junio 08, 2015

El Cardenal cubano, Jaime Lucas Ortega y Alamino, no quiere ser un buen samaritano.

El Cardenal Jaime Ortega no quiere ser ¨Buen Samaritano¨.
Gracias a una amiga de nombre Marta, que vive en EEUU, acabo de leer lo publicado por Diario de Cuba sobre la entrevista que el programa ¨Hora 25¨, de la emisora española Cadena Ser, le hiciese al Cardenal cubano Jaime Ortega y Alamino. Entre otras cosas con las que no estoy de acuerdo, el Cardenal Jaime dijo que en Cuba no hay presos políticos. Me imagino que para su Eminencia tampoco en Venezuela hay presos políticos. Solo de corte pacífico, en Cuba hay más de dos decenas de presos políticos, más otros ciudadanos también encarcelados por motivos políticos, que suman también más de dos decenas. Ninguno de estos últimos llegó a protagonizar acciones tan graves y fratricidas como la de asaltar dos cuarteles, como si hicieron Fidel y Raúl Castro.
Negar que en Cuba haya presos políticos es mentir cínicamente y un seguidor de Aquel que murió crucificado por salvar a la humanidad y defender a los humildes, discriminados y perseguidos, no debe comportarse de tal forma. Jaime, acuérdate de los presos, también de los políticos, como si estuvieses con ellos en la cárcel, y de los que sufren persecución, golpizas y torturas, pues también tú, tienes un cuerpo. Le diría al Cardenal parafraseando la Carta a los Hebreos, capítulo 13, versículo 3.
El Cardenal Jaime, varón de Dios, también dice que a la oposición pacífica casi nadie la conoce en Cuba, que solo se le conoce en los medios de prensa del Sur de la Florida y en blogs. Cuanto ciento tener que contradecir públicamente a tan distinguido Arzobispo. A los Buenos Samaritanos de la oposición pacífica prodemocrática les conocen cada día más y más por todo el territorio nacional, mientras pocos saben, los nombres de los ¨sacerdotes y levitas¨ de la Iglesia Católica y de otras denominaciones, que solo cantan las ¨glorias de Dios en el Cielo¨ mientras fingen no ver las condiciones que hacen de Cuba un infierno para la mayoría.
Por suerte, tanto la Iglesia Católica como otras, tienen también ¨buenos samaritanos¨ casi siempre perseguidos por la dictadura e incomprendidos por algunos colegas y superiores. Por suerte, no todos se comportan como ¨Sacerdotes¨, ¨Levitas¨ y Fariseos con mucho miedo a ¨Herodes¨. No todos temen más a los que solo pueden matar el cuerpo que a lo que puede perder cuerpo y alma en el infierno. (Mateo 10, 28). A Jaime le puedo asegurar que en Santiago de Cuba, Palma Soriano, Mella, Palmarito de Cauto y hasta en El Cobre, donde está el Santuario de Nuestra Patrona, la Virgen Mambisa, y en otros muchos lugares de nuestra bella Isla, la población conoce más a las Damas de Blanco y a la UNPACU, que son quienes defienden con firmeza y valor a las muchísimas víctimas de los muchos abusos que comete el régimen del, por el Cardenal muy elogiado dictador Raúl Castro, que a Jaime, a Obispos y Sacerdotes locales.
Jorge Cervantes, miembro de la UNPACU, me acaba de decir que al Cardenal Ortega muchos lo conocieron por su papel en el proceso de excarcelación y destierro de prisioneros de conciencia del Grupo de los 75. Cuando esto me dijo recordé la llamada de Jaime en el 2010, estando yo en una celda de aislamiento en la Prisión Provincial de Las Tunas, para preguntarme si aceptaba salir para España. Mi respuesta fue: ¡NO! Recuerdo también que ese día le dije: Monseñor, esto me recuerda un pasaje bíblico, Jaime guardó silencio, yo continué: Sí, Lucas 13, (32-33), El Cardenal continuó callado, yo proseguí: Sí, ese pasaje donde unos fariseos le dicen a Jesús que se largue que Herodes le quiere matar y Jesús les responde: ¨vayan y digan a ese zorro…¨
Y este es el asunto principal, la falta de valor de muchos que debían ser ejemplo de coraje, para decirle ¨zorro¨ a Herodes, a Fidel, a Raúl y a los muchos ¨zorros¨ a quienes hay que llamar por su nombre. El Cardenal sabe muy bien que Raúl Castro no tiene la más mínima buena voluntad. Mientras busca como sacarle dineros a los estadounidenses y europeos y ganar tiempo para continuar con su régimen antidemocrático, golpea y tortura a mujeres, hombres, jóvenes que solo buscan que se respeten los derechos humanos en su patria. Hasta niños de familias opositoras resultan víctimas de tratos crueles e inhumanos y Jaime prefiere callar ante tales abusos.
No desconozco, ni olvido toda la buena labor que realiza la Iglesia, pero si el Cardenal piensa que para que le dejen hacer algunas cosas debe pronunciarse de esta manera, arriesga demasiado. Estaría dando más al César que a Dios y de Dios al César. No soy partidario del Embargo de EEUU a Cuba por varias razones, porque es unilateral y soy un convencido demócrata, porque no resulta efectivo, porque los Castro lo han usado como justificación para mantener el más cruel bloqueo, el bloqueo a los derechos y libertades fundamentales de todo un pueblo. Pero culpar al embargo de la manera en que Jaime lo hace y plantear las cosas como que del fin del Embargo y de la normalización de relaciones entre ambos gobiernos dependen las soluciones de muchos de nuestros graves problemas, resulta poco serio.
Estados Unidos tuvo en el pasado muy buenas relaciones con dictaduras en el continente y hasta que no las presionó debidamente muy poco contribuyó a la democratización de los pueblos bajo esos regímenes. Estados Unidos tiene buenas relaciones con Arabia Saudita y China comunista y en ambos países se viola derechos elementales y se cometen muchos crímenes. Soy partidario de las buenas relaciones entre las naciones, pero sin olvidar el tema de los derechos humanos, sin olvidar la debida solidaridad con quienes luchan por la democracia.
El Cardenal Jaime sabe muy bien quienes son los principales culpables de nuestros males y como estos se curan. Estoy seguro de que él desea que se curen pronto, pero no resulta ¨Buen Samaritano¨ (Lucas 10, 25) cuando niega la existencia de presos políticos, cuando no condena abiertamente las flagrantes violaciones a los derechos fundamentales de los cubanos, incluyendo los derechos de los católicos, y cuando minimiza conscientemente la importancia de la labor de quienes luchan con amor por la libertad, la justicia y el bienestar de la nación.
El Cardenal Ortega dice que será el único Arzobispo en el mundo que ha recibido tres Papas. ¡Qué bueno! Pero más hermoso sería si Jaime Ortega pudiera afirmar ¨seré el único Arzobispo en el mundo que ha dicho a tres Papas ¨represento a una Iglesia comprometida con la defensa de los Derechos Humanos y la verdad, en una nación bajo un régimen totalitario que ha traído mucho sufrimiento a todos los cubanos. La Iglesia, sus Obispos, Sacerdotes y fieles han abogado siempre, con valor, y fieles a las enseñanzas de Jesucristo, por una Cuba justa, libre y próspera. Nunca hemos abandonado a las víctimas ni hemos temido llamar las cosas por su nombre, incluyendo ¨Zorro a Herodes¨.
* José Daniel Ferrer García (Palma Soriano, 29 de julio de 1970) es un activista pro derecho humano cubano; es el fundador de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), que es un grupo que acoge desde 2011 a numerosas organizaciones disidentes cubanas. En prisión desde 2003 hasta 2011, fue declarado prisionero de conciencia de la Primavera Negra de Cuba por Amnistía Internacional. Previamente fue un relevante Miembro del Comité Ciudadano Gestor del Proyecto Varela en Santiago de Cuba, y líder del mismo en Oriente, lo que le llevó a ser condenado.  Fue nombrado en febrero de 2013 Secretario Ejecutivo de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).