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junio 30, 2017

Fuimos felices en el período especial, dice la Iglesia Católica cubana

Por: Raúl Lázaro Fonseca Díaz.
En la “hojita” Vida Cristiana**, publicación católica que se distribuye durante las Misas de los domingos, en un artículo en su sección Onda Juvenil, bajo la firma de Julio Pernús, el autor afirma que con nostalgia y alegría recuerda aquellos años del “Período Especial” en que fuimos felices.
A principios de los 90 del siglo pasado, un matrimonio habanero decidió mediante una carta firmada por ambos, entregarle su hija al gobierno para que la mantuvieran; luego se quitaron la vida, ahorcándose con sendas sogas que los colgó de la línea férrea de los elevados, cerca de la terminal de trenes de la capital.
Entre otros muchos ejemplos está el del niño que llegó a las costas de la Florida, en una balsa, con el cadáver de la madre, los niños de estas dos anécdotas que escandalizaron a todos, es evidente que en aquellos momentos no fueron felices, ni podrán recordar esta época con nostalgia y alegría.
Los inocentes que fueron a parar al fondo del mar, acompañados de sus padres, en el transbordador “13 de Marzo”, ni los jóvenes que fueron fusilados al tratar de salir del país de forma ilegal, en la lancha que hacía el recorrido hasta Regla; ni siquiera pueden recordar aquellos tiempos, fueron asesinados por los militares cubanos.
Al parecer Julio Pernús, cienfueguero que vive en La Habana y ocupa el cargo de coordinador de la Comisión para el Estudio de la Historia de las Iglesias en América Latina y el Caribe (CEHILA), no leyó nunca la Carta Pastoral: “El amor todo lo espera”, que fuera un mensaje de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, dado a conocer en septiembre de 1993. Es evidente también que los editores del suplemento Vida Cristiana, ignoraron que muchos niños no tenían leche, ni comida.
Pernús asevera que en ese periodo aprendimos a economizar obviando que desde los años 60, el régimen comunista estableció dos tarjetas de racionamiento, una para los alimentos y otra para productos industriales, como: ropa, zapatos, artículos del hogar. Por ejemplo, los hombres tenían que escoger entre poder comprar un calzoncillo o una camiseta al año; por lo que el pueblo bautizó esta forma de distribución como: “Maria la O”, la famosa pieza musical cubana, pues el dilema consistió en mucho más que ahorrar, nos sumergieron a todos en la miseria. En cuanto a la pirámide invertida en los salarios, no se construyó en el mal llamado “Periodo Especial”, sino en los años 60 del siglo pasado cuando a maestros y médicos -que cumplían con su servicio rural el Estado les pagaba 86 y 90 pesos respectivamente, mientras un basurero ganaba 250.
Más adelante agrega que comprar una casa -para formar una familia- con su salario es ahora una utopía, cuando durante la mal llamada “Revolución” lo fue desde sus primeros días. Las mejores casas y apartamentos,  los que dirigen el país se las robaron a los que se fueron y al pueblo lo pusieron a construir las pocas a las que tuvo acceso, a partir del sistema de “Microbrigadas” que en muchos casos demoraron en poder adquirir un techo, entre 10 y 15 años. En definitiva, puede decirse que eran habitáculos defectuosos que después fueron convertidos en barrios marginales; ejemplo de ellos son: Alamar y San Agustín.
El fallecido Fidel Castro sentenció: “Algún día los trabajadores vivirán de su salario y los jubilados de sus chequeras”. Tan “terrible” frase está impresa en los talonarios de cobro de aquellos tiempos, además de haberse institucionalizado la indecencia pública, no se explica cómo los padres de Pernús, pudieron mantenerse ellos y sus tres hijos, con los salarios que ganaban, por muy profesionales que fueran, cuando el dólar llego a estar a 150 pesos en moneda nacional y casi nadie devengaba, en aquel entonces, más de 3 dólares mensuales.
El criterio de todas las personas debe ser respetado; pero en el mío, la distorsión de la historia de un país con fines espurios, incluso a la religión que se pretende practicar, llega a ser un acto de lesa humanidad.
No se conoce, ni el autor deja saber, de qué color será el ojo de vidrio a través del cual deben mirar los jóvenes “un futuro de esperanza”. Aunque involucre al Papa Francisco cuando agrega que así los convocó en el Centro Cultural Félix Varela.
Considero que es una rara forma de fe, en el único país del hemisferio occidental, donde el nivel de vida de sus habitantes es mucho más bajo que hace 60 años, cuando los obreros sí podían comprar una casa y mantener a su familia sin robar y sin tener que afiliarse a algún partido político.
El manipular los horrores de esta crisis sostenida que comenzó hace varias décadas, la inmoralidad pública institucionalizada en el país, así como la represión brutal del gobierno a todo lo que supuestamente dañe su imagen, es un pecado y grave, eso lo debe saber tanto Julio Pernús, como la cúpula de la Iglesia Católica Cubana que dirige Vida Cristiana.
La Habana, 29 de junio de 2017
**El autor se refiere al No.2744 de la Publicación Católica Dominical “Vida Cristiana” que tiene fecha 25 de junio de 2017 y cuya página web es: http://vidacristianaencuba.com
*Periodista independiente. Estudio en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona. Vive en la Ciudad de la Habana, Cuba. Teléfono: 53452139
Nota del editor: Recibido por correo electrónico de la Red cubana de comunicadores comunitarios.


abril 28, 2006

Una carta muy reveladora del Consejo de Iglesias de Cuba.


Transcribimos en esta información una carta enviada al ALC (Agencia Latinoamericana y Caribeña de Comunicación) por la Rev. Rodhe González, Presidenta del Consejo de Iglesias de Cuba.Para los lectores que no conocen el lenguaje dentro de una dictadura totalitaria, debemos de decirle que en estos documentos muchas veces es más importante “lo que no se dice que lo que se dice”. Siempre lea las entrelineas. Lo que si es cierto es que la Iglesia cubana vive en permanente contradicción en tanto que trata de atemperarse a una tiranía prolongada que suprime el Derecho. (Nota del Editor de Religión en Revolución)
"A nuestras lectores y a nuestros lectores: El jueves 9 de marzo ALC transmitió el despacho "Estados Unidos denuncia restricciones a la vida religiosa en Cuba", redactado por nuestro colaborador en La Habana, Enrique López Oliva. El 10 de marzo recibimos la carta rectificatoria de la pastora Rhode González, presidenta del Consejo de Iglesias de Cuba. “(Nota del Editor del ALC)
Ciudad de la Habana, 10 de marzo de 2006
Estimado reverendo Joao Artur Müller da Silva Presidente de ALC editor@editorasinodal.com.br
Saludos fraternales.
Con sorpresa y no menos disgusto hemos visto la nota del corresponsal cubano Enrique López Oliva en la página digital de ALC, de la que quisiera expresarle nuestro sentir.
Primero, por vincular nuestra Asamblea General, de manera malintencionada, al tema del documento a que hace referencia y que, penosamente, no tiene reales asideros a la realidad que actualmente vive la Iglesia en Cuba. Una Iglesia que, como nunca antes, realiza ingentes esfuerzos por servir a su pueblo en espacios reales que nunca antes tuvo.
Segundo, por reportar sobre nuestra Asamblea, sin que tengamos evidencia de su presencia, dado que, aun cuando estaba reportado como delegado en representación de la Comisión para el Estudio de la Historia en América Latina (CEHILA), no se presentó a la inscripción.
La veracidad es cuestión esencial en cualquier corresponsal serio que se respete, y aportar información falsa, como la cifra de delgados asistentes y las causas que motivaron lo que él denomina "ausencias", cuando según lo establecido por nuestra Constitución y Reglamento, contamos con el 95 por ciento de las instituciones representadas a través de los delegados y delegadas nombrados por las Iglesias. Además, fueron alquilados dos coches de trenes de pasaje que trajeron a los delegados desde las zonas más apartadas del país y luego les regresaron a su origen, contrariamente a lo que se expresa:
"La difusión del informe coincide con la celebración, esta semana, de la 42 Asamblea General del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) en el Centro de Convenciones del Hospital "Frank País", situado en las afueras de la capital, y que se inauguró con la asistencia de sólo 176 delegados de Iglesias y movimientos ecuménicos miembros. Se informó en la Asamblea que muchos delegados no han podido asistir por dificultades con el transporte."
Tercero, porque tomó de manera aislada -y esa es otra manera de manipular la información de modo poco profesional- una frase expresada por mí en el mensaje de apertura, que parece sacada de una nota que enviara nuestra Área de Comunicaciones a su lista de correos electrónicos, la cual, fuera de contexto, a pie a lecturas ambiguas y otras intenciones que nada tienen que ver con el espíritu de mis palabras.
"La reverenda Rhode González, de la Iglesia Cristiana Pentecostal, primera mujer y primera persona negra en ocupar la presidencia del CIC, manifestó en el acto inaugural que "muchas veces la Iglesia en su caminar ha perdido el rumbo en relación al tema del poder".
Cuarto, informa que en la Asamblea se reformaría la Constitución y el Reglamento del Consejo de Iglesias, aspectos nunca estuvieron contemplados en la agenda de la reunión y, por ende, no fueron tratados; que si en un futuro se decide reformarlos no será por "indicaciones" del Registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia, como se señala, sino debido a las nuevas dinámicas de la vida ecuménica del organismo que presido. Y cito:
"En la Asamblea se reformará la Constitución y el Reglamento del Consejo atendiendo a indicaciones y sugerencias del Registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia de Cuba, en el que las organizaciones religiosas deben estar inscritas para poder desarrollar con normalidad sus actividades."
Y, por último, porque alude, de manera tendenciosa, a un "conflicto" entre las autoridades gubernamentales y algunas iglesias evangélicas en relación al funcionamiento de las llamadas casas-culto, cuando de lo que se trata de un reordenamiento del proceso de crecimiento de las iglesias que permita un decursar coherente e impida los procesos de división de las iglesias que se viene verificando en América Latina como fenómeno.
"Subsiste un conflicto entre las autoridades gubernamentales y algunas iglesias evangélicas, principalmente de origen pentecostal o neo-pentecostal, por el funcionamiento de varios centenares de "casas-culto", establecidas en viviendas particulares, por recientes regulaciones al respecto emitidas por el Ministerio de Justicia, que limitan los lugares donde esas casas pueden establecerse."
La presente nota no hace otra cosa que defocar la realidad de fraternidad y espíritu de transparencia en que se desarrolló nuestra 42 Asamblea General del CIC, organismo con un prestigio histórico en la vida de la Iglesia Cubana y que arribará, próximamente, al 65 aniversario de su creación.
No sé si usted conoce que, luego de algunas diferencias en el proceso de edición de la información que enviaba nuestro coordinador del Área de Comunicaciones a esa agencia, fueron suspendidos los envíos hasta que fuera sostenida una conversación con el director de ALC, la cual pensamos se había dado aprovechando el espacio de la Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias donde se encontrarían nuestro comunicador y su directivo.
A raíz de esta nota preguntamos al responsable de nuestra área sobre tal gestión y nos informó que, a pesar de varios intentos de solicitud al hermano Fernando Oshigue para mantener un intercambio de opiniones al respecto, este nunca se realizó por poco interés de la contraparte; lo cual constituye una pena y un freno para el trabajo conjunto.
Reconocemos el respeto y el prestigio de la agencia ALC y mantenemos nuestro agradecimiento por el apoyo que siempre nos han brindado, pero, a la vez y tratándose de un organismo de prensa sustentado por un ecumenismo real en las comunicaciones y la fidelidad a la verdad, pedimos más respeto y veracidad hacia nuestra imagen y nuestro trabajo, para que marque la diferencia con esa guerra mediática de la información que nos lleva, muchas veces, solamente a la mentira como destino.
Con mis mayores respetos
Lic. Pastora Rhode González Zorrilla
Presidenta del Consejo de Iglesias de Cuba.