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diciembre 01, 2019

Cárcel y quema de Iglesias: Activistas LGBT amenazan a tradicional lectura bíblica en La Habana.

Por: Elena Oliveira Pérez.
Lobistas LGBT atacaron en las redes sociales una actividad de evangélicos cubanos a efectuarse en el Malecón habanero este domingo.
Procastristas lanzan provocaciones
La activista Elaine Salaregui calificó en su cuenta personal de Facebook como "fundamentalista" a la Liga Evangélica de Cuba (LEC) institución religiosa que organizaría una lectura de La Biblia celebrando el día mundial de ese libro sagrado para la comunidad cristiana.
La radical escribió que la cristiandad "se manifestará nuevamente en el espacio público, esta vez dando visibilidad a la Biblia que usan como garrote, mostrándose como una multitud, o peor aún como La Iglesia cubana".
Salaregui dirige una Iglesia con unos 100 miembros y con presencia en algunas ciudades de la isla, y recibe apoyo operativo del régimen gracias a su cercanía con Mariela Castro, sobrina del fallecido dictador Fidel Castro.
La Iglesia de la Comunidad Metropolitana, como se llama la entidad que rectorea, no está inscrita en el Registro de Asociaciones, sin embargo no ha recibido el trato hostil que otros grupos en igual situación legal como el creciente Movimiento Apostólico, cuyos templos han sido demolidos y sus líderes detenidos arbitrariamente por años.
Al post de Salaregui se sumaron varios comentarios como el del periodista Francisco Rodríguez Cruz, quien propuso ir "ese día a leerles la Constitución", provocación que secundaron varios usuarios.
Rodríguez, quien se define en su blog como comunista, gay y "ateo convencido" ganó notoriedad meses atrás por comparar, en un post de Facebook, a los creyentes evangélicos con estafilococos.
Mila García se sumó: "Más atraso. No ponen una. Más culpa e ignorancia del puto cristianismo".
Ángel Rolando Ruiz, quien se identifica en sus redes sociales como Reverendo, incitó: "vamos a poner música ese día".
Un hito para la libertad de reunión.
El activista progubernamental Ulises Padrón Suárez preguntó: "¿Habrán pedido permiso?".
Por su parte, el escritor y poeta castrista Jesús García amenazó: "Lean su Biblia en sus lugares adecuados y pórtense bien. Luego no lloren en la cárcel por violar la ley".
El Estado cubano reprime cualquier concentración de personas en espacios públicos, sin embargo la convocatoria de los evangélicos ha sobrevivido alrededor de una década gracias a la discreción.
En este sentido, la autora matancera Alina Bárbara López valoró la iniciativa en su sentido antitotalitario: "Vean la parte positiva, si logran hacer su lectura sentarán precedentes para las muchas lecturas que necesitamos, claro que de otra naturaleza, entre ellas, como bien comentaron algunos, las de la Constitución".
"A pesar de que nos hemos reunido hasta 500 personas con las Biblias abiertas en una de las avenidas más importantes del país nunca ha habido ningún disturbio", dijo una de las participantes en ediciones anteriores.
"Pero con las amenazas desde Facebook tememos que vayan a provocarnos mientras leemos, que lleven ese mismo ambiente hostil en las redes sociales al ámbito físico; y en la actividad participan ancianos y menores de edad", comentó pidiendo anonimato pues teme represalias en su centro laboral donde coincide con varios activistas LGBT.
Los agravios contra esta tradicional lectura bíblica se enmarcan en un contexto latinoamericano de violencia y difamación desde la izquierda radical contra quienes se organicen para promover valores como la familia, el matrimonio y la no ideologización de las enseñanzas.
Teorías de la conspiración y desinformación.
Durante los ataques a la actividad en el Malecón capitalino, la invitación de la LEC fue eliminada por los organizadores para evitar mayor confrontación, acción que despertó en las radicales teorías conspirativas.
"Seguro están diseñando otra estrategia macabra en su escalada hacia el poder que anhelan", elucubró la usuaria Mercedes García.
El activista Roberto Ramos Morí, beneficiario de recientes contratos con el castrismo a través del Ministerio de Cultura y el Festival de Cine de La Habana y conocido por utilizar la etiqueta #laIglesiaQueMejorIluminaEsLaQueArde meses atrás en redes sociales, compartió el post de Saralegui.

Cristianos cubanos leyendo La Biblia en el Malecón habanero en silencio.

A continuación, el realizador de audiovisuales para la Televisión estatal, Leandro de La Rosa dijo: "¿En el Malecón? ¡Ay, mi madre!, les va a hacer falta un megáfono para leer ahí. Bella, bella va a quedar esa lectura amplificada. ¿Sera algo así como Tantrismo público? Qué tontería de idea."
"La lectura bíblica no se realiza en alta voz ni para los participantes ni para los transeúntes; nunca se ha hecho así en ninguna de las ocasiones anteriores", dijo a esta periodista otro de los participantes de la lectura por cinco años consecutivos. "Las personas están muy desinformadas, y cuando opinan en estos foros virtuales hablan sola y exclusivamente desde el prejuicio".
El bloguero castrista Ariel Montenegro, escribió: "¿Habrán pedido permiso? ¿No mandarán a nadie a detener la lectura porque ya han leído bastante? ¿Serán mercenarios que no representan los intereses de los verdaderos cristianos?"
El usuario Álvaro M Llerena escribió: "¡Yo me voy a parar ahí, y quiero me lean algo! Que les voy a mandar bien mandados"; mientras que el escritor Norge Espinosa propuso: " ¡ponernos enfrente a leer al marqués de Sade!"
En otro post de Ramos Morí sobre las iglesias evangélicas cubanas el usuario Titoe Yolexis comentó: "Para mí las iglesias son iguales a los bares (...) por mí que quemen las iglesias y hagan más bares".
Leónides Pentón, en un artículo para el sitio español REC, consideró que hoy en Cuba están presentes todos los síntomas y primeras señales para la mayor ola represiva y discriminatoria contra la comunidad cristiana desde los años 60 del pasado siglo, a inicios de la Revolución comunista.

mayo 15, 2019

Carta abierta de un pastor cristiano cubano a la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT) de Cuba.


Por: Ebenezer Cashera.*
La Comunidad LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales) debe darse  cuenta ya que no es la iglesia cristiana su enemigo en Cuba; cómo el gobierno Comunista le ha tratado de hacer creer. Entiéndanlo de una  vez,  este gobierno no les ama ni les respeta, les utiliza para hacer su política. La iglesia no les odia, les ama; aunque no comparta su ideología o práctica. Me explico:
Represión contra la Comunidad LGBT en Cuba
El gobierno dice que defiende los derechos de la comunidad LGBT, porque defiende el derecho de cada ser humano a elegir su forma de pensar y su estilo de vivir su vida. ¡Mentira! Solo vean como reprimieron a los que ejercieron ese derecho sin la planificación o control del CENESEX. Solo bastó escuchar lo que dijo su directora Mariela  Castro en la Mesa Redonda de ayer, cuando llamó a los participantes de la marcha  "masa de ignorantes", o leer las palabras de la cantante Haydée Milanés sobre la conducta homofóbica de los "agentes del orden público" que reprimieron la marcha. Abran los ojos, los están utilizando para hacer su política, como también hacen con la iglesia en Cuba usando al Consejo de Iglesias para dar una imagen falsa de libertad religiosa en Cuba. Por eso las denominaciones cristianas serias no pertenecemos a esa organización. El gobierno, para ocultar sus verdaderas intenciones, ha usado, como siempre, a un "chivo expiatorio" a quien culpar. Ahora es, o la Iglesia o la "mafia" terrorista de Miami.
En cuanto a la iglesia. Como cristiano y pastor bautista, digo a la comunidad LGBT de Cuba: No les odiamos, ni les rechazamos. Es cierto que creemos que la homosexualidad es un pecado y que creemos que el matrimonio es solo para un hombre y una mujer desde el punto de vista biológico. Pero también creemos que Dios creó a todo ser humano libre. Creemos en la libertad de conciencia. Creemos en la libertad religiosa. Creemos que Dios ama a todos los seres humanos sin importar su condición. Creemos que Dios nos manda a respetar como alguien digno a cada ser humano, por tres razones irrefutables: Dios lo creo a su imagen y semejanza, Cristo murió por él en la Cruz y el anhelo del corazón de Dios es que sea salvo y viva eternamente con él en su gloria. Si Dios ama así a un homosexual, entonces, ¿quién soy yo para rechazarlo?
Mariela Castro junto a autoridades
 de la Iglesia Cristiana Metropolitana.
Esto quiere decir, que respetamos la elección que ha hecho de sus gustos y estilo de vida, pero consideramos, según la Biblia, que es un pecado delante de Dios que destruirá sus vidas, que a la larga les traerá frustración, dolor, inseguridad, por querer vivir algo para lo que no fueron creados. También creemos en el poder de Dios para transformar al hombre pecador y lo hemos visto. Y cuando un ser humano pecador encuentra a Dios a través de Jesucristo, descubre el estilo de vida más hermoso y placentero del mundo, porque comienza a vivir de acuerdo al diseño original para el que fue creado.
Entonces ¿porque la iglesia está en contra del matrimonio igualitario en la constitución? Entiendan que una cosa es que te respete tus gustos y otra que esté de acuerdo en convertirlo en ley.
Un ejemplo claro para ustedes. Los cristianos bautistas, en su historia y presente, se oponen a que exista una ley que los beneficie por encima de otras religiones o formas de ver la vida. Si un gobierno propusiera una ley que dijera que la religión oficial del país será la Iglesia Bautista, NOSOTROS ESTARÍAMOS EN CONTRA. Si un gobierno propusiera que es ley que se enseñe la doctrina bautista en las escuelas públicas, NOSOTROS ESTARÍAMOS EN CONTRA. Si la ley dijera que solo los matrimonios realizados en una iglesia tienen validez, NOSOTROS ESTARÍAMOS EN CONTRA. Y así por el estilo.
Esa es nuestra forma de creer en la libertad con que Dios creó a todo ser humano.
Así mismo, estaríamos en contra de una ley que nos reprimiera o empoderara a otro grupo sobre nosotros. ¡La libertad no permite leyes excluyentes ni para ustedes ni para nosotros!
Tú, miembro de la comunidad LGBT de Cuba y el mundo, Dios te ama profundamente y nosotros también, pero no estamos de acuerdo con tu pecado. En algunos de ustedes, tal vez su mamá o papá no está de acuerdo con su elección sexual y su estilo de vida, pero te aman y te respetan, y están dispuestos a pelear por ustedes. Cuando en Cuba los homosexuales y los cristianos fueron llevados juntos a las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) y  a las prisiones; este gobierno no ha pedido nunca perdón. Hace años leí el libro de Reinado Arenas "Antes que anochezca" y me indignó la represión y el ostracismo que sufrió él y los grandes Virgilio Piñera y Lezama Lima. Estamos en contra de la discriminación y represión que los homosexuales han sufrido en Cuba por parte de un gobierno que no ha cambiado.
CONCLUYO: Tengo amigos homosexuales y les respeto, pero también les predico que en Cristo hay salvación y vida eterna. Las puertas de nuestras iglesias están abiertas para todo aquel que con respeto quiera venir a escuchar la Palabra de Dios y acercarse a Él. No crean las mentiras de este gobierno manipulador. No caigan en su juego. Ellos no les aman, les utilizan para su política. Y de paso le buscan un enemigo a la iglesia que tanto odian. Ellos los empujan a ustedes contra nosotros para no darse golpes. ¡Nosotros no somos sus enemigos! DIOS TE AMA.
*Pastor Cubano de confesión bautista que usa el seudónimo que aparece arriba.
Nota del Editor del Blog: El Blog Religión en Revolución publica los artículos de opinión con apego a la libertad de expresión y asumiendo que los autores que firman sus artículos son responsables de sus opiniones. La edición del blog también asume el derecho de cualquier persona o institución a hacer uso del derecho de réplica ya sea usando el espacio de comentarios o escribiendo y enviando su respuesta la cual será publicada sin lugar a dudas. Esta nota es sobre todo válida en este artículo que lo firma una persona con un seudónimo.

octubre 20, 2018

Matrimonio homosexual: propuesta ¿cristiana? de modificar el artículo constitucional.


¿Hasta cuándo se van a auto engañar con que la dictadura de Cuba “cambia”? ¿Cuántas décadas más de haitianización y mentiras necesitan para no hacerle el juego?
Alguien apela a los cristianos enviándoles por correo electrónico una propuesta de usar las asambleas de análisis del proyecto de la  nueva Constitución de la Dictadura, para proponer la modificación del artículo referente al matrimonio homosexual, dejarlo como antes y  de paso  aclarar que los cristianos no son homofóbicos.
Quiero creer que quien promueve la propuesta obra de corazón y no que intenta confundir para que los cristianos acudan a votar a favor del Comunismo.
Proporcionándoles la coartada de la modificación para que cometan esa inmoralidad en nombre del amor al término medio de “una vela a Dios y otra al Diablo”.
Mi duda la autoriza su entusiástico afirmar que en Cuba hay cambios positivos y otras falsedades en las que es bochornoso y peligroso creer a estas alturas.
Ingenuo cantarle a los Castro saurios aquel bolero que dice: “miénteme más que me hace tu maldad feliz”; y  amnesia con los mentidos cambios anunciados desde 1990 y 2007 (por no arrancar desde los cíclicos ofrecimientos de mejoras y cambios desde 1959).
Muy bueno apelar a los cristianos para que se opongan a leyes contrarias a la Ley de Dios.
¿Pero acaso “el matrimonio entre dos personas” es lo único contrario a la Ley de Dios en esa “Constitución” que valida “legalmente” el “partido único, fuerza rectora de la sociedad” (que nadie eligió ni elige y que queda “constitucionalmente” por encima de “la Constitución”)?
¿Y “la propiedad del pueblo” y “la planificación estatal de la economía”? ¿Es decir, propiedad del Estado y planificación por el Estado, que ya demostró de sobra ser pésimo administrador y al que “el pueblo” no controla en nada, propiedad y planificación que destruyeron la economía?
¿La educación monopolizada por el Estado que inculca el Comunismo y el culto a Fidel Castro y “educación sexual” pro-homosexualidad; hace repetir a los niñitos: “Seremos como el Che”?
¿Y los cristianos pueden moralmente votar a favor de todo eso y de “el deber de defender a la Revolución con las armas si fuera necesario”?. Plataforma legal para la eventual movilización militar de sus hijos para mandarlos a morir y matar a tiros por la Dictadura.
¿Plataforma de los fascistas “mítines de repudio”, donde para “defensa de la Revolución”, una pandilla movilizada por la Policía insulta y pega a las Damas de Blanco y a opositores?
¿Con solamente modificar el artículo del matrimonio los cristianos no pecarán al votar a favor de las otras monstruosidades de la “Constitución”?
¿Y estamos en Suecia o en Estados Unidos? ¿Cumplió alguna vez la Dictadura su Constitución de 1976, que Fidel Castro inventó, como sus herederos inventan esta, para propaganda de que se democratizaba y cambiaba el régimen?
¿Cumple la Policía o algún funcionario su deber o las leyes, tan siquiera la Ley de Procedimiento y el Código del tránsito y las normas de prevención de incendios; ordenar a alguien que baje el volumen de su equipo de música? ¿Por qué creer que estos arbitrarios empezarán a cumplir sus leyes?
¿Alguien cree que en Cuba y hoy son algo más que un paripé el referéndum y “las consultas populares” y el voto “del pueblo”?
Quien quiera proponer desde el punto de vista cristiano las modificaciones que quiera, que lo haga, lo aplaudo, aunque se trague la lengua por miedo respecto a las inmoralidades que no tocan a la homosexualidad pero nos esclavizan a todos y destruyen igualmente a la niñez y a la familia.
Pero ningún cristiano necesita una voz del cielo que le profetice que:
1) Si les va de capricho a los opresores imponer su “matrimonio” homosexual, no les importará que millones de cubanos les pidan que no.
2) Para votar a favor de la modificación de ese artículo, lo modifiquen o no, tendrán que votar los cristianos a favor de la “Constitución” anticristiana, dictatorial.
La trampa está en que tenemos que votar por un todo y que votarlo es inmoral.
*Periodista independiente cubano. Ha colaborado con la agencia de prensa independiente Hablemos Press y sus notas aparecen en distintos sitios de internet sobre temas cubano. Reside en la Ciudad de la Habana.

septiembre 09, 2018

¿Por qué esta dictadura “macho” que persiguió rabiosamente a los homosexuales, ahora los apadrina mientras desprecia cualquier otro derecho?


Del emperador Nerón a la princesa Mariela Castro: “matrimonio” homosexual guste o no. Segunda parte y final
“En todo país en que pretendieron legalizar el “matrimonio” homosexual, pastores y sacerdotes elevaron sus voces para condenar el proyecto y para instruir moralmente a sus fieles sobre su responsabilidad de oponerse, como deber cristiano”- En Cuba, callan.
El estado cubano, encallecido en la violación de los derechos más elementales, proyecta legalizar el matrimonio “entre dos personas”.
¿Por qué esta dictadura “macho” que persiguió rabiosamente a los homosexuales, ahora los apadrina mientras desprecia cualquier otro derecho?
La intención aparente del gobierno es complacer a la princesa Castro Espín. Pero parece que este carnaval nunca fue cuestión de derechos, palabra a la que son alérgicos, sino de dinero.
El Marxismo-Leninismo, afirma que todo obedece en última instancia a imperativos económicos.
Increíble que en una nación del siglo XXI, por más dictatorial que sea, una sola persona en posición de poder por nepotismo, se dedique a subvertir la moral social con lujo de recursos y silenciando todo debate y opinión profesional contraria. Que imponga desde hace años una “educación sexual” en TV  y en las escuelas, que no es sino propaganda de la homosexualidad so pretexto de combatir la homofobia.
La razón no visible puede ser incrementar los vitales ingresos de las remesas familiares y por inmigración y turismo, con el expediente de abrir la puerta a que vengan a Cuba a “casarse”, la adopción de menores por parejas homosexuales y la emigración de homosexuales mediante este “matrimonio”.
Sumar a la actual exportación de prostitutas, mediante matrimonios con “pepes”, este nuevo “rubro de exportación”.
La prostitución homosexual masculina, casi inexistente antes de 1959, es un auténtico “logro de la revolución” en los últimos años. Hasta se dedican a ella jóvenes ¡que no son homosexuales!, sino seres que se degradan por unos cuantos dólares.
El travestismo que ampara Mariela Castro, muestra mayores vínculos con la prostitución masculina con extranjeros que con ningún supuesto ejercicio de derechos.
Este “matrimonio”, abre todo un abanico de ingresos monetarios, desde turismo para venir a “casarse, hasta “cambio de sexo”, seguramente más barato en Cuba que en otros países.
Ganancia extra, la homosexualidad no produce el nacimiento de “bocas inútiles”, que suprimir con abortos. Cuestan dinero los hospitales maternidad, auténticas fábricas de abortar.[1]
Y ganan el maquillaje de: “¡Miren cuan democráticos y nada machistas somos! ¡Casamos a los homosexuales como en Suecia!”. No se preocupen: No podrán adoptar.
Está extendido entre la población el rechazo a este proyecto, con el argumento en contra de las adopciones. Es posible que la tranquilicen con declarar que la ley referente a las adopciones no se las autorizará a homosexuales. Pero de legalizar el “matrimonio” homosexual, a la corta o a la larga sería imposible, por contradictorio, negarle los mismos derechos que al matrimonio normal y serviría de primer paso para legislar el derecho a adoptar.
Escuché a dos personas auto tranquilizar su conciencia con afirmar que los distintos funcionarios que aprueban las adopciones, son muy rigurosos en sus investigaciones y autorización final… (¡?)
 Será que en medio de la corrupción, que es la norma en toda oficina, los funcionarios encargados de decidir las adopciones, son extraterrestres importados del planeta Pureza.
La Iglesia: “El silencio de los carneros”.
En todo país en que pretendieron legalizar estas relaciones, pastores y sacerdotes elevaron sus voces para condenar y para instruir moralmente a sus fieles sobre la responsabilidad de oponerse como deber cristiano y ciudadano; organizaron manifestaciones y campañas de oración exclusivamente para sensibilizar sobre el tema. Ocurrió en Argentina, cuando era Arzobispo de Buenos Aires, el actual papa Francisco.
Cierto que se trata de países donde los ciudadanos son ciudadanos y no súbditos amedrentados que votan lo que les manda el amo, convencidos de que en caso contrario se perjudicarán sin conseguir cambiar nada. Cuentan con recursos para oponerse; pues un referéndum no es una farsa, una manifestación reclamando cualquier cosa no es un “acto de contrarrevolución” y los creyentes hacen valer el peso de sus votos en las elecciones de sus gobernantes. Lo opuesto a lo que ocurre en Cuba.
Ello no exime a cada iglesia y a cada cristiano de manifestarse según su Fe, en defensa del matrimonio, de la niñez, de la familia y de la moral (¡qué menos que esto!, ya que no quieren defender a la sociedad de otras opresiones del totalitarismo).
La moral es concepto tan vilipendiado que hoy da vergüenza mencionarla; por miedo a que nos acusen de anticuados. Acudimos al eufemismo: “valores”. Apabullados por quienes afirman “científicamente” el relativismo y anti cientificidad de la moral, cuyas reglas han resistido la prueba de milenios; lo cual demuestra que durante todo ese tiempo probaron su   utilidad práctica personal y social.
Su subversión, justificada por diversas teorías que la descartan por “anticientífica”; teorías de búsqueda de la felicidad, “la liberad”, “derechos sexuales”, etc., particularmente a partir de los años 60 del siglo XX, ocasiona serios problemas a la familia y a la sociedad, al desechar como obsoletas reglas que las conservaban y hacían funcionar.

Pero en Cuba, la Iglesia, que se llena la boca para decir que “aspira a tener…” o que “tiene las mejores relaciones con el Estado”, anticristiano y dictatorial, no habla. Salvo alguna cartita a las autoridades, protesta almibarada para salvar la cara, paripé al que el Estado da el valor justo que merece: Ninguno.
Hubo una manifestación de evangélicos, que lamentablemente trascendió poco al público. Ningún obispo católico, hará en La Habana, lo que hicieron sus colegas de Argentina o de otros países ante ataques similares a la moral social. Ningún Juan Bautista, tendrá los pantalones de salirle al paso a un Herodes a decirle: “No te es licito”. Ni orientará a sus fieles votar por la Ley de Dios.
Incumplirán su deber de decirle a los fieles que voten en contra de una “constitución” que valida la tiranía y se opone a la Ley de Dios, al legalizar la inmoralidad sexual. No los castró la Dra. Mariela Castro Espín; eunucos, aunque no “por el reino de Dios”, ofrendaron el bonsái de su virilidad en el altar del Cesar sado-masoquista que los somete.
Pero… ¿Por qué la Iglesia en Cuba es tan diferente a la del resto de los países? ¿Tan pecadora que no defiende la Fe, ni la familia ni la moral, ni la Patria, contra estos atropellos y, en contraste, tan santa que Cuba es el único país en que el clero no ha incurrido en escándalos de pederastia y lavado de dinero? ¿Son más cobardes que los extranjeros y a la vez unos justos perfectos?  Cuando nos visitan los papas, no hablan de los males nacionales como hacen en otros países, sino de otras cosas.
¿Es especulativo pensar que el estado policiaco que espía a todo el mundo, oculta cortésmente sus faltas y ellos le pagan con la misma cortesía? El gran escándalo de la Iglesia en Cuba es que no da escándalo… Excepto en darle al Cesar, lo que es de Dios.
La indefinición de conceptos, la “caja de Pandora” y la crisis.
Perdone el lector que para analizar el tema son obligatorias explicaciones repulsivas:
¿Existe un solo argumento de los empleados para defender el matrimonio homosexual que no pueda ser aplicado al matrimonio de grupos y al matrimonio incestuoso? “dos personas”, incluye literalmente a parientes consanguíneos entre los cuales el matrimonio está vedado moralmente por nocivo para la herencia biológica y para el funcionamiento de la familia: hermana y hermano, abuela y nieto, padre e hija. ¿Podrán casarse? (Imagino que la depravación gubernamental no va en esa dirección).
Pero siguiendo la misma lógica absurda con que defienden su “matrimonio”, limitarlo a “dos personas” es discriminatorio para “los derechos” de quienes deseen casarse en grupos, o ¿por qué no?, casarse con un animal.  ¿Por qué no, si existen tales prácticas y se supone hacen felices a los que las practican?; ¿acaso hay mucha diferencia con el “matrimonio” homosexual?
Pues la moral sexual es “relativa”, no existe, sustituida por el gusto personal y lo que cuenta es “la preferencia”, lo que cada uno desee y determine con otro por consentimiento mutuo:
Pues ¡a casarse, uno con dos o más, o el hijo con la madre! Son “dos personas”, si los hace felices no les nieguen “el derecho” a esos dos o a varios.
Además de los mismos argumentos pseudo-psicológicos, tendrían a su favor la ventaja de ser relaciones más naturales físicamente, si los grupos, los cónyuges incestuosos o el animal, son de sexo opuesto.
Y aunque prime lo económico, postulado Marxista-Leninista; en este empeño no todo parece económico.
Asoma un morbo caro al corazoncito de los promotores y evidencia de la degradación moral del régimen y de sus santones, que siempre blasonan de pureza y fueron moralistas intransigentes, como toda dictadura.
Hasta estos suprimir la moral por decreto.
La Antigua Roma, con sus instituciones republicanas en decadencia; Francia, en vísperas de la Revolución francesa: históricamente el exhibicionismo y la aceptación “moral” de la homosexualidad coinciden con una grave crisis de la sociedad, enfermedad que culmina en su hundimiento o en revolución.
¿Un único final o variantes posibles? .Pese a que en el libreto está el “happy end” del “matrimonio” homosexual, aun pudieran sorprendernos con otros finales.
Raúl Castro, amante de la ambigüedad y de cara al rechazo popular, pudiera aprobarlo y declarar que está en contra; pero que lo acepta porque él es muy democrático, o rechazarlo para “quedar como hombre” ante el pueblo, o complacer a su hija y a sus intereses con una fórmula intermedia: legalización de relaciones que no equivalga a matrimonio o que si equivalga, pero tenga otro nombre.
El fingido presidente Díaz Canel, pudiera hacer lo mismo para acreditarse, últimamente se exhibe de “escobita nueva barre bien”, fungiendo como populista inspector de heladerías que se disfraza y todo para inspeccionarlas.
Un objetivo puede ser confundirnos, distrayendo nuestra atención con este tema escandaloso, para que no veamos el remachar de nuestras cadenas a lo largo de todo el Frankenstein “constitucionalero”: que dará colorete legalista a esta anciana totalitaria y está plagado de inmoralidades peores que el “matrimonio”.
Como sus neronianos “socialismo eterno”, “socialismo de derecho” con “partido único” constitucionalmente por encima de la Constitución y de las leyes, “propiedad social”, “planificación estatal de la economía”, “defensa de la Revolución”, etc.; y ¡con la más absoluta indefinición de los términos “socialismo” y “revolución”!
De suerte que, muerta toda ideología, en nombre de un socialismo tan indefinido que puede ser cualquier cosa, inventarán y harán “constitucionalmente” lo que les dé la gana con Cuba y sus once millones de esclavos que votan.
Los olvidadizos papanatas internacionales y nacionales y los pejes gordos de la política internacional, amantes de los Derechos Humanos en sus discursos, pero compinches de la dictadura en Cuba y en la O.N.U., declararán por milésima vez desde 1990 que “Cuba cambia a la democracia” por decreto de sus nerones y que ayudan a ese proceso al venir a hacer negocios de carroñeros.
*Periodista independiente cubano. Ha colaborado con la agencia de prensa independiente Hablemos Press y sus notas aparecen en distintos sitios de internet sobre temas cubano. Reside en la Ciudad de la Habana.


[1]  Cuba es el segundo país en el mundo en esta práctica que, según estadísticas oficiales, costó, hasta los años 90, cinco millones de vidas en una población de 10 millones de habitantes, 50%.

septiembre 03, 2018

Del emperador Nerón a la princesa Mariela Castro: “Matrimonio” homosexual guste o no. Primera parte.


“En relación con el matrimonio, se modifica la actual concepción de que solo es posible “entre un hombre y una mujer” y se define que es entre dos personas”. (Proyecto de Constitución de la República de Cuba. Análisis/…).
El emperador Nerón, loco como una cafetera y depravado como algunos gobernantes actuales seguros de que todo les está permitido, se casó con un soldado de su guardia y hasta le hizo amputar sus partes viriles. Pero no decretó que se generalizara ese tipo de actos legales.
La hija del general que manda en Cuba, que no parece loca, lo impone a la nación por la autoridad que le ha sido conferida por su nacimiento. No sin simulacro de referéndum.
No gusta a la mayoría; pero nos guste o no y votemos o no, todos sabemos el caso que hacen de nuestros votos: La sexóloga en jefe hará “constitucional” para Cuba, el mal llamado “matrimonio” homosexual.
Mal llamado, porque “matrimonio” viene de “madre”, es la unión legal entre un hombre y una mujer y otra cosa no es matrimonio, se empeñe quien se empeñe.
Mariela Castro
Ya Mariela Castro Espín, inconstitucionalmente, casó homosexuales por simple voluntarismo: Jorobarle el debilucho brazo a la Ley, que en Cuba ni es ciega, ni independiente, ni puede decir “no” a una persona del abolengo “Castro de Birán”.
Su sencillo expediente para torcer la Ley, fue hacer inscribir como de “sexo femenino” en el Registro de Direcciones, a los hombres operados quirúrgicamente a expensas del Estado (tan escaso de recursos para el sistema de atención médica a la población como escaso escasez de cirujanos; pues los exporta en alquiler).
Operados para castrarlos, fabricarles algo que recuerde la vulva, los pechos, etc., arruinarles la salud y hacerlos dependientes de por vida de consumir las hormonas masculinas que producían naturalmente las glándulas que les amputaron (medicación a cuenta del Estado, tan escaso en recursos para vender medicinas a la población y surtir de ellas a los hospitales).
Predicadora de que la homosexualidad, es “una preferencia”, opinión no aceptada por la comunidad médica, lleva años dedicada a una campaña muy agresiva en T.V. y programas escolares, propagandizando la homosexualidad con el pretexto de combatir la homofobia, lo cual si sería correcto.
La hija del General, no tiene la última palabra, ¡sino la única! sobre el tema sexual, sin permitir al público acceso a opiniones médicas en contradicción con las que ella predica.  El pueblo ignora que existen otros puntos de vista profesionales con diferente enfoque sobre el tema.
Y de tantos derechos violados en Cuba, únicamente preocupa a su dictadura legislar los derechos “de la cintura para abajo” y ello únicamente en lo contra natura.
No el derecho de los matrimonios a un salario digno que les permita fundar y sostener su familia en vez de depender del abortismo, práctica estatal maltusiana, y convivir varias generaciones hacinadas; por la carencia de viviendas. Con un promedio de siete dólares de salario mensuales, una pobre canastilla les cuesta unos cuatrocientos dólares: y el Estado, es quien fija omnipotentemente los salarios, los precios y facilita los abortos. 
Jamás legislará a favor de los derechos a pensar y a expresar pensamientos sin ser encarcelado ni marginado laboral y socialmente. Ni contra el que peguen o arrastren a las Damas de Blanco y acosen a los niños de los opositores en las escuelas. Derechos tan despreciables para la cúpula, como apreciable les parece el dar espacio a la homosexualidad.
Baja nupcialidad y crisis del matrimonio en Cuba.
Cuando era posible vivir de un salario a pesar de las escaseces, durante los años de la década del 1980, sectores sociales que históricamente se vinculaban mediante el concubinato acudieron al matrimonio por varios incentivos.
Que incluían dos días en un hotel, derechos a comprar alguna ropa y una caja de cerveza y otros pocos “lujos” similares, a precios asequibles y según el racionamiento.
Desde 1990 ocurre al revés, la nupcialidad es bajísima, sectores sociales que tradicionalmente fundaban familia sobre el vínculo del matrimonio, ahora se unen en concubinato; por la carencia de economía, la intención de emigrar y el peligro de  tener que compartir el derecho a la vivienda, en caso de divorcio.
Decididos a romper su relación cuando a uno de los dos se le presente la oportunidad de abandonar el País.
En los 2000, las pocas veces que vemos una boda, casi siempre se trata de “un pepe” (extranjero, casi siempre español) que se casa con una cubana, casi siempre negra o mestiza y casi siempre “jinetera” (prostituta con extranjeros). Medio para emigrar que encuentran unas y, también, reclutamiento de cubanas para prostituirlas en Europa. Ese es el clima en que “el socialismo de derecho” legalizará como matrimonios las uniones homosexuales.
Los derechos nunca pueden entrar en conflicto unos con otros.
Equiparar la unión entre homosexuales al matrimonio verdadero entre un hombre y una mujer, no es asunto privado de los homosexuales, como ocurre con sus relaciones personales no vinculadas legalmente (y discretas, no exhibicionistas).Lesiona los derechos de muchos: Desprestigia a los ya bastante destruidos matrimonio y familia, que padecen la falta de condiciones sociales y de economía para sostenerse y funcionar.
Los casados tienen derecho a que el matrimonio no sea degradado a “unión entre dos personas”, a que su matrimonio no sea equiparado legal y moralmente a una relación contraria a la naturaleza (por más que acumulen sofismas para afirmar que es “normal”, es verdad de Perogrullo que la carencia de los órganos sexuales opuestos impide considerarlo natural).
El derecho de los homosexuales no es otro que el que tiene todo ser humano a no ser agredido y acosado y al respeto según su conducta personal, laboral, social, unido al deber de respetar los derechos de otros.
Y el público, más que rechazar a los homosexuales, rechaza la promiscuidad, la provocación a transeúntes no homosexuales con miradas y palabras libidinosas y el exhibicionismo de muchos de ellos. Consecuencias de la promoción de la Princesa.
Los “espacios” para los homosexuales, no deben privar de espacio al resto de la gente ni exponerlos a solicitaciones sexuales no deseadas, si transitan por ahí. Se trata de conductas que provocan justo rechazo, también, cuando las ejecutan heterosexuales.
Semejante clima, aun sin el “matrimonio”, confunde a los niños sobre el sexo y la sexualidad normales, va contra el derecho de los niños a la educación y de los padres a educarlos sin injerencia del Estado en la moral (palabra tabú, “anticientífica” para psicólogos populistas).
Va contra los derechos de los cristianos a ejercer su Fe, y de éstos y de los no cristianos, a transmitir enseñanzas morales a sus hijos sin que la infancia sea bombardeada en la escuela y la televisión  con propagandas estatales opuestas a esa moral; porque tal sea el capricho de una persona en el poder.
O, como ocurre hoy día, que en el ómnibus se besen en la boca y toqueteen a la vista de los niños y de todos, lesbianas, homosexuales y hasta adolescentes en uniforme escolar. También es contra el derecho de empleados de notaría o de diversas oficinas civiles, cristianos o no, quienes contra su conciencia deberán legalizar “matrimonios” homosexuales. El Gobierno no les reconocerá la objeción de conciencia.
Silencio cómplice de la Iglesia
Y la Iglesia, ¿Qué dice a su rebaño…? Jamás dice nada que recuerde a los fieles que son ciudadanos con deberes cívicos, que no pueden votar contra la Ley de Dios y contra su conciencia y por conveniencia o temor admitir una depravación en silencio y votando a favor.
El cristiano, no puede prescindir de su conciencia, como prescindieron hace rato los profesionales de la Fe, particularmente los que prefieren imitar a los primeros cristianos, no en el martirio ni en la denuncia del pecado, sino en ponerse cosas raras sobre la cabeza. Al incluirlos a todos, personas bien intencionadas me censurarán por generalizar.
En todo grupo profesional hay “buenos, malos y regulares”; pero me niego a escribir diplomáticamente “la mayoría” y generalizo “todos”, porque “los buenos y regulares”, marchan en el mismo equipo que “los malos” al no denunciarlos y aun obedecerlos:
Escudados en la disciplina, la obediencia, el “no juzgar”, “no dar escándalo· “que dirán los del mundo”, “comprometería la Obra” y otras coartadas del no hacer lo que manda Dios, sin sentirse responsables personalmente: porque la responsabilidad moral personal se diluye en la multitud o la asume la jefatura de la institución:
“¡Qué bueno!, obro contra mi conciencia y contra la Ley de Dios, y así no me busco problemas, no me sancionarán ni botarán de mi empleo pastoral; pero no soy responsable, no peco, pienso lo contrario porque soy bueno; pero hay “razones de estado” y otros asumen por mí, mi pecado. Mi deber es predicar o dar misa, sin meterme en líos, como si fuera un proyeccionista de cine, no soy responsable por la película, les doy entretenimiento y mañana me iré derecho al Cielo y, entretanto, me premiarán con su equivalente terrenal: Viajes a predicar al “Primer Mundo” y una congregación mejor”.
Sin injusticia acuso a los clericales “yo no soy, ¿qué puedo hacer yo?, no se puede” y afirmo sobre el Cristo cubano: “Todos pusieron su mano en él”.
Las raras excepciones, que duran poco por el acoso de sus propios superiores y colegas, lejos de ofenderse me  darán la razón en que el mejor de “los buenos” es incapaz de decir una Palabra de Dios, que roce al Cesar, ni con el pétalo de una rosa. Excepto en algún cortés paripé de cartita de queja. (Continuará)
*Periodista independiente cubano. Ha colaborado con la agencia de prensa independiente Hablemos Press y sus notas aparecen en distintos sitios de internet sobre temas cubano. Reside en la Ciudad de la Habana.