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octubre 05, 2017

“Afrodita, ¡oh, espejo!” Las pasiones desatadas entre Changó y la Virgen de la Caridad del Cobre por cuestiones de celos.

Está servida la polémica en Cuba con la puesta en escena de una obra: “Afrodita, ¡oh, espejo!, de la coreógrafa Rosario Cárdenas. Las opiniones del Cardenal Jaime Ortega y Alamino ponen en perspectivas las complicadas relaciones entre la Iglesia Católica Cuba y la Santería. El sincretismo, el folclorismo, los intereses económicos, el erotismo y la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre. De este documento ya se dice y se dirá mucho, hasta tanto lo incluimos aquí de manera íntegra para que los lectores tengan todos los elementos, y si opinar se trata,  pueden enviarnos sus colaboraciones.

Por S.E.R. Cardenal Jaime Ortega

26 de septiembre de 2017.
De toda mi consideración:
A la presentación de “Afrodita, ¡oh, espejo!”, obra danzaria en la cual, utilizando entes deificados por la santería, para desencadenar entre ellos pasiones afrodisíacas, se han referido en más de una ocasión los medios, que para la difusión de la propaganda de la obra, asumen al orisha ochún identificándolo con “nuestra Patrona”, la Patrona de Cuba, nada menos que en el contexto de una teomaquia, digna de los mitos griegos, en la que changó y ochún se enfrentan por celos.
En la sincretización que la santería en Cuba ha hecho del orisha ochún con la Virgen de la Caridad hay una crasa confusión como pasa siempre, cuando los pueblos sometidos de África que traían sus mitos propios, ven sólo una imagen nueva que no reconocen, pero les recuerda algún fetiche propio, en este caso de una diosa de la sensualidad y de pasiones amorosas, que ellos llamaban ochún, y aplicaron ese nombre a la representación artística de la Virgen María de la Caridad.
Que los pobres esclavos hayan sincretizado así su orisha es comprensible. Todo se comprende cuando la violencia de la opresión pone al ser humano en condiciones inhumanas de destierro y esclavitud. Que después estas creencias ancestrales, sincretizadas aquí, se hayan difundido al pueblo cubano en general, sobre todo en la segunda mitad del siglo pasado y hasta nuestros días, es poco afortunado y a menudo penoso. En esto ha intervenido progresivamente, y de modo lamentable, un marcado folclorismo de “lo cubano”, que abarca también otros ámbitos de la vida nacional, y en el cual se le ha dado a la santería un papel protagónico, teniendo al turismo como espectador y consumidor privilegiado. A esto se añaden intereses económicos espurios de quienes son capaces de crear modas a partir de la droga, del tatuaje, del uso de objetos metálicos incrustados en el cuerpo humano, de collares, de pulsos. Todo puede ser utilizado como negocio, desde la cría de chivos para sacrificios rituales, hasta la venta de paraguas blancos. Hasta aquí la realidad sociológica con sus muchas sombras.
Pero resulta inadmisible que la autora, coreógrafa, y directora de la obra teatral “Afrodita, ¡oh, espejo!”, diga ante las cámaras de televisión que la danza presenta las pasiones desatadas entre changó y nuestra Patrona por cuestiones de celos. ¿Hasta dónde vamos a llegar en la legitimación del absurdo, en este camino emprendido hacia el primitivismo?
La Virgen María de la Caridad, cuya imagen, que está en la Basílica de El Cobre, es la misma imagen que flotaba sobre las aguas de la Bahía de Nipe hace más de 400 años, la que fue encontrada por aquellos tres buscadores de sal de origen mestizo indocubano. Ya ellos estaban catequizados y reconocieron que se trataba de una imagen de la Virgen María que concibió por obra del Espíritu Santo a Jesús, el Hijo de Dios, a quien traía en brazos. Y en la tabla a la que estaba unida la imagen de María, se leía “Yo soy la Virgen de la Caridad”. Enseguida le rezaron con la oración del avemaría que ya habían aprendido y trataron de levantarle cuanto antes una capilla.
 Así comenzó la veneración de la Virgen de la Caridad desde los inicios de nuestra historia, cuando Cuba no era aún más que un esbozo como nación. Así la veneraron los esclavos de El Cobre, que, al rebelarse, alentados por el Padre Alejandro Ascanio obtuvieron su libertad del Rey de España, por cédula Real de 1801, es decir, mucho antes de la Guerra del 68. Ella es la Virgen mambisa que acompañó a nuestros libertadores en la manigua. A los pies de la Virgen de la Caridad fue el Ejército Libertador y a su frente el General Agustín Cebreco, enviado por el Mayor General Calixto García, a celebrar la independencia de Cuba con una misa, cuando el alto mando norteamericano no permitió que las tropas cubanas desfilaran junto al Ejército norteamericano al caer la Plaza de Santiago de Cuba al final de la guerra. Esos mismos veteranos pidieron después, en carta escrita al Papa Benedicto XV, que declarara a la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba, y así lo hizo el Santo Padre. 
Luego, ni por razones propias de la fe cristiana, ni por razones de similitudes teológicas inexistentes, ni por razones históricas, la advocación de la Virgen de la Caridad, que hace presente a la Virgen María, modelo de amor puro, de Virgen y de Madre, puede ser comparada con el orisha ochún, que es diosa de pasiones sexuales. Comprensible la confusión, repito, en aquellos pobres africanos esclavizados, pero no es admisible en un cubano culto del siglo XXI, aún menos para difundirlo de ese modo, con el título con que nuestro pueblo y el Papa Benedicto XV la han honrado: Patrona de Cuba.
Si se quiere homenajear por simpatía religiosa, por gustos artísticos o por entrar en la corriente folclorista a la moda, al orisha ochún, eso depende de la decisión y el gusto de un autor, pero no se identifique a este ente mágico con la Patrona de Cuba, lo cual constituye, además de un absurdo histórico, un pecado patriótico.
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Cardenal Jaime Ortega Alamino

P.S.: La publicación de esta carta sería un buen paso para superar ciertos males.

noviembre 25, 2011

¿Podrá la Virgen cambiar a Cuba?

Desde el 8 de Agosto del 2010 hasta Diciembre del 2011 la Imagen de la Caridad del Cobre es  llevada por los diferentes pueblos y ciudades de nuestro país, y los sacerdotes católicos proponiendo a nuestro pueblo que le hagan peticiones de prosperidad y protección.
Y el calendario del año 2011 publicado por la misma Iglesia  indica que la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre remonta su origen al siglo XVII: “Se tienen noticias de que en el año 1648, en la Parroquial Mayor de Bayamo, había un altar dedicado a la Virgen de la Caridad.” Apunta que en la Parroquial  “había un altar a su imagen”.
De igual forma el anuario vincula su devoción  a patriotas independentistas en tiempos de guerra. Como la familia Grajales, Planas Ulloa, entre otros.
“Hay datos que en la Parroquial Mayor en el año 1875, en plena guerra, se celebraba solemnemente la fiesta de La Caridad con la asistencia de gran número de fieles.”
Es de imaginar que la Virgen, y su significado, eran llevada en la mente y el corazón por los insurrectos mambises y soldados españoles católicos al campo de batalla.
Todos -criollos e hispánicos- se encomendaban al cuidado de la misma  y al Dios todopoderoso cuando salían a la guerra.   
Según el periodista independiente Jaime Leygonier -católico catequista  y Licenciado en Historia- el sobrenombre de “Mambisa” no corresponde a sus recuerdos ni a la tradición popular: "Esta referencia a la Virgen como "mambisa" nadie la mencionó, invocó o recordó con este vínculo patriótico hasta las vísperas de la visita del Papa Juan Pablo II en 1998.”
Por estos días durante las distintas procesiones con la Imagen, los sacerdotes católicos proclaman: “Viva la madre de Cuba”. “Viva la Virgen Mambisa”. “Viva Cuba”. “Viva Jesús”.
El sobre nombre de “Mambisa” quizás sirva para recordar el valor extinto de los mambises que lucharon por la independencia de Cuba, y que se opusieron a la tiranía del momento histórico en que les correspondió vivir.
Según el calendario, a la Imagen la llevaron por todas las provincias del País entre los años 1951-1952, en la Misión Nacional para conmemorar los 50 años de la Independencia de Cuba y en la actualidad  (años 2010-2012) la motivación es “los 400 años del hallazgo de la Bendita Imagen de la Virgen de la Caridad en la Bahía de Nipe.”
En el almanaque se le asigna una petición a la Virgen para cada mes del año. Motivos lógicos que todos los creyentes de cualquier profesión religiosa haríamos  a la Virgen, santo o a Dios mismo según la creencia de cada cual.
Puesto que no soy católico discrepo con algunas creencias fundamentales que enseña la Iglesia Católica, y no usaré de esto para censurarla.
No creo que la Virgen sea la Protectora de Cuba, en todo caso de los creyentes católicos. Su patronato contradice las enseñanzas de la Biblia y el evangelio, confiriéndole roles y poderes propios de Dios o Jesucristo, quien es el  Rey de Reyes y Señor de Señores”.
No creo que la peregrinación de la imagen en el territorio nacional cambie para nada la vida del pueblo cubano, católico o no. En todo caso Cuba necesita volverse al Dios vivo, único y verdadero, poniéndole en primer lugar y respetando su Palabra. Mat. 4:10.
La adoración es debida solamente a Dios (Exo. 20:3; Apoc 22:9).Cualquier representación, honra, plegaria o veneración de algo en los cielos o en la tierra es señalado por las Sagradas Escrituras como un acto de idolatría.
La idolatría consiste en honrar a las criaturas en lugar de al Creador, postrarse ante los ídolos en adoración, plegaria o veneración. Por estas razones la Virgen es la protectora de la comunidad católica excluyendo a quienes no aceptamos el dogma de María.
Esta peregrinación solo contrasta con épocas donde el gobierno expulsó en masas a sacerdotes católicos y otros no gratos para la naciente revolución en la década de los  60 generándose una crisis religiosa nacional.
Las  confiscaciones de propiedades e inmuebles de las distintas organizaciones religiosas, hoy  en usos gubernamentales me remontan a esos momentos de la historia.
Es visible que la Iglesia Católica ha recibido como nunca antes “facilidad de expresión”, más que las evangélicas u otras. Esta cruzada y el arreglo de algunas calles bacheadas en el interior de la ciudad por donde habría de pasar las procesiones con la Virgen es una muestra de ello. 
Poco o nada cambiará la triste realidad cubana aunque se ronde a la estatuilla por toda la Isla y que venga a Cuba el Papa Benedicto XVI el próximo año 2012, si no existe el libre derecho a la expresión, el pluripartidismo, así como la  libertad religiosa plena y no las ínfimas concesiones a las que estamos acostumbrados a ver. 
* Pastor de confesión Bautista. Graduado en el 1991.  Fue excluido como Pastor de la Convención Bautista de Cuba Occidental. Sus trabajos de opinión pueden leerse en el Blog Religión en Revolución. También colabora con Hablemos Press.

noviembre 13, 2011

En espera de la Patrona de Cuba.

  Por Aimée Cabrera.*
La Caridad nos une: Peregrinación Nacional está en su recta final pues salió de Pinar del Río el jueves acercándose a la capital durante el viernes 4 y el sábado 5 que estará en las iglesias o casas de misión de los poblados Mariel, Quiebrahacha, Chatarra y Henequén, para que la imagen adorada del Cobre sea entregada en la  Diócesis de San Cristóbal de La Habana en la mañana del 6 de noviembre.
Ya se entregó en todas las iglesias católicas un folleto que, bajo el título de Esperamos a la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre hace una reseña de esta advocación mariana y muestra las principales oraciones, con la fecha, al final  de cuándo estará la Virgen en la Parroquia que las entrega a quien lo solicite.
Foto a la derecha, Ante de Virgen de la utora del articulo.
La mayoría de las ubicadas en el centro capitalino la tendrán a principios del mes de diciembre, teniendo en cuenta que, en La Habana hay una cantidad considerable de templos y  casas de misión así como conventos, por lo que su peregrinación tardará el tiempo suficiente para que los devotos de la Virgen Mambisa   estén al tanto de cuándo llegará a las iglesias que visitan con frecuencia en las que se harán vigilias y procesiones.
El inicio del recorrido de la bendita imagen   comenzó en Santiago de Cuba el 8 de agosto del 2010 y culminará en la Habana el próximo  10 de diciembre. A continuación la misma será trasladada a su Santuario del Cobre, por vía aérea. Esta peregrinación nacional celebra el IV Centenario del hallazgo de la venerada imagen.
*Periodista independiente que reside en Ciudad de la Habana,  Licenciada en Educación en la especialidad de Inglés, edita el Blog  Comunícate conmigo.