diciembre 05, 2006

Expulsado un joven cubano de su centro de trabajo por ser cristiano.

Mario Hechavarria Driggs *
La Habana, 21 de noviembre 2006.-Carlos González Flores, joven cristiano miembro de la Iglesia Evangélica Pentecostal " Asamblea de Dios " ubicada en las calles Infanta y Santa Marta en el municipio capitalino de Centro Habana fue expulsado de su centro de trabajo por el delito de predicar la palabra de Dios en horario laborable.
Carlos nos explicaba que el trabajaba como técnico de refrigeración en la empresa constructora No6 ubicada en el poblado de Cojimar de el municipio de Habana del Este, cuando el pasado 15 de Noviembre fue citado en horas de la tarde por Guillermo Rodríguez, jefe de la oficina de personal de su empresa; y este funcionario le dijo que se le suspendía el contrato de trabajo, por que el se pasaba todo el tiempo predicando la Biblia y la empresa lo que necesitaba era obreros, no misioneros.
"Yo siempre e cumplido con la jornada laboral y varias veces resulte destacado por mi labor, mis compañeros de trabajo nunca se han quejado de mi actitud, simplemente esto es un acto de discriminación y de la intolerancia religiosa que todavía se respira en este país”. "Ya escribí al Departamento de Asuntos Religiosos del Consejo de Estado para ver si se hace justicia, pero realmente no espero resultado alguno ", aseguraba Carlos González.
* Periodista independiente cubano.

2 comentarios:

St. Jose dijo...

"Bienaventurados cuando por mi causa os persigan."
Lamentablemente nos persiguen, pero hay que gozarse porque tendremos buena recompensa y esos sinverguenzas la suyas.

Saludos!

Anónimo dijo...

hermano carlos
lo felicito por su valentia pero nunca cese de predicar en todo lugar lo que DIOS hizo por usted, y recuerde que DIOS no lo dejara hasta que haya hecho lo que el le ha dicho. genesis 28:15.
y ha ese jefe que el SEÑOR le bendiga y pueda arrepentirse, por tendra que doblar sus rodillas y reconocer a jesucristo como su salvador.DIOS te dara un mejor empleo. alli esta la MISIÒN RENUEVO. LA PAZ DE DIOS SOBRE TI