iglesia para mantener sus
beneficios.
“¡Cuántas veces ha estado la Iglesia más preocupada por
conservar sus propios derechos a costa y al precio de conservar las
desigualdades sociales, cuando su misión habría consistido más bien en
comprometerse por encima de todo y en dar la cara a todo trance por los grupos
sociales marginados y desheredados! De ahí que la Iglesia no alcanzará
credibilidad en tanto no esté dispuesta
y sea capaz de “autocriticarse” sin remilgos, a pleno sol y a cara
descubierta.” - Gumersindo Lorenzo Salas., teólogo católico.
Cuando los
líderes ocultan sus malos procederes desde posiciones de poder y atacan la
libertad de prensa es que tienen mucho que ocultar.
Son los
dirigentes de obras cristianas los que tienen que asumir el papel profético que
yo desempeño, pero escogieron ser los profetas de Baal que sirven al rey en vez de a Yaveh.
*Pastor de confesión Bautista. Graduado en el 1991. Se ha desempeñado como
Pastor en las Iglesias de San Luis (PR), Fomento (SS) y, Cárdenas (MTZ).
Licenciado en Estudios Bíblicos por la Facultad Latinoamericana de Estudios
Teológicos (FLET).Ha cursado estudios de: Teología Pastoral, Actualización
Bíblico-Pastoral, Talleres de Teología Pastoral. Superación Profesoral y de
Iglesia y Crecimiento, este último auspiciado por la Alianza Bautista Mundial.
Fue excluido como Pastor de la Convención Bautista de Cuba Occidental por
denunciar públicamente adoctrinamientos pro-gubernamentales orientados por la
directiva de la Convención en su "Campana 50 días de oración por
Cuba." . Sus trabajos de opinión pueden leerse en el Blog Religión en
Revolución. También colabora con la Agencia de Prensa Independiente, Hablemos Press.
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