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septiembre 13, 2014

Concierto inapropiado en el Santuario de la Caridad del Cobre en Cuba, autorizado y planeado de antemano. ¿Es el cantante culpable?

Yo firmé, pero.... Como este conciertico de caridad fue planeado y patrocinado por la Iglesia católica cubana, acaso como una vía para entretener a las masas, y ganar adeptos en medio del analfabetismo rampante en la Isla, y para popularizar un poco la religión al peor estilo de pan-y-circo para el vulgo, entonces es la propia iglesia católica la que debe revisar su actitud y pedir disculpas no sé a quién. A Dios, supongo. Esto fue un pacto perverso Estado-Religión. La Seguridad del Estado no invadió el templo e impuso a los mariachis (si fuera así, entonces la iglesia debe llevar al gobierno a los tribunales, y El Vaticano debe manifestarse al respecto). Descember Bueno es sólo un músico cubano de primera categoría, a él no se le pueden pedir criterios políticos ni teosóficos. Es la iglesia la que tiene que disculparse con él.
Hasta aquí la opinión de Orlando Luis Pardo Lazo.
Por Regis Iglesias... · 12/09/2014
Gracias por defender la dignidad y el decoro en los templos. Si quieres escribirle directamente a Descemer Bueno en su Facebook puedes hacerlo aquí:
https://www.facebook.com/DescemerBueno
También puedes llamarle al siguiente teléfono: +1 305 794 3365
Hasta aquí la opinión de Regis Iglesias solicitando firmas para que el cantante cubano Descemer Bueno se disculpe por este concierto en una Iglesia católica .
Vean a continuación el Video:

octubre 01, 2013

Perdónalos, Señor, porque saben muy bien lo que hacen.

La Iglesia Católica norteamericana se parece al Gobierno norteamericano se parece al pueblo norteamericano se parece al Cristo de la libertad. Constantemente lanzan decenas de cartas a quien corresponda, para impactar en la opinión pública mundial y modificar la alta política en todas las esferas sensibles de la nación.
Si se compilan los incontables documentos relacionados con Cuba, habría que concluir que históricamente la Iglesia Católica de Estados Unidos es mucho más cubana que nuestra Iglesia Católica real, tan raquítica como raulquítica, esa que cocina sus corruptelas de closets y sus elitismos de seminario entre la Plaza de la Revolución y el Arzobispado de La Habana, esa que redacta editoriales de polen polémico y da cursitos de precapitalismo para formar a los nuevos empresarios demócratas del postcastrismo, la misma que sonríe con joyas compradas a ras del Vaticano, mientras coacciona a los activistas de derechos humanos para que depongan su posturas éticas en contra de la dictadura y en última instancia se hagan desterrar, la misma que traicionó cómplicemente la vida de, entre muchos otros, de Orlando Zapata Tamayo, Juan Wilfredo Soto García, Wilman Villar Mendoza, Laura Pollán, Harold Cepero y Oswaldo Payá, cuyo cadáver profanado por manos impías el Cardenal Jaime Ortega en persona lapidó en capilla ardiente, como si Dios lo hubiera llamado por las buenas a su diestra.
Asco. ¿Algunos de ustedes ha sentido asco de Cuba en su corazón? Yo sí. Y, ¿saben qué? El asco de Cuba duele.
Las Cartas Pastorales y apariciones fantasmas en los medios nacionales de la Iglesia Católica cubana son un insulto a Dios. Un insulto que acaso Dios se merezca en el caso cubano, pues medio siglo de persecución religiosa es un vía crucis que no estoy seguro que ningún pueblo del mundo se merecía, ni siquiera nuestro "burdel del Caribe", al decir mentiroso de la junta militar verde olivo que cauterizó no sólo el sexo rentado sino que de hecho prostituyó el concepto mismo de una vida social.
No importa que el presidente de la Comisión Internacional Justicia y Paz de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, monseñor Richard E. Pates, obispo de Des Moines, pida a la administración Obama que se rinda al cambio-fraude del régimen castrista, y normalice las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con la Peor de la Antillas. No importa que este venerable señor ignore las 30 preguntas con que los líderes protestantes cubanos Mario Félix Lleonart, Yoaxis Marcheco y Omar Gude Pérez recién han cuestionado el apartheid religioso en Cuba. Ni importa que silencie el contrabando de un barco-bomba que Cuba traficaba con Corea del Norte por el Canal de Panamá, quién sabe para atizar cuál conflicto bélico internacional.
Lo significativo es que los líderes eclesiales de Estados Unidos se oponen al statu quo dentro de sus fronteras nacionales. La Iglesia de Cuba apenas propone, más bien compone un escenario donde el pueblo cubano tendrá por fin su capitalismo secuestrado, con la plusvalía despótica de todos los derechos humanos hipotecados.
Cuando el pueblo cubano, por desgracia, en un escenario de castrismo sin Castro torne a lincharse en las calles como es nuestra tradición de barbarie caribe, y cuando su rabia contra los verdugos de la verdad no tenga ya templo a donde cobijarse en la misericordia de Dios, nadie se azore entonces de los ripios purpurados en subasta ni del sacrilegio vándalo de virgencitas envilecidas por el vulgo.
Los pastores de Cristo en la Isla tenían —y todavía tienen— la palabra, pero hasta ahora ha primado en ellos el pánico de emplearla como padres para paliar el dolor asqueante en nuestro corazón. Quien calla, corrompe. No se comportan como siervos del Hijo del Hombre, sino del Horror. De pastores no portan ni un pelo, más allá de esa sonrisita cínica milenaria y un retintín del lujo luctuoso con que imparten la hostia con manos malvas, malvadas. Su miedo al martirio ya está abriendo el camino criminal de la acción, a otros oportunismos del poder y a la debacle de los desesperados. Del clarín escuchad entonces el silencio. El camino del futuro fúnebre está empedrado de la fidelidad fósil de hoy.
Fuente: Diario de Cuba.
*Orlando Luis Pardo Lazo (1971). Escritor y fotógrafo  incorrecto. Él vive y resiste en Habanaught, Cuba. Editor de la escritura irregular e-zine The Revolution Evening Post. En Cuba ha publicado varios libros newrrative: Collage Karaoke (Letras Cubanas, 2001), Empezar de Cero (Extramuros, 2001), Ipatrías (Unicornio, 2005), Mi nombre es William Saroyan (Abril, 2006) y Boring Home (digital doméstica, 2009). Edita en Blog Boring Home Utopics.

julio 30, 2013

Los obispos cubanos continúan sordos al mensaje del papa Francisco.

Sr. Orlando Márquez Hidalgo, ayer, 29 de julio de 2013, salió publicado que usted le dijo a The Christian Post que entre la Iglesia y la tiranía castrista hay “un diálogo abierto en el que todo puede ser incluido”. “‘There is an open dialogue, there is not a road map, there is an open dialogue where everything can be included,’ said Márquez. ‘They talked about the situation in Cuba and the relationship with the regime, how to improve the relations between the Church and the government’”.
Orlando Marquez Hidalgo, editor and director of the
Havana Archdiocese publication Palabra Nueva, giving a speech at a
Brookings Institute event on July 29, 2013 in Washington, DC.
Sr. Orlando Márquez Hidalgo, le pregunto a usted como portavoz del  cardenal Jaime Ortega Alamino: si hay “un diálogo abierto en el que todo puede ser incluido”, ¿por qué los obispos cubanos no proponen hacer un plebiscito en Cuba, como lo hizo el dictador Pinochet? El sátrapa chileno estuvo en el poder durante 17 años, menos de la tercera parte del tiempo que los hermanos Castro llevan tiranizando a Cuba.
Sr. Orlando Márquez Hidalgo, en su último artículo, el abogado Yaxys Cires Dib, vicepresidente del Partido Demócrata Cristiano de Cuba, hace una pregunta trascendental para el futuro inmediato de nuestra patria: “¿Llegará el mensaje del Papa a Cuba?”.
En dos artículos publicados hace tres años en el diario Panamá América les otorgué el beneficio de la duda a los obispos cubanos al escribir: “Juan Pablo II expresó en su homilía realizada en Santiago de Cuba: ‘La Iglesia está llamada a dar su testimonio de Cristo, asumiendo posiciones valientes y proféticas ante la corrupción del poder político o económico’. ¿Las asumirá la jerarquía católica cubana?”.
padre José Conrado Rodríguez Alegre 
El tiempo transcurrido ha demostrado fehacientemente que la jerarquía católica cubana no se siente comprometida con la Doctrina Social de la Iglesia. Por ejemplo, el padre José Conrado Rodríguez Alegre -ha tenido el valor de enfrentarse al régimen totalitario imperante en Cuba desde hace 54 años- ha sido reprimido por la jerarquía católica cubana, la última vez por parte del arzobispo de Santiago de Cuba, monseñor Dionisio García Ibáñez, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COOC). Véase
Berta Soler, -líder de las Damas de Blanco, premio Sájarov 2005 concedido por el Parlamento Europeo- denunció que “la Iglesia en Cuba como institución está parcializada. Lo demostraron una vez más en el más reciente artículo publicado en el suplemento digital Espacio Laical donde omitieron muchos de los problemas sociales del país como son las condiciones de vida infrahumanas a las que están sometidos los presos; no incluyeron que hay mujeres que cuando hacen el intento los domingos de ejercer su libertad religiosa son golpeadas, expulsadas a sitios aislados. Tampoco mencionaron que a muchas las vejan, intentan amedrentarlas con simulacro de disparos y a otras las trasladan a calabozos donde las desnudan y obligan a realizar cuclillas en presencia de hombres para que se sientan denigradas”.
Varios demócratas cubanos han denunciado cómo la arquidiócesis habanera a través de su revista Espacio Laical defiende el régimen de oprobio que sufre el pueblo cubano. Durante varios años le escribí al editor de Espacio Laical, Sr. Roberto Veiga González, denunciando las violaciones de los derechos humanos en Cuba, hasta que el editor de Espacio Laical bloqueó mi cuenta.
Sr. Orlando Márquez Hidalgo, me siento identificado con la Iglesia católica comprometida con la defensa de los derechos humanos de los cubanos, esa Iglesia representada por sacerdotes como Miguel Ángel Loredo, José Conrado Rodríguez Alegre y Jorge A. Rodríguez -párroco del Santuario de la Caridad del Cobre-, y obispos como Pedro Meurice Estiú y José Siro González Bacallao.
Pero, ¿qué se puede decir del cardenal Jaime Ortega Alamino? Véase cómo difama a los disidentes y al difunto monseñor Agustín Román, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Miami:
Ha quedado demostrado que actualmente ningún gobernante del mundo se interesa por el pueblo cubano, aunque los psicópatas que tiranizan a nuestra patria son capaces de provocar un baño de sangre para lograr mantenerse en el poder.
Los obispos cubanos tampoco van a ayudarnos, he perdido la cuenta de los correos que le he enviado a usted, Sr. Orlando Márquez Hidalgo, denunciando las violaciones de los derechos humanos en Cuba.
La única posibilidad real que tiene el pueblo cubano de recibir solidaridad internacional es el papa Francisco. Considero que es imprescindible solicitárselo, demostrándole cómo la jerarquía católica cubana le ha dado la espalda a su propio pueblo.
Recibido por correo electrónico del propio autor.

mayo 02, 2011

Las “sapiencias ofídicas” de la Iglesia católica cubana se han convertido en los mejores aliados del Partido Comunista; un artículo y dos documentos.

Hoy aparece en la revista digital, Cuba Encuentro o Encuentro en la Red, un artículo del columnista Haroldo Dilla Alfonso, sobre las relaciones Iglesia Católica- estado totalitario en Cuba. El articulo con el título de: “Dios y el Partido” es interesante y recomendamos su lectura, sin embargo debe completarse esta aproximación del autor con los documentos: “El Amor todo lo espera” y aquel sorprendente documentos que apareció en el año 1999, un año después de la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba, me refiero a lo que se conoció como un “material de estudio” titulado: “Cuba: su pueblo y su Iglesia de cara al tercer milenio”. Documento que puso rabiosos a los comunistas cubanos, más que el anterior, “El Amor todo lo espera” una década antes. Una religiosa cubana que trabajaba para el Arzobispado de La Habana en aquel momento me aseguró que el Cardenal fue citado de inmediato por los agentes cubanos y le propinaron un interrogatorio de 4 horas. Nunca más se habló de este documento, que por cierto, Dilla Alfonso no menciona en su esclarecedor artículo. 
Aquí les dejo algunos párrafos del artículo de Dilla Alfonso y siempre la recomendación de releer los documentos antes mencionados.
 Hace algo menos de 18 años la prensa cubana enfiló sus cañones contra lo que un insultador oficial llamaba “las ofídicas sapiencias eclesiásticas”. El motivo era un documento hecho público con título de bolero fácil: el amor todo lo espera. En él, los obispos expresaban su preocupación por la aguda crisis que atravesaba la nación y abogaban por el diálogo y el entendimiento de todos los cubanos para la reconciliación nacional. El panfleto de Granma —y Granma no publica nada sin la venia de las jerarquías— fue leído con tenacidad de comuneros por los locutores en cada estación de radio y televisión, y publicado en todos los periódicos nacionales y provinciales.
Visto a la distancia, el documento de los obispos no era espectacularmente crítico. No mucho más crítico que cosas que hoy se dicen o se escriben en los medios eclesiásticos. Pero eran otros los tiempos. Aunque se había dispuesto una tregua desde fines de los 80, el cese de hostilidades se refería a los creyentes “revolucionarios”, no a los curas. Y esos primeros años 90 fueron muy crueles con una clase política que no lograba entender las razones del estropicio que ellos mismos habían causado. Eran, además, los tiempos en que el arzobispo Ortega y Alamino se preparaba para su investidura como Cardenal, con todos los sustos que ello implicaba. El amor todo lo espera llegó en el momento menos pertinente, cuando podía esperar cualquier cosa menos amor.
Pero por esos afanes de las metamorfosis de la política, las “sapiencias ofídicas” se han convertido en los mejores aliados del Partido Comunista. En su pasado informe al VI Congreso del PCC, el flamante primer secretario no escatimó verbo para elogiar a la jerarquía católica. Aunque tuvo cuidado en listar a casi todas las confesiones y comenzó con una mención particular al Consejo de Iglesias —un proyecto ecuménico liderado por los protestantes que resultó demasiado progubernamental como para ser creíble en las movidas político/humanitarias recientes— es indiscutible que el plato fuerte fue la Iglesia católica. Según Raúl Castro, una fuerza patriótica reconocible y a la que se recurrió no por necesidad sino por condescendencia, como para compartir con alguien la dudosa gloria de sacar de la cárcel a decenas de presos políticos condenados sin procesos penales consistentes y desterrar a la inmensa mayoría de ellos. Una mentirilla aparentemente piadosa sobre la que volveré más adelante.
Usted puede leer todo el artículo haciendo CLIC AQUÍ
Recomendamos también que lean: 

 

agosto 14, 2010

Los cubanos pueden recibir, según el Papa, indulgencia plenaria.

Esta información se repite insistentemente. Ya los cubanos podemos contar, según el Papa y los Obispos católicos cubanos, de indulgencia plenaria; esto sin que podamos entender que significa esta dádiva que hoy se nos concede. Desconfiado como somos, leo de nuevo la información que aquí incluyo y sin dudas debo de buscar una definición de estos términos.
La Iglesia Católica ha comenzado una celebración por los 400 años de la aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba y motivo  de devoción de los católicos cubanos. Esto ha permitido que una Misa que inicia esta celebración fuera trasmitida por la Televisión controlada por el régimen comunista. La imagen, con el permiso del régimen, viajará por toda la Isla como se ha podido saber y el Papa y los Obispos han incluido a esto la información sobre lo que se denomina: indulgencia plenaria. Dice la información:
Los Obispos de Cuba anunciaron que el Papa Benedicto XVI ha otorgado indulgencia plenaria a los fieles que con devoción participen en la peregrinación de la Virgen Peregrina, que recorrerá el país con motivo de los 400 años de la aparición de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre.
En un mensaje difundido por el sitio web del Episcopado cubano, los obispos recordaron que en el 2012 se cumplirán cuatro siglos de la aparición en la Bahía de Nipe de una imagen de la Virgen María, que flotaba sobre las aguas en una tabla donde se leía "Yo soy la Virgen de la Caridad".
Por ello, indicaron, el pasado 8 de agosto se inició la peregrinación de la imagen de la Virgen de la Caridad que se venera en la parroquia de Santo Tomás Apóstol en Santiago de Cuba.
Con respecto a las indulgencias, explicaron que podrán recibirlas los fieles que cumpliendo "las condiciones acostumbradas (Confesión sacramental, Comunión Eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice)", participen devotamente de alguna celebración o ejercicio piadoso ante la imagen de la Virgen Peregrina solemnemente expuesta o, si están impedidos, se unan espiritualmente en presencia de alguna imagen de la Bienaventurada Virgen María a aquellos que están participando en la peregrinación.
Seguimos sin entender y es por eso que incluimos a continuación las definiciones que hemos podido encontrar sobre el asunto:
Para entender la doctrina y la práctica de las Indulgencias es necesario considerar que todo pecado acarrea una doble consecuencia: la pena eterna y la pena temporal.
La pena eterna consiste en la ruptura de nuestra comunión con Dios y la imposibilidad de acceder a la vida eterna (a la salvación). Esta consecuencia queda subsanada con el arrepentimiento del o de los pecados y con el Sacramento de la Confesión. (En caso de no poder recibir el Sacramento de la Confesión, un arrepentimiento “perfecto” del o los pecados, puede re-establecer nuestra comunión con Dios y nuestro acceso a la vida eterna).
Sin embargo, permanece aún el castigo o pena temporal de los pecados. Esta puede reducirse o cancelarse mediante la realización de buenas obras, mediante la oración, por la aceptación cristiana del sufrimiento y, adicionalmente, mediante las Indulgencias.
Entonces, la Indulgencia consiste en esto: cuando alguien comete un pecado y se arrepiente, Dios le perdona, pero le queda algo pendiente. Esa obligación o deuda que nos queda pendiente puede eliminarse total o parcialmente mediante la práctica o la lucración de Indulgencias.
De acuerdo al Catecismo de la Iglesia Católica, el cual toma esta definición del Código de Derecho Canónigo de la Iglesia, “la indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y, cumpliendo determinadas condiciones, consigue por mediación de la Iglesia, la cual como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos” (Catecismo de la Iglesia Católica # 1471) .
Ahora explicaremos por qué la Iglesia puede conceder indulgencias y qué significa que la Iglesia es “administradora de la redención”. El otorgamiento de indulgencias se basa en varias doctrinas de la fe Católica: los méritos infinitos de la redención de Cristo, los méritos de la Santísima Virgen María, los méritos de los Santos, la doctrina del Cuerpo Místico de Cristo, que es la Iglesia, la Comunión de los Santos (los de la tierra y los del Purgatorio y los del Cielo) y el poder de atar y desatar que Cristo otorgó a la Iglesia fundada por El, que es la Iglesia Católica.
Indulgencia Plenaria: Consiste en la remisión total de la pena temporal causada por los pecados.
Condiciones para ganar las Indulgencia: Ser bautizado ,Ser miembro de la Iglesia Católica, Estar libre de excomunión ,Estar en estado de gracia ,Tener la intención de obtener la Indulgencia ,Cumplir con las demás condiciones que la Iglesia ha determinado para la Indulgencia que se desee obtener: para Indulgencia Plenaria: estando arrepentido de los pecados, realizar la acción requerida para dicha Indulgencia y, además, hacer una Confesión Sacramental, recibir la Sagrada Comunión y rezar por las intenciones del Papa (un Padre Nuestro y un Ave María, por ejemplo). Finalmente, hay que estar libre de todo apego de pecado, incluyendo los pecados veniales. (cf. New York Catholic Book Publishing, 1991, Handbook on Indulgences)

marzo 30, 2009

EL PADRE CIRO: UN OBISPADO EN LA CAMPIÑA

Por Guillermo Fariñas.*
Muchos laicos católicos cubanos vieron en el retiro del Obispo de la Diócesis de Pinar del Río, José Ciro González Bacallao (foto de la derecha), una diabólica venganza de la máxima de la máxima dirección castrista contra el pastor cristiano.
Cualquiera pudiera pensar que se quebrantaría la fuerte vocación evangelizadora de González Bacallao, con su desplazamiento a un sitio aislado y remoto. La respuesta de este pilar del cristianismo comprometido con su pueblo y no con sus caudillos, resultó sorprendente y evangelizadora. Su respuesta resultó la de escoger el amor a Cristo y a los hombres como única arma de combate válida para hacer que triunfen sus ideas.
José Ciro decidió vivir entre los más necesitados de aquella provincia de Pinar del Río que es su pequeña patria. Se fue a vivir con los habitantes del Municipio de Mantua, en el extremo oeste de la larga y estrecha Isla de Cuba.
Allí, este servidor de la espiritualidad creó ante las narices de las Autoridades que lo odian por ser puro, digno y no traicionar a sus ovejas, algo demasiado parecido al paraíso sobre la tierra. En ese lugar donde reside surgió, con ternura y perseverancia, la Granja “San José”.
De aquel terreno baldío fueron sacadas 12 carretas, junto a dos camiones de desechos sólidos para limpiar y emparejar la propiedad. Después, él y algunos de sus devotos seguidores de la localidad se dedicaron a sembrar.
A los pocos meses, para alegría de quienes adoran al Padre Ciro, saldrían los primeros frutos de la tierra. Unos alimentos que no son para vender, sino para ser regalados, a los enfermos, a los dementes, a los ancianos, niños sin amparo filial y a todos aquellos que llevan sobre su frente el doloroso cuño de los necesitados.
Esta acción desagradó a algunos políticos locales que creen que estos menesteres son una exclusividad del estado socialista. El Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba, recibió la orientación de crear una finca que le hiciera competencia a la Granja San José, como modo desesperado de neutralizar la influencia local de González Bacallao. Como los militantes comunistas actuaron por odio y no por amor, han fracasado.
Ese emporio de bondad nombrado Granja San José se convirtió también en pequeño zoológico de animales cubanos que viven en los campos. Allí podemos ver tojosas, pájaros carpinteros, hurones, tomeguines, jutías, codornices y hasta cocodrilos.
Quienes desgobiernan ven la peligrosidad ideológica en los grupos de catequesis con los niños campesinos de Mantua, porque el sistema totalitario castrista no puede aceptar otro Dios fuera de Fidel Castro. Los progenitores han sido presionados para que los infantes no acudan, pero hoy corren otros tiempos políticos. A pesar de la larga distancia y lo estrecho del camino, muchos de los hijos de la fe católica prefieren ir a confesarse con el padre, verlo oficiar una misa o que sea el Obispo José Ciro quien los case. Un obispo puede ser impuesto por La Santa Sede, pero el amor de los feligreses hay que ganarlo con lealtad.
Este obispo escogió residir a escasos 30 metros del Monumento Nacional “Mangos de Roque”, donde en el siglo XIX, los mambises liderados por su Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales culminaron la invasión. Él vive junto a uno de los símbolos de la tozudez y la tenacidad de los hijos de esta tierra.
Si con certeza el obispo José Ciro González Bacallao fue sacado de circulación por no ser chantajeable y su obispado cayó en manos de Satanás camuflado en traje rojo o tal vez de púrpura, algún día se sabrá. Eso sí, nunca se rindió. Sólo trasladó su obispado para el medio de la campiña.
*Periodista independiente cubano. (Fragmentos de un artículo publicado originalmente en el mensuario Sueco “La Primavera de Cuba”)



diciembre 29, 2008

Navidades y Fin de Año en Cuba.

Por: Enrique López Oliva. *
La Habana, Cuba 29 de diciembre de 2008 -El último domingo del 2008 congregó mucho menos feligreses católicos en sus templos, dedicado a la "Santa Familia", que la celebración de la "Misa del Gallo", la noche del 24 de diciembre, cuando se vieron abarrotados de cubanos de distintas edades, muchas parejas con niños pequeños, y que culminó con la tradicional bendición del Niño Jesús, aunque sorpresivamente en uno de estos, en la parroquia de San Agustín, en el Municipio Playa, donde ofició como todos los años su párroco el Vicario General de la Arquidiócesis de La Habana, Mons. Carlos Manuel de Céspedes, no quedó expuesta la popular imagen del Niño Jesús, para que los asistentes, según costumbre, fueran a besar sus piececitos. Alguien comentó: "Nos secuestraron este año al Niño Jesús".
Cinco obispos cubanos, entre ellos el cardenal Jaime Ortega, celebraron misas de Navidad en prisiones de la Isla por primera vez en cincuenta años y departieron con los reos, informó la publicación católica Palabra Nueva, de la Arquidiócesis habanera. "Fue maravilloso, había lágrimas en muchos ojos, pues nos parecía increíble esta experiencia", dijo el sacerdote Félix Hernández, que estuvo entre los religiosos que acompañó a Ortega a la prisión del Combinado del Este, de la capital cubana, la mayor del país.
Los religiosos "fueron recibidos por el director del penal y otros responsables de la instalación penitenciaria", según la edición digital de la publicación de la Arquidiócesis de La Habana. Por su parte, Laura Pollán Toledo, esposa del periodista independiente Héctor Maseda Gutiérrez, condenado a veinte años de prisión en el 2003, junto a un grupo de 75 opositores políticos acusados de servir de "agentes a sueldo" de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, señaló que a la misa oficiada por el cardenal Ortega "asistieron algunos presos políticos, no todos".
Frente al templo de Santa Rita, situado junto a las Oficinas del Secretariado de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, en la vistosa Quinta Avenida, del residencial Reparto Miramar, donde residen muchos diplomáticos extranjeros, algunos de los cuales suelen asistir a misa en dicho templo, la Pollán y un grupo de familiares de presos políticos, las llamadas "Damas de Blanco", que también asisten a misa cada domingo allí a rogar por la liberación estos, dijo que "no fue solo en el Combinado del Este, en Canaleta también hubo misa, y creo que no debe ser única y exclusivamente ahora que estamos en vista de una inspección de los Derechos Humanos y que en febrero del próximo año se ira a Ginebra. Es algo que deben dejarlo de forma permanente para que todos los católicos practicantes que se encuentren en prisión puedan asistir a la Santa Misa y recibir la comunión".
Durante la celebración de la misa en Santa Rita Monseñor José Pérez Riera, quien acaba de cumplir 38 años de vida sacerdotal y es Secretario del staff de la Conferencia de Obispos Católicos, insistió en su homilía en que la actual crisis económica va afectar a todos los pueblos y que su origen esta en el egoísmo. Calificó de "aberraciones" contrarias a la Ley Natural las uniones entre personas del mismo sexo, el cambio de sexo y el homosexualismo. "Pedimos por tantas necesidades de la familia cubana y de la familia de la Iglesia", dijo. En el acto litúrgico se suplico a Dios "para que los gobiernos promuevan condiciones favorables para las familias, así como para los que están lejos y por los que sufren por sus familias rotas". Llamó la atención de que no se rogara por los palestinos muertos en la Franja de Gaza, por los ataques de la aviación israelí, ataques que si han sido condenados por el gobierno cubano.
*Corresponsal en La Habana de Monitor (México) Secretario en Cuba de la Comisión para el Estudio de la Historia de la Iglesia en Latinoamérica (CEHILA-CUBA) E-mail: monitorhavana@enet.cu, monitorhavana@yahoo.es
Foto: Bandera cubana sacada de la Prisión “Combinado del Este”, La Habana, Cuba.