septiembre 07, 2012

El Consejo de Iglesias de Cuba es una burla al verdadero evangelio de nuestro señor Jesucristo.

Por: Mario Mayim Travieso.*
Hace unos años nuestra iglesia fue despojada de todos los equipos de audio, todas las bancas y las luminarias, quedando en la más ominosa ruina. El gobierno entró a las 4 de la mañana y nos saqueó. Perdimos más de 15000  dólares. Era todo lo que el pueblo de Dios había dado para levantar unas carpas. Muchos amigos nos preguntaron, ¿a dónde se quejaron?
La iglesia en Cuba no tiene donde reclamar derechos. Arcel Domínguez Estupiñan administrador de la iglesia por aquel tiempo y actual pastor del ministerio, fue quien hizo las denuncias en los diferentes lugares, pero como era lógico pensar, el ladrón no podía administrar justicia. En todos los lugares que fuimos a demandar justicia, nos expulsaron. Sí, nos botaron del PCC de Las Tunas, nos expulsaron del gobierno provincial, se burlaron  en vivienda, y el MINIT, después de mucho esperar, nos atendió  pero se volvió poético, ya que nunca nos dio respuesta. La otra puerta de hierro existente que quedaba estaba herrumbrada, porque la llave la tenía la señora  Caridad Diego, quien sólo atiende a los presidentes de obra de iglesias legalizadas antes del triunfo de la Revolución de los Castros.

Foto: Raúl Castro Ruz, asistió  al Culto de Clausura por el 70 aniversario del Consejo de Iglesias de Cuba.Autor: Estudios Revolución
¿Y qué hay con el consejo de iglesias? ¿Por qué no se reclamó a ellos por lo sucedido? El llamado Consejo de Iglesia de Cuba está podrido al estar dirigido por un buen grupo de apostatas. Sus dirigentes están totalmente parcializados con la revolución cubana. Los insignes reverendos “Raúl Suárez, Juan Marichal y Miguel Marcial” son sus figuras más conspicuas. Ellos son los representantes de la iglesia frente a los medios de difusión, el PCC y el gobierno; todos pueden ser muy buenos comunistas pero han deshonrado al cristianismo convirtiéndose en verdaderos apóstatas de la fe cristiana. A estos hombres jamás se les oye hablar de Jesús en sus intervenciones televisivas, ellos sólo hablan del Che, de Martí y de Fidel y de cuanto comunista se les viene a la mente. Estos reptiles, que no saben lo que es fidelidad a Dios y a su pueblo, son un bochorno para la iglesia del Señor. El nos plus ultra de sus falacias declaradas descaradamente por medios de difusión  es querer igualar la sangre inmaculada del Hijo de Dios, derramada en la cruz del Calvario, y que fue vaciada íntegramente en el propiciatorio celestial, con la sangre pecadora del Che Guevara que tragó la tierra boliviana.
El Consejo de iglesias llama hermanos a los Abakuá, a los santeros y babalaos. Ese sincretismo babilónico ha creado confusión en sectores evangélicos y hasta en los inconversos. De facto, producto de todo este desorden espiritual,  han proliferado en la nación el satanismo en todas sus manifestaciones.  Es el propio estado que por medio de los “irreverentes  pastores” del Consejo de Iglesia, quien les ha abierto espacio a los satanistas en los medios de difusión o legalizando sus entidades. El ejemplo más palpable es el famoso “Festival del Caribe” o Fiesta del Fuego, que se celebra desfachatadamente, todos los años en Santiago de Cuba para adorar al diablo. A esa brujería en mi nación se le llama cultura. Claro está no es enemigo de la revolución aquel que adore a la Virgen, San Lázaro, o cualquier otra deidad diabólica por tal que siga siendo militante o revolucionario. Jesús dijo: Sí el hijo os libertare seréis verdaderamente libre. Todo él que conoce a Jesús entra en libertad de mente, pensamiento y conciencia. Jamás vuelve a hacer esclavo del hombre. Si nosotros somos libertadores de las mentes que entran esclavizadas a la iglesia, los babilónicos del Consejo de Iglesia son embalsamadores de verdades bíblicas, ya que en ocasiones  se han atrevido hasta adulterar la Palabra de Dios para congraciarse con los políticos más eminentes del país.
Vergonzosamente estos comunistas que están barnizados  de religión defienden el homosexualismo y el aborto, que Dios abomina, mientras que combaten a ultranza a los hombres que cumplen el llamado del cielo en la nación, y que han pagado un precio por defender a Dios, su Palabra  y su reino. A estos obreros fraudulentos nos  enfrentamos  en nuestro país combatiendo sus perniciosas influencias desde el  púlpito y fuera de este.
Entonces al igual que pasó en otros países comunistas al no plegarnos a sus leyes y decretos anticristianos nos llaman contra revolucionarios. Ellos mismos son los primeros en balacearnos con su filosofía ofídica, porque cambian de piel al igual que las serpientes, sólo que ellos lo hacen en dependencia de los oyentes y circunstancias. Con la influencia que tiene nos echan la opinión pública nacional encima por lo que hemos renunciado a prescindir de sus servicios. De esta manera los organismos gubernamentales nos persiguen haciendo imposible vivir  de manera pacífica, multándonos injustamente o inventando cualquier tipo de ficción ilegal; y si esto fuera poco, nos acosan la correspondencia, los teléfonos y hasta nos han perseguido en los lugares públicos que frecuentamos. ¿Cómo la iglesia va a confiar en líderes que han corrompido los principios más elementales de la fe cristiana? ¿Quién es la única institución que se levanta contra el casamiento de los homosexuales, la prohibición del aborto, la proliferación de la prostitución en cualquiera de sus facetas, la pornografía televisiva, el uso y abuso de alcohol y drogas, la pederastia, etc.? Acaso no es la iglesia del Señor la que está para defender los mandamientos que las sagradas Escrituras tienen como norma.
La iglesia no puede reclamar ante líderes corruptos que están tan comprometidos con el gobierno, que defienden las banderas del comunismo, del socialismo y del fidelismo, por encima de la fe Cristiana.
*Pastor – Apóstol. Miembro de la directiva de la Coalición Apostólica Cubana. Dirige la Red Apostólica “Viento Recio” que cuenta con más de 20 pastores. Esta red está bajo la paternidad de Apóstol José Félix Coronel. Desempeña su apostolado en la Iglesia de Las Tunas, Cuba. Es Licenciado en Cultura Física y tiene una maestría y doctorado en Ministerio cristiano por estudios dirigidos.