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diciembre 26, 2017

La otra cara de la Navidad.

Por: Pbro. Mario Félix Lleonart Barroso.*
La Navidad es también la historia del mesón lleno y del establo como único lugar para que naciera el niño. Es también la del totalitario Herodes que incurrió en un genocida infanticidio, se extiende al episodio del niño Jesús refugiado con su familia en Egipto…,
De este tema ya bastante escribí en dramas que representé en nuestras iglesias en Cuba cuyas fotos y videos no sé si algún día recuperaré pues se encuentran, junto a los propios dramas escritos, en manos del aparato policial de la Seguridad del Estado cuando confiscó nuestras laptops el 21 de junio de 2014. Tal vez cualquier día hasta me entero que los guiones que escribí están siendo montados por grupos de teatro en cuarteles del MININT o el MINFAR  en Cuba. Ya sabemos que los árboles de Navidad más grandes que se han colocado en Cuba, tras largos años de prohibición de las festividades, fueron los del Comité Central del PCC, aunque este año particularmente parece que no los han puesto. En uno de aquellos dramas hasta me atreví a representar mi propia versión para Cuba del clásico ¨Cuento de Navidad¨ de Charles Dickens.
El establishment cubano tendrá sus razones para dejar este año al árbol de Navidad fuera de sus adornos de la temporada, casi arrojándolo por completo a la iniciativa privada que desde hace algún tiempo intenta ser su mejor pulsador, aunque a veces parezcan cohabitar juntos. Yo tampoco este año he armado arbolito. Y no se debe a razones de índole ideológica o religiosa como algunos que desde hace años la emprenden contra una tradición donde también pulsan cristianismo y paganismo desde el mismo origen de la festividad, tal vez ni yo mismo pueda explicar las razones de cómo incluso teniendo chicos en casa no me motivé este año, aun teniendo disímiles posibilidades de conseguirlos de diversos tamaños, luces y colores (ni siquiera nos motivamos a colocar una guirnalda, ni luces dentro o fuera de casa). Es contraproducente cuando en Cuba hubo años en que sin condiciones llegué a cortar simplemente una rama de pino que llené con adornos de papel preparados por mí mismo.
Hasta algunos hermanos de la iglesia se han sorprendido de que su familia pastoral no haya puesto este tipo de adornos alegóricos. En nuestro barrio nuestra casa contrasta sin adornos con todas las del vecindario, aunque tal vez muchos de nuestros vecinos ni siquiera visitan nunca alguna iglesia. No sé qué responder a los hermanos de la iglesia que por simple curiosidad me han preguntado.  Es que tal vez las razones escapen hasta a nosotros mismos, y digo nosotros pues cualquier otro miembro de nuestra familia podía haber tomado la iniciativa que ninguno de los otros le habría quitado, pero nadie lo hizo y pareciera que es que a todos nos ocurra lo mismo.  Y el denominador común de todos en casa, y precisamente nuestro contraste con los demás hermanos de la iglesia, y absolutamente con todos en el barrio, es que somos cubanos.
Tal vez en nuestro subconsciente pesa demasiado el hecho de saber que nuestros padres, abuelos, hermanos, allá lejos en la isla continúan sobreviviendo con tantas libertades pisoteadas; sin certeza de que hayan podido preparar algún plato especial para estos días de fiesta; sin tal vez la posibilidad incluso de colocar un árbol; y sea el espíritu de ellos el que se prolongue en nosotros en la distancia. El hecho de saber que nuestra gente en Cuba vuelve a vivir otra navidad sin libertad y sin comida nos impide disfrutar las nuestras plenamente.
Pero no podría decirse por ello que no reine en nosotros el espíritu navideño. Ayer hablé de esto en mi sermón dominical cuando abordé la otra Navidad, no la de risas, canciones y colores, sino la otra, quizás le haya aguado la fiesta a alguien, aunque no era mi propósito, pero no hablé del muy conocido Nunc dimittis de Simeón en Lucas 2:29-32, sino de lo dicho por él más adelante, en tono mucho más bajo, tal vez solo al oído de María, otras palabras menos populares y difíciles de digerir, pero tan reales como las primeras: ¨He aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha (y una espada traspasará tu propia alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones¨ (Lucas 2:34-35). 
Puede ser que muchos amigos y hasta familiares se hayan extrañado de mi falta de comunicación en un día tan especial.  No es que les hubiese olvidado, ni mucho menos que no pasásemos un día extremadamente navideño. Por el contrario, es que le cedí todo el Día de Navidad mi teléfono a mi hija Rachel de 9 años, ella pasó feliz toda la jornada hablando con otra niña cubana refugiada como ella en otro punto distante de USA. Fue la manera en que ambas, sin otros niños a su alrededor, pudieron pasar primero literalmente horas conversando, y luego jugando como si estuvieran lado a lado a través de Roblox. La otra niña refugiada cubana en este momento está de homeless con su mamá, pasando juntas las que tal vez sean una de las peores navidades de sus vidas. A diferencia de Rachel la otra niña no vino a USA acompañada de ambos padres, ni siquiera con algún otro hermano, solo con su madre soltera a quien se le hace difícil obtener de momento un trabajo que no choque con sus prioritarios deberes como madre, ni que le permita obtener el dinero suficiente como para pagar una renta. En Cuba tenían su propio apartamento pero la persecución en su contra les hacía la vida cada vez más imposible, por lo que prefirieron venir de homeless, para empezar, a Estados Unidos , que continuar viviendo todo el tiempo mancilladas a cambio de tener un apartamento en Cuba.
La vida de los refugiados cubanos como para la de cualquier refugiado de otro país suele ser dura, sobre todo en los primeros tiempos, y especialmente si solo se trata de una madre soltera y una niña, como sucede en este caso. Nuestra salida es un exilio por más que el régimen nos despida de Cuba en un teatro mal montado en el aeropuerto simulando que solo salimos de visita, y hasta se molesta en recordarnos con ¨cortesía¨ que según su actual Ley migratoria ¨podemos estar hasta dos años de viaje¨ -porque según el establishment que desgobierna Cuba en ese país no existen ni presos, ni mucho menos refugiados políticos; retórica que no solo los medios nacionales cubanos se encargan de propagar sino que incluso hasta algunos medios norteamericanos amplifican. Mi familia, llegada como refugiada a los Estados Unidos en agosto de 2016 ha tenido entrevistas con algunos de estos medios que luego nunca fueron publicadas por contradecir sus discursos desinformativos.
Los refugiados cubanos no somos tan populares como los sirios o iraquíes, y nuestras realidades de origen podrán ser bien diferentes, pero somos tan refugiados unos como los otros, aunque esto no le encaje a medios como CNN: en noviembre de 2016 fuimos entrevistados para el show 'United Shades of America' de Kamau Bell para su capítulo 'Inmigrants and refugees', pero no nos incluyeron. En julio de 2017 se tomó el trabajo de venir a nuestra propia casa un equipo de NPR, aparté mi tiempo y dediqué dos horas, pero tampoco ellos escucharon lo que querían oír, recuerdo todavía la cara de espanto de la productora cuando puse el ejemplo del pastor Ramón Rigal que no quería que sus hijos fuesen más a la escuela porque allí les obligan a gritar ¨Pioneros por el comunismo, ¡Seremos como el Ché!¨. Y el rostro de la periodista no se desfiguró por lo que le conté que obligaban a hacer a los hijos del pastor, sino porque yo me atrevía a cuestionar a uno de sus íconos, el Ché Guevara. No me extrañó que dos semanas después me avisaran que habían perdido el tiempo pues el audio no se había grabado y no podrían publicar nada. Un importante medio cristiano al que dediqué mi mañana del viernes 17 de noviembre para una entrevista en sus estudios en DC y al cual di la primicia del secuestro al que todavía se encuentra impunemente sometida la Oficina de la Junta de Misiones de la Convención Bautista Occidental todavía no ha publicado ni un minuto.

La Navidad es también la historia del mesón lleno y del establo como único lugar para que naciera el niño. Es también la del totalitario Herodes que incurrió en un genocida infanticidio, se extiende al episodio del niño Jesús refugiado con su familia en Egipto dando inmediato cumplimiento a las advertencias proféticas que diera el anciano Simeón a María. Pero así como esas circunstancias transitorias convergieron en el cumplimiento de los propósitos divinos para traer luz a las tinieblas; también en nuestras historias se manifestará la otra Navidad de gozo y paz. Porque como bien nos demostrará el Niño, en la cruz, luego del quebrantamiento viene la exaltación. 

agosto 15, 2012

“Jesucristo fue el primer revolucionario del mundo” pero…..,

Esta manía de meter a Cristo en el guiso revolucionario es abuso muy arraigado entre los que quieren alcanzar el Paraíso en la Tierra  
Inquirido por Tatiana G. Rivas por sus «referentes morales», el alcalde Gordillo mete en el ajo a Cristo, en tan grata compañía como la del Che Guevara, Hugo Chávez y Fidel Castro (más Gandhi, que es el perejil buenista de todas las salsas), en un batiburrillo característico del hombre con empanada mental.
Esta manía de meter a Cristo en el guiso revolucionario es abuso muy arraigado entre todos los que quieren alcanzar el Paraíso en la Tierra, que es exactamente lo que Cristo jamás prometió. Castellani sitúa el origen de este abuso cuando un socialista pelmazo le dijo a Donoso Cortés: «Jesucristo fue el primer revolucionario del mundo». A lo que respondió el gran pensador español: «Pero Jesucristo no derramó más sangre que la suya».
Para leer todo el articulo hacer CLIC AQUI

julio 30, 2012

Solo se me ocurre pensar que la paz de estos “pastores” sea la de los sepulcros.

Pastores ¿por la paz?
LA HABANA, Cuba, julio, 2012  -Desde 1992 hasta la fecha, los “Pastores por la Paz” han estado en Cuba 23 veces, para traer artículos que dicen recoger en diferentes ciudades de Estados Unidos y Canadá, y que entregan a entidades que el gobierno de la Isla determina previamente. Después, pasan varios días en el país, haciendo declaraciones, vacacionando, y participando en actividades de apoyo al régimen.
Son gente rara, porque se supone que sean cristianos, pero el tiempo que pasan en la Isla lo dedican casi en su totalidad a desarrollar acciones políticas que poco tienen que ver con el cristianismo.
Los verdaderos pastores siempre llevan algún mensaje de redención. Sin embargo, estos, que afirman profesar la paz, casi siempre andan con la imagen del violento y guerrerista Che Guevara, ya sea en su vestimenta o pintada en alguno de los ómnibus que traen como donación.
Al mismo tiempo, se definen como antiimperialistas, y en la actualidad se dedican a realizar propaganda a favor de los cinco agentes condenados por espiar en Estados Unidos, diciendo que son inocentes y que deben ser liberados.
Al respecto, han declarado que no descansarán “hasta que los 5 regresen a la patria”. Al parecer, ni siquiera saben –o si lo saben, prefieren hacer suya una mentira política- que dos de ellos están en su patria (Antonio Guerrero y René González), porque son ciudadanos estadounidenses por nacimiento.
Pastores por la Paz - Foto de Fornaris
Pero lo que resulta realmente incomprensible es que un grupo que se hace llamar Pastores por la Paz tenga como estandarte y paradigma a Ernesto Guevara, un hombre que fue capaz de decir frases como: “Estoy en la manigua cubana, vivo y sediento de sangre”, o: “El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”.
Solo se me ocurre pensar que la paz de estos “pastores” sea la de los sepulcros.
Se conoce la tendencia innata de las personas a relacionarse con quienes son sus iguales, o con aquellos que aspiran a imitar. En este contexto, representantes de “Pastores por la Paz” llegan incluso a declarar, de manera pública, cuando todo demuestra lo contrario, que “Cuba es un ejemplo para los demás pueblos del mundo”.  Pero el comunismo nunca ha sido un régimen de paz. Y por supuesto, en Cuba eso se sabe bien.
La paloma blanca ha estado casi extinta en la Isla. Entonces resulta imposible creer que el denominado grupo “Pastores por la Paz”, que durante 23 años ha materializado su apoyo a la dictadura cubana, fundamentalmente con propaganda política, represente un mensaje de salvación. Ellos podrán ser cualquier cosa, menos mensajeros de la paz.
*José Antonio Fornaris. Trabajó como periodista, guionista y director de programas de radio en las emisoras Radio Progreso, Cadena Habana y C.O.C.O. Fue secretario de prensa del Comité Cubano Pro Derechos Humanos. En enero de 1998 ingresó en la prensa independiente, a través de la agencia Cuba-Verdad. Actualmente escribe para las páginas digitales CubaNet, Primavera, y los periódicos La Primavera de Cuba, de Suecia y Hospodárske Noviny, de Eslovaquia. También fue miembro fundador de la Asociación Pro Libertad de Prensa (APLP).

febrero 13, 2011

Yo quiero ser como Él.

Hace ciento cincuenta y ocho años nació José Julián Martí Pérez, a mi juicio el hombre más importante de la Historia de Cuba. Su extraordinario genio le ayudó a ser una persona polifacética, novelista, poeta, crítico, pintor, traductor, periodista, político y patriota. Su alto sentido de la justicia, su humanismo, el vivir en sí mismo la pobreza lo llevaron por los duros senderos de la libertad, apartando dolorosamente a su familia, sus padres y hermana siendo un adolescente y luego a su esposa e hijo, ya de adulto. Los grandes hombres toman siempre esas veredas difíciles, se arrancan trozos del corazón para entregarlos a la causa de los pobres, de los desposeídos, de los explotados, de los silenciados. Desechan a sus seres más cercanos y transforman a todo el género humano en su familia, recuerdo a otro grande de nuestra historia, Carlos Manuel de Céspedes, que al saber de la muerte de su hijo natural expresó: todos los cubanos y cubanas son mis hijos, ganando así el título de Padre de la Patria. Foto abajo a la derecha.
Aunque en la escena funesta que diera fin a su magnífica vida tomó un revólver para eliminar a su enemigo, Martí  no era un hombre de armas, sus armas estaban en su prodigioso pensamiento, en su amplia palabra. Armas que son más poderosas que cualquier otra, ellas pueden derribar imperios y levantar multitudes y sobre todo perduran en el tiempo, como el pensamiento martiano que es casi un rezo en los labios de quienes se acercan a él.
Este 28 de enero he recordado al Héroe con lágrimas en mis ojos, esas lágrimas han sido de extraordinario orgullo de saber que nuestra Patria es dueña de una figura tan excelsa. Cuando en ocasiones escucho a los pequeños en las escuelas repetir la consigna: Pioneros por el comunismo, seremos como el Che, me digo a mis adentros, con todo el respeto que pueda merecer esta otra figura histórica y con respeto también a quienes le admiran y han hecho de las ideas de este hombre todo un paradigma. Si alguna vez me preguntaran a quién quiero parecerme, respondería sin pensarlo dos veces, sin colocar mis manos en la frente a modo de soldado militar que no soy, quisiera ser en primer lugar como Jesucristo, vivir la vida de la manera que él desea que lo haga y esto es un gran reto; pero también quisiera ser como José Martí, ese patriota, amigo y hermano, que como yo amó también a Jesús, de ahí en parte quizás su gran sentido de la justicia que en ocasiones parecía divino, quisiera ser como Martí por su apego a esta tierra, su amor incondicional a este suelo, por entregar toda su savia a la libertad de Cuba. Abajo a la izquierda, Jose Martí.
Ciento cincuenta y ocho años nos separan de aquel instante en que la vida escuchó el primer sollozo del genio, estoy segura que la patria tembló y lo abrazó porque este sería su hijo más amado. En este ahora de Cuba, él está bien presente, solo falta que las generaciones de cubanos que convivimos sobre este suelo y las que viven fuera de él, sepamos escuchar sus enseñanzas, aprendamos a vivir como él lo hizo, comprometidos y apasionados por la causa de este pueblo. Sabiendo discernir a cuál Martí queremos parecernos, si al que planificó desde el más allá el asalto al Moncada y luego se transformó ideológicamente en un seguidor de los preceptos de Marx; o al Martí genuino, al cubano inspirador del “Cuba Libre”, al independentista, al que salió a entregar su don más valioso, la vida, por reconquistar el regalo que Dios le había otorgado, la Patria. En cuanto a mí, no hay dudas, después de Jesús, quiero parecerme a este Martí y como él reclamar mis derechos de libertad, como él pedir un lugar en las tribunas para que en ellas también se escuche mi voz.
*Licenciada en Información Científico Técnica y Bibliotecología y Máster en Estudios Teológicos por FLET. Desempeña sus labores en la Iglesia Bautista de Taguayabón en Villa Clara Cuba junto a su esposo el Pbro. Mario F Lleonart B.

junio 13, 2008

Monseñor y el asesino.

Por: Orlando Fondevila.
Ya sabíamos de la pata que cojea Monseñor Carlos Manuel de Céspedes y García Menocal. Siempre nos han parecido más que sospechosos, más bien repugnantes, sus coqueteos con la tiranía que ha asolado a Cuba. Pero ahora, mostrando las "buenas relaciones" existentes entre la Iglesia Católica Cubana y la tiranía de los Castro, se ha confesado en Granma. Sí, el libelo comunista de Cuba sirve de atalaya de Su Excelencia. Consumada y explicada la traición a la feligresía católica. Monseñor de Céspedes diserta en Granma para mostrarnos su admiración por el Che. Sí, como lo oyen. Monseñor bendice a uno de los más grandes asesinos de la historia de Cuba. Monseñor nos invita a querer al hombre que disfrutaba, en sus madrugadas de La Cabaña, cuando escuchaba a los desdichados que había enviado a morir ante el pelotón de fusilamiento, exclamar en el minuto supremo: ¡Viva Cristo Rey!
Hay que comprender al asesino, nos pide Monseñor y escribe: "A la hora de juzgar los hechos de una persona, no deberíamos eludir las motivaciones que tuvo para realizarlos, para asumir una actitud ante la vida. El Che no es una excepción. Una cosa son los excesos que podría haber cometido en el marco de esa 'preocupación', y otra, de muy diverso carácter, las que cometen hombres y grupos por las sinrazones del egoísmo y la ambición desmesurada”. Ya ven, el Che mataba -Monseñor le llama "excesos que podría haber cometido"- cargado, eso sí, de buenas intenciones. ¡Infame!
El ilustre Monseñor nos hace una clarificadora declaración política: "El marxismo -afirma, no vaya a ser que le excomulguen- no era, ni es, mi orientación filosófico- política; pero tampoco lo era, ni lo es, el anticomunismo, más visceral que racional". Ante las dudas respecto al Che, Monseñor nos cuenta que pedía orientación a Manuel Piñeiro, con quien mantuvo una buena amistad. Tremendo, nada menos que Piñeiro, Barbarroja, responsable directo de decenas de miles de muertos por las guerrillas en América Latina. El siniestro jefe del Departamento América del PCC.
Finalmente, Monseñor concluye su deyección diciéndonos que "Tan coherente y radical, tan acerina fue su pasión, que lo llevó a la ofrenda de su propia vida. Y cuando un hombre entero llega a esos extremos, las discrepancias con él adquieren otro tono, pues tal hombre merece, no solo respeto, sino también admiración entrañable”. Leyendo a Monseñor Carlos Manuel de Céspedes y García Menocal -¡que no se nos olvide ese nombre!- entendemos mejor la traición de la Iglesia Católica a la nación cubana. Ahora podemos comprender mejor la siempre obsequiosa actitud del Cardenal Ortega y Alamino con la dictadura; ya no hay secretos en la visita del Cardenal Bertone a Cuba y sus entrevistas a solas con Raúl Castro y con Machado Ventura; ya vemos con claridad porqué fue cerrada la Revista Vitral.
Monseñor de Céspedes y una parte importante de la cúpula eclesial cubana se han conjurado con la dictadura, a cambio de menos que un plato de lentejas. ¿O no? ¿Detrás estarán acaso intereses más gordos y nada celestiales? A los cubanos que queremos la libertad nos espera una batalla muy dura. Tan dura o más que la enfrentada en el pasado medio siglo. A los mezquinos intereses de la Unión Europea, encabezada en este asunto por la España de Zapatero; a la complicidad de la izquierda en todas partes, en primer lugar de la izquierda de Estados Unidos, encabezada por el obaminable (con increíbles apoyos de parte del exilio); a todo esto se le une la Iglesia Católica. Colosales enemigos. Pero que no duden, quedan cubanos de vergüenza.
Fuente: Patria Digital