agosto 14, 2012

La Reforma apostólica en Cuba no ha sido un movimiento contrarrevolucionario.*


A los apóstoles cubanos se la ha condenado por ser políticos  contrarios a la revolución. A eso en Cuba se les llama contrarrevolucionarios.
¿Qué es política? Se define el concepto de política, como el arte de dirigir a los hombres mediantes formas de dirección. Establecer el reino de Dios en la tierra también es política. Cada líder cristiano es un político del reino. El reino es el gobierno de Dios, sólo que hoy se ve de manera espiritual y es la doctrina más revolucionaria que aparece en Biblia. Es imposible predicar el reino y  ser contrarrevolucionario.
La Reforma  apostólica no ha sido un movimiento contrarrevolucionario. Jamás hemos hecho un acto de sabotaje o nos hemos opuesto a un proceso de bienestar para el pueblo. Es verdad que hemos estado en desacuerdo en un sin número de leyes revolucionarias. Es que nosotros no estamos para defender la revolución cubana, sino como dijo el apóstol Pablo en el libro de Filipense 1: 17, estamos puestos como defensa del evangelio en la nación cubana. Es  que el pensar diferente ha sido un  grave delito en la Cuba revolucionaria. Irónico pero real, que en la patria que se pavonea de haber tenido grandes pensadores se censure el pensar. Pocos estados han castigado tanto a  hombres íntegros sólo por pensar distinto al gobierno o a sus gobernantes, pero Cristo nos hizo libre y nos dio libre albedrío. Si piensas diferente estás expuesto a que te marquen, te expulsen y te deshereden hasta de lo tuyo mismo, pero pensar diferente no es contrarrevolución.
Tristemente, el gobierno cubano no ha entendido el papel de las iglesias de reino, por lo cual en diferentes momentos se ha levantado severamente contra los principios cristianos que la iglesia salvaguarda. Defenderse de los desafueros de las autoridades gubernamentales no es cuestión política sino jurídica. Tenemos derechos constitucionales que se nos han negado. No exageramos si  decimos que el gobierno ha jugado sucio todo el tiempo (más de 50 años) con la iglesia cubana. El  juego consiste entre muchos otros embrollos, en decir que la iglesia es ilegal y esa es una palabra muy fea. El detalle está que cuando la iglesia ha querido legalizarse el gobierno le ha vedado ese  derecho. El juego ha continuado hasta llegar al momento en que nos encontramos. Basta decir que en estos 50 años el gobierno no ha aprobado ni una sola denominación, lo que es lo mismo como matar el derecho de nacer de la iglesia.
Foto a la izquierda. lideres de la Coalicion apostolica en Santiago de Cuba.
Reclamar la legitimidad de tener un espacio en esta nación para adorar a Dios como Él manda no tiene nada que ver con politiquería. No queremos regalos ni prebendas. Abogamos por tener lo que nos pertenece por derecho propio. Queremos pagar como cubanos que somos, los gravámenes para  rentar estadios, salas, teatros, usar los parques y las plazas para celebrar a Cristo. Reclamamos que nos dejen entrar a hombres de Dios que han marcado pautas en el mundo  y que han sido estigmatizados equivocadamente, por las altas esferas del gobierno, como desafectos a la revolución cubana. Estos que se mueven por todo el planeta Tierra bendiciendo a las naciones, los queremos acá para que espiritualmente trastornen a Cuba. Tenemos derecho de tener librerías cristianas, de que las editoras nacionales publiquen nuestra literatura, de construir edificios, asilos de ancianos cristianos, seminarios para nuestros feligreses y líderes, de tener acceso a la radio y la televisión sin ninguna manipulación gubernamental.
No queremos derrocar al gobierno, aunque no estamos de acuerdo con la manera que ha tratado a la iglesia en estos 50 años.
En Cuba se sacó a Dios de las escuelas, de las familias, de las plazas y los parques. Hubo un tiempo que no se les permitió a los cristianos estudiar en las universidades pues eran para los revolucionarios. También se expulsaron a  maestros y profesores de las diferentes enseñanzas del sistema de educación cubano en la década del 60, por no renunciar al credo del Dios de la Biblia. Además se metieron en todos los niveles de enseñanza una serie de asignaturas que ofendían a Dios.
Se les enseñó a los deportistas, científicos y artistas a agradecer a la revolución y a sus líderes por cada victoria en la arena internacional, cuando la Biblia dice, “Dad gracias a Dios en todo y por todo”. Jamás podríamos estar de acuerdo con esto. El resultado es que la nación ha caído bajo el juicio del Altísimo. Por todo esto no podemos aplaudir a los que han deshonrado a Dios, como lo han hecho otros lisonjeramente sin darse cuenta, que ellos también se descalifican con esa actitud. Alguien tiene que decir la verdad porque somos atalayas del Señor y la sangre de esta nación no vendrá sobre nuestras cabezas. Anhelamos y reclamamos que el gobierno de la legalidad a todas las iglesias que no han sido aprobadas, es el derecho que ellos mismos reclaman para los suyos.
* Estos son notas hasta enero del 2012  del libro en preparación: “Veneno de Águila”.
**Pastor – Apóstol. Miembro de la directiva de la Coalición Apostólica Cubana. Dirige la Red Apostólica “Viento Recio” que cuenta con más de 20 pastores. Esta red está bajo la paternidad de Apóstol José Félix Coronel. Desempeña su apostolado en la Iglesia de Las Tunas, Cuba. Es Licenciado en Cultura Física y tiene una maestría y doctorado en Ministerio cristiano por estudios dirigidos.