noviembre 14, 2012

El diablo se viste de verde olivo.

Por: Camilo Ernesto Olivera Peidro.*
LA HABANA, Cuba, noviembre, 2012 -Cuando se analiza el devenir de los imperios, los reinados y las dictaduras, suelen obviarse ciertos aspectos ocultos de sus respectivas ejecutorias. Cuestiones de método, fórmulas que al ser aplicadas, provocan resultados a gran escala. El arte de gobernar es la suma de esas fórmulas, más evidentes o más ocultas. Vale detenerse y analizar algunas de estas recetas, que el Castrismo ha empleado en Cuba durante décadas.
El denominado “Terror revolucionario”, como justificación para el sacrificio de miles de vidas y para la implantación del poder sobre la base del miedo o culto a la muerte. La aplicación de métodos de hipnosis masiva, a partir de una serie de elementos bien enlazados entre sí, que incluyen las estructuras de los espacios destinados a las grandes concentraciones públicas. La dinámica oculta de los actos políticos, como un ritual dramáticamente conformado, que coloca el discurso del “máximo líder” como centro y apoteosis. La aplicación, incluso, de dinámicas provenientes de la denominada “magia ceremonial”, con toda su carga de simbolismo y sugestión.
Detrás de esa extraña e inexplicable fascinación que la denominada Revolución Cubana todavía ejerce sobre algunos ingenuos en el mundo, se esconde mucho de lo mencionado anteriormente, y más.
Suele citarse la célebre imagen de Fidel Castro con una paloma posada sobre su hombro 9 foto arriba a la derecha) , durante el acto político del 8 de enero de 1959, en la explanada del Cuartel de Columbia. Pero se omite el análisis del ritual que cada 28 de octubre, se realiza en homenaje a Camilo Cienfuegos. Una ofrenda de flores a los ríos y al mar, la traspasación de un rito que une a dos Orishas Mayores: Oshun y Yemaya.
El modo en que fue instaurado el culto a la personalidad, como plan de entronización del poder político centrado por Castro, fue una combinación de métodos ya probados antes en la historia. Desde la implantación del culto monoteísta al sol, por Amenothep, en Egipto, hasta los ritos y simbologías de raíz pagana, aplicados por los nazis.
Por ejemplo, la imagen del Hierofante o sumo sacerdote mágico, proveniente de los misterios griegos de Eleusis, fue tomada y adaptada. Baste pronunciar las dos palabras: Hierofante y Comandante: la fonética, la cadencia sugestiva del sonido de ambas es obviamente semejante.
La simbología presente en el diseño de la charretera correspondiente al grado de Comandante en Jefe, proviene de otras semejantes en el ocultismo. Se trata de la combinación de la figura del rombo, compuesta por cuatro líneas unidas entre sí, dividida a la mitad, con cada mitad de color rojo y negro, respectivamente, y una estrella blanca de cinco puntas al centro. Esta figura geométrica está bordeada por la representación de una rama de laurel y otra de mirto, plantas que poseen un significado muy especial dentro de la tradición oculta. Las cuatro líneas unidas entre sí simbolizan las cuatro letras del denominado “santo nombre” en hebreo. El rojo y negro, combinados, provienen de la simbología del Guerrero-Monje. La ubicación de la estrella dentro del rombo también cumple una función simbólica específica en cada hombro.
La Plaza Cívica de La Habana, nombrada por la dictadura como Plaza de la Revolución, también posee a nivel estructural una fuerte carga simbólica. Su diseño la emparenta con sistemas constructivos semejantes, realizados en la Italia de Mussolini o en la Alemania de Hitler.
La denominada Tribuna Antimperialista, ubicada en el malecón de La Habana, merece capítulo aparte.
El sitio parece diseñado para espectáculos o actos públicos. Su conformación esconde otros fines. La estructura central, colocada cerca de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana (SINA), es una edificación en forma de estrella de cinco puntas. El escenario se ubica entre las dos puntas abiertas de la estrella, de frente al Este geográfico.
Durante un tiempo, se podían observar, colocadas en las paredes que flanqueaban el escenario, dos cuadros de la autoría de Roberto Fabelo. Uno de ellos representaba a un gallo rojo y estaba instalado a la derecha, visto desde el público. El otro, ubicado a la izquierda, reflejaba a una mujer tocada con un gorro frigio de tono azul, con una estrella blanca al centro, sólo su cabeza sobresalía fuera del mar.
En la denominada magia ceremonial, el extremo derecho de la estrella o “Pentalfa” corresponde a la espada, y el izquierdo a la copa o “santo grial”. En la magia afrocubana la espada es de Shango, Guerrero, y la joven cuya cabeza sale del mar es Yemaya Olokkun, dueña de las profundidades. La espada simboliza la energía de la mente. El agua simboliza las emociones.
La quinta punta de la estrella está pintada de rojo y apunta hacia el edificio de la SINA (Sección de Intereses de Estados Unidos). Se prolonga más larga que las otras puntas, dándole a la estrella la configuración de un Baphomet, o estrella de la Magia Negra. Es la manifestación de la quintaesencia del régimen Castrista. (Fuente; cubanet)
*Camilo Ernesto Olivera Peidro -Ciudad de la Habana, (14 de Septiembre 1970) -Guionista e investigador - Ha participado en los eventos teóricos en casi todos los Festivales de rock, colaborador en publicaciones cubanas de carácter no oficial relacionadas con el género rock como, forma parte de la Agencia Cubana de Rock, donde labora como promotor cultural y miembro del Consejo editorial de la revista ¨Rock del Patio¨ (en proceso).Textos suyos aparecen publicados en ¨La Corchea¨ (ICM), sitios Webs: AHS, maximrock.com, cubametal.com, esquife.cu, Cubaencuentro, Voces, Cubanet y Diario de Cuba.