noviembre 02, 2015

Una carta “irresponsable y desestabilizadora” de la Comisión Nacional de Laicos de la Conferencia de Obispos católicos de Cuba al Papa Francisco.

Hoy apareció en la red un extensor comentario crítica, sobre un documento  preparado por  los laicos católicos cubanos dirigido al Papa Francisco en ocasión de su visita a Cuba. El extenso artículo titulado: La Iglesia y la transición en Cuba, analiza esta carta que dice circula por la red casi clandestina y aparece en un Blog de inspiración católica. Como es usual en este Blog, incluimos más que las opiniones o comentarios el documento que promueve ideas que circulan por la red, sobre todo mediante correos electrónicos., solo de esa forma el lector puede tener una aproximación a un tema sin estar condicionado a ideas promovida por otros, que  incuso llegan a calificar esta iniciativa de “ irresponsable y desestabilizadora” . A continuación la carta de los laicos católicos, de la comisión de Obispos Católicos de Cuba; porque no hay que desmarcarse como se hizo en su momento con el documento: Cuba su pueblo y su Iglesia de cara al tercer milenio… ¿recuerdan?

Carta de los laicos cubanos entregada al Papa Francisco
Carta que los jóvenes católicos cubanos en comunión con sus Pastores entregaron al Santo padre Francisco durante su visita a Holguín.
La Habana, 19 de septiembre de 2015
Santo Padre FRANCISCO
   Los laicos, como parte de esta Iglesia cubana que ahora le recibe, le saludamos y agradecemos por estar estos días entre nosotros. Sentimos que no haya podido tener un intercambio más cercano y profundo con los laicos que “son simplemente la inmensa mayoría del Pueblo de Dios”, pues lo considerábamos necesario y muy enriquecedor para ambas partes. Ello nos ha motivado a escribirle estas letras y buscar este encuentro simbólico.
   De haberse propiciado tan anhelado intercambio, le habríamos planteado nuestra aspiración de ser parte de una “Iglesia en salida”, logrando la deseada y necesaria conversión pastoral que nos impulse a salir de los templos, exigiendo nuestro derecho a participar en la toma de decisiones, asumiendo nuestro compromiso cristiano en la vida social, política y económica. Consideramos que esto sería un bien para Cuba y su Iglesia, que nos permitirá, con la ayuda del Espíritu Santo, participar en la construcción de una sociedad civil vigorosa, plural y dialogante. Le habríamos pedido que juntos y en actitud orante, ante nuestro amado Siervo de Dios P. Félix Varela, nos iluminara sobre cómo desandar este camino de forma virtuosa.
 Santidad, nuestra historia guarda ejemplos de hombres y mujeres que, a partir de su compromiso como cristianos, ayudaron a construir las sendas que hoy recorremos. De manera especial, las primeras décadas del pasado siglo XX guardan historias memorables de laicos que, asumiendo la responsabilidad a la que se sentían llamados, se comprometieron con sencillez y firmeza, no solo con la Iglesia sino también con la sociedad.
 Con los cambios acontecidos en 1959, como a toda la sociedad cubana y a sus instituciones, nos tocó vivir y asumir una realidad diferente, con retos difíciles que, sin embargo, sirvieron como abono para esta tierra, dejando muchos frutos de fidelidad, entrega y de gracia. Punto culminante de esa última etapa fue la celebración del Encuentro Nacional Eclesial Cubano, ENEC, del cual estaremos celebrando 30 años en el ya cercano mes de febrero de 2016.
 En esa fecha los laicos de toda Cuba nos proponemos encontrarnos, hacer un alto y mirar nuestro presente desde las luces y sombras del pasado, para pensar nuestro futuro. El laicado cubano que sufre y se regocija con las tristezas y las alegrías que nos rodean, tiene ante si múltiples retos: la emigración, en especial de los más jóvenes, por la faltas de armonía entre los proyectos de vidas personales y familiares de los ciudadanos y el proyecto social imperante, la poca motivación e interés por el compromiso en todos los ámbitos, las dificultades económicas que ciertamente nos agobian, la falta de libertades políticas, de asociación, de expresión, y otros contenidos ya expresados por nuestros Obispos en la Carta Pastoral de hace tres años.
 Pero también tenemos la esperanza “que no defrauda” y desde ella, y con la Gracia del Espíritu Santo, nos urge descubrir con humildad y responsabilidad el paso de Dios por nuestra historia actual. Para este Encuentro Nacional de Laicos, a celebrarse, bajo el amparo maternal de nuestra Madre y Patrona la Virgen de la Caridad, en su Santuario del Cobre del 17 al 21 de Febrero de 2016, donde tendremos como interrogante ¿Qué laico necesita Cuba Hoy?, querido Papa Francisco, pedimos desde ahora su Bendición.
 Gracias, Santo Padre, por sus palabras, por su testimonio y por mostrarnos que el camino puede ser difícil de andar, pero no por eso se puede renunciar a la marcha.
 Con mucho cariño y admiración la Comisión Nacional de Laicos le hace llegar un presente como muestra de nuestro filial afecto y gratitud.
Comisión Nacional de Laicos

 Conferencia de Obispos Católicos de Cuba