Mostrando entradas con la etiqueta LGBTI Cuba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LGBTI Cuba. Mostrar todas las entradas

septiembre 12, 2022

MENSAJE DE LOS OBISPOS CATÓLICOS DE CUBA EN RELACIÓN CON EL REFERENDO SOBRE EL NUEVO CÓDIGO DE LAS FAMILIAS.

 


“Cuba, cuida tus familias, para que conserves sano tu corazón”

San Juan Pablo II, Santa Clara, 22 de enero de 1998.

A los fieles de la Iglesia Católica; a quienes se sienten cercanos a la Iglesia y desean saber su parecer; y a todos aquellos a quienes les interesa conocer los criterios de los Obispos de Cuba acerca del nuevo Código de las Familias.

Queridos hermanos:

1. Ante la proximidad del fin del proceso de consultas y aprobación del nuevo Código de las Familias, los Obispos de Cuba nos sentimos en el deber de compartir el presente mensaje para reafirmar los criterios que, sobre estos asuntos tan humanos e importantes, ya hemos manifestado en reiteradas ocasiones. Otras iglesias y grupos religiosos también están publicando pronunciamientos en los que expresan sus ideas y convicciones sobre las temáticas abordadas en el nuevo texto legal que se somete a votación.

2. La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, como instancia legislativa, aprobó recientemente el último proyecto presentado del Código de las Familias, lo que le dio rango de ley y, como tal, fue publicado en la Gaceta Oficial. No obstante, y como rasgo distintivo en este proceso legislativo, la nueva ley deberá ser validada en referendo popular, convocado para el domingo 25 de septiembre. De forma que, si el resultado de la votación es SI, la ley entrará en vigor al día siguiente; pero si prevalece el NO, la ley no tendría eficacia y se mantendría vigente el actual Código de Familia de 1975.

3. Es de señalar que, de darse esta última opción, eso no significaría la imposibilidad de seguir trabajando en un nuevo Código, que actualizara la legislación familiar e introdujera todos los aspectos positivos que contiene esta ley sometida a referendo, pero que, a su vez, adecuara las instituciones polémicas al sentir mayoritario del pueblo y a los principios morales que nos han legado los padres fundadores de la Patria y que nos sostienen como Nación. Recordemos que José Martí manifestó que: “el amor es la adhesión ardorosa e incondicional que un individuo de un sexo siente respecto a un individuo del otro. La diferencia de sexos es, no sólo su cualidad, sino su esencia característica”; mientras que José Antonio Saco insistía en que: “El amor y respeto que los hijos tienen a sus padres, dan a éstos sobre el corazón de aquéllos un ascendiente que los hace ser sus mejores institutores”.

4. Resulta positivo en esta propuesta de ley presentada, entre otros, la precisión con que se rechaza la violencia en el seno de la familia, la manera en que se recogen y protegen los derechos de los abuelos, el modo en que se inserta el cuidado de los ancianos, personas en situación de discapacidad y vulnerables. También vemos con beneplácito que se reconozca lo establecido en la Convención sobre los Derechos del Niño y que, en diversos ámbitos, se manifieste explícitamente la obligación de dar alimento y cuidar a los que queden en situaciones desfavorables y durante el embarazo. Esto, sin embargo, no puede hacer que se pasen por alto los cuestionamientos, críticas, rechazos de un sector importante de nuestra sociedad, los cuales se sustentan en legítimos principios, valores, las ciencias humanas y biológicas, nuestra historia, tradiciones y creencias religiosas de nuestro pueblo.

5. Creemos y manifestamos que:

- No beneficia a la familia cubana la introducción en nuestra legislación de los contenidos de la llamada “ideología de género”, que sustenta muchas de las propuestas.

- No es verdad que lo más beneficioso para los niños y adolescentes sea introducir una interpretación del principio de “la autonomía progresiva” que se extiende a la posibilidad de que los menores de edad, sin la autorización de sus padres, puedan asumir determinados criterios, sobre todo que impliquen procesos clínico-quirúrgicos irreversibles, que determinen situaciones existenciales o identitarias para las que no están preparados.

- Tampoco que puedan ser adoptados legalmente por parejas del mismo sexo, cuando la adopción es esencialmente un modo de conceder al niño por ley, lo que por naturaleza le corresponde y necesita: un padre y una madre. Fundamentos también aplicables a no admitir la pluriparentalidad, la aplicación de técnicas de reproducción humana asistida a parejas del mismo sexo o, incluso, la fecundación in vitro postmortem, por la que un niño nacería intencionalmente huérfano de padre. Todo hijo es un don y un fin en sí mismo; es un derecho del niño tener un papá y una mamá.

- No es ético que se reconozca como adecuada la llamada “gestación solidaria”, en la que una mujer que lleve en su vientre durante nueve meses una criatura la deba entregar inmediatamente después del parto a otras personas, privando a ambos, madre e hijo, del vínculo afectivo que la gestación naturalmente establece.

- El matrimonio entre hombre y mujer, que es la base natural de la familia, no puede ser desplazado o deformado para dar paso a otras maneras construidas legalmente. El plan originario del Creador es éste: “Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó: varón y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: Sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra” (Génesis 1, 27-28a). Esta verdad revelada sustenta la fe de todos los cristianos.

6. Vemos con desilusión que éstas y otras propuestas que resultaron notoriamente cuestionadas por parte de la sociedad siguen intactas en el Código que se presenta ahora a referendo. A lo anterior se suma la campaña oficial para presentar como idóneo el texto que se propone, para lo cual se han utilizado todos los medios de comunicación a que tenemos acceso los cubanos. Para que el voto sea tal, se requiere contar con pluralidad de información que permita al ciudadano asumir su propia decisión. La información, al fluir en un solo sentido, sin otros contrapesos, opera como un factor condicionante, y el voto que de la misma se derive expresará, necesaria e inevitablemente, una voluntad condicionada.

7. Apelamos a la conciencia y a la responsabilidad de todos los cubanos, creyentes o no, a que tengan en cuenta a la hora de votar lo que les dicte su conciencia, su fe, sus convicciones y principios, pensando no sólo en las generaciones actuales, sino también en las futuras, y en el bienestar espiritual y material de todos los cubanos.

8. Al ejercer el voto, los invitamos a tener presente los criterios que aquí hemos expuesto y, que, como pueblo, se analizaron en el 2019 durante la discusión previa a la aprobación de la Constitución actual: “Es una constatación innegable que la mayoría de los cubanos quiso que se mantuviera la definición de matrimonio como la unión de un hombre y una mujer, tal y como aparece en el actual Código de Familia de 1975. Se reconocía así implícitamente, que dicha unión, por las condiciones biológicas y psicológicas propias del ser masculino y femenino son las que permiten la complementariedad en el amor de dos personas y crean el ámbito natural para procrear y hacer perdurar la especie humana. Es esta realidad la que debe ser fortalecida y preservada, no debilitada”

9. Que María de la Caridad, nuestra Madre y Patrona, interceda por cada uno de sus hijos cubanos para que, iluminados por el Espíritu Santo, tomemos la decisión más acertada para el presente y futuro de los hijos de esta nación.

Con afecto los bendicen.

Relación de los Obispos Católicos de Cuba

Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.

junio 06, 2022

Encontronazo entre cristianos y miembros de la Comunidad LGBT en Cuba.

 

Una información incompleta sin duda. Un grupo de cristianos de una iglesia en La Habana se manifiestan en un lugar que no podemos precisar con cánticos y alabanzas a Dios ; mientras, otro grupo de personas que parecen identificarse con la comunidad LGBT se manifiestan en contra gritando : “ ¡Derechos Si, Fundamentalismo No!”

No sabemos de que iglesia se trata , probablemente son cristianos evangelios; y tampoco  sabemos si este grupo LGBT es independiente o asume alguna orientación del CENESEX , entidad oficial del gobierno para el tema sexual en Cuba.

Como sea recordamos que, a la Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) en la década de los sesenta en Cuba, fueron enviados a campos de concentración, porque eso eran: miles de jóvenes cristianos, seminaristas, laicos, testigos de Jehová, abakúas, santeros, homosexuales, personas con tendencia catalogadas como pervertidos y miembros de las fuerzas armadas; sobre todo reclutas del Servicio Militar Obligatorio que estaban siendo castigados.

Sorprende que se pida públicamente por los “derechos”, son los mismos derechos que pedían miles de jóvenes el 11 de Julio pasado y terminaron en la cárcel o huyendo de Cuba; los primeros condenados a largas condenas, los otros al exilio. ¿De que derechos se trata? ¿Del que debe alcanzarnos a todos los cubanos sin distinción? .

Les dejo esta información incluido el video , incompleta en sí, porque es habitual que las informaciones se pongan sin datos como son: fecha de la noticia, personas u organizaciones implicadas, opiniones variadas y sobre todo un breve análisis.

noviembre 30, 2019

Ataques a las Iglesias de confesión cristianas-evangélicas en Cuba por parte de activistas LGBTI no aceptan el “Cuba para Cristo”.


“Cuba para Cristo” resume el objetivo del fundamentalismo cristiano en nuestro país…, subvierte, en última instancia, la máxima martiana en la que se inspira nuestra Carta Magna cuando asegura que Cuba es un estado “organizado con todos y para el bien de todos”. Dicen las  autoras del artículo.
Un artículo con el título de: “Cuba para Cristo” no es con todos ni para el bien de todos”, aparece publicado en el sitio web de temas LGBTI en Cuba y en el sitio fanático-comunista: La Joven Cuba. Ataca sin reservas a la comunidad evangélica cubana y cuestiona la frase, asumida desde hace mucho tiempo por los evangélicos en Cuba: “Cuba para Cristo”.
La expresión “Cuba para Cristo” no es nueva ni está acompañada de algún oscuro propósito, viene desde las campañas evangelísticas en los cincuentas. Acusar a la iglesia evangélica en Cuba de promover “el patriarcado colonizador, racista, capitalista, misógino y homofóbico” es una torpe ataque a una iglesia que nunca tuvo en los últimos 60 años, asidero alguno, con inclinación al derecho, como para proclamar lo que hacen las iglesias de confesión cristiana: llevar el mensaje salvífico. Esta es la dedicación desde hace siglos del Cristianismo y esto lo seguirán haciendo.
Dicen ahora que la iglesia cubana de confesión cristiano evangélica, “no empondera  las poblaciones históricas, se niegan al dialogo, al multiculturalismo” y su mensaje es “excluyente y condenatorio”… y siguen.
La iglesia que ha sufrido y aún sufre una sistemática violación del derecho, que solo conoció del cierre de templos, las Unidades Militares de Ayuda a la producción (UMAP), las depuraciones en las Universidades, la cárcel y la discriminación; ahora es atacada por que dicen que si hablan de “Cuba para Cristo” esto no incluye el “con todos y para el bien de todos” martiano. ¿Dónde estaban o están estos que hoy atacan a la iglesia cuando toda la estructura libertaria y el derecho fueron excluidos desde que se estableció la dictadura en Cuba? ¿Dónde estaban estos cuando el totalitarismo marxista leninista excluyó las poblaciones históricas, descartaron el dialogo y no admiten manifestaciones culturales que no sean apegadas a la ideología comunista? Si están tan preocupados por una Cuba “con todos y para el bien de todos”, empecemos por preocuparnos por eliminar a una dictadura totalitaria, discriminatoria, violadora del derecho, explotadora y con una sórdida dedicación a la criminalidad y la maldad. Todo esto lo hace y lo sigue haciendo la  dictadura Castrocomunista y a ésta nadie la cuestionó o la cuestiona aunque está muy lejos de estar “con todos y para el bien de todos”.
Como asumimos el derecho a la información, sin cortapisas, incluimos en este blog el artículo en cuestión de manera íntegra.
Por Susana Hernández Martín y Ángela Laksmi. *
Hace varios meses algunas iglesias fundamentalistas repiten el eslogan “Cuba para Cristo” en sus templos, en las calles y en las redes sociales. La frase define un objetivo que no es nuevo pero que ha ganado fuerza desde que el movimiento fundamentalista cristiano en el país, encabezado por varias denominaciones como la Iglesia Metodista y la Liga Evangélica, iniciara su ofensiva contra el reconocimiento de los derechos de las personas LGBTIQ+ en la nueva Constitución.

¿Cómo es ese Cristo al que quieren consagrarle este país? ¿Quiénes integran la Cuba de la que hablan? ¿Qué implicaciones tiene la frase y qué estrategias emplea el movimiento que la usa de bandera?
Para muchos de quienes seguimos el avance del fundamentalismo cristiano en nuestra isla es evidente que el Cristo que promueven encarna el patriarcado colonizador, racista, capitalista, misógino y homofóbico que rechaza cualquier política que empodere a poblaciones históricamente sometidas por los dogmas religiosos, y las convierte en el centro de sus ataques bajo la premisa de que contradicen la moral y los valores bíblicos.
El Cristo al que se refiere el eslogan rechaza el ecumenismo y se niega a dialogar, incluso a reconocer a otras religiones y espiritualidades a las que condena por herejes. Es un Cristo que cercena el multiculturalismo porque solo reconoce luz y verdad en su propia palabra y que se impone desde una hegemonía incuestionable.
En sus perfiles de Facebook e Instagram, varios representantes de estas iglesias se han pronunciado sobre el carácter “satánico” de las religiones afrocubanas e incluso han convocado a personajes populares como el humorista Limay Blanco, cuya reciente conversión al cristianismo fue explotada en redes sociales para respaldar el discurso de descrédito a la religión Yoruba.

También en redes sociales hemos visto cómo en muchos de sus cultos, que parecen más espectáculos que espacios espirituales, ocurren “sanaciones” milagrosas que confirman a quienes creen y seducen a quienes dudan de que Dios esté en ESAS iglesias, y por tanto, en la agenda que promueven.
Con el propósito de propagar el mensaje de ese Cristo excluyente y condenatorio han entregado Biblias en las calles, y han producido materiales comunicativos como video clips que incitan al odio y la discriminación, revistas, libros y canales de You Tube que colocan en el Paquete Semanal dirigidos sobre todo a un público joven.
Se han colado en espacios estatales con un mensaje explícitamente religioso, como demuestra el caso reciente de los payasos evangélicos “Los Parchís”, quienes tras la fachada de un espectáculo infantil escondían el proselitismo más fiero, en el que se construyen sistemas de valores tan cerrados como el concepto de cristianismo de quienes lo ejercen. Este caso enciende la alarma sobre situaciones similares que pueden estar ocurriendo en el país sin que lo sepamos.
En los últimos meses hemos vivido la cruzada de este movimiento contra las teorías feministas y de género, a las que denominan “ideología de género” con el propósito explícito de restarle credibilidad e impacto, y definir un “enemigo” contra el que unirse por encima de diferencias doctrinales.
Atacan a los feminismos, reforzando con toda intención el error de que estos constituyen una categoría igual de excluyente y violenta que el machismo. Desde esa perspectiva, la posibilidad de mujeres empoderadas amenaza de manera directa al estereotipo de familia que sustenta el patriarcado.
Por ejemplo, aunque creíamos que el aborto, como un derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos, era una garantía incuestionable en Cuba –anterior incluso a 1959–, hoy el fundamentalismo cristiano promueve el mismo discurso “próvida” que en otros países de la región ya ha coartado efectivamente la autonomía de las mujeres en este sentido.

Desde que inició el debate del Proyecto de Constitución, en el que se reconocían los derechos de las personas LGBTIQ+, nuestros colectivos han estado en el centro de su ofensiva. Durante este tiempo se han encargado de “demonizarnos” a través de diferentes estrategias.
Han dirigido recursos a difundir una lectura bíblica que condena las identidades y expresiones que se apartan de la cis-heteronorma, a mostrar la homosexualidad como una desviación moral y una perversión que solo produce caos en la sociedad y a ridiculizar las disímiles expresiones de la diversidad sexual y de género.
Niegan los avances científicos que muestran al género como una categoría construida socialmente y a las sexualidades e identidades diversas como expresiones válidas, y mienten sobre los propósitos de una educación integral de la sexualidad basada en el respeto a la diversidad humana.
Eso explica por qué han sido activistas por los derechos sexuales quienes han asumido con frecuencia los procesos de denuncia, sobre todo en redes sociales, a los excesos de las iglesias fundamentalistas, incluso cuando no es tan evidente la amenaza a las personas LGBTIQ+.
Este Cristo al que quieren ofrendarle Cuba no dice “cree” sino “ve”. Provee de alimentos, contribuye a edificar viviendas, hace aparecer polvo de oro en las manos de la feligresía, divierte a los niños y les da de comer, sana mágicamente a quienes sufren y promete que esa buena fortuna seguirá siempre que abracen su mandato. Utiliza el trabajo comunitario como una fachada para enmascarar –apenas– su labor proselitista, su “pesca de almas”, y no responde a un fin humanitario sino utilitario: este es un Cristo que exige una obediencia incondicional y acrítica a cambio de beneficios materiales.
Este Cristo al que quieren ofrendarle Cuba no dice “cree” sino “ve” y utiliza el trabajo comunitario como una fachada para enmascarar –apenas– su labor proselitista.
La estrategia de “pesca de almas” en las comunidades ha sido exitosa para la denominación Metodista, que cuenta con iglesias o misiones en cada municipio del país y suma una feligresía de 50.000 personas, según informan a través de su página web.
Esta cifra es solo una parte del movimiento fundamentalista cristiano, compuesto además por otras denominaciones que durante el contexto de reforma constitucional se unieron en varias declaraciones para rechazar el reconocimiento de derechos de las personas LGBTIQ+, llegando a sumar más de 20 en Cuba.
La membresía que reúnen constituye una fuerza de choque con serias capacidades para frenar cualquier avance en materia de justicia social e impulsar la agenda política de quienes lideran el frente fundamentalista, una agenda que incluye, junto a la exclusión de las personas LGBTIQ+ del proyecto de país, educación privada, acceso a los medios de comunicación y condiciones legales para su crecimiento patrimonial y económico.
Además de trabajar para crecer en número, el pasado 11 de junio dieron un paso importante para cohesionar al movimiento en Cuba y articularse con el frente regional que ya ha tenido tenido excelentes resultados en países como Brasil y Bolivia. Crearon la Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba (AIEC), conformada en el momento de su fundación por siete denominaciones: la Iglesia Metodista en Cuba, la Liga Evangélica de Cuba, las convenciones Bautista Oriental y Occidental, la Iglesia Evangélica Pentecostal Asamblea de Dios, la Iglesia Buenas Nuevas y la Iglesia Evangélica Betel.
“Cuba para Cristo” resume el objetivo del fundamentalismo cristiano en nuestro país, que pretende revocar el principio constitucional de que Cuba es un estado laico, desdibujando por completo los límites entre los ámbitos religioso y secular, y subordinando toda la vida del país a los principios y la moral fundamentalista cristiana. Subvierte, en última instancia, la máxima martiana en la que se inspira nuestra Carta Magna cuando asegura que Cuba es un estado “organizado con todos y para el bien de todos”.
*Susana Hernández Martin. Directora en Q de Cuir, Periodista en Proyecto Abriendo Brechas de Colores - LGTBI. Estudió Periodismo en UCLV Marta Abreu. Reside en La Habana
*Angela Laksmi. Trabaja en Q de Cuir. Coordinadora en Proyecto Abriendo Brechas de Colores – LGTBI. Trabajó en CENESEX. Estudió Psicología en Universidad de La Habana. Reside en La Habana.

septiembre 07, 2019

Conversaciones entre las autoridades partidistas y culturales de Matanzas con la Agrupación artística Los Parchís, dicen que todo fue una campaña montada por el CENESEX-Matanzas.


Tan pronto como se dio a conocer el diferendo que se estableció entre dos activistas LGBTI+ del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) en Matanzas, cuando estos presentaron a las Oficinas de Asuntos Religiosos del PCC una carta denuncia , este blog se hizo eco de las medidas que se pudieran tomar contra la agrupación infantil de inspiración evangélica Los Parchís. Incluso un artículo fundamental aparecido después que esta agrupación fue cesanteada. Pues días después y aun cuando la información anterior no encontró eco en los medios independientes de temas cubanos. La agrupación de Los Parchís presentó una carta a la Oficina de Asuntos Religiosos del PCC en Matanzas, especie de queja y reclamación. Hoy recibimos una breve nota del Grupo de Payasos Evangélicos Los Parchís que por si se explica. Estos se reunieron con los “factores” de la Provincia, todo indica que parece que se va a dar marcha atrás a las represiones laborales; dicen que fue una campaña orquestado por los activistas del CENESEX: Yadiel Cepero y Yoelkis Torres para crear discordia y diferencias entre el PCC y las Iglesias. A continuación la nota:
Sostiene la agrupación de Los Parchís, reunión con los órganos rectores de la provincia.
La agrupación de Los Parchís Cuba sostuvo conversaciones con los representantes del Partido Comunista de Cuba (PCC- Matanzas), Dirección Provincial de Cultura de Matanzas y el  Gobierno Provincial de Matanzas...
Después de dialogar durante cerca de dos horas, con los compañeros del Partido Comunista (PCC), funcionarios de la Dirección Provincial de Cultura y otros invitados al diálogo.  Se tomó la decisión de evaluar profesionalmente a Los Parchís y oficializar legalmente el estatus de la agrupación en el Centro Provincial de la Música de Matanzas.
Quedando por definirse el lugar de presentación y día que daremos a conocer inmediatamente a todos nuestros amigos y hermanos en la Fe.
En la conversación se demostró por parte de los órganos correspondientes, la utilización de Los Parchís como instrumento para crear discordia y diferencias entre el Partido Comunista de Cuba (PCC)  y las Iglesias, como parte de una campaña orquestada por los activistas del CENESEX Yadiel Cepero Madruga y Yoelkis Torres Tápanes.[1]


[1] Yadiel Cepero Madruga. Activista por los derechos de la ciudadanía LGBTIQ+ .Yoelkis Torres Tápanes. Coordinador General del proyecto AfroAtenAs y de la Red Comunitaria Humanidad por la Diversidad del CENESEX en la Provincia de Matanzas

agosto 20, 2018

Libertad de conciencia y fundamentalismo LGBTI en Cuba.


En este extenso y bien cuidadoso artículo el bloguero cubano Yoe Suárez nos aproxima al tema de la intolerancia y la contención verbal en Cuba, cuando, una declaración de algunas iglesias cristianas evangélicas se pronunciaron sobre el matrimonio igualitario. Las voces expresan el deseo y un discurso de odio hacia las opiniones de algunos evangélicos cubanos para los que se pide que sus manos sean cortadas o una granada.; siendo calificados de cerdos inescrupulosos. Aquí les dejo el artículo que asume puntos de vista relacionados con el devenir de la iglesia en Cuba  sobre tan controvertido tema.
No dudaremos en cortarles las manos”: Libertad de conciencia y fundamentalismo LGBTI en Cuba.
Por Yoe Suárez.* **
El actual proceso de modificación constitucional ha levantado expectativas y ánimos en varios sectores de la sociedad cubana. Muchos han dado a conocer sus posiciones ante disímiles posibilidades, ejerciendo un derecho humano medular: la libertad de expresión.
Las cinco denominaciones evangélicas con mayor membresía en Cuba* también lo hicieron este 28 de junio. Divulgaron una escueta Declaración a través de Internet sobre la posible aprobación del matrimonio homosexual, recordando la visión bíblica del matrimonio como una institución sagrada entre un hombre y una mujer.
La reacción de extremistas en las redes sociales fue inmediata. Claudia FH** pide “una granada’ para quienes suscriben la Declaración Yosvanys FA llama “cerdos inescrupulosos” al liderazgo evangélico, mientras que Andrey VR asegura que “si pasan de las palabras a los hechos no dudaremos en cortarles las manos”. Coacción, asesinato social en las redes, difamación, bulling por motivos religiosos. Así responde una facción radicalizada de la comunidad gay y sus simpatizantes a quien opine distinto.
En una nación tradicionalmente católica y con acelerado crecimiento evangélico, al movimiento LGBTI se le da espacios en las calles y los medios bajo el liderazgo de Mariela Castro, hija del General de Ejército y presidente por una década, Raúl Castro. Su gestión permitió que, aunque se prohíba la manifestación pública en Cuba, puedan tomar cada 17 de mayo la Avenida 23. Año tras año el gobierno detiene el tránsito en la principal vía capitalina para que cientos de personas defiendan su perspectiva de la sociedad. Eso mismo le es vedado a todos los grupos de oposición política, y a las mil 200 asociaciones fraternales registradas por el Ministerio de Justicia, entre ellas las cristianas.
Ante ese privilegiado panorama hagamos este análisis: si la Iglesia no tiene poder legislativo, ¿cómo pudiera la mentada Declaración impedir que los órganos de poder aprueben o no la modificación del Código de Familia? ¿Que el cristianismo defienda un postulado bíblico, significará para los homosexuales disminución de salarios, represión policial, violación de las libertades individuales?
No creo. Entonces, ¿por qué David C llama a quienes defienden su fe “gente muy desagradable”, Didiet M asegura que “son el diablo en persona”, y Leandro S los califica de “subhumanos”? A dónde lleva eso: ¿a la comprensión o a la coerción?
El cristiano, como el resto de los credos, funciona como una ideología tanto como la doctrina de género. Ambas buscan adeptos. El antagonismo es natural, pero el proceder democrático exige que ninguna sirva para sembrar el odio.
Marcha Gay en La Habana
La Biblia insiste en que Dios condena al pecado, pero ama al ser humano. De modo que al creyente no se le llama a humillar o agredir al homosexual ni a ningún otro semejante. No existe en el máximo liderazgo cristiano actual, aceptación hacia la violencia -de cualquier tipo- contra un individuo gay.
Sin embargo, las recientes expresiones de la corriente LGBTI a raíz de la opinión de la institucionalidad evangélica revelan peligrosas tendencias. Si eso quedara únicamente en el acallamiento de voces divergentes, no pasaría de un triste ejemplo de cómo quienes se dicen núcleo vanguardista de la nación son incapaces de respetar el principio democrático de convivencia. Pero el liderazgo homosexual exige la criminalización de la otredad, como leerán más adelante.
La propaganda acogida por los medios oficiales y algunos alternativos, así como el continuo activismo en Internet de personas entrenadas por el estatal CENESEX dan una imagen de consenso social en torno a las exigencias LGBTI. Nada más lejos de la lógica: el 10% de los cubanos es evangélico, el 35% nominalmente católico, y un 5% podría contarse entre Testigos de Jehová, judíos y grupos neo pentecostales ilegales para el gobierno, según el Instituto Patmos. Eso significa que la mitad de la población sigue doctrinas regentadas por preceptos bíblicos y, por tanto, con un entendimiento tradicional de la familia.
¿Contra esos millones de ciudadanos se ejercerán presión y coacción? ¿El casamiento homosexual implicará que los cristianos dobleguen sus convicciones, aplastará la libertad religiosa y de conciencia de otros seres humanos? ¿Quienes dicen reclamar sus derechos, condenan el de un grupo de personas a manifestar libre y respetuosamente una visión diferente, a pensar sin hipocresía?
Jovenes metodistas jornada de clamor contra el matrimonio igualitario
La Iglesia como institución tiene el encargo de velar por su milenaria doctrina. Sus seguidores han resistido desde crucifixiones en el Imperio Romano, campos de concentración estalinistas, marginación social parte de la Cuba revolucionaria, y aún hoy el salvajismo del Estado Islámico.
Si existiera, como grupo organizado, otro que atravesara tantos avatares sin quebrar sus pilares fundacionales merece expresar su sentir sobre el tema que fuere. Quien desee seguir su doctrina que lo haga, pero quien no, ¿qué derecho le asiste para condenar a sus semejantes por hacerlo?
Esta actitud se completa acusando de “homofóbico” al que manifieste una opinión distinta a las pretensiones de la comunidad gay. El término, según el estudioso Weinberg, se refiere a “actitudes que pueden conllevar al rechazo y a la discriminación de forma directa o indirecta” hacia la comunidad LGBTI. No obstante, su abuso y distorsión se convierte en un arma política endilgada a voces divergentes aun cuando no exista aversión o segregación.
Los creyentes, en 55 denominaciones protestantes registradas, defienden la heterosexualidad del matrimonio porque así manda la fe que profesan. Forzarlos a renegar de ello –por coacción grupal, personal o por Ley- es una violación a la conciencia del individuo. Semilla misma del totalitarismo.
Estos días he leído mucho la frase “tu libertad acaba donde comienza la mía”. ¿Qué tal si invertimos el catalejo? Jack Phillips, dueño del negocio Masterpiece Cakeshop, en Denver, se negó a hacer un pastel de boda para una pareja homosexual en 2012 por motivos religiosos. La pareja, insatisfecha, lo llevó a los tribunales acusándolo de discriminatorio.
Seis años duró el proceso penal, hasta que este 4 de junio la Corte Suprema falló a favor del cristiano. El juez Anthony Kennedy -cuyo voto fue definitivo para legalizar el matrimonio gay en Estados Unidos- criticó a las autoridades que, en el Caso Phillips, mostraron “una hostilidad clara e inadmisible hacia las creencias religiosas sinceras que motivan su objeción”.
Para el repostero el matrimonio es una institución sagrada, formada por un hombre y una mujer, ¿qué valida a un grupo para coaccionar o acusar a otro por su credo? “Me obligarían a crear trabajos artísticos que van contra mi fe –dijo Phillips a Univisión- y de no hacerlo me podrían multar o incluso castigarme con penas de cárcel”. Esto no ocurre en la antigua Roma, sino en Colorado, entre los 21 estados norteamericanos con leyes antidiscriminación.
Pero regresemos a Cuba. Ante la Declaración evangélica del pasado día 28 la activista LGBTI Susana Hernández pidió que quienes tengan otra visión de la sociedad no puedan manifestarlo libre y públicamente, sino “donde nadie lo escuche”.
¿No es la eliminación, criminalizar al opuesto, ese flagelo que la comunidad gay cubana denuncia haber vivido por décadas? ¿No eran apresados, multados, procesados penalmente? Tras el discurso inclusivo y diverso parecen notarse humos fundamentalistas que, como todo buen fundamentalismo, se vuelve sordo excepto para consigo mismo mientras crece su influencia. Intuyo, no obstante, que tal postura no representa a la totalidad de la comunidad gay, y que otra prefiere, respetuosamente, hacer sus demandas. Mi amistad con algunos de sus miembros en el gremio periodístico así lo confirma.
Si el Estado admitiera la unión marital entre personas del mismo sexo, La Biblia no va a cambiar por ello. No ha variado en siglos, incluso, antes de existir el movimiento LGBTI. La clave para convivir en paz será respetar la conciencia de cada quien, aunque al otro le parezca incomprensible.
Si la pretensión de los extremistas es obligar que la ciudadanía y la institución cristianas traicionen sus postulados o renuncien al derecho de libre expresión y de seguir su fe sin ser coartados, les pedimos, fraternalmente, recapaciten. Pueden convertirse en un absolutismo similar a los que dicen combatir.
* Según el Instituto Patmos, la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios), tiene 500 mil miembros; la Convención Bautista Oriental, 100 mil; la Iglesia Metodista de Cuba, 70 mil; la Convención Bautista Occidental, 60 mil; y la Liga Evangélica de Cuba, 50 mil.
**Todos los nombres de personas que emitieron mensajes de odio han sido cambiados.
*** Poeta, ensayista, periodista y documentalista. Edita el Blog Tenia q decirlo. Reside en La Habana Cuba.
El Blog Religión en Revolución acepta opiniones en forma de artículos, breves de ser posible, sobre este tema o relativos a la religión en Cuba. Pueden enviar sus colaboraciones a; cubareligion@yahoo.com