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noviembre 15, 2008

Intercedamos por nuestro gobierno y expresar el deseo de que Dios bendiga nuestra Nación.

Por: Rev. José Carlos Pérez Hernández.*
Esta es la cuarta y última parte del extenso estudio que recibimos y hemos publicado en nuestro Blog. No sabemos si estos textos han llegado hasta Cuba, han sido el clamor de un Pastor desde Cuba que hace uso de su libertad de expresión y lo hace con apego a la verdad. Puede ser represaliado, sin dudas. En esta última entrega a modo de conclusión abordamos los temas relativos a la oración de intercesión para con los gobernantes y algunos otros argumentos expresados por el autor. Cualquier opinión sobre estos temas pueden ser enviados a nuestro Blog y los incluiremos. Se admite el derecho de replica. El Editor.
Alerta al pueblo cristiano por la Campaña “50 días de Oración por Cuba” promovido por la directiva de la Convención Bautista de Cuba Occidental. Cuarta parte (final)
Una petición- oración
. Semana 6, pág. 7
“Con la I de Intercedamos por nuestro gobierno, para eliminar cualquier barrera existente entre la Iglesia y el Estado”.
Es un abandono de los fundamentos bautistas, cuando se esparce este motivo de oración sin explicar. Ya en la pág. 63 en relación al principio de separación Iglesia –Estado estos afirman:
“Sin embargo, este principio no autoriza al creyente a desobedecer la administración humana, puesta por Dios para el orden y el bien común; al contrario, Dios mismo le exige la disciplina civil, con la única excepción de que se intente obligarle a actuar en contra de la otra disciplina”
Para la Iglesia Bautista este ha sido un principio invariable que se esta obviando. Siempre tiene que existir una barrera de identidad, una distancia para que la Iglesia no se prostituya con el poder y privilegios de posición social y económica.
Tampoco no debe existir tensión o tirantez, sino el respeto mutuo de espacio y función independientes. Cada cual manteniendo su propio carácter. No la propuesta de sincretismo o de doble identidad que se esta concientizando en el mundo evangélico.
La Asamblea Nacional del Poder Popular y sus órganos provinciales, municipales y locales. Día 37. Dice:
“En la Asamblea Nacional hay, en el momento de escribirse estos devocionales, tres diputados de confesión cristiana. Aunque desconocemos cuantos puede haber en los niveles intermedios y en la base entendemos que existen. Tampoco sabemos cuantos habrá en la nueva legislatura, próxima a ser elegida”.
No me causaría ninguna sorpresa, según esta declaración , que en el futuro la Convención Bautista se haga miembro del Consejo de Iglesias, que directivos del Consejo Ecuménico prediquen en los templos bautistas y que el Presidente y otros lideres bautistas se conviertan en diputados a la Asamblea del Poder Popular dentro de este proceso revolucionario. Continúa la declaración:
“Orar por ellos es vital, para que Dios les ayude a contribuir a tomar decisiones basadas o influenciadas por los valores éticos y fundamentos espirituales de la Fe cristiana”.
Pienso que estos diputados no lo son por sus convicciones religiosas sino políticas e ideológicas.
Una invitación. Dios, bendice nuestra Patria. Pág. 8
Después de citar el Salmo 2:8, y expresa el deseo de que Dios bendiga nuestra nación, continúa:
“¿Qué has hecho tú para esto? Nosotros mismos podemos bendecir nuestra nación a través de nuestros hechos, trabajos, palabras o del gobierno que apoyamos”.
Es una pena como una obra o denominación tan prestigiosa como la nuestra se este contaminando desde su cerebro, sus líderes, como manifiesta esta invitación: apoyar y seguir a la actual administración. Esta no es la misión de la Iglesia. Hay que mantener la separación Iglesia-Estado, que nadie sirva de instrumento de nadie. La buena conducta de los creyentes por si mismo contribuye al bienestar social, apoya al orden haciendo la sociedad mejor.
La votación no es un asunto que deba ser promovido en la Iglesia. Votar o no es un derecho personal donde el electro lo ejerce o no libremente y tomando como arbitro su propia conciencia social y política; oremos y obremos como personas y no individuos.
Los religiosos que pertenecen a la Asamblea del Poder Popular no representan al pueblo cristiano,- al menos los que creemos que la Biblia es la Palabra de Dios- , sino al gobierno mismo. El visto bueno , entusiasta y de admiración a los creyentes que pertenecen al Partido Comunista de Cuba (PCC) y a los que vengan después , no es mas que una invitación a la apostasía, no es un logro , mas bien una hipocresía (Lucas 16:13). Es una invitación a una doble moral, argumento que para los bautistas, quedó esclarecido y establecido en 1987 cuando se separaron varias Iglesias de nuestra Convención por Ecumenismo político y abandono de una Fe y prácticas bíblicas o apostasía. No se puede servir a dos señores a la vez .La idea de que los creyentes se unan al Partido Comunista no partió de la Iglesia.
La Iglesia debe mantener su pureza doctrinal y ética, debe aspirar a llegar a la sociedad sin que esto comprometa su Fe, su ética, su historia y costumbres. Nosotros los evangélicos también formamos parte de la cultura social del pueblo cubano. ¿Por qué no se nos da la misma oportunidad de promoción y participación social que se le da a las religiones yorubas, espiritistas y sincréticas?. ¿Por qué no oramos para que se permitan lo que antes del 1959 teníamos y disfrutábamos como acceso libre a la Radio, escuelas y servicios sociales como Hospitales o Clínicas; como ocurre en cualquier país del mundo? Dentro de nuestras iglesias existe un buen personal humano acreditado. Ese es un motivo serio que debemos presentar al Señor en nuestras Iglesias y pedir a nuestras autoridades nos concedan este espacio.
Todo lo expresado aquí no alienta la rebeldía ni la insubordinación, ni la antipatía, sino contender por nuestra identidad bautista y más que bautista, cristiana; doctrina que hemos heredado. Sí censurar el nuevo curso convencional que se esta promoviendo. Romanos 12: 1-2.
En mi opinión, la Convención Bautista de Cuba Occidental , esta perdiendo en gran medida su identidad de pureza ética y doctrinal como obra históricamente reconocida tradicional, en un cambio liberacionista. La participación ecuménica en silencio de sus líderes y la promoción del liberalismo teológico. La ausencia de líderes de corte rígido al estilo de Luis Manuel González Pena y Antonio Pérez, es una de las causas de toda esta tendencia.
Algunos líderes que tenemos son los que fueron catalogados de izquierdistas en épocas de definición, estos directivos promueven Pastores que se comporten como individuos y no como personas libres, a fin de mantenerse en el poder y ahogar o cerrar , a Pastores que no se ajusten a sus proyección , como es mi caso. Veo como se esa exhibiendo una imagen a los hermanos del extranjero de crecimiento y logros, cuando la estadística presentada en este Manual muestra un decrecimiento del 6% al 1% en un periodo de 40 años y el crecimiento vertiginoso del ateísmo y el sincretismo .
El crecimiento en Cuba en muchos casos radica en un evangelio donde no se exija o abandone la vida pasada, es de ahí que se promueve el sincretismo donde no se le exija al nuevo creyente un abandono de la vida vieja y compromiso con Cristo; en otros casos descansa en el poder económico. Tristemente se ha enfatizado el número, descuidando la calidad. La Iglesia que se ajusta a la Escritura no prosperará en número y tendrá muchas limitaciones. Así lo enseño nuestro Señor Jesucristo. El camino es angosto y son pocos lo que lo haya. Gracias a Dios que cuida y guarda su pueblo, como lo ha venido haciendo hasta ahora. También hay un pueblo que es fiel a Dios y su Palabra.
Desearía que Dios les permita a los representantes actuales de la Convención Bautista de Cuba Occidental, como una buena señal, que después de tanta oración por tantos hermanos y el pueblo cubano, tengamos como resultado una Nación mas prospera material y espiritual, donde el índice de violencia y el sincretismo desciendan a valores muchos mas bajos que los que tenemos actualmente, que Cuba se convierta en un ejemplo de justicia social para el mundo y que Cuba sea ganada para Cristo , pero que a la luz de las sagradas escrituras dudo mucho de que esto ocurra.
1 Cor. 3: 11 al 13: “Porque nadie puede poner fundamento que el que esta puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno será manifiesta porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada y la obra de cada uno cual sea, el fuego la probará”.
*Rev. José Carlos Pérez Hernández. Pastor Bautista de Cuba Occidental. Graduado en el 1991. Se ha desempeñado como Pastor en las Iglesias de San Luis (PR), Fomento (SS) y, Cárdenas (MTZ). Licenciado en Estudios Bíblicos por la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos (FLET).Ha cursado estudios de: teología Pastoral, Actualización Bíblico-Pastoral, Talleres de Teología Pastoral. Superación Profesoral y de Iglesia y Crecimiento, este último auspiciado por la Alianza Bautista Mundial. E-mail: josecarlosperez38@yahoo.es

julio 19, 2008

Pasajero de una historia.

Por: Eloy A González.*
He leído con impaciencia e inusitada rapidez, lo que ciertamente no recomienda el autor, el libro: “Y vimos Su Gloria” del pastor bautista cubano, Alberto I. González. El autor, de conocida trayectoria dentro de la Obra Bautista en Cuba y virtuosos escritor, antes nos proporcionó un libro testimonial sobre la UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción) que en su momento resultó muy revelador.
Ahora el investigador nos brinda una obra que como toda obra de indagación histórica no es completa en si misma. Resulta eso sí, significativa y está enriquecida con testimonios, datos y documentos que antes inaccesibles, ahora se hacen parte de una historia escrita con entrega y buen tino.
Alberto González trata de llevarnos de la mano en su obra como él mismo señala, a modo de un desafío: para que podamos encontrar los propósitos de Dios en los caminos difíciles. Esos caminos difíciles que fueron recorridos y aún recorren tantos en la Cuba maltratada por una dictadura cerril y prolongada.
Es historia testimonial lo que aquí se narra; es también acceso a informaciones que han permanecido por mucho tiempo sustraídas de un análisis sincero y desapasionado. En las líneas de este libro hay claridad, como hay exaltación. El autor no pretende limar asperezas, porque ya es muy tarde; como tampoco pretende hurgar en las heridas porque esto a nada conduce.
Recomienda el autor que el libro debe leerse con paciencia. No la he tenido. Tengo esa rara virtud de ser un lector rápido y regreso al texto si hay datos que anotar. Pero debo de reconocer que una sensación de sobrecogimiento me ha acompañado desde que cerré el libro ayer. Vuelvo sobre las palabras que escribí hace unos meses en mi artículo: “Los dudosos caminos de la historia”; estas palabra que me hicieron preguntarme: ¿qué extraños lances me han alcanzado, para que en medio de tal frágil soledad, me vea sumergido en un entramado de opiniones en torno a acontecimientos que no están pronto a aparecer y que para mi nada significan? Lo interesante de todo esto es que algunos acontecimientos, tal vez de los más importantes señalados en el libro que nos ocupa, fueron parte de mi vida. No fui solo un pasajero eventual de esa historia sino alguien que tuvo una participación nada desdeñable.
Desde los días de mi adolescencia allá en mi pueblo natal, asistía a la Iglesia Bautista, pero fue terminando mis estudios de Pre-Universitario y dando los primeros pasos para entrar a la Universidad, que tuve una sincera e intensa experiencia de conversión. Esto fue el año 1968.
Entre los años 1968 y 1975 fui testigo y parte de la historia contada por el autor. Los eventos ocurridos entre estos años no me fueron ajenos. Hasta mi salida de Cuba al Exilio en el 1999 guardé muchos documentos que aclaran algunos de los eventos que hoy cuenta el autor en su libro.
Todo indica que los sucesos que allí se narran en ese periodo y por extensión en los años siguientes, me son conocidos y puedo dar fe de muchos de ellos en los aciertos o imprecisiones que pueda haber tenido el autor.
Muchas de las experiencias vividas en esos años tan intensos de juventud, me fueron recurrentes, aunque no me lo proponía. Hoy con la lectura del libro, vuelven a hacerse recurrentes y asombran.
He sido como muchos de esos que se han cruzado en el camino de la Historia, de esa historia de ímpetu y cóleras. Patria y Fe he visto confundidas y una sincera dedicación a los principios que me ha ocasionado un dolor infinito que todavía me acompaña. Más de una vez en este Exilio aciago, he recordado aquellas palabras escritas en Cuba:
Plenamente convencido del desconocimiento y menosprecio de los Derechos Humanos en mí Patria, los cuales no son protegidos por un régimen de Derecho que garantice la observancia de estos. Testigo de las frecuentes violaciones de estos derechos a los que se suma el deterioro y la peligrosa perdida de valores de nuestra propia identidad nacional.
Sobre la premisa de los principios axiomáticos fundamentales de la prédica y acción de Jesús de Nazaret: lo sagrado de la vida y la personalidad humana, así como, la solidaridad espiritual de los hombres y la práctica del amor al prójimo, asumo mis responsabilidades y riesgos.
Hoy sólo asumo que he olvidado mis documentos allá en La Habana, que puedo y debo escribir sobre ese tiempo donde fui parte de acontecimientos hoy narrados en un libro , que el autor sin ánimo contencioso alguno impele a leer con generosidad y amor. ¿Donde hallar los documentos?.., y si no es así… ¿debo confiar sólo en la memoria?
Admiro a los que saben crear, como admiro a los que saben amar. La historia esta hechas de muchos propósitos, adentrémonos en ella. En ésta el señorío de Dios es incuestionable.
©2008-07-15
* Columnista. Panorama de Nuevos Horizontes, Hispanic Newspaper, Fort Worth, TX. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com.
Foto: Salón principal de la Iglesia Bautista “El Calvario” , La Habana, Cuba.