enero 10, 2026

Discernir no es destruir: La diferencia entre evaluar y juzgar

Recordaba hace poco a un querido amigo de la iglesia en Cuba, un hombre sabio que siempre tenía una perspectiva profunda sobre la vida espiritual. Ante el tema de las murmuraciones, él solía lanzar una pregunta que nos dejaba en silencio: “No es bueno murmurar, pero… ¿y si las murmuraciones tienen base real?”.

Esa pregunta toca una fibra sensible. A veces creemos que, si algo es "cierto", tenemos el derecho de divulgarlo, exponerlo y hasta disfrutar del escándalo. Pero hoy, en la era digital, esta tendencia ha tomado un giro peligroso.

El negocio del "chisme espiritualizado"

En las redes sociales, especialmente en plataformas como "X" y YouTube, ha surgido una tendencia preocupante. Como bien señala el comunicador Lucas Leys, hoy existen canales que monetizan la fe a través del conflicto. Son personas que reciben ingresos por contarte el error de otro cristiano bajo la bandera de "defender la sana doctrina".

El problema no es la defensa de la verdad, sino el método. Cuando el contenido no propone un análisis serio, no ofrece soluciones concretas y solo busca encender emociones negativas (ira, superioridad o burla), deja de ser ministerio y se convierte en morbo. Si lo que consumes te deja un sabor amargo en el espíritu, es momento de dejar de mirar.

¿Evaluar o Murmurar?

Debemos rescatar el verdadero significado de las palabras. El mandato de "no juzgar" ha sido uno de los más malinterpretados y peor enseñados en nuestras congregaciones:

1.Evaluar (Discernir): Es una responsabilidad bíblica. Debemos evaluar los frutos y la verdad de lo que se enseña para proteger nuestra fe. El discernimiento busca la salud del cuerpo de Cristo.

2.Murmurar (Destruir): Es el placer de exponer la caída ajena sin intención de restaurar. Es convertir el pecado de un hermano en un espectáculo para el entretenimiento de otros.

Una invitación a la madurez

La próxima vez que te encuentres con un video o una publicación denunciando a alguien, detente un segundo. Pregúntate: ¿Esto me ayuda a ser más como Jesús? ¿Me invita a orar por el que falló? ¿O simplemente me está alimentando el morbo de saber quién hizo algo incorrecto?

Evitemos las murmuraciones, pero no renunciemos al discernimiento. Seamos lo suficientemente sabios para distinguir entre quien defiende la verdad y quien simplemente vive de exponer la debilidad ajena.

Como decía mi amigo en Cuba: que sea real no significa que sea bueno contarlo.

Recopilación y texto del editor del Blog Religión en Revolución.

#VidaCristiana #FeCristiana #ReligionRevolucioBlog #Discernimiento  #CrecimientoEspiritual #ÉticaCristiana #RedesSociales

Debajo el video de Lucas Leys, como una "lectura/escucha recomendada".

enero 09, 2026

Fe en Tiempos de Oprobio: Un Análisis Necesario sobre el Alma Cubana

 Crónica de la resistencia espiritual y el impacto del totalitarismo en la vida religiosa de Cuba.

¿Cómo sobrevive la fe bajo un régimen que intenta ocupar todo el espacio de la conciencia humana? En su libro, "Notas sobre la religiosidad del cubano bajo una dictadura prolongada", el autor Eloy A. González nos ofrece una mirada profunda, valiente y necesaria sobre la intersección entre la espiritualidad y el sistema político en la isla.


Este libro no es un tratado académico distante, sino una cuidadosa selección de artículos y reflexiones nacidas originalmente en el Blog Religión en Revolución y en las páginas de opinión del periódico Panorama en Fort Worth, Texas. A través de estos textos, González —médico, exiliado y cristiano de larga trayectoria— desentraña cómo la Revolución y el Socialismo han intentado moldear, asfixiar o instrumentalizar la vida espiritual del cubano.

El autor nos habla desde la honestidad de quien vivió la experiencia en carne propia: la de una juventud cristiana que vio cómo la dictadura se establecía de forma avasalladora. Como bien señala González, el libro aborda temas que muchos prefieren ignorar: las "desvergüenzas de muchos y el silencio de los cómplices". Es una denuncia del control, pero también un testimonio de la búsqueda de márgenes de supervivencia para el testimonio cristiano en un escenario hostil.

Sobre el autor: Eloy A. González, natural de Buenavista ,Villa Clara y médico oncólogo de profesión, ha sido un observador agudo de la realidad cubana desde el exilio en Fort Worth, Texas. Su compromiso con los Derechos Humanos y su formación bautista le otorgan una autoridad moral y analítica única para tratar este tema. Autor de otros títulos relevantes como "Una Patria atesorada para muchos y perdida para otros", González continúa siendo una voz imprescindible para entender el tejido social de la Cuba de ayer y hoy.

¿Por qué leer este libro? Porque ofrece una perspectiva que trasciende la política partidista para enfocarse en la esencia misma de la libertad: el derecho a creer y a vivir según esa fe en medio de una tiranía. Es una lectura esencial para historiadores, sociólogos y cualquier persona interesada en los mecanismos de resistencia del espíritu humano.

La obra se encuentra disponible en las principales plataformas globales como Amazon, Barnes & Noble y bol.com, y puede ser consultada también a través de Google Book Search.

"Si valoras la libertad de conciencia, apoya esta obra compartiéndola o dejando un 'Like' en la página de compra. ¡Hagamos que la historia de la resistencia cubana llegue a más personas!"

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enero 06, 2026

¿Qué iglesias (denominaciones) pertenecen hoy al Consejo de Iglesias de Cuba?

 Iván Daniel Calás Navarro y Voz de Verdad

Es difícil saberlo. Una investigación superficial no permite dar con la respuesta COMPLETA, pues no existen listas oficiales actualizadas a 2024 o 2025. Podríamos afirmar que, de cierta forma, hay un secretismo.
⚠️Aclaración importante: Esta publicación NO es la opinión de ninguna denominación o institución cristiana, sino únicamente los pensamientos de un joven cristiano (bautista, 22 años, sin preparación teológica institucional) dentro de Cuba. No me importa perder "seguidores" por este tema, el propósito es mayor. Amigos si me importa, pero si se van por una opinión, ¿son amigos?

Jesús, nuestro Señor y Salvador, es un excelente maestro. Me encanta su forma de enseñar y de hacernos pensar a través de preguntas. A continuación, presento algunas preguntas a considerar en este tema:
¿Es un honor (o no) ser miembros del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC)?
¿Las denominaciones que son miembros están plena o parcialmente de acuerdo con el discurso público del CIC?
¿Se avergüenzan o se alegran de su narrativa? En caso de que se alegren y sea un honor ser miembros, ¿por qué habría que ocultar que lo son? En caso de que se avergüencen, ¿por qué son miembros?
Si las iglesias (denominaciones) con mayor membresía e impacto en Cuba NO son miembros del CIC, ¿cuál sería el impedimento real para salirse del CIC?
¿Biblias? ¿Visas? ¿Respaldo?
¿Estamos vendiendo al Señor o anunciando su Reino? La más clave: ¿es necesario, para predicar el Evangelio y hacer discípulos (es decir, la misión de la Iglesia), ser parte del CIC?
⚠️👉Hagamos una lista. Seguro no debe haber ninguna razón para avergonzarse, ¿verdad?
Los objetivos los digo públicamente: (1) que podamos actualizar y dar a conocer la lista real, (2) que las iglesias que son miembros, pero se avergüenzan, salgan del CIC y lo expresen por escrito, (3) que las iglesias que han salido pero continúan en las listas (desactualizadas) del CIC exijan una actualización pública. Yo no oculto los objetivos. 😉
Si conoces, con fuentes o testimonios reales, cuáles denominaciones pertenecen al CIC en el presente (enero de 2026), te invito a comentar, investigar y compartir. Se respetuoso y riguroso con tus afirmaciones.
Dios te bendiga más. ¡Cuba y las naciones para Cristo! 🇨🇺🌏✝️

enero 04, 2026

¿Pastores o Mercaderes? El Juicio Bíblico sobre el "Bono del Buen Pastor"

 


Por: Eloy A González.

Hoy en día, los cristianos de Venezuela oran al Señor y siempre lo han hecho a pesar de las adversidades, y ante la noticia de la detención del dictador y narco-delincuente Nicolaas Maduro y encarcelado. La noticia de la detención de Nicolás Maduro y su proceso judicial en Nueva York marca un hito en la historia de Venezuela. Pero mientras la justicia terrenal sigue su curso, surge una interrogante espiritual ineludible: ¿Qué dirán ahora aquellos que ungieron la tiranía a cambio de dádivas?

Tal vez, quienes no lo hacen son aquellos pastores que acogían al dictador en sus convenciones y los que recibían el "Bono El Buen Pastor" de la dictadura madurista en todo el país. Era un pago mensual dirigido a millares de pastores evangélicos y líderes religiosos inscritos. La suma era o es de 12 dólares al mes y otros beneficios adicionales, que se embolsillaban y abonado por medio del Sistema Patria. Todo a cambio de lealtad en términos políticos.

 El "Bono El Buen Pastor" y el plan "Mi Iglesia Bien Equipada" no fueron actos de filantropía, sino herramientas de cooptación política. Por una suma mensual y equipos de sonido, miles de líderes entregaron su independencia. Al aceptar estos recursos del Sistema Patria, se convirtieron en lo que el análisis sociológico llama "tontos útiles", pero que la Biblia describe con más dureza:

"Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes... perros comilones, insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado." — Isaías 56:10-11

En muchos países, los políticos intentan ganarse a los votantes religiosos destacando intereses compartidos entre su agenda y los temas que son prioridad para los fieles. Sin embargo, el gobierno en Venezuela ha optado por ofrecerles a los pastores dinero en efectivo.

Muchos pastores justificaron la recepción de dinero y materiales comparándose con los favores de reyes bíblicos, esto es la falacia de la “bendición de Ciro”.   Sin embargo, no se puede llamar "bendición" a lo que proviene del saqueo de una nación y la compra de votos. La Biblia es tajante contra quienes distorsionan la moral por conveniencia:

"¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz!" — Isaías 5:20

Jesús fue implacable con quienes cuidaban la apariencia externa mientras sus corazones buscaban el poder. Los sepulcros blanqueados a los que se refiere la Biblia. Al remodelar templos con el dinero de un régimen despótico mientras las viudas y huérfanos de la nación sufren, se han levantado sepulcros blanqueados: estructuras hermosas por fuera, pero llenas de componendas políticas por dentro.

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia." — Mateo 23:27


La detención del dictador y narco delincuente, Nicolas Maduro , es el fin de un ciclo de impunidad, pero debe ser el inicio de una purificación en la Iglesia. Los pastores que se sentaron a la mesa de la codicia deben decidir hoy si su lealtad es al Reino de Dios o a los beneficios del César. La iglesia venezolana debe despojarse de la mendicidad política para recuperar su autoridad moral. Deben mostrarse arrepentidos los que aceptaron tales prebendas

No es bien visto que los pastores, sin importar de dónde vengan y en qué circunstancias difíciles o adversas se encuentren, se conviertan en "tontos útiles", y dejen de serlo, para convertirse en servidores del Dios vivo, quien no puede ser burlado.

[4 de enero de 2026]

#JusticiaParaVenezuela #iglesiaypolitica #ExegesisCritica #BonoDelBuenPastor #eticacristiana #ReformaEspirituall #venezuelalibre #NicolasMaduro #Maduro

enero 02, 2026

¿Puede una máquina tener alma? Algoritmos, Afectos y la Imagen de Dios

 
En la era de la Inteligencia Artificial, donde herramientas como ChatGPT pueden escribir poemas, resolver problemas complejos y razonar con una elocuencia que a veces supera la humana, surge una pregunta inevitable y profunda: ¿Qué nos hace verdaderamente humanos?

Muchos han creído durante siglos que nuestra esencia —aquello que nos distingue como seres creados a imagen de Dios— reside exclusivamente en nuestra capacidad de razonamiento. Pero hoy, esa idea se enfrenta a una crisis de fe. Si una máquina puede razonar mejor que nosotros, ¿dónde queda nuestra dignidad divina?


El límite de la inteligencia artificial

Como bien señaló recientemente el teólogo John Piper, si basamos nuestra identidad solo en el intelecto, estamos en problemas. Las máquinas ya son "más inteligentes" en muchos aspectos técnicos. Pueden imitar el lenguaje de la alegría, el dolor o la adoración. Pueden redactar oraciones perfectas sobre la gloria de Dios.

Sin embargo, hay una frontera que la tecnología jamás podrá cruzar: el deleite.

Una máquina puede procesar datos sobre la belleza de un atardecer, pero nunca podrá sentir asombro. Puede escribir un poema sobre el amor de Dios, pero nunca podrá disfrutar de ese amor. Como afirma Piper: "Ninguna máquina disfrutará jamás, punto... Solo los seres humanos, creados a imagen de Dios, pueden disfrutar de Dios".


Nuestra esencia: la capacidad de deleitarnos

Aquí es donde entra en juego lo que Piper llama el "hedonismo cristiano". Nuestra esencia no es la lógica pura, sino la capacidad de nuestra alma para encontrar su máximo placer en el Creador. Los afectos —esos movimientos profundos del corazón hacia Dios— son los que definen quiénes somos en última instancia.

La eternidad no consistirá en ser "pequeñas computadoras" que piensan correctamente sobre Dios. Consistirá en ser personas tan perceptivas de Su gloria que estaremos llenos de afectos (gozo, paz, asombro, amor) proporcionales a esa Gloria.

La sabiduría de los antiguos: Creados para la satisfacción

Esta visión no es nueva; es una verdad recuperada de los grandes teólogos del pasado. Obadiah Grew nos recordaba que el diseño humano es específico: "El hombre fue hecho a imagen de Dios, para que nada más que Dios pudiera satisfacer al hombre". Si el hombre pudiera satisfacerse con algoritmos o bienes materiales, su diseño no sería divino. Dios, que es "Todo-suficiente", nos hizo para que solo en Su suficiencia encontráramos descanso.

[https://x.com/i/status/2006444216659095564 ]

Por su parte, James Janeway explica este misterio como un círculo de amor y conocimiento:

·         El amor de Dios nos prepara para conocerle.

·         Al conocerle, nos parecemos más a Él.

·         Al parecernos más a Él, nos convertimos en Su deleite y Él se convierte en el nuestro.

Conclusión: Más que procesadores de información

Estamos viviendo una transición histórica donde, la inteligencia ya no es un monopolio humano. Pero no debemos temer. Esta crisis es, en realidad, una invitación a regresar a lo fundamental: fuimos creados para el disfrute espiritual.

Nuestra ventaja sobre la máquina no es que calculamos mejor, sino que podemos amar. No es que almacenemos más datos, sino que podemos ser satisfechos por la presencia de Dios.

En un mundo de algoritmos fríos, cultivemos nuestros afectos. Recordemos que nuestra mayor gloria no es lo que podemos hacer o razonar, sino de quién nos podemos deleitar.

Reflexión para hoy:

¿Estás cultivando tu capacidad de disfrutar a Dios o te estás limitando a acumular información sobre Él?

   #FeYTecnología #ImagenDeDios #JohnPiper #HedonismoCristiano #Afectos

Recopilación y texto de Eloy A. González [2 de enero de 2026]

diciembre 31, 2025

El día que nos echaron de la Iglesia

 Por: Eloy A González.

Intentando reducir al mínimo o colocar en el contexto adecuado el título de esta nota, estoy buscando la palabra precisa, porque en buen cubano es "nos botaron", pero para un buen entendido es "nos echaron", y sí, de eso se trata.

Salí de Cuba en compañía de mi familia como refugiado político, a través del programa de visas de los Estados Unidos. Este es para individuos con un historial de oposiciones leales y verificables que obtienen, tanto ellos como sus seres queridos, una visa de refugiado. La Navidad de 1999 fue cuando llegamos a los Estados Unidos.

Al igual que en Cuba, donde proclamábamos nuestra fe común en Jesucristo y éramos miembros de las iglesias de confesión Bautista, aquí hicimos lo mismo, e incluso más: nos relacionamos con individuos de otras denominaciones.

Mientras estaba de visita en la casa de un matrimonio de ancianos metodistas en Fort Worth, donde vivíamos, conocí a un pastor jubilado. Era un hombre mayor, con una mirada bondadosa, una cara piadosa y ese tono de voz que utilizan las almas agradecidas a Dios. Cuando le conté que era cubano y que había estado practicando una fe auténtica en Cuba durante muchos años antes de llegar a los Estados Unidos como refugiado político, mostró su respeto y admiración. Además, me informó que conocía a un grupo de integrantes de su iglesia presbiteriana que viajarían a Cuba pronto con fines misioneros y solidarios. Me comentó que estaba convencido de que esos hermanos querrían compartir mi testimonio y el de mis familiares cercanos, y que hablaría con ellos para tener un rato de fraternidad e intercambio. Lo acordamos así.

Algunos datos que me proporcionó me causaron un poco de inquietud. En calidad de miembros de la Iglesia Presbiteriana, su visita sería sobre todo a una iglesia de la Iglesia Presbiteriana Reformada en Cuba. Una iglesia que, a pesar de ser presbiteriana, se "reformó" con la llegada de lo que se conoce como Revolución Cubana. Estarían en la Iglesia Presbiteriana del barrio de La Víbora, en La Habana. En aquel entonces, el Pastor Uxmal Livio Diaz se encargaba de la iglesia; era un individuo sombrío que había conocido en Cuba.


La Iglesia Presbiteriana Reformada de Cuba (IPRC) es parte del Consejo de Iglesias de Cuba, el cual se alinea sin reservas con el régimen comunista de Castro. Se les llama "pro oficialistas", un término que aquí puede interpretarse como "woke o wokismo", una expresión que no resulta confusa ni inexacta para quienes hemos vivido bajo el comunismo.

Como es de esperar, las iglesias presbiterianas, al igual que muchas otras en los Estados Unidos, apoyan un progresismo extremo y son devotos aliados de la dictadura cubana que lleva en el poder casi 70 años.

La Primera Iglesia Presbiteriana de Fort Worth (First Presbyterian Church of Fort Worth, FPC) y la iglesia presbiteriana cubana no están vinculadas directamente, pero sí con la presbiteriana en EE.UU. (PC(USA)) y sus congregaciones, entre ellas FPC, han mantenido por mucho tiempo vínculos de apoyo con la Iglesia Presbiteriana Reformada en Cuba (IPRC), centrándose en la justicia social, el intercambio teológico y la asistencia humanitaria.

La Primera Iglesia Presbiteriana de Fort Worth (situada en 4000 Stadium Dr), como congregación de la PC(USA), posiblemente colabora o respalda acciones misioneras y asistenciales a Cuba. Las Iglesias Presbiterianas en los Estados Unidos, desde siempre y hasta la actualidad, se encuentran con las organizaciones de pantallas solidarias de la dictadura comunista de Castro en Cuba y se sienten orgullosas por ello.

Un encuentro reciente en La Habana entre funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores del régimen y representantes de la Iglesia Presbiteriana en Cuba indicó la conexión entre esta iglesia y la dictadura, tanto en Cuba como en los Estados Unidos. [https://misiones.cubaminrex.cu/es/articulo/amistad-y-apoyo-desde-la-iglesia-presbiteriana-de-eeuu-hacia-cuba]

Una vez establecidos los intercambios, acordamos asistir con mi familia a una reunión con la iglesia presbiteriana que patrocinó el viaje solidario a Cuba y allí llegamos en tiempo y forma. Más de veinte personas se congregaron en círculo en un lugar que no era el templo y nos hicieron la presentación. Nos presentamos y empecé explicando que habíamos llegado hace unos meses como refugiados políticos, puesto que ya había sido parte del movimiento opositor en Cuba y me había declarado activista de derechos humanos. Añadí mi condición como activista gremial, al ser miembro del ejecutivo del Colegio Médico Independiente de Cuba.

Por lo tanto, los presentes allí se mostraron algo nerviosos; empezó a sentirse un ambiente tenso, el aire era denso como para cortarlo con un cuchillo. Continué describiendo la realidad de la represión y la violación de los derechos humanos, y hasta ese momento fue suficiente para los organizadores presentes. Me indicaron que cesara mi intervención, salieron y volvieron para informarme que "algunos hermanos no habían llegado todavía", lo cual era falso. Se sentían muy incómodos y, al final, me comunicaron que "ya era suficiente" y que podíamos marcharnos porque ellos continuarían en una reunión de intercambio con los "misioneros solidarios". Ya no hacíamos nada allí, nos llevaron hasta la salida, nos echaron de la Iglesia. No estaban interesados en escuchar los razonamientos de unos refugiados políticos cubanos con los que, como hermanos devotos en la fe, no coincidían ideológicamente.

No es de extrañar, en la Iglesia Presbiteriana Reformada de Cuba se gestó y se reprodujo la Teología en Revolución, una "robo-ilusión" cubana, de la mano y del pensamiento sombrío del teólogo alquimista que fue el reverendo Sergio Arce Martínez. y se hizo con el respaldo de otras iglesias presbiterianas.

Es realmente abrumador que usted, siendo cristiano, haya llegado como refugiado político a los Estados Unidos, confiando en que se encontraba en la tierra de los libres, donde el derecho a disentir, la libre expresión y el intercambio de ideas son respetados. Sin embargo, terminó siendo echado de una iglesia que se proclama cristiana.

Aquí, como el Cuba, muchas iglesias cristianas evangélicas han cambiado el Evangelio por la ideología.

Como una observación a pie de página – para terminar- , debo ser honesto en admitir que, tras esto, nos invitaron a dar nuestros testimonios tanto en una iglesia episcopal como en una iglesia católica de Fort Worth. Fueron intercambios muy sinceros, solidarios y que enriquecieron a todos. Como cubanos y como cristianos, nos marchamos con mucha gratitud.

31 de diciembre de 2025

diciembre 22, 2025

El Pesebre de lo Inesperado: Adorar desde la Fragilidad y el Despojo

 Por : Eloy A González.

Grave momento el de esta Navidad. Nos acercamos al pesebre con la carga de un año que ha desnudado nuestras flaquezas. En una Iglesia donde los errores y pecados gritan, y en una vida personal donde los planes se han visto trastocados, esta temporada parece enfatizar el desorden. Sin embargo, hay una verdad transformadora en este caos: cuanto más te acercas al pesebre, más te despojas de tus propias seguridades.

La Navidad no es un evento de pulcritud y certezas, sino el territorio de un Dios que vino a eliminar las expectativas que habíamos puesto en nosotros mismos, permitiéndonos, simplemente, quedar vulnerables ante Su presencia. Es el espacio donde se deshacen nuestras etiquetas y las cajas donde pretendíamos guardarlo a Él.

Para transitar este camino de apertura, me nutro de dos villancicos de Lope de Vega. Ambos textos dialogan entre la ternura del inicio y la sombra del final, recordándonos que Dios no rehuyó el desorden, sino que lo habitó.

La paradoja de la vulnerabilidad: "Temblando estaba de frío"

En el primer villancico, Lope nos sitúa ante la contradicción más absoluta: el Creador del tiempo está ahora "sujeto al rigor del tiempo". No hay aquí una divinidad distante, sino un Dios que tiembla.

Temblando estaba de frío el mayor fuego del cielo, y el que hizo el tiempo mismo sujeto al rigor del tiempo

Lope utiliza la imagen del "espejo" para describir la relación entre la Madre y el Niño. Si el Niño llora, la Madre llora. Esta imagen es vital para quien llega a la Navidad con el alma rota: Dios se ha hecho nuestro espejo. Cuando lloramos ante el pesebre, no lloramos solos; nuestras lágrimas son el "son de fuentes" que le dan descanso.

Lo más profundo de este texto es la invitación a la confianza en medio de lo que no entendemos: "Llora tú, sin temer que el Niño / despierte a tu llanto tierno". Es la validación de nuestra tristeza en un mundo que nos exige alegría impostada. En el pesebre, el llanto es adoración.

El eco de la Cruz en la cuna: "Las pajas del pesebre"

Si el primer texto nos abraza en nuestra fragilidad, el segundo nos prepara para la realidad del sacrificio. Lope de Vega, con una maestría sobrecogedora, conecta el pesebre con el Calvario, recordándonos que el "sí" de Dios al hombre fue un "sí" que incluía la hiel.

Las pajas del pesebre, Niño de Belén, hoy son flores y rosas, mañana serán hiel. [...] Las que para abrigaros tan blandas hoy se ven, serán mañana espinas en corona cruel.

Este villancico resuena con fuerza en aquellos momentos donde "lo recibido parece no tener sentido". Nos habla de que la Navidad también contiene la "corona cruel". Sin embargo, lejos de ser un mensaje de desesperanza, es la confirmación de que Dios conoce el final de la historia. Él sabe que las pajas se convertirán en espinas, y aun así, elige nacer.

La unidad del misterio

La conexión entre ambos villancicos es el hilo que sostiene nuestra fe cuando estamos en "el lugar de la destrucción". En "Temblando estaba de frío", vemos al Dios que comparte nuestra condición presente: el frío, el cansancio, la necesidad de consuelo. En "Las pajas del pesebre", vemos al Dios que asume nuestro destino futuro: el dolor y la entrega total.

Lope une la "flor" y la "hiel", lo "blando" y lo "cruel". Esta dualidad es la que nos permite respirar en medio del caos. La Navidad no nos pide certezas sobre el "cómo" se resolverán nuestros problemas, sino confianza en el "Quién" está acostado en las pajas.

Adorar en el establo de lo inesperado

Hay un poder misterioso en la alabanza que se eleva cuando nuestras estructuras se han venido abajo. Cuando las puertas de la posada —nuestras seguridades, nuestra pulcritud— permanecen cerradas, nos encontramos de pronto en un establo. Y es allí, donde no vemos razones lógicas para confiar, donde la adoración se vuelve un sacrificio verdadero.

Dejémonos despojar de las envolturas innecesarias. Al igual que el papel de regalo que se rompe para revelar el don, nuestra vida, a veces rota por las circunstancias, es la única que puede dejar al descubierto la presencia de Dios. No hay mejor momento para adorar que cuando no nos queda nada más que nuestra propia verdad a los pies del Niño. Las respuestas quizá no estén, pero Él sí. Y si Él está, el caos es un lugar sagrado.

Para mis lectores habituales en el Blog Religión en Revolución y Facebook, les deseo una venturosa Navidad y les dejo debajo el villancico, “Temblando estaba de frío”, este artículo y el villancico es mi regalo de Navidad. Bendiciones plenas.



diciembre 20, 2025

Una Navidad que es imprescindible para un país en crisis, una iglesia lastimada, y una búsqueda de la luz salvadora.

 “Sunt peccata quae clamant ad caelum.”

Mientras todos se preparan para celebrar la Navidad, mi corazón se ensombrece. Cuba sigue atada, sometida a ídolos de barro que gobiernan mediante la manipulación y el miedo, extendiendo su mano incluso contra quienes confiesan a Cristo. Es una noche larga que clama por un amanecer nuevo. Y, sin embargo, en medio de esa oscuridad, resuena la promesa del Señor: “Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.” Que ese resplandor disipe el temor y rompa las cadenas de toda opresión, porque la Palabra que juzga es la misma que salva, y Su mandato es, irrevocablemente, la Vida.

Llegamos a la Navidad cargados de expectativas: para nosotros mismos, para quienes amamos, para nuestras comunidades. Esta temporada parece subrayar el desorden, y descubro que cuanto más me acerco al pesebre, más deshecho me encuentro. No podemos escondernos de la Luz que insiste en abrazar incluso las zonas más oscuras del corazón. No podemos huir de un Dios que lo arriesgó todo para restaurarnos, que nunca deja de perseguirnos, que nunca deja de entrar en nuestras ruinas.


He comprendido que no estoy solo en la tensión de los planes trastocados y las realidades inesperadas. Quizás eso sea, precisamente, la Navidad: el lugar donde lo inesperado se convierte en espacio de revelación. Todo comenzó con un simple “sí” antes de las respuestas, antes de entender el plan. María conocía a su Padre, y eso bastaba. Su “sí” no eliminó las dificultades, pero abrió la puerta a la fidelidad de Dios. Cuando Él nos invita a la novedad, no nos pide certezas sobre el “cómo”, sino confianza en el “Quién”.

Somos humanos, y tratamos de recomponer las piezas para evitar que el corazón vuelva a romperse. Pero cuando decimos “sí” a algo más grande que nosotros, nuestros planes dejan de ser el centro. Debemos permitir que Él los altere, adorarlo en lo inesperado y dejarnos deshacer: lo que creíamos saber, lo que pensábamos de Él, lo que pensábamos de nosotros mismos.

Algunas de las adoraciones más profundas nacen en el lugar de la destrucción. Ese espacio donde las puertas de la posada permanecen cerradas y, de pronto, nos encontramos en un establo. Cuando todo lo seguro desaparece y lo recibido parece no tener sentido. Allí, donde no vemos razones para confiar, la adoración nos permite respirar, mirar atrás y reconocer Su fidelidad. Las respuestas quizá no estén, pero Él sí. Y si Él está, ese es el lugar más seguro para llorar, para soltar, para quedarse en el lío. Él tampoco rehuyó el caos.

Hay un poder misterioso en la alabanza que se eleva entre lágrimas; por eso se llama sacrificio. Así que dejémonos deshacer como el papel de regalo tras abrir el don. Nada que ocultar, nada que retener, a los pies del Niño en el pesebre.

La Navidad es el Dios que trastoca nuestros planes y hace lo inesperado, desarmando nuestras expectativas y nuestras imágenes demasiado pulcras de Él. No es una emoción ni una obligación de alegría. Si no sentimos la urgencia de “necesitar un poco de Navidad ahora mismo”, respiremos. La Navidad no exige entusiasmo, sino apertura.

Quizás la mejor manera de entrar en ella no sea presentarnos perfectos, sino llegar con el desorden en las manos y entregárselo. Él quiere estar presente en el caos de lo desconcertante. Dejémonos llevar por la sencillez del establo, confiando en que todo está bien hecho antes de que podamos verlo. Venid al pesebre: no hay mejor momento para adorar que cuando estamos deshechos. Donde Él está, hay paz más allá de las circunstancias.

He hablado de distanciamiento y no de separación, porque aunque a veces estemos lejos unos de otros, seguimos siendo parte del mismo cuerpo, del mismo rebaño, de la misma vid. Una mano puede estar cerca de otra o tan lejos como el pie de la cabeza, pero sigue siendo cuerpo. Los pámpanos no siempre están juntos, pero mientras no sean cortados, permanecen unidos a la vid. Las ovejas cambian de redil, pero el Pastor es el mismo. Lo esencial no es la cercanía física, sino la conexión con la Fuente que sostiene, nutre y da fruto.

Que en esta Navidad, la Luz que vino al mundo para que nadie permanezca en tinieblas ilumine nuestras heridas, fortalezca nuestra unidad, disipe el miedo y rompa toda cadena.

Porque la Palabra que juzga es la misma que salva. Y Su mandato es, irrevocablemente, la Vida.

Recopilación y notas de Eloy A González [20 de diciembre de 2025]

Nota: Esta entrada puede leerse en el Blog Religión en Revolución