enero 04, 2007

Palabras de Bienvenida en ocasión del Oficio Ecuménico por la salud del Sátrapa cubano celebrado en La Habana.

Oficio Ecuménico por la Salud del Comandante Fidel Castro Ruz. Catedral Episcopal de la Santísima Trinidad, Vedado. Agosto 7 del 2006. a.d. Año de la Revolución Energética

Palabras de Bienvenida.
Por: Juan Ramón de la Paz
Dean de la Catedral Episcopal de Cuba.

Estamos reunidos y convocados, como pueblo cubano y creyente para pedir por la salud de Fidel, líder histórico de nuestro pueblo, en la lucha por más de 60 años, con plena dignidad y soberanía.
Como creyentes cubanos de todas las religiones estamos unidos monolíticamente, indeleblemente, al destino de nuestra nación, porque somos una religión de RESISTENCIA AL IMPERIALISMO, como lo fueron dos siglos antes de Cristo, los Macabeos, contra el Imperio Helenístico de Antioquía, como nos enseñó Jesucristo, cuando con látigo en mano expulsó del templo a los mercaderes y a la clase que colaboraba con el Imperio Romano.
Para los líderes religiosos cubanos, FIDEL no es una figura lejana, por el contrario, en las muchas reuniones de diálogo que hemos tenido con él a lo largo de los años, lo percibimos como el AMIGO Y EL PADRE, siempre atento, cariñoso, preocupado por su familia grande, iluminándonos con sus profundas reflexiones, siempre radicales, profundas, como los profetas verdaderos. Aquí mismo en este templo, no hace muchos años, cuando estuvimos celebrando el regreso del niño Elián González a nuestra Patria, él nos dirigió palabras de afecto e intimidad familiar, que todavía resuenan en este recinto. Por su salud pedimos cada día y cada momento, con sincero fervor.
Como se trata también de responder a su proclama del 31 de Julio del 2006, en la cual pide que todos luchemos por defender y salvar este proceso histórico, le decimos: Comandante, aquí hay un pueblo religioso militante, con una gloriosa tradición de resistencia, como:
Al Reverendo Agustín Santarosa, que levantó la bandera Cubana en Cárdenas en 1850, después peleó en todos los frentes, hasta que fue fusilado en Santiago de Cuba en 1873, junto a muchos expedicionarios del Virginius.
Al Reverendo Florencio Moreno, que escribió en la revista diocesana, La Iglesia en Cuba, Agosto 1 de 1912, lo siguiente: ... todas las desgracias, sangre y lágrimas derramadas durante el siglo XIX, en Cuba fueron motivadas y tuvieron su origen en la decantada doctrina de Monroe...,... las blanduras de la Segunda Intervención lastimaban a los patriotas, más que las crueldades de Weyler...
Al Reverendo Francisco Díaz Vólero, amigo de Julio Antonio Mella, enemigo de la seudo-república, neocolonial y mediatizada, que afirmó: Al Gobierno de Menocal cabe la triste suerte de haber casi esfumado la soberanía cubana, por no haber sabido hacer nada sin Asesores, Peritos, Consejeros y Tropas Americanas en Camaguey y Oriente. El Ministro Mr. González lanzaba proclamas amenazadoras para el pueblo cubano directamente, sin respeto a las reglas de la Diplomacia y de hecho, hemos estado intervenidos, con un fiscal para todos nuestros actos; como consecuencia de una administración tan desastrosa, se relajó el freno de la moral, fueron entregados a saqueos de fuentes de ingresos públicos y como secuela el desarrollo de grandes inmoralidades, dando donativos para grandes intereses íntimamente vinculados con los Estados Unidos, con respecto a Cuba. Esto aparece en el periódico El Triunfo de Julio 16 de 1916- La Habana.
Podríamos pasar la noche citando a creyentes, hombres y mujeres de todas las Iglesias, de las distintas religiones, hasta de las Logias, que vivieron, lucharon, escribieron, como cubanos por la defensa de nuestra cultura e identidad nacional, de esas huestes gloriosas, de esa nube de testigos y los aquí reunidos somos símbolos y representación.
Le decimos a la Señorita Condoleeza Rice, devenida en Teóloga Imperial, que el Señor Mc Curry, nunca ocupará el puesto de Leonardo Wood, o de Charles Magoon, en Cuba como procónsules del Imperio.
Y siguiendo el llamado de Fidel, le decimos a: Raúl, Lage, Soberón, Pérez Roque y al fraterno Lazo,...HERMANOS, COMO SIEMPRE, ESTAMOS A SU LADO...
* Catedral Episcopal de la Santísima Trinidad, Vedado. Juan Ramón de la Paz
Dean de la Catedral. (Foto del Muy Reverendo, Juan Ramón de la Paz).

3 comentarios:

St. Jose dijo...

Ese bastardo no merece ser llamado ni cristiano ni cubano. Sus palabras son el testimonio de traición total a Dios y al pueblo cubano.

"¿Digno...amigo fiel...padre...soberano?..." El dios de ese tipo es Fidel.

Que rabia. Que Dios permita que eso se acabe pronto.


Viva Cuba Libre.

Anónimo dijo...

fidel y toda su camarilla son unos asesinos que le pasa a la iglesia en cuba todos son ciegos abajo la dictadura totalitaria de los castros

Muela Quieta dijo...

La enfermedad del dictador cubano produjo un sinnumero de opiniones casi todas aduladoras en relacion a la figura del tirano. Desde los dignatarios catolicos hasta los santeros, los lideres protestantes no se quedaron detras, esta es una entre muchas opinones.