diciembre 08, 2009

Los cristianos en Cuba no se meten en política.


Cuantas veces escuché este argumento en Cuba: “Los cristianos no se meten en política”. Burda patraña a la que siempre contestaba: ¿y como militan en el Partido, los CDR, los sindicatos oficialistas, cotizan y participan en la Milicias de Tropas Territoriales, y para completar, se anotan en la Brigadas de Respuesta Rápida?”. ¿Estas militancias tan políticas no son políticas? ¡Ah!, pero si un miembro de alguna Iglesia en Cuba se autodefinida como disidente y activista de Derechos Humanos, las críticas y el hostigamiento incluso de la Iglesia a la cual pertenecía se hacia manifiesto. Les dejo este artículo que viene desde Cuba.
No justificarnos con Dios.
Por: Juan Carlos Reyes Ocaña
Holguín, Cuba, 7 de diciembre de 2009.- “Nosotros no nos mezclamos en política”. Así me respondía un buen amigo, miembro de la Iglesia Metodista, cuando le preguntaba del porqué de su pasividad ante las constantes violaciones cometidas por el régimen contra los ciudadanos cubanos.
Evidentemente mi amigo confunde, quizás ex profeso, el reclamo de nuestros derechos con un simple hecho político.
La defensa de los Derechos Humanos es, a mi juicio, una problemática que nos atañe a todos los cubanos: dentro y fuera del país. No podemos ver este fenómeno como un mero problema para evadir su participación y colaboración en tan necesaria causa.
Profesar el amor a Dios o simplemente pertenecer a una congregación religiosa no es motivo para enajenarnos del sufrimiento y la lucha que lleva a cabo el pueblo por su libertad. Muy por el contrario, Dios nos hace libre y al nacer nos dota de derechos inalienables, que ningún gobierno ni hombre puede quitarnos.
La unión como estrategia de lucha pacífica para el reclamo de lo que por ley nos pertenece, tiene que ser lo primero, independientemente de la religión que se profese y nuestra afiliación política, todos debemos estar involucrados, pues todos, somos cubanos, si no es ahora, ¿¡cuándo!?
Fuente: Payo Libre.