julio 08, 2014

NO HAY ESPECTÁCULO, EN VERDAD MÁS ODIOSO QUE EL DE LOS TALENTOS SERVILES

“NO HAY ESPECTÁCULO, EN VERDAD MÁS ODIOSO QUE EL DE LOS TALENTOS SERVILES”
(Obras Completas de José Martí Tomo 13, Página 158)
Dentro de pocos días, se conmemora un aniversario más de un acto genocida sin precedentes en la historia de la humanidad y de Cuba, un acto de lesa humanidad, ante el cual, tanto los autores materiales como los autores intelectuales del genocidio perpetrado contra el Remolcador 13 de Marzo, permanecen libres, gozando de la impunidad que el totalitarismo les concede.
Lamentablemente, han transcurrido veinte años de inaguantable dolor, cuando en aquella madrugada del trece de julio de 1994, a siete millas de las costas de su tierra natal, el Remolcador “13 de Marzo”, luego de ser brutalmente atacado con cañones de agua, finalmente se hundía tras ser embestido por su popa por el barco Polargo 3, cegando así la vida de treinta y siete seres humanos, personas indefensas que intentaban escapar de la crisis nacional de principios de los ´90, de ellos diez niños cuyas edades se comprendían entre cinco meses y doce años,
Sus cuerpos, aún no han sido despedidos por sus familiares y menos aún enterrados como Dios manda, sus almas desde las profundidades del mar, claman exigiendo justicia, la justicia que no tendrán de manos del gobierno que vilmente los asesinó y que hasta ahora, veinte años después, no han recibido de ninguna de las Organizaciones Internacionales de Derechos Humanos, por tanto, tan asesinos son los unos como los otros.
El único delito cometido por ellos fue el de intentar escapar de un gobierno tirano, opresor y totalitario, entiéndase: régimen político que ejerce fuerte intervención en todos los órdenes de la vida nacional, concentrando la totalidad de los poderes estatales en manos de un grupo o partido que no permite la actuación de otros partidos[1].
Nota: Cualquier igualdad o paralelismo con algún régimen en el planeta tierra  durante  los siglos XX y XXI no es pura coincidencia.
Perder un ser querido es algo realmente insuperable, porque aún cuando sucede en condiciones normales, sólo se consigue resignarse a la pérdida, más cuando se impone la injusticia y se pregona a los cuatro vientos en nombre de una libertad ficticia y una democracia mediática y demagoga, sólo queda un horrendo sabor en el alma de quienes en el silencio de su pecho ahogan su clamor por la justicia en las profundidades de sus lágrimas.
A los familiares de las víctimas vilmente asesinadas el trece de julio de 1994, a los familiares de todos aquellos que igualmente lloran la pérdida de un padre, un hijo, un hermano, un primo, un tío, un sobrino, un nieto, en aras de alcanzar su propia libertad y emancipación bajo las circunstancias que sean, reciban en este modesto homenaje, otro granito de arena más en aras de que algún día, la injusticia tiemble y reciba justo castigo, con la certeza de que el Dios Todopoderoso, el Único y Sabio Dios, el Rey de reyes y Señor de señores no se ha olvidado de ustedes.
Dios estableció leyes que el hombre puede o no romper, un día, al final daremos cuenta ante Él de todos nuestros actos y recibiremos el pago de las obras de nuestras manos y créanme, en el juicio Divino, no existe inmunidad de ningún tipo, de ello no escapa nadie.
Este tiempo de vida es efímero, es solamente la preparación de aquella que comienza justo cuando el estuche exterior cumple su función, como el gusano que primero muere para dar paso a una hermosa mariposa que al revolotear de flor en flor anuncia felizmente la primavera.
La muerte física da paso a la primavera del espíritu y para ello debemos prepararnos, Dios en su infinita misericordia, a aquellos que le seamos fieles a sus mandamientos y estatutos nos garantiza una eterna primavera y, puedo garantizarle que los mandamientos y estatutos de Dios, más que nada aportan beneficios, por ello les animo a buscar una Iglesia Evangélica donde se predique a Jesucristo, a un Jesucristo que vivió, sufrió, murió pero que también y más importante que nada resucito de entre los muertos , prueba irrefutable de su poder sobre la muerte y la vida.
En la carta a los Hebreos 10:29 al 31 dice: Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: el Señor juzgará a su pueblo. ¡HORRENDA COSA ES CAER EN MANOS DEL DIOS VIVO!”·
Aunque sé que, humanamente es casi imposible, les pido que no alberguen rencores en sus corazones, entréguenselos a Dios porque Él recompensa a los que le buscan y déjenle el juicio a Él, que no es hombre para mentir, ni hijo de hombre para arrepentirse.
Los causantes de tanto dolor y tragedia durante tantos años y en tantas familias recibirán, justamente en su momento el pago íntegro por las obras de sus manos y créanme que, para Dios no existe diferencia entre los que dan órdenes y los que las cumplen, entre jóvenes y viejos, blancos y negros, ricos y pobres, presidentes y plebeyos.
Unas últimas palabras que considero oportunas y que no expresarlas sería perder una hermosa oportunidad, es una de las tantas promesas que Dios tiene en su Santa Palabra, y aunque algunos en esta vida no paguen sus atrocidades ante la Ley de los Hombres, el mañana les espera a la puerta de la eternidad y pagarán sin lugar a dudas, ante la Ley de Dios, el mismo Dios que hoy le otorga el privilegio de estar al frente de sus naciones, mañana les juzgará porque:
 “AL QUE MUCHO SE LE DIO, MUCHO SE LE DEMANDA Y AL QUE MÁS SE LE HAYA CONFIADO MÁS SE LE PEDIRÁ”[2]
Reciban en este sincero y póstumo homenaje el sentido pésame de aquellos que lloran con los que lloran[3]
En el servicio al Rey de reyes y Señor de señores y en espera de poder brindarles ayuda y guianza espiritual, queda de ustedes sinceramente: 
Pastor y evangelista.


[1] Microsoft® Encarta® 2009. © 1993-2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos. 
[2] Lucas 12:48 (RVR-1960)
[3] Romanos 12:15 (RVR-1960)