noviembre 17, 2008

Cuba: La Iglesia católica reitera llamado al dialogo nacional.

Por Enrique López Oliva. *
LA HABANA.- La Iglesia Católica de Cuba reiteró este sábado (15 de noviembre) su llamado a un Dialogo Nacional sin exclusiones para abordar los principales problemas del país, durante un panel conmemorativo por el quince aniversario de la Pastoral "El Amor todo lo espera", emitida por la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, el 8 de septiembre de 1993, convocado por el Consejo Editorial de la revista diocesana "Espacio Laical", que se publica en la capital cubana.
Ante unas doscientas personas, la mayoría blancos, muchos de ellos sacerdotes católicos ---solo asistió un pastor protestante---, así como varios académicos oficiales, y en actividad presidida por el Cardenal Jaime Ortega y el Nuncio Apostólico en La Habana, Luigi Bonazzi, escucharon en la planta baja del Seminario de San Carlos y San Ambrosio a un panel moderado por Jorge Suárez, Secretario del Instituto de Ciencias Religiosas "Félix Varela", Gustavo Andujar, laico empleado en el Arzobispado de La Habana, Lenier González y Alexis Pestano, del Consejo de redacción de la revista "Espacio Laical", quienes abordaron el complejo tema de las relaciones entre la Iglesia y la sociedad cubana.
Al acercársele varios corresponsales, el cardenal Ortega se limito a decir: "Me pareció muy bien el panel. Y ya...”. No quiso hablar más con la prensa. Durante el desarrollo del panel ---que se extendió varias horas--- se critico con insistencia tanto a la prensa oficial cubana como a la prensa extranjera, con el argumento de que distorsionaban las posiciones de la Iglesia Católica, en distintos momentos, en los últimos años, en especial cuando se emitió el mensaje de "El amor todo lo espera", visto por algunos miembros del gobierno y el PCC como "una traición a la patria", al coincidir con un reforzamiento del embargo o bloqueo de Estados Unidos hacia Cuba, y en medio de la crisis que continuo a la caída del Muro de Berlín y a la disolución de la URSS y del "socialismo real", que llevo a Cuba al llamado "Periodo Especial".
EL panel abordo las relaciones "Iglesia y Sociedad en Cuba", en la colonia, durante la República y la Revolución, y las perspectivas futuras de la Iglesia en Cuba. Andujar abogo por una participación de la Iglesia en la sociedad, que "sea de la forma mas idénticamente cristiana, con una actitud humilde de servicio...y al mismo tiempo con una conciencia muy clara del enorme valor de lo que trasmitimos".
"El futuro sin duda presentara grandes desafíos para la Iglesia", dijo González, quien subrayo que esta "deberá reflexionar continuamente en el modo de continuar su misión en medio de un contexto que será mas plural. La inevitable emergencia de nuevos grupos sociales, el incremento de ofertas de modelos de vida y de esquemas de valores mas cercanos o muy lejanos a lo que la Iglesia propone, el surgimiento de nuevas alternativas que impondrá una renovación de las estructuras y métodos eclesiales, para lo cual será imprescindible el correcto uso de las posibilidades y espacios que también se obtendrán. Pienso que un elemento fundamental será el cuidado de no ceder a tantas posibles tentaciones. La Iglesia no pretenderá obtener un poder que le es ajeno, ni deberá asumir una posición defensiva en su acción..." e insistió en que el futuro de Cuba "nos reta" a una "ingente obra de reconciliación nacional".
Pestano manifestó que los destinos de la Iglesia y de Cuba "se entrelazan irremediablemente en una urdimbre de incertidumbres, esperanzas y sueños por alcanzar (...) En la medida que la Iglesia logre dar respuestas a los retos del presente, opino, asegurara su posición en el futuro de Cuba". Señalo que los retos eclesiales pasan por "la gestión evangelizadora para encauzar a la Iglesia en medio de los cambios socio-culturales que de manera acelerada tienen lugar hoy en la sociedad cubana y además por el acompañamiento a nuestro pueblo, en medio del peculiar momento que vive el país, de transición en el socialismo".
Los panelistas recordaron que en el mensaje "El Amor todo lo espera", los obispos de Cuba abogaron por un "dialogo entre cubanos", "un dialogo franco, amistoso, libre (...) Un dialogo no para ajustar cuentas (...) ni para reducir al silencio al adversario (...), sino para dejarnos interpelar". Preciso el documento que "en Cuba hay un solo partido, una sola prensa y una sola televisión. Pero el dialogo al que nos referimos debe tener en cuenta la diversidad de medios y de personas". Los panelistas destacaron que la prensa oficial cubana "demonizo" el documento episcopal y en lugar de argumentos contrapuso insultos y, que si muchos en Cuba no lo pudieron leer, fue porque pese al esfuerzo de la Iglesia, su circulación fue limitada.
* Secretario del Capitulo cubano de la Comisión para el Estudio de la Historia de la Iglesia en Latinoamérica (CEHILA-CUBA).-E-mail: monitorhavana@enet.cu, monitorhavana@yahoo.es