abril 18, 2014

El pastor Manuel Morejón Soler quien dirige en Cuba la Alianza Cristiana se encuentra en la segunda semana de ayuno reclamando respuesta a su pedido ante el Consejo de Estado.

La Habana, Cuba  (PD) El pastor Manuel Alberto Morejón entró en la segunda semana del ayuno que inició el pasado lunes 7 de abril para exigir que el gobierno responda las demandas hechas por la Alianza Cristiana.
 Dichas demandas, que fueron formuladas en una carta enviada al Presidente del Consejo de Estado y de Ministros, General Raúl Castro, son: la promulgación de una Ley de Cultos y Asociaciones, elaborada imparcialmente entre representaciones de todas las confesiones religiosas; el cese del acoso hacia los hijos de cristianos en las escuelas y el cese de la represión contra las iglesias.
Pastores Morejon y Montoya frente a la Unidad de la
Policia en Zapata, C de la Habana
El pastor Morejón realiza el ayuno en su casa, que es la sede de la Alianza Cristiana, en Calle 27 número 1003 apto. 18, en El Vedado
Dos días antes de iniciar el ayuno, el 5 de abril, Morejón fue citado oficialmente para la Unidad de la PNR de Zapata y 2, en El Vedado. Cuando concurrió, acompañado por Carlos Alberto Montoya Palomino, supervisor de la Alianza Cristiana, e Hilario Rodríguez Cruz, los oficiales de la Contrainteligencia que se identificaron como el teniente coronel Fernando y la capitana Aliuska, le comunicaron que el ayuno que había anunciado que realizaría en el parque ubicado en la calle Hidalgo esquina a 2, cerca de la Plaza de la Revolución, no lo iban a permitir en ese lugar ni en ningún otro lugar público.
Los oficiales le pidieron a Morejón que esperara y le aseguraron que tendría una respuesta a sus peticiones en un plazo no mayor de 60 días, a partir de la última carta entregada Consejo de Estado.
Morejón declinó realizar el ayuno públicamente, descansando en la palabra dada por los oficiales. No obstante, advirtió que se mantendrá en abstinencia de alimentos sólidos en la sede de la Alianza Cristiana hasta que le sea respondida oficialmente la demanda hecha, tal como lo estipula la Constitución.