febrero 26, 2016

Injusticias y mentiras de las autoridades cubanas en relación a la destrucción y confiscación de los bienes del Templo de la Iglesia de la Nueva Reforma Apostólica.

Denuncia al Castrismo por sus injusticias y mentiras.
Por: Alain Toledano V.
Este miércoles, fui a la cita por la Policía Nacional Revolucionaria (PNR-Santiago de Cuba), para recibir nuestras pertenencias y resulta que todo era un show; hasta hoy no me han entregado nada de valor. En cuanto a los bienes de la iglesia, irónicamente me pidieron los documentos y que me lo entregarían; documentos que ellos se llevaron cuando saquearon mi casa y la iglesia. No me dejaron ningún documento importante, se llevaron todas la documentación de las propiedades que tenía, la da la casa, la antigua del apartamento en el edificio 45 ,- cuando nos desalojaron  por primera vez en 2007-, la de la casa de mi abuela que mi madre me la había dado a guardar; también todos los comprobantes de compras de materiales, los de los pagos de todos los equipos que he entrado a Cuba y los que hemos comprado dentro de Cuba, los tiques de vuelos que he usados; todo, se lo llevaron …todo y ahora me los están pidiendo.
Mi hija Esther de 18 años, la que usaron para que fuera testigo ese día del saqueo, aseguro que el agente de la policías que tomaba la declaraciones junto con otro agente  este de la Seguridad del Estado (DSE), sustrajeron de mi maleta todos los documentos importantes y que se los llevabaron con la intención de desaparecerlos.  Ella les seguía para saber qué hacía y este intentaba esconderse para que ella no viera que hacía; todo esto en pleno desalojo. Fueron, según ellos, a buscar a tal personaje, el cual estaba en esa unidad de la policía y cuando alguien parece les avisó que venían por él, salió casi corriendo y nunca más volvió. Por lo menos dicen los pastores y líderes que lo vieron salir corriendo de la unidad de la policía.
Luego de una hora nos trajeron algunos documentos, documentos que ellos mismos dijeron en un principio que no tenían, aunque estos eran documentos menores; ninguno eran  comprobantes, documentos de propiedades, ningún documento que nos sirviera para el reclamo de nuestros bienes. El Jefe de la Unidad de la Policía, el agente  de la Seguridad del Estado (policía política) que estaba también ahí, me pidieron le diera hasta el sábado para analizar los documentos y darme respuesta; también me entregarían los bienes, lo cual me dijeron que era mi derecho constitucional. Estoy en espera de su llamado para esto.
Como bien les dije, se me acuso de receptación por tener en la Iglesias algunas sillas de hierros con espaldares plásticos, más viejas que mis hijas menores, unas tubos en el techo que me montaron para ponerme las tejas y otras cosas; la mayorías las trajeron los mismos hermanos de la Iglesia cuando nos dejaron sin nada en el 2007 cuando ocurrió el primer desalojo y desmantelamiento de la Iglesia Se trataba de cosas  viejas y que es irrisorio pedir una propiedad de estas cosas. Esto fue la que usaron para acusarme.
Tengo un proverbio muy personal que dice: nunca confíes en un comunista”. El comunista, en el caso de Cuba, sería más bien los castristas, son hipócritas, traidores, mentirosos, malvados, anti-Dios y ególatras; no se puede confiar en ellos nunca.
 Denuncio ante el mundo la injusticia, la mentira, la falsa identidad del gobierno cubano y sus representantes; por el abuso y la cacería de brujas que tienen contra la iglesia en Cuba. Hoy denuncio al gobierno de los Castros por la persecución religiosa en nuestro país, Shalom.