septiembre 15, 2006

"En Cuba hay libertad de culto, pero no religiosa"


Entrevista a S.E.R. José Siro González Bacallao, Obispo de Pinar del Río.

Acompañado por Segundo Pérez, director del Instituto Teológico Compostelano, José Siro González realizó ayer una visita oficial a la Catedral de Mondoñedo.

-¿Cuál es el mayor problema de la Iglesia en Cuba?

-El mayor problema es que tiene libertad de culto, pero no libertad religiosa. Ahí nosotros no tenemos acceso a ningún sistema publicitario, ni periódicos, ni televisión, ni nada; no tenemos acceso a la atención a los colegios, todo lo perdimos en el año 1961 en el que el gobierno revolucionario privó a la Iglesia de la educación, de la atención a los enfermos, en fin, a todo menos al seminario. Y en medio siglo perdimos 500 sacerdotes.

-Pero desde fuera da la impresión de que hay un acercamiento entre la Iglesia y el Estado.

-La Iglesia ha adquirido entre el pueblo un prestigio enorme, porque es la que se ha ocupado de atender a los pobres, de buscar medicamentos, de atender a los niños con Síndrome de Down; es una caridad que es muy explícita para la gente. Lo demás, las relaciones de la Iglesia con el Estado siempre han sido muy a distancia; en este momento muchos jerarcas de la revolución aseguran que son muy positivas, que hay una luna de miel, pero no hay nada de eso, la Iglesia siempre ha tenido una distancia, una comprensión de lo que es el Estado socialista cubano y el Estado ha tenido una comprensión de lo que es la Iglesia. Fidel Castro siempre ha sabido que él no se va a atraer a la Iglesia, en otros tiempos no lo hizo y ahora menos.

-Es una situación de tolerancia mutua.

-Exactamente, a veces hay más alejamiento, otras veces un poquito más de comprensión.

-¿Cuántos feligreses hay en su diócesis?

-Es difícil de decir, porque allí las estadísticas no son posibles; pero la estadística que se saca, por ejemplo, es por las personas que bautizan. En Cuba debe haber sobre un 60% o un 65% de personas bautizadas.

-¿Qué necesidades tiene el pueblo cubano y cómo se le puede ayudar?

-El Estado es muy celoso de las ayudas. He sido presidente de Cáritas y Cuba y Zimbabue son las únicas naciones donde no tiene una realidad jurídica. Pasan los ciclones, hacen daño, la Iglesia se presta a ayudar y el Estado dice que no, que eso corresponde al Estado. La Iglesia tiene que ejercer una caridad muy de tú a tú, muy cercana y muy cuidadosa, porque el Estado es sumamente celoso de eso, y más con la Iglesia.

-¿El pueblo cubano es religioso?

-Sí. Tenemos más fieles que antes del año 1958; en primer lugar por las exigencias geográficas y estadísticas, pero, además, porque la gente cuando sufre, vuelve los ojos a Dios y los vuelve a través de la Iglesia, de manera que tenemos jóvenes, adolescentes, niños... Las catequesis son abundantes y la Iglesia tiene una vida alegre, llena de esperanza.