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diciembre 05, 2009

Reprimido por la Iglesia. Primera Parte.


Debido a todas las preguntas y comentarios que he recibido sobre mi denuncia y los hechos relacionados con mi separación arbitraria de la Convención Bautista de Cuba Occidental, después de su Reunión Anual el pasado mes de febrero, donde se informó de mi separación a la Asamblea; considero necesario añadir algunos párrafos relacionados con lo sucedido en aquellos días y mi situación actual. Debo desmentir a aquellos que utilizan todos los medios a su alcance para justificar su indigna actitud, acusándome de incapacidad, mal testimonio y falta de ética.
Escribo porque es común entre los cristianos de mi país el atribuirle a Dios como su voluntad, el resignarnos a que otros planeen nuestros proyectos de vida sin consultarnos y más grave aún, el que se nos violen nuestros derechos.
Ciertamente muchos líderes religiosos en Cuba no saben o se olvidaron lo que es pedir a Dios, el pan nuestro de cada día, a diferencia de los cubanos de a pié.
He sido criticado por relacionarme con personas que defienden sus derechos humanos y no los deberes humanos. La Dirección de la Convención Bautista Occidental en respuesta a mi escrito Alerta al Pueblo Cristiano mostró desprecio y desvaloración a la labor y esfuerzos por el hecho que alguien como creyente o desde esta posición defienda los Derechos Humanos. Según estos la Iglesia tiene que centrarse en los deberes y no en los derechos humanos.

La dirigencia de la CBCOcc, al igual que otras iglesias protestantes, prohíbe hablar de los Derechos Humanos argumentando que los cristianos no se meten en política. Sin embargo, el texto de la Campaña de Oración por Cuba es un texto que favorece muchas posiciones promovidas por el gobierno cubano. Entonces, ¿con este texto no se está haciendo política? . (Foto de la izquierda: Dr Victor S Gonzalez Grillo, Presidente de la CBCOcc)
En su rápida intención por desmentir el Alerta consideraron que es intrascendente discutir sobre las cuestiones o censuras que se abordan en el mismo, sea desde un pulpito, como se me privó o a través del ciberespacio, la Internet. Este escrito evita aclarar o desmentir los argumentos y razones que yo expuse, cargado de una verborrea, que a mi razón no es más que una muestra de demagogia. Cualquiera que se proyecte en diferencia es cuestionado y atacado. Razones para convocar a los cristianos a una campana de oración por Cuba, fue un artículo emitido en derecho a réplica el sábado 15 de Noviembre Blog Religión en Revolución días antes de mi expulsión del Pastorado.
El Alerta es consecuencia de violaciones de la Dirección de la Convención a mi derecho de expresión. Es un derecho como creyente y una respuesta a la invitación que hizo el Manual de Oración en su página final a que meditemos sobre los temas abordados.

La Alianza Bautista Mundial según tengo entendido en la actualidad reconoce, acepta y participa en el trabajo por defender los derechos humanos y religiosos como programa de trabajo en todo el mundo, incluyendo la Isla de Cuba. El día 10 de diciembre no es ni mencionado como recomendación de promoción de oración en las iglesias cubanas. En realidad esta efeméride es desconocida por las Iglesias y pastores cubanos, entre los cuales estaba yo. Estos son temas que se evitan y censuran cuando alguien los menciona o se hace partidario. Por otra parte Cuba es un país firmante de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Fui condenado sin condiciones de igualdad y con severa parcialidad. Articulo 10 DUDH. Fui condenado por supuestos cargos de mal testimonio, sin derecho a réplica, sin garantías para mi defensa. Sin ninguna argumentación o prueba Articulo 11.1. Fue atacada mi honra y reputación, en vez de censurar de forma respetuosa mi proyección. Articulo 12. DUDH. He sido molestado y dañado por expresar mis opiniones y difundirlas Artículo 19. DUDH.
Es bueno y oportuno preguntarles a los representantes del buen nombre de Dios en la Convención Bautista de Cuba Occidental si ellos están seguros de que los medios que están usando son tan puros como los objetivos que persiguen.
Estoy seguro que sus prédicas y proyecciones convencionales están llevando a los cristianos a cursos de acción sin frutos, estimulando acciones poco provechosas para toda la comunidad y si al beneficio de unos pocos privilegiados.
Toda su actitud y metodología es una forma de totalitarismo la cual rechazo y no puedo aceptar porque prefiero estar al lado de los que defienden sus derechos humanos, que a los que se sujetan a sus deberes humanos. No se pueden excluir uno del otro.
Fui juzgado por escribir y publicar el Alerta y condenado por faltar a la ética y por no pertenecer a ninguna Iglesia Bautista como miembro en la actualidad.
Acordaron cambiar y excluir la causa de mi expulsión, que fue escribir el Alerta, por incapacidad, mal testimonio o faltar a la ética y no ser miembro de ninguna Iglesia Bautista. Como posteriormente informaron a la Asamblea de la Convención en el pasado mes de febrero. Los pastores que más hablaron fueron Carlos Sebastián de la Iglesia Bautista del Cotorro. El Pastor Raymundo Estenoz de la Iglesia de Almendares. Elionai Martiz. Abel Sánchez, del Ministerio Alcance de Victoria. Otros seriamente implicados fueron El Pastor Roberto Hernández, quien se prestó a la farsa, de la Iglesia de Aposento Alto ubicada en la avenida de Carlos III, Municipio Centro Habana, Pedro Muñoz de la Iglesia de la Víbora, Reinaldo Sánchez y Manuel Morales, de Guanabacoa.
La realidad es que la reunión celebrada los días 19 y 20 de Noviembre como Dpto. Ministerial nunca fue planificada, pues no aparece en el libro de Proyecciones.(Libro de Planificación de la Convencional Anual).
Tampoco fui informado de la misma y mucho menos avisado e invitado que se iba a tratar mi caso por haber escrito el Alerta al pueblo cristiano.
Continuará……..,
*Rev. José Carlos Pérez Hernández. Pastor Bautista de Cuba Occidental. Graduado en el 1991. Se ha desempeñado como Pastor en las Iglesias de San Luis (PR), Fomento (SS) y, Cárdenas (MTZ). Licenciado en Estudios Bíblicos por la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos (FLET).Ha cursado estudios de: Teología Pastoral, Actualización Bíblico-Pastoral, Talleres de Teología Pastoral. Superación Profesoral y de Iglesia y Crecimiento, este último auspiciado por la Alianza Bautista Mundial. E-mail: josecarlosperez38@yahoo.es
Nota del Editor: Se admite el derecho de réplica, en los términos en que debe establecerse una polémica adecuada. Toda opinión o réplica enviarla a la dirección electrónica.

julio 19, 2008

Pasajero de una historia.

Por: Eloy A González.*
He leído con impaciencia e inusitada rapidez, lo que ciertamente no recomienda el autor, el libro: “Y vimos Su Gloria” del pastor bautista cubano, Alberto I. González. El autor, de conocida trayectoria dentro de la Obra Bautista en Cuba y virtuosos escritor, antes nos proporcionó un libro testimonial sobre la UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción) que en su momento resultó muy revelador.
Ahora el investigador nos brinda una obra que como toda obra de indagación histórica no es completa en si misma. Resulta eso sí, significativa y está enriquecida con testimonios, datos y documentos que antes inaccesibles, ahora se hacen parte de una historia escrita con entrega y buen tino.
Alberto González trata de llevarnos de la mano en su obra como él mismo señala, a modo de un desafío: para que podamos encontrar los propósitos de Dios en los caminos difíciles. Esos caminos difíciles que fueron recorridos y aún recorren tantos en la Cuba maltratada por una dictadura cerril y prolongada.
Es historia testimonial lo que aquí se narra; es también acceso a informaciones que han permanecido por mucho tiempo sustraídas de un análisis sincero y desapasionado. En las líneas de este libro hay claridad, como hay exaltación. El autor no pretende limar asperezas, porque ya es muy tarde; como tampoco pretende hurgar en las heridas porque esto a nada conduce.
Recomienda el autor que el libro debe leerse con paciencia. No la he tenido. Tengo esa rara virtud de ser un lector rápido y regreso al texto si hay datos que anotar. Pero debo de reconocer que una sensación de sobrecogimiento me ha acompañado desde que cerré el libro ayer. Vuelvo sobre las palabras que escribí hace unos meses en mi artículo: “Los dudosos caminos de la historia”; estas palabra que me hicieron preguntarme: ¿qué extraños lances me han alcanzado, para que en medio de tal frágil soledad, me vea sumergido en un entramado de opiniones en torno a acontecimientos que no están pronto a aparecer y que para mi nada significan? Lo interesante de todo esto es que algunos acontecimientos, tal vez de los más importantes señalados en el libro que nos ocupa, fueron parte de mi vida. No fui solo un pasajero eventual de esa historia sino alguien que tuvo una participación nada desdeñable.
Desde los días de mi adolescencia allá en mi pueblo natal, asistía a la Iglesia Bautista, pero fue terminando mis estudios de Pre-Universitario y dando los primeros pasos para entrar a la Universidad, que tuve una sincera e intensa experiencia de conversión. Esto fue el año 1968.
Entre los años 1968 y 1975 fui testigo y parte de la historia contada por el autor. Los eventos ocurridos entre estos años no me fueron ajenos. Hasta mi salida de Cuba al Exilio en el 1999 guardé muchos documentos que aclaran algunos de los eventos que hoy cuenta el autor en su libro.
Todo indica que los sucesos que allí se narran en ese periodo y por extensión en los años siguientes, me son conocidos y puedo dar fe de muchos de ellos en los aciertos o imprecisiones que pueda haber tenido el autor.
Muchas de las experiencias vividas en esos años tan intensos de juventud, me fueron recurrentes, aunque no me lo proponía. Hoy con la lectura del libro, vuelven a hacerse recurrentes y asombran.
He sido como muchos de esos que se han cruzado en el camino de la Historia, de esa historia de ímpetu y cóleras. Patria y Fe he visto confundidas y una sincera dedicación a los principios que me ha ocasionado un dolor infinito que todavía me acompaña. Más de una vez en este Exilio aciago, he recordado aquellas palabras escritas en Cuba:
Plenamente convencido del desconocimiento y menosprecio de los Derechos Humanos en mí Patria, los cuales no son protegidos por un régimen de Derecho que garantice la observancia de estos. Testigo de las frecuentes violaciones de estos derechos a los que se suma el deterioro y la peligrosa perdida de valores de nuestra propia identidad nacional.
Sobre la premisa de los principios axiomáticos fundamentales de la prédica y acción de Jesús de Nazaret: lo sagrado de la vida y la personalidad humana, así como, la solidaridad espiritual de los hombres y la práctica del amor al prójimo, asumo mis responsabilidades y riesgos.
Hoy sólo asumo que he olvidado mis documentos allá en La Habana, que puedo y debo escribir sobre ese tiempo donde fui parte de acontecimientos hoy narrados en un libro , que el autor sin ánimo contencioso alguno impele a leer con generosidad y amor. ¿Donde hallar los documentos?.., y si no es así… ¿debo confiar sólo en la memoria?
Admiro a los que saben crear, como admiro a los que saben amar. La historia esta hechas de muchos propósitos, adentrémonos en ella. En ésta el señorío de Dios es incuestionable.
©2008-07-15
* Columnista. Panorama de Nuevos Horizontes, Hispanic Newspaper, Fort Worth, TX. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com.
Foto: Salón principal de la Iglesia Bautista “El Calvario” , La Habana, Cuba.