agosto 31, 2012

En Cuba la Iglesia es también la columna y baluarte de la verdad.*


Jesús nos enseñó que la iglesia era y será por siempre la encargada de guardar y diseminar sus preceptos más extraordinarios. Por eso en la carta a Timoteo, Pablo dice que la iglesia es columna y baluarte de la verdad.  Entonces no está mal que nos llamen libertadores de conciencia a los que predicamos que la única manera que el hombre pueda ser libre es por medio de recibir a Cristo como su Salvador y Señor. Si el hijo os  libertare seréis verdaderamente libres, dijo el propio Jesús.
En otra de sus soberbias epístolas el mismo apóstol indica, que la iglesia dará a conocer a  los principados y potestades en los lugares celestiales la multiforme sabiduría de Dios (Carta a los efesios capítulo 3). Si la iglesia falla en esto habríamos perdido la sal y para nada serviríamos. Las iglesias que venden el  evangelio están hurañas y desabridas. Tristemente en la Cuba hoy, prolifera este tipo de iglesia.
Lo que necesitan los pecadores, la gente en la Cuba comunista de hoy, los muertos en los caminos del Señor que están llenos de política y de confusión, repletos de espíritus del panteón Yoruba, de la regla Conga o del Palo Monte, de espíritus familiares, y otras sociedades secretas; no es más instrucción, no es mejoras en la educación, no son mayores libertades, ni más medicinas, ni mejores  normas morales y de conductas; lo que necesitan los pecadores es la nueva vida que sólo Jesucristo da gratuitamente.
Pablo tuvo una visión que se repite hoy en la nación cubana. Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos (Hechos 16: 9). Hay un varón como en Macedonia, que se ha parado para pedir ayuda, ese varón representa al pueblo de Cuba, que está entendiendo la necesidad del cambio. Ese hombre está como Lázaro atado y sin poder salir de su mísera condición. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir (Juan 11: 43 y 44).
El mundo necesita a cristianos de unción que desaten a los Lázaros que todavía están atados; los Lázaros no se pueden soltar por ellos mismos, necesitan de otros que lo ayuden. Las drogas, el alcohol, las fornicaciones, la religión, la política ata a los Lázaros con cuerdas que se van apretando a diario. Manos atadas, significa incapacidad de obrar. Pies inutilizados, es la incapacidad de moverse. Y velo sobre sus ojos que los enceguece tipifica a hombres que se fueron de la visión del propósito divino.
Lo que pasa es que la iglesia de hoy está llorando como los judíos de aquel tiempo, temerosos ,sin poder y sin testimonio; y cuando Dios levanta una congregación firme para romper ataduras, entonces aparecen las Martas diciendo: No lo hagas porque hiede. ¿Qué estás haciendo, amado hermano,  por los hombres y mujeres atados en la Cuba del siglo XXI?
Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.
Debes saber que siempre que decidas a hacer algo por el Señor tendrás la oposición del enemigo. Nosotros nos hemos propuesto libertar con amor y poder a los pecadores. Millones de cubanos se han  perdido y se pierden la gloria de Dios porque están confundidos y atados. La iglesia tiene que orar, ayunar y hacer guerra espiritual  a todos los niveles para romper las cadenas.
Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? (Juan 11: 38-40).
Todo lo que necesitamos es creer y poner la fe por obra. La iglesia tiene que volver al patrón original donde lo sobrenatural era lo natural. Hoy lo sobrenatural es catalogado de diabólico en muchas congregaciones. Siempre hay una parte que le corresponde al hombre. Eso no lo hará Dios, así como lo de Dios, jamás lo podrá realizar el hombre. Marta no quería quitar la piedra porque Lázaro apestaba. Muchos impiden a Dios obrar y frenan la bendición,  porque tienen un muerto adentro; el muerto es el pecado que hiede más que el propio Lázaro.
La política es un espíritu, por tanto la iglesia combate a ese espíritu con armas que no pueden ser carnales. El comunismo es un engendro del infierno, aunque tenga apariencia de piedad, por su filosofía ateísta y que ha llevado tanta gente a la eternidad sin Cristo en nuestra nación. No es problema de carencia de comida, ni de ropa y calzado, la esencia es que la ideología comunista es enemiga del reino de Dios. La iglesia  no es la adversaria de la izquierda pues plantó su fe mucho antes que los comunistas. Son los marxistas quienes atacaron la fe cristiana hace apenas dos centurias atrás, tildándola de incompetente y mentirosa. Fue Marx quien se atrevió a decir, que la religión era el opio de los pueblos. La iglesia se levanta en cualquier país del mundo a soltar levadura sobre la masa de la humanidad que se bambolea sin propósito de una moda a otra y de una corriente esotérica a otra. Los dioses de los negros africanos no pudieron librarlos de la esclavitud, ni pudieron vencer a los españoles, por eso los mambises tuvieron que coger el machete y salir a pelear por la libertad de Cuba.  Así que los adoradores de Obatalá, Orula, Olofin, Yemayá, y todos los demás que completan su panteón, sepan que sus dioses son solos demonios incompetentes vencidos por Cristo en la cruz del Calvario.
Los marxistas quieren la igualdad de todos los hombres, pero el igualitarismo es diabólico, porque es una igualdad que pretende unir a todos al nivel más precario. Es una unidad de mezquindad y pobreza, porque en verdad ellos no tienen más que dar que no sea miseria.
*Articulo tomado del libro inédito: “Cicatrices”.
**Pastor – Apóstol. Miembro de la directiva de la Coalición Apostólica Cubana. Dirige la Red Apostólica “Viento Recio” que cuenta con más de 20 pastores. Esta red está bajo la paternidad de Apóstol José Félix Coronel. Desempeña su apostolado en la Iglesia de Las Tunas, Cuba. Es Licenciado en Cultura Física y tiene una maestría y doctorado en Ministerio cristiano por estudios dirigidos.