mayo 08, 2015

¡Ahí viene el otro Papa! ¿Bueno y qué?

Por: Mario Hechavarria Driggs.
El Vaticano confirmó la próxima visita a Cuba del Papa Francisco, tercer sumo pontífice en menos de dos décadas, en La Habana, durante la última semana santa, Diario de Cuba.com publicó lo siguiente: “El cardenal Ortega ha manifestado que…”ya no quedan presos políticos. Hace poco que salieron unos cuantos, pero de esos que habían creado problemas. Él [Raúl Castro] tuvo la voluntad de suprimir aquello".
El diablo en Cuba. Caricatura
Recientes informes del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) consignaron 552 detenciones arbitrarias en la Isla durante el pasado abril, de ellas 337 contra mujeres, cifras topes en lo que va de año.
Tres papas en menos de veinte años visitan un país signado durante medio siglo por el ateísmo científico, capaz de inmiscuirse en la vida personal, familiar, de los ciudadanos.
Tal y como es ampliamente conocido fuera de Cuba, la vida del preso político Yuriet Pedroso corre grave peligro tras dos meses de huelga de hambre, hospitalizado en Santa Clara. ¿Deberá esperar por un acuerdo entre los Jefes de Estados del Vaticano y La Habana?
Antes de la votación que convirtió a  Jorge Mario Bergoglio en Francisco, precisamente el Cardenal Ortega conoció de una ponencia donde el primer Pontífice no europeo de la historia escribió:
“La Iglesia está llamada a salir de sí misma e ir hacia las periferias, no sólo las geográficas, sino también las periferias existenciales: las del misterio del pecado, las del dolor, las de la injusticia, las de la ignorancia y prescindencia religiosa, las del pensamiento, las de toda miseria.”
Escasa respuesta ofrece hasta hoy la jerarquía católica cubana ante el reto proclamado por Su Santidad Francisco, próximo visitante que será recibido con una pompa similar o superior a la de cualquiera de los secretarios generales de varios partidos comunistas vitoreados décadas atrás en nuestro país.
Cercano a los ochenta años, el purpurado antillano espera su relevo, tal vez venga dentro de los habituales obsequios papales en septiembre próximo. Otros líderes se saben igualmente próximos al final de su ejecutoria política.
En La mayor de las Antillas la gente aspira a mucho más que a la tercera visita de un Papa. Por cierto, del referido documento elaborado por el todavía cardenal argentino, resalta una frase un tanto rebuscada, al estilo eclesiástico, cuya cita precisa explicación y respuesta inmediata:
“La Iglesia, cuando es autorreferencial, sin darse cuenta, cree que tiene luz propia... y da lugar a ese mal tan grave que es la mundanidad espiritual.”
De eso se trata, de la “mundanidad espiritual”, digámoslo con franqueza, de tener el valor del desafío,  de salirse afuera de la vida diaria, fácil, segura, para comprometerse con conceptos antes referidos por el inminente Papa del 2013:  “Dolor, injusticia, ignorancia y prescindencia religiosa, pensamiento.”
Nuestro país precisa de una renovación total y la Iglesia Católica es parte de este imperativo histórico... De no conseguirse el propósito, al paso del tiempo los cubanos comentarán masivamente  en las calles lo que desde ahora muchos dicen:
 ¡Ahí viene el otro Papa! ¿Bueno y qué?

Nota: Colaboración enviada desde Cuba por el autor. Se acompaña de una caricatura del Urgllés.