junio 02, 2006

Le exigen a sacerdote acogerse a plan de “reeducación” penal en Cuba.



Por Katia Sonia Martín Véliz
La Habana, Cuba, mayo de 2006.

El jueves 11 de mayo se personó ante el Reverendo Ricardo Santiago Medina Salabarría, el jefe del Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) de la prisión Taco-Taco del municipio de San Cristóbal, provincia de Pinar del Río, quien dijo llamarse Mario, para exigirle que se acogiera al plan de “reeducación”.

Ricardo se negó rotundamente, alegando que: ha estado preso por 10 meses de forma injusta e ilegal; mantendría a toda costa su negativa a ponerse de pie ante cualquier oficial en los tres recuentos que le hacen a la población penal en el día; no va a corear lemas alegóricos al proceso castrista, del cual él disiente; no comería ningún alimento del penal.

Intervino un capitán que se conoce por Wilbert, alegando ser muy instruido en materia de religión, quien manifestó que esa postura dejaba mucho que desear de la Iglesia que el Padre Ricardo Santiago representaba, ''máxime cuando lo hacía a nivel nacional", palabras textuales, y que eso era una falta de ética.

Medina Salabarría le manifestó que la falta de ética la tenía el gobierno cubano y la seguridad del estado en contra de su familia y su persona, pues por ordenes de ellos su familia era objeto de actos de repudio todos los domingos, de constantes provocaciones, sin importarles la estabilidad psíquica de 2 niñas de tres años de edad.

Medina aseguró al capitán que él padecía de un quiste en las cuerdas vocales que lo mantenía afónico desde el 15 de marzo y que hasta el momento no había recibido asistencia médica especializada, que al reclamo de su familia a esta necesidad, y derecho que le asistía, a las máximas autoridades, tanto gubernamentales como al órgano represor de la seguridad del estado, habían conseguido trasladarlo a un lugar mucho más intrincado. Asimismo le aclaró que le urgía el tratamiento médico para la diabetes, pues tenía bastante irregularidad con los valores de glucosa en sangre.

El capitán Wilbert le dijo que debía ser ahorcado y salió bruscamente del lugar cuando el sacerdote aceptó que Luís Posada Carriles debía ser extraditado a Venezuela y juzgado por un tribunal internacional, siempre y cuando a su lado estuviera el “presidente” cubano Fidel Castro, a quien le pesaban algunos muertos sobre sus espaldas.

El referido oficial Mario amenazó a Medina Salabarría con que su jaba sería pesada y calculada en 25 libras para obligarlo a consumir los alimentos del penal y el religioso le dijo que sería capaz de caer en hipoglucemia pero no comería el salcocho que ellos le dan a los presos.

Información recibida del P. Ricardo Santiago Medina Salabarría, Vicario General del Catolicado Ortodoxo Romano Bizantino de Cuba y Pdte. de la Comisión de Asuntos Religiosos de la APSC, desde la prisión Taco-Taco, Cuba el 12 de mayo de 2006. http://www.bitacoracubana.com/

2 comentarios:

Katia Sonia Martin Veliz dijo...

Mantienen incomunicado al Padre Ricardo Santiago Medina
7 de junio de 2006 - Prisión Taco Taco, Pinar del Río

– Le es violada la correspondencia que a la vez no le es entregada y mantienen incomunicado al Padre Ricardo Santiago Medina en el destacamento 2, cubículo 3 de la prisión de Taco-Taco en el Municipio San Cristóbal, provincia de Pinar del Río.

Desde su traslado el 6 de mayo de la prisión provincial Kilo 5 ½ de Pinar del Río a la prisión de Taco-Taco, el preso de conciencia cubano no recibe correspondencia de su familia que le ha sido despachada desde la ciudad de Santa Clara en la región central del país, pero además, el reeducador “Justo” que atiende el destacamento 2 y el capitán Duarte, jefe de reeducación del penal, le han manifestado que no se puede comunicar con su familia vía telefónica porque no existe este servicio en la prisión para los presos, por lo que permanece incomunicado con su familia que dista de él a más de 450 Km. de distancia.

Los órganos de la Seguridad del Estado cubano y el propio gobierno de Cuba sancionan a los presos políticos e incluye a sus familiares en la sanción, pues en su afán de hacer más difíciles y tortuosos los encuentros destierra de su provincia de residencia a estos luchadores pacíficos.

Esta información fue dada a Katia Sonia Martin Veliz, desde la Prisión Taco-Taco el 23 de mayo 2006 por su esposo el Padre Ricardo Santiago Medina Salabarría, Vicario General Catolicado Ortodoxo Romano Bizantino de Cuba y Pdte. Comisión de Asuntos Religiosos de la APPSCPRC

Anónimo dijo...

nunca he estado en aquella isla de Cuba pero con todo lo que se dice y se difunde, me es basta pensar en la infamia, el engaño, el daño y la inconciencia de toda esa gente que está con Castro. Este es uno de los tantos casos que se escuchan y se leen. Este padre es fuerte y ama lo que hace amar, vive lo que transmite y por lo tanto no está sólo,sino tiene que haber Alguien dentro de esto: "el totalmente otro" el que puede más que Castro el que pudo más que Nietzche, más que Hitler, etc. Estas personas, como Castro, acabrán mal, pero ante estos atentados contra la vida e integridad sagrada de la persona no me queda decir: "Señor bendícelo a él y conviérteme a mi"